|Jueves, octubre 2, 2014

Aspectos Fundamentales a Incluir en la Educación  

Continuamente nos preguntamos ¿Qué incluir en la educación del paciente y la familia que recibe tratamiento de Radioterapia? Como se mostró anteriormente, es necesario conocer la población a la que se va a educar, indagar sus conocimientos previos y a partir de ellos, de sus preguntas, de sus temores y de sus experiencias vividas construir un dialogo significativo. Sin embargo, la educación en radioterapia requiere contener unos tópicos mínimos necesarios que se mostrarán a continuación.

Definición de radioterapia. Es útil enfatizar en el tratamiento con radioterapia como una terapéutica efectiva que requiere “tecnología similar a los Rayos X”, pero en dosis más altas los cuales son invisibles, no dolorosos que son dirigidos a un sitio específico del cuerpo. En ocasiones por la duración de cada sesión de radioterapia y por su carácter no perceptible a los sentidos, los pacientes la asocian a un tratamiento placebo, convirtiéndose en un factor para el abandono de la terapéutica. Por otra parte del temor a que el tratamiento sea doloroso, también se configura en un factor que puede retrasar su inicio(8).

Usos de la radioterapia. Es necesario aclarar la intencionalidad del tratamiento con radioterapia, describir la intención curativa y paliativa en detalle, pues contribuye a que los pacientes construyan expectativas reales frente a su condición particular(9). Frente a la radioterapia paliativa, hablar del concepto de calidad de vida, se configura en una herramienta eficaz para la comprensión de la intencionalidad de la terapia y favorece la adherencia a la misma(9). Por otra parte, se muestra el uso de la radioterapia como único tratamiento y combinada con cirugía o quimioterapia, ya que dado el diálogo construido con los participantes, en múltiples ocasiones se interrogan acerca de las diferencia en los tratamientos.

Presentación del Equipo del Servicio de Radioterapia. Se destaca la importancia de que el paciente conozca a su equipo de salud y viceversa, para que el aprendizaje sea significativo. Por tal razón, es necesario presentar a todo el equipo de salud del Servicio de Radioterapia, lo cual además, le proporcionará al paciente una sensación de seguridad y confianza en la aplicación y efectividad de su tratamiento(10). En este punto, es importante que el servicio cuente con un equipo multidisciplinario, que para el caso del Instituto Nacional de Cancerología está conformado por: médico oncólogo radioterapeuta, físico médico, enfermera oncóloga, tecnólogo en radioterapia, trabajadora social y psicólogo.

Administración de la radioterapia. Educar en los abordajes de la radioterapia es importante para que el paciente lleve a cabo las indicaciones intratratamiento. En primera instancia, se requiere educar acerca de las formas de administración de la radioterapia: teleterapia o radioterapia externa, en la que una máquina fuera del cuerpo dirige la radiación al sitio afectado; braquiterapia o radioterapia interna, cuando la radiación se realiza a corta distancia, es decir, dentro del cuerpo o cerca a las células afectadas. En este ítem, también es indispensable ofrecer a los participantes información frente a los cronogramas, horarios de atención, sitios de atención y seguimiento del servicio de radioterapia. Es fundamental, un servicio accesible a los usuarios, en donde existan consultas de medicina y enfermería a demanda sin cita previa y en donde se identifiquen de forma sencilla los canales de información y comunicación(11).

Simulación. Educar a los asistentes en el objetivo de la simulación, el cual consiste en definir el sitio específico que se va a irradiar y tener la certeza de ello. Además, se debe informar que el día de la simulación el sitio será demarcado mediante tatuajes y que en ocasiones será necesario fabricar moldes para lograr el objetivo de irradiar únicamente el sitio definido. En caso de educar a cuidadores de niños o de personas con alteraciones mentales, se debe aclarar que la administración del tratamiento se realizará mediante anestesia general(12). Además, es importante informar acerca del tiempo que transcurre entre la simulación y la administración de tratamiento, pues no pueden darse de manera inmediata, ya que es necesario que el médico oncólogo radioterapeuta, el físico médico planeen el tratamiento.

Mitos y creencias frente a la radioterapia. Existen mitos y creencias que de forma cualitativa han sido observados en los últimos años en la población del Instituto. Frente a esta situación es necesario en primera instancia, indagar acerca de las creencias que los asistentes tienen sobre el tratamiento y establecer un diálogo integrador que permita desvirtuar dichos mitos. Algunos de los mitos más frecuentes en nuestra población son:

• La radioterapia duele
• Como la radioterapia es invisible e indolora, es un tratamiento placebo
• Después de la radioterapia la persona queda emitiendo rayos radioactivos que afectan a quien se acerque (esta creencia es un factor que desencadena el aislamiento del paciente y la baja autoestima). Se debe aclarar lo pertinente frente a la braquiterapia.
• El tratamiento de radioterapia expande el cáncer.

Efectos secundarios de la radioterapia. Como metodología para abordar el tema de los efectos secundarios, es recomendable tener en cuenta dos categorías: Los efectos secundarios comunes y los efectos secundarios asociados al área irradiada.

