|Viernes, julio 25, 2014

Cirugía Plástica en el Hospital de San José  

Veinticinco años después, una nueva guerra mundial, paradójicamente, aportó a la Cirugía Plástica, como a muchas otras especialidades y disciplinas, innumerables nuevos casos, nuevos desafíos dados en numerosos heridos, mutilados y limitados en sus funciones, listos a recuperar. Después de finalizado el conflicto se afianzó aún mas la especialidad, la figura de Sir Harold Gillies, padre de la Cirugía Plástica moderna logró integrar en su ejercicio profesional los principios adquiridos, sacándola del contexto reconstructivo en el que se venía desenvolviendo a finales del siglo pasado, para aplicarlos en las nuevas necesidades que planteaba el devenir histórico, como en la corrección de pequeños defectos, congénitos o adquiridos, que si bien, no afectaban directamente la salud del individuo si le perturban en la aceptación de su imagen, mejorando la forma, introduciendo a partir de la cirugía reconstructiva, la cirugía estética, dando origen a una nueva generación de cirujanos plásticos, con una visión y un horizonte diferentes. Bien habían caído en su corazón y en su mente las palabras pronunciadas por Sir Wiston Churchill en el Roya College o Physicians de Londres: “Llegarán tan lejos como ustedes se propongan…”.

Los médicos de la Sociedad de Cirugía de Bogotá, quienes fundaron su agrupación el 22 de julio de 1902, no fueron ajenos a estos nuevos conceptos y principios, su educación de postgrado en escuelas francesas, inglesas y americanas los pusieron en contacto con esta realidad y estos principios que trajeron al país a su regreso, se convirtieron en pioneros y líderes de una nueva forma de enseñar y practicar la medicina en Colombia. Nuevos conceptos de asepsia y antisepsia, manejo de heridas y técnica quirúrgica, permitieron afrontar con mayor seguridad los riesgos de la práctica para que los fracasos iniciales poco a poco se convirtieran en éxitos constantes, tal como nos lo cuenta el doctor José María Lombana Barreneche en el año de 1902 (2).

Como muestra del interés por aplicar los nuevos conocimientos y el deseo de un mejor desarrollo de su profesión nacen, entre otros, la Academia Nacional de Medicina, el Club Médico de Bogotá, la Sociedad de Cirugía de Bogotá, el Hospital San José y la Cruz Roja Colombiana. La construcción del Hospital se inició en el año de 1905, bajo la dirección y planos del arquitecto Pietro Cantini; la obra se inauguró el domingo 8 de febrero de 1925 (había recibido ya sus primeros pacientes en mayo de 1920). De esta época, referente a la especialidad, cabe resaltar la conferencia dictada por el doctor Zoilo Cuellar, en la sesión del 22 de agosto de 1914, en la Academia Nacional de Medicina, en la que hizo una larga exposición sobre el tema del transplante de tejidos y su alcance en el terreno de la cirugía (10). En 1931 fue invitado el doctor Tabernier, de Francia, para dictar en el hospital una conferencia sobre el tema de injertos heterogéneos. Desafortunadamente en las actas de la Sociedad no se incluye nada sobre los puntos tratados o el desarrollo de la conferencia, pero si se menciona que el doctor Tavernier asiste acompañado del doctor Latarget, y que a los dos se les concede el título del miembros honorarios de la Sociedad de Cirugía de Bogotá.

La primera cirugía de corrección de labio hendido por la técnica de Veau, la realiza en Cali el doctor Primitivo Iglesias, en 1922, en el marco de los nuevos conocimientos adquiridos por esa generación de cirujanos (8). Es importante aclarar aquí que la primera cirugía para el tratamiento de este tipo de anomalía congénita en Colombia la realizó en Antioquia a finales del siglo pasado el doctor Ricardo Rodríguez Roldán (9). En el año de 1928 regresó a Colombia el doctor Arcadio Forero, quien venía de formarse en Alemania, en el servicio del profesor Joseph, pionero de la cirugía nasal, quien dio las pautas y diseñó el instrumental para la realización de la rinoplastia moderna, allí es además alumno del doctor Leás, alumno del doctor Lexer, de quien aprende el manejo del trauma maxilofacial, y es condiscípulo del doctor Aufrich. El doctor Forero se vinculó al Hospital, e inició la cirugía estético-funcional de cabeza y cuello. Dentro de las cirugías que realizó cabe destacar rinoplastias estéticas, blefaroplastias, reconstrucción parpebral postquemadura, y rinoplastias de aumento, en las que utilizaba prótesis de marfil como injerto (8). En el año de 1929 publica su libro Cirugía Plástica de la Nariz (12).

