|Lunes, julio 28, 2014

Azitromicina en el Tratamiento de la Faringitis Estreptocócica en Niños  

Honorio Silva,
Pfizer Inc. Nueva York, Estados Unidos.
Manuel Chaves, Raúl Vinueza,
Pfizer S.A. Bogotá, Colombia.

Resumen

Propósito: evaluar el papel de azitromicina en el tratamiento de la faringitis estreptocócica.

Fuentes de Información: Bases de datos Medline, InformaTración de las compañías farmacéuticas de investigación, comunicación con expertos.

Selección de los estudios: estudios clínicos controlados en los que se compara azitromicina en dosis de 10 y/o 20 mg administrado por tres días con uno o más antimicrobianos en el manejo de la faringitis estreptocócica, con evaluación de eficacia clínica, eficacia microbiológica y seguridad.

Síntesis de los datos: en cinco estudios se comparó el tratamiento con azitromicina contra penicilina V, en otro contra cefaclor y en uno más contra eritromicina. Los resultados conjuntos muestran una tasa de éxito clínico entre 94% y 100%, similar o superior a la obtenida con penicilina V. La tasa de erradicación del estreptococo beta hemolítico del Grupo A con azitromicina en dosis de 20 mg/kg se encuentra entre 94% y 98%, similar o superior a la de los antimicrobianos usados como comparación, en los cuales la tasa de erradicación se encontraba entre 82% y 95%. Con la dosis de azitromicina de 10 mg/kg dicha tasa ha variado entre 58% y 98%. La seguridad de azitromicina es similar a la de los antimicrobianos usados como comparación y la tasa de abandono de la terapia debida a eventos adversos es tan baja como 4%. En la terapia con eritromicina esta tasa de abandono es de 2%.

Conclusión: zitromicina es segura y efectiva en el tratamiento de la faringoamigdalitis estreptocóccica en niños. Con los datos actuales es posible recomendar el esquema de manejo por tres días con azitromicina, en dosis de 10 o 20 mg/kg en una sola toma diaria, como una opción para el tratamiento de la faringoamigdalitis estreptocócica en niños.

Introducción

La faringitis es una de las infecciones agudas más frecuentes en la práctica clínica. Afecta a pacientes de todas las edades y en gran cantidad de casos la etiología es viral, haciendo parte del síndrome de resfriado común, causado por virus parainfluenza, rhinovirus y coronavirus. Se calcula que un 15% de las faringitis agudas están causadas por Streptococcus pyogenes (o estreptococo beta hemolítico del Grupo A, EBHGA), pero en los niños EBHGA puede ser responsable de alrededor del 50% de los casos, especialmente en los meses de invierno (1). EBHGA es un mi croorganismo con gran capacidad para producir complicaciones locales supurativas, como los abscesos periamigdalinos, y complicaciones sistémicas no supurativas, entre las cuales se destacan la fiebre reumática y la glomerulonefritis postinfecciosa. Aunque el diagnóstico diferencial es amplio, se considera que las complicaciones potenciales de la faringitis por EBHGA justifican el interés en su diagnóstico y tratamiento. La introducción hace unos años de los nuevos macrólidos ha planteado nuevas alternativas para el manej o de esta infección, pero esta opción de manejo requiere ser evaluada de manera formal y sistemática, por lo que en este artículo se revisan los estudios disponibles en los que se ha comparado el manejo de la faringitis causada por EBHGA con los antimicrobianos usuales contra el tratamiento con azitromicina, una alternativa especialmente interesante debido a la facilidad para la administración en una sola dosis al día y por solamente tres días.

Justificación para el Tratamiento

De las diferentes etiologías de la faringitis, el interés especial en la causada por el EBHGA se debe a la probabilidad que se desarrollen complicaciones locales como los abscesos y otras colecciones en la faringe, especialmente en la región periamigdalina, y en el potencial para el desarrollo de las complicaciones no supurativas, como la fiebre reumática y la glomerulonefritis postinfecciosa. Existe evidencia fisiopatológica de la relación entre estas enfermedades y la infección por EBHGA, lo mismo que de la reducción en la frecuencia de la fiebre reumática en comunidades con apropiada atención médica y menor frecuencia de faringitis estreptocócica.

Si se toman en cuenta los factores antes anotados de la patogénesis, alta transmisibilidad, manifestaciones clínicas más serias y limitantes, y posibilidad de complicaciones locales y sistémicas, se encuentra justificada la identificaci ón y tratamiento de los casos de faringitis causada por EBHGA. En esta enfermedad infeccios a los objetivos de tratamiento y los puntos a evaluar en el desarrollo de nuevas opciones de tratamiento han sido bien identificados e incluyen la prevención de las complicaciones supurativas y no supurativas (2), el alivio de los síntomas clínicos con facilitación de la reincorporación a la actividad usual (escolar o laboral) y la protección de los contactos cercanos, para evitar que adquieran la infección.

Al considerar como probable agente etiológico de la faringitis al EBHGA se debe iniciar la terapia antimicrobiana con una de las opciones disponibles (3, 4), entre las cuales las más conocidas son penicilina, eritromicina, cefalosporinas y los nuevos macrólidos como azitromicina. Si con base en los hallazgos clínicos y los datos epidemiológicos existe una alta sospecha clínica junto con una prueba de diagnóstico rápido positiva, la terapia puede iniciarse antes de alcanzarla confirmación microbiológica, lo que está claramente justificado pues la resolución de síntomas y signos es más rápida cuando los antimicrobianos se han iniciado en forma temprana. Cada uno de los antibióticos disponibles tiene características particulares, que se revisarán a continuación.

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