• Efectos secundarios comunes. Aunque se presentan con frecuencia, es importante aclarar que esto no significa que ocurran en la totalidad de pacientes. En este grupo de efectos es necesario educar en:
• Pérdida del apetito. Hablar de la importancia de la alimentación, el aporte nutricional requerido en el paciente con cáncer y la sensación de bienestar que aporta una adecuada alimentación(13). Adicional a esto, se enfatiza en la necesidad de control periódico de peso y en la consulta de seguimiento por enfermería, para valorar la necesidad de interconsulta con nutrición(14). En este punto se resalta el rol del cuidador familiar como promotor de la alimentación adecuada.
• Fatiga y cansancio. Tratar acerca de la modulación de momentos de descanso y actividad, realizar actividad física, alimentarse en forma adecuada, expresar sentimientos y vivir la experiencia acompañado(9).
• Radiodermitis. Explicar qué es y por qué se produce. Frente a los cuidados es necesario educar en el baño diario con jabón de pH neutro, secado suave evitando rascar o frotar, protegerse de los rayos solares, no usar cremas, remedios o ungüentos caseros, evitar utilizar antisépticos o desodorantes que contengan sustancias químicas que puedan aumentar la dermatitis o causar abrasiones, de ser necesario rasurar, hacerlo con tijeras y no con cuchillas y por último solicitar cita de valoración con la enfermera para el manejo de la radiodermitis(15). En la consulta de enfermería, es útil la provisión de geles de papaína para desbridamiento enzimático y aplicación de hidrocoloides para favorecer la reepitelizacion del área(16).
• Alteraciones psicológicas. Afrontar el tratamiento con radioterapia implica contraponer importantes retos para el paciente que pueden afectar su vida y su estado emocional. Dichas alteraciones pueden ser: ansiedad, depresión, hostilidad, aislamiento y negación, entre otros. En este sentido, es importante educar al paciente y el cuidador en la eventual aparición de dichas alteraciones, en la importancia del apoyo social, la espiritualidad, el afecto y la solicitud de consulta para hablar de las mismas(17).
• Cambios sexuales. Eventualmente el paciente en tratamiento de radioterapia presenta crisis o problemas sexuales. Es necesario destacar que los cambios sexuales pueden darse por factores orgánicos o psicológicos dentro de los cuales es vital la participación y comprensión de la pareja. De la misma manera, se destaca la importancia de conocer que cuentan con un equipo multidisciplinario al cual también pueden consultar frente a este importante aspecto(18).

Efectos secundarios asociados al área irradiada. En este ítem es útil indagar en los asistentes el área corporal en la que tienen situado el cáncer, con el fin de dirigir la educación específica a los mismos y evitar dar información adicional no aplicable a algunos casos. En este sentido se recomienda abordar los efectos secundarios según las siguientes áreas: cabeza y cuello, tórax, abdomen y pelvis. A continuación se abordarán los tópicos fundamentales a tratar según cada caso:
• Cabeza y cuello. Abordar el tema de los cambios del gusto, para lo cual es importante que los alimentos sean visualmente apetitosos y la conciencia de la necesidad de alimentarse en forma adecuada para evitar la desnutrición(19). También es necesario educar acerca de la mucositis, en donde es clave informar frente a la consulta odontológica previa al tratamiento, educar sobre la correcta higiene bucal (cada vez que come, cepillo suave, evitar enjuagues que contengan alcohol)(20), consumir alimentos de consistencia blanda para evitar laceraciones, picantes, consumo de alcohol y tabaco, así como lubricar los labios y beber líquidos abundantes y fríos(21).
• Tórax. En este ítem se hace énfasis en el linfedema. Explicar la razón por la cual se presenta y la forma de identificarlo. Se debe informar a los asistentes acerca de los ejercicios respiratorios, ejercicios para favorecer el flujo linfático, cuidados de la piel del órgano afectado, el tipo de ropa a usar y el uso de vendajes compresivos(22).
• Abdomen y pelvis. Educar acerca de los efectos secundarios como diarrea (consumir abundantes líquidos, suero oral, alimentos fáciles de digerir y sin fibra como banano, arroz, puré de manzana y pan blanco), náuseas y vómito (ingerir alimentos fáciles de digerir, comer en forma fraccionada, consultar para evaluar la necesidad de medicación), cistitis (beber abundantes líquidos, higiene genital, higiene del baño, uso de ropa interior cómoda y de algodón, consultar para valorar la necesidad de medicación) y proctitis (consumir alimentos ricos en fibra, abundante líquido y consultar para evaluar necesidad de tratamiento farmacológico o quirúrgico)(23).

Seguimiento. Por último, es indispensable guiar al paciente y su familia frente a la necesidad del seguimiento continuo durante y al finalizar el tratamiento, pues aunque al inicio del tratamiento se determine la dosis de radioterapia y el plan a seguir, durante la administración del tratamiento o al finalizar, se puede determinar la modificación del mismo. También es necesario el seguimiento continuo con el fin de manejar de manera integral todos los factores asociados al cáncer y la radioterapia.

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