Desde su ingreso fue miembro de la Sociedad de Cirugía de Bogotá. En el año de 1932, durante la presidencia del doctor Maximiliano Rueda, es nombrado miembro correspondiente, por estar residiendo fuera de Bogotá. En 1933 pone a consideración ante la junta directiva de Hospital, junto con los doctores Manuel José Luque, Lisandro Leyva, y Rubén García, un programa para cursos de entrenamiento en diferentes especialidades, el cual infortunadamente no se desarrolló en forma completa. El doctor Forero viajó en el año 1936 a Buenos Aires, donde ejerció por espacio de 20 años, fue uno de los pioneros de la cirugía plástica austral. Luego regresó al país para pasar sus últimos días. Una posible razón de su viaje a Argentina, según el doctor Antonio Vicente Carvajal, también cirujano plástico y miembro de la Sociedad, quien ejerce en Bucaramanga, recordada mas como una anécdota que como otra cosa puede explicarse así: “ …Al regresar a Bogotá, el doctor Forero comenzó a anunciar en los teatros sus trabajos en cirugía plástica, con muy malos resultados en cuanto a la consecución de pacientes, lo que le achacó a la falta de cultura en las personas que no acudían a su consultorio por una rinoplastia…”. Se recuerda su asistencia al Congreso Internacional de Cirugía Plástica de la Habana en el año de 1956. En sus últimos años escribe el libro Historia de mi vida, en el que cuenta de forma amena su experiencia en el ejercicio de la medicina. Falleció en Bogotá en 1968. La Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica creó el Premio Arcadio Forero en memoria de este insigne precursor para exaltar los mejores trabajos presentados por los residentes en los congresos de la especialidad. En el Servicio han merecido este galardón los doctores Carlos Ramírez y Aníbal Mantilla, en el año de 1979 en Popayán durante el XVII Congreso Nacional, por su trabajo Colgajos musculocutáneos y su aplicación quirúrgica, el doctor Luis Eduardo Bermúdez, por su trabajo Colgajo del músculo bucinador, presentado en el XXIII Congreso Nacional de Cirugía Plástica, en la ciudad de Pereira en el año de 1991 y como Mención de Honor, los doctores Nicolás Ajkay y Juan Carlos León por la presentación de su trabajo sobre Expansión secuencial de piel de cabeza y cuello en el XXVI Congreso de la Sociedad, que en 1997 se realizó en Cartagena de Indias. La Sociedad le había dado el nombre de Arcadio Forero a uno de los pabellones del Hospital San José, ahora desaparecido luego de las reformas físicas del edificio.

Después del doctor Forero, asiste como cirujano plástico al Hospital de San José el doctor Delfín Borrero, egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, en donde obtuvo su título en 1942. Viajó a los Estados Unidos en donde estudió cirugía plástica en la Clínica Mayo por un periodo de dos años, y posteriormente viajó a Baltimore, en donde se entrenó en prótesis, en el servicio de la Administración de Veteranos de Guerra de la Universidad de Maryland. Regresó al país en el año de 1949, y se vinculó al Hospital de San José como cirujano adscrito de la especialidad. Trabajó en el servicio hasta el año de 1964. El aspecto más importante de su actividad se centró en el difícil arte de la confección de prótesis. Ocupó en dos oportunidades la presidencia de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica. Acompañó al doctor Borrero, aunque en forma esporádica el doctor Juan Ruiz Mora, quien se especializó en Estados Unidos en ortopedia y cirugía plástica en el Hospital For Special Surgery de Nueva York y en la Clínica Mayo de Rochester. El doctor Ruiz Mora fundó en noviembre de 1947, en asocio con Elvira Concha de Saldarriaga, Gustavo Páez Quiñones y Alvaro Zea Hernández, el Instituto Franklin Delano Roosvelt, al cual le dedicaría su vida, abandonando poco a poco el ejercicio de la Cirugía Plástica, para dedicarse a la ortopedia infantil. Es uno de los médicos fundadores de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica. Diseña una técnica quirúrgica que lleva su nombre, para la corrección de la deformidad en martillo del segundo artejo. Murió en Bogotá, el 7 de enero de 1990 (8,13).

