ENFERMERÍA, INFORMÁTICA E INTERNET.
ROMPIENDO PARADIGMAS, ABRIENDO CAMINOS

 

Daniel Gonzálo Eslava Albarracín*

* Profesor Asistente, Facultad de Enfermería.
 Pontificia Universidad Javeriana RNA: MsC. PhD.
Recibido: Septiembre 24 de 2002
Aceptado para publicación: Noviembre 10 de 2003
Actual. Enferm. 2004; 7(2): 17-24

CONTEXTUALIZANDO IDEAS

La ciencia y la tecnología evoluciona a pasos agigantados. La revolución científico tecnológica de las últimas décadas significó una espectacular transformación de las ideas básicas de la denominada "Ciencia convencional". Los avances que el hombre ha efectuado en los últimos 10.000 años, se basan en su capacidad de almacenar información superando el tiempo y el espacio. Hoy vemos cómo surgen nuevos medios para crear, dar forma, almacenar, recuperar y difundir información. Así, los materiales impresos, el registro sonoro, la imagen foto-química y la radiodifusión oral y audiovisual, dan lugar a un nuevo sistema global de información.

Así como gran parte del éxito de la revolución industrial fue el invento de la máquina de vapor, la responsable de esta nueva ola revolucionaria de la actualidad es la computadora. La revolución producida por la computadora en el saber humano proviene de la concentración de conocimientos que ésta puede memorizar (almacenamiento), la elaboración que de ellos puede hacer (procesamiento), y de la complejidad de estudios y tareas que puede realizar mediante instrucciones programadas (programación). Además, contribuye a que el saber, tan disperso en el mundo, tienda a ser más accesible para quienes están interesados en obtenerlo (telecomunicación e informática =telemática= transmisión de informaciones a distancia entre equipos informáticos.

Así pues los ciudadanos del mundo nos hallamos ante una nueva era, la llamada "era del conocimiento" o "revolución tecnológica", algunos prefieren llamarla "era digital", lo cierto es que ésta va a transformar – y de hecho lo está haciendo – toda la estructura sociopolítica, las relaciones de poder y por supuesto, las relaciones de los ciudadanos; se trata entonces de un cambio social, político y económico; no será una leve variación en cada una de estas relaciones sino que va a ser un cambio completo y profundo. Casi podríamos afirmar que, ante la aplicación de la tecnología digital a todas las actividades cotidianas del hombre, estamos ante un cambio de civilización, tanto que algunos autores afirman que nuestros hijos serán "los hijos de la civilización digital, frutos de la sociedad de la información.

La Sociedad de la Información es entonces un fenómeno originado por medio de las nuevas tecnologías, de sus principios, sus organizaciones, sus instituciones, las cuales permiten hablar de un "nuevo modo de producción", pero a la vez, esa sociedad es portadora de nuevos riesgos y oportunidades para el desarrollo humano.

 

ALGUNOS PUNTOS DE REFLEXIÓN

La enfermería como profesión, no ha estado exenta de toda esta serie de cambios y transformaciones, así como tampoco de la influencia que las mismas han tenido y tendrán en su desarrollo. Hoy en día para los miembros del equipo de enfermería referirse a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, expresar fascinación por sus alcances y potencialidades, hacer uso de ellas en múltiples momentos y espacios de nuestra actividad cotidiana se ha convertido, prácticamente sin que nos percatemos, en una constante - yo diría que casi en una moda – sobre todo, durante los últimos años, pareciera que su influencia se deja sentir a cada paso en forma casi mágica.

Desde esta perspectiva, esta nueva revolución significa un cambio de paradigma en el ejercicio de nuestra profesión. Paradigma es una palabra sonora y en la actualidad se utiliza libremente como ayuda para comprender la naturaleza de los cambios inesperados.

Barkeren (1996) en su libro "Paradigmas el negocio de descubrir el futuro", define paradigma como un conjunto de reglas y disposiciones (escritas o no) que hace dos cosas: establecer o definir límites, e indicar cómo comportarse dentro de tales límites para tener éxito, al cual se mide por la habilidad para resolver problemas".

Los paradigmas tienen una amplia aplicación sin embargo, muchos aun nos preguntamos acerca de cuál o cuáles son los paradigmas que orientan el ejercicio de nuestra profesión. Este es un tema bastante amplio para discutir y por motivos de espacio no entraré a profundizar en él, lo importante es entender que, en cierto sentido, un paradigma indica la existencia de un juego, un juego que debemos conocer para saber en qué consiste y cómo jugarlo con éxito de acuerdo con las reglas establecidas.

Un cambio paradigmático para nuestra profesión sería por tanto, un cambio hacia un nuevo juego, un nuevo conjunto de reglas tanto para la formación, como para la atención y para la investigación. Aun así, más importante que conocer esas nuevas reglas, es conocer qué fue lo que dio lugar al cambio; no podemos esperar a que las tendencias se desarrollen, sino buscar a las personas que están impulsando esas tendencias, porque esa es la primera señal de un cambio importante.

Los paradigmas establecen reglas de cómo se deben hacer las cosas, limitando a la gente a pensar en situaciones establecidas, bloquean nuestra capacidad de observar el mundo como un todo y de buscar alternativas pensando de manera no convencional. Un nuevo paradigma aparece cuando se acumula un exceso de cuestiones que salen del marco ordinario y el paradigma actual no puede explicar. Todo nuevo paradigma implica un principio que siempre existió, pero que hasta entonces nadie había reconocido.

Por su uso frecuente y poco discriminado y de alguna manera también por lo cotidiano de la palabra, los paradigmas se nos han convertido en situaciones o modos de actuar que aceptamos de hecho, regularmente sin ver las alternativas disponibles, esto nos lleva en ocasiones a actuar de una manera que no es la más adecuada. Sin embargo, la verdad es que en nuestra profesión los paradigmas de la sociedad informatizada han comenzado a cambiar las reglas de juego y más aun, nos han obligado a tener una actitud abierta hacia esos cambios.

Conviene, entonces, anotar algunas de las características generales que nos presenta el nuevo paradigma de la informatización y que de alguna manera influye y seguirá influyendo en el desarrollo de nuestra profesión.

De manera general, el cuidado de enfermería, la formación de futuros profesionales y la investigación para el ejercicio profesional hoy en día se nos presentan como un fenómeno exuberante por la gran cantidad de datos de que disponemos. Para el desarrollo de nuestra profesión existe un nuevo escenario que obliga a cambiar constantemente contenidos tanto en lo ideológico, en lo político, en lo cultural como en nuestras vidas privadas; por la virtualidad las barreras geográficas se han esfumado y las distancias físicas se tornan relativas en comparación con un pasado reciente; hay mensajes de procedencias diversas, pero prevalecen los contenidos diseñados en la metrópolis cultural; dada la interactividad, todos podemos ser autores de nuestros propios mensajes y responder a los contenidos que otros nos ofrecen; ya que en la red existe de todo y no sólo contenidos científicos, por el contrario suelen abundar banales.

A pesar de las múltiples posibilidades que nos ofrece la informatización, corremos el riesgo de la desorientación, pues debido al cúmulo de información los usuarios solemos "marearnos", perdernos ante tanto dato, y ante la falta de formación y capacitación para detectar los contenidos del conocimiento, de alguna manera la informática está generando masas más pasivas que activas, más consumidores que emanadores de contenidos.

Este nuevo paradigma, de la información exige dar vuelta e iniciar con una hoja en blanco, es una transformación radical del significado de las reglas prevalecientes hasta estos momentos en el ejercicio de nuestra profesión, probablemente cuando a partir de esta informatización del cuidado, de la formación y hasta de la investigación se explique lo que hasta entonces era turbio y oscuro, este paradigma comenzará a tener grietas y surgirá uno nuevo.

Por lo tanto, asumimos que también en enfermería estamos entrando en una nueva era, transitamos del paradigma de la sociedad industrial al de la sociedad del conocimiento, donde dicho conocimiento (traducido como valor, tecnología, habilidad y oportunidad) es y será la fuente de riquezas y de ventaja competitiva de los países, de las profesiones, de los gobiernos, de las empresas. La principal función de nuestra profesión será la de hacer que nuestro conocimiento sea productivo; es decir, deberemos administrar nuestra inteligencia.