Es importante anotar, que en estos primeros años también asisten al Hospital de San José, ya sea como especialistas invitados o como particulares, los doctores Yesid Trebert orozco, Guillermo Nieto Cano, José Ignacio Mantilla, Felipe Coiffman y Miguel Orticoechea. El doctor Trebert Orozco es contemporáneo del doctor Arcadio Forero, se especializó en Alemania en cirugía general y gineco-obstetricia. Estudió en los servicios del doctor J. Joseph y H. Biesenberger, realizó en el país las primeras mamoplastias por hipertrofia y ptosis, hizo además abdominoplastias. El doctor Guillermo Nieto Cano estudió medicina el ala Universidad de Chile, se formó como cirujano plástico en el servicio de Sir Harold Guillies, en Inglaterra, y en el año de 1947 regresó al país, y en Bogotá fundó el servicio de Cirugía Plástica del Hospital de la Samaritana; al año siguiente organizó el servicio en el Hospital San Juan de Dios. A estos servicios pioneros se unió en el año de 1954 el servicio de Cirugía Plástica del Hospital San Vicente del Paul y la Universidad de Antioquia, fundado por el doctor León Hernández (11).

El doctor Mantilla egresó de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, en el año de 1947, siendo aún interno del Servicio de Ortopedia Traumatología y Cirugía de Urgencias del Hospital San Juan de Dios, es invitado por el doctor Cibils Puig, cirujano plástico uruguayo, para que lo acompañe como ayudante al Hospital de San José, donde el Doctor Puig realizó unos cincuenta procedimientos de la especialidad, entre cirugías reconstructivas y estéticas. Posteriormente, en el año de 1949, el doctor Mantilla viajó a especializarse en Europa, estudia en Francia con Dufourmentel y en Inglaterra con Guillies. A su regreso asiste al servicio del Hospital San Juan de Dios, y funda el Servicio de Cirugía Plástica del Hospital San Rafael. El doctor Coiffman se especializó en los Estados Unidos, en Nueva York, en el servicio del doctor Artur Barsky y en el Hospital Mont Sinai. Regresó a Colombia y se dedicó a la docencia. Ha publicado numerosos artículos de la especialidad, pero lo más importante a destacar es la edición, en dos oportunidades, de la obra Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética. El doctor Orticoechea se entrenó en Cirugía Plástica en Uruguay, con los doctores Apolo, Ardao, De Vechy y Malbec, y en Brasil con el doctor Callia; vino al país en el año de 1956, y asistió en forma irregular al Hospital de San José, llevando sus pacientes particulares. Ha realizado varias publicaciones en inglés sobre colgajos musculocutáneos y sobre esfínter faríngeo dinámico. Sobre este último realizó en el Hospital dos demostraciones a los doctores A. Chanchote y Stricker, quienes vinieron con él de Tolousse y Nancy en el año de 1968, con el fin de conocer el procedimiento para exponerlo en el congreso mundial de Cirugía Plástica en París, en el año de 1972.

El 15 de mayo de 1956 de fundó en los salones del Club Médico de Bogotá la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica y Reparadora, en sesión solemne presidida por el doctor Delfín Borrero Durán, por convocatoria que realizan los doctores Felipe Coiffman y Guillermo Rojas Rodríguez; se reunieron con ellos los doctores Hernando Castro Romero, Humberto Dorado Garcés, Nestor Godoy, Luis González Torres, León Hernandez Gutierrez, Alvaro Londoño Mejía, José Ignacio Mantilla Fuentes, Guillermo Nieto Cano, Gerardo Obonaga y Juan Ruiz Mora. La primera Junta Directiva quedó conformada por el doctor Nieto Cano como presidente, el doctor Coiffman como secretario y el doctor Mantilla como tesorero. Al año siguiente se realizó el primer Congreso de la Sociedad, del 19 al 22 de julio, el la ciudad de Bogotá, en la mismas instalaciones del Club. El congreso abrió camino y echó a andar la sociedad (8,14).

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