Los cambios inducidos por este paradigma y todo lo referente a él son su-puestos fundamentales que funcionan como marco de pensamiento o esquema de referencia para explicar y entender ciertos aspectos de la realidad. EL problema de los constantes cambios de paradigma radica en adaptarse al cambio, pues para poder usar el nuevo paradigma se debe borrar de la mente el anterior, de no ser así, las ideas del viejo contaminarán las del nuevo limitando por ende el desarrollo y el avance de la profesión.

A PROPÓSITO DE LA
TECNOLOGÍA

En toda la historia de la humanidad, el hombre ha procurado garantizar y mejorar su nivel de vida, mediante un mejor conocimiento del mundo que le rodea y un dominio más eficaz del mismo, es decir, mediante un desarrollo constante de la ciencia. Hoy en día, estamos convencidos de que una  de las características del momento actual es la conexión indisoluble, la muy estrecha interacción y el acondicionamiento mutuo de la sociedad con la ciencia.

La ciencia es uno de los factores esenciales del desarrollo social y está adquiriendo un carácter cada vez más masivo. Al estudiar los efectos de la ciencia en la sociedad actual, sino también los efectos sobre la sociedad fu tura. En las sociedades tradicionales las funciones del individuo estaban bien definidas, había una armonía entre la naturaleza, la sociedad y el hombre.

Ahora bien, la ciencia trajo consigo la desaparición de este marco tradicional, la ruptura del equilibrio entre el hombre y la sociedad y una profunda modificación del ambiente. Aunque no debemos culpar directamente a la ciencia.

En este orden de ideas, la tecnología vista como uno de los principales desarrollos de la ciencia contemporánea, se propone mejorar u optimizar nuestro control del mundo real, para que responda de manera rápida y predecible a la voluntad o el capricho de la sociedad, aunque no siempre sea en su beneficio.

Tradicionalmente la tecnología ha progresado por el método empírico del tanteo, del ensayo y del error. La tecnología ha estado a la vanguardia en muchos campos que posteriormente adquirieron una sólida base científica. Se dice que los efectos de la tecnología constituyen un "impacto". La tecnología derrama sobre la sociedad sus efectos ramificadores, influye en las prácticas sociales de la humanidad, así como también en las nuevas cualidades del conocimiento humano.

Los beneficios que trae consigo la tecnología moderna son muy numerosos y ampliamente conocidos. Una mayor productividad proporciona a la sociedad unos excedentes que permiten disponer de más tiempo libre, dispensar la educación y, de hecho, proseguir la propia labor científica. Todos nosotros necesitamos alimentos, vivienda, ropa, etc. Cuando quedan satisfechas esas necesidades básicas y la tecnología empieza a proporcionar beneficios cada vez más triviales, es cuando surgen esencialmente los problemas.

Si consideramos la situación actual de los países desarrollados, vemos que la gente no parece más feliz que en el pasado, y a menudo tampoco tiene mejor salud. Los desechos ambientales que produce la tecnología han creado nuevas formas de enfermedades y fomentado otras. El propio trabajo es hoy más monótono y decepcionante. El ser humano necesita realizar algo que estimule su cerebro, su capacidad manual y también necesita variedad.

La industria de base tecnológica ha se parado la familia. Por ejemplo, el hecho de tener que dedicar mucho tiempo al transporte separa a menudo a un padre de sus hijos. La facilidad de las comunicaciones incita a los hijos a irse muy lejos, y a la familia ampliada a dispersarse más. Además de todo esto, se debilita la transmisión cultural de las técnicas sociales, por ejemplo, la cocina, la crianza de los niños, etc.

En un primer momento, los efectos de la facilidad de las comunicaciones parecen beneficiosos, porque liberan a la gente de las presiones locales, pero al persistir esta tendencia, se quedan a menudo aislados. Es indudable que la tecnología ha servido para que las guerras, sean mucho más calamitosas, ya que afectan a todo el mundo, y no solamente a los civiles sino también a los neutrales y a los pueblos. La violencia y la delincuencia también se deben en parte a la tecnología. Así, es tal la influencia de la tecnología en nuestro entorno social que algunos ya estamos comenzando a listar como uno de los problemas más grandes de la sociedad actual.

 

 Haga su consulta por tema