|Jueves, octubre 2, 2014

Educación: Pie Diabético  

Pie Diabético

Los enfermos con diabetes tienen que cuidar sus pies extremadamente, para postergar al máximo las incapacitantes manifestaciones de lo que se denomina “ pie diabético”. La alteración de base allí es neuropàtica, es decir causada por lesiones en los nervios mixtos (sensitivos y motores) que van por la periferia del organismo, inervando principalmente los músculos y la piel. Esta neuropatía diabética aparece más pronto que tarde en el enfermo, particularmente cuando los niveles de glicemia no han estado adecuadamente controlados, lo que daña el nervio en sí por acùmulo de algunos azúcares que lo edematizan y destruyen, o daña los microvasos que lo nutren. La sola neuropatía es capaz de producir, previo desencadenante traumático, una lesión y/o ulceración en el pié. Si además hay isquemia, es decir, que en virtud de la arteriosclerosis periférica, los vasos arteriales de la pierna se obstruyen, la lesión puede ser más grave y dolorosa, se presenta sobre-infección por gérmenes difíciles de erradicar como anaerobios y otros, que proliferan fácilmente pues esos tejidos están con falta de oxígeno. Complicaciones como el pie caído, la claudicación intermitente (que limita mucho el poder caminar por el dolor que se genera por el ejercicio),la temida gangrena y finalmente la amputación, llevan ineludiblemente a la invalidez al paciente que no se cuida su hiperglicemia, y que no cuida sus pies con la ayuda, obviamente de una podóloga.

Para prevenir las lesiones en el pie diabético se requiere inspeccionar diariamente los pies, con el fin de detectar ampollas, hemorragias, maceraciones o excoriaciones entre los pliegues de los dedos, utilizando un espejo para mirar la planta y el talón. Al ponerse los zapatos, el paciente debe inspeccionarlos previamente introduciendo su mano para detectar si algo resalta, si hay costuras con rebordes o cuerpos extraños como piedritas o elementos con filo, clavos, etc. que puedan lastimar el pié y que deben ser extraídos previamente o eliminados.

Se debe usar un calzado que sea idóneo, profundo y ancho y se debe asociar a plantillas blandas cuando no existe deformidad en el pié, pues de lo contrario deberá contar con prótesis rígidas para disminuir y distribuir la presión que hace el pié dentro del zapato. Este zapato para el diabético debe tener la capacidad de absorber la carga mediante plantillas elásticas, distribuir la presión en mayor área distribuyendo la carga, modificando las zonas de apoyo que causen conflicto y ante todo aportando una superficie amplia. Igual podemos decir de los zapatos deportivos o “tenis”. Un diabético corre mucho riesgo si camina descalzo, porque fácilmente se puede lastimar o cortar, y esto particularmente aplica a playas y piscinas, en donde debe usar pantuflas amplias. Las medias y los zapatos deben cambiarse dos veces al día. Si siente los pies fríos, algo que es frecuente, no debe usar bolsas de agua caliente o almohadillas eléctricas que pueden erosionar la piel, pues por la neuropatía la sensibilidad está disminuida. Si hay callos o uñas encarnadas, ellas requieren tratamiento por parte del podólogo. Las uñas deben cortarse de forma recta y limar suavemente a los lados. Los pies deben lavarse con agua y jabón por unos cinco minutos, enjuagándolos y secándolos bien, para evitar micosis cutáneas (hongos). La temperatura del agua que se use para la higiene de las extremidades debe constatarse con el codo, con lo que se puede detectar la temperatura real pues la sensibilidad allí está conservada. Después del baño se aplicará una crema hidratante. Si aparece una hinchazón, laceración, enrojecimiento, con o sin dolor, se debe informar al profesional de la salud que lo está atendiendo.

En las revistas para diabéticos o en las secciones de Internet que se ocupan de esto, el paciente encontrará excelentes páginas que contribuirán a informarlo de una manera fácil y efectiva sobre el manejo de los pies, que siempre deberá ir acompañado de un buen control de la glicemia, con la dieta y ejercicio apropiados, medicamentos hipoglicemiantes orales o insulina si es necesario, y quizás otras drogas que controlen los síntomas dolorosos, las infecciones y la posibilidad de desarrollo de coágulos que interrumpan la circulación, para lo cual, más que vasodilatadores se utilizan antiplaquetarios como la aspirina u otros medicamentos. Para los que visitan el Internet pueden encontrar páginas excelentes como las vinculadas al anillo hispano para la diabetes, la www.diabetesaldìa.com o la www.diabetesalinstante.com .

Educación Diabetológica Hoy

 

Educar es mucho más que simplemente brindar educación sobre un tema… se define como “preparar a alguien para cierta función, para vivir cierto ambiente, de cierta manera”. No es simplemente informar, dar una serie de datos; más bien es capacitar, ayudar a crecer, transformar, incentivar… o lograr que la información se vuelva motivación.

En el paciente diabético – que tiene una enfermedad incurable pero controlable, la educación es parte integral del tratamiento. En los niños, ni se diga, pero también en los adultos, aunque algunos piensen que ya lo aprendieron todo, o que no hay necesidad de aprender más allá de lo enseñado en la escuela o en la universidad.

En el número de marzo de “Diabetes, control & prevención” (www.fdc.org.co ), los doctores Pablo Aschner e Iván Darío Escobar disertan sobre este importante asunto. Dar una dieta, decirle que haga ejercicio, que tome los medicamentos, que se haga tal o cual examen, no quiere decir que el paciente lo haga. Si a veces los mismos médicos no damos el ejemplo.

Parte del proceso educativo consiste en adquirir conceptos sólidos y claros sobre los mecanismos que llevan a la diabetes y a sus complicaciones y sobre las medidas más efectivas para controlarla. Está plenamente demostrado por sólidos y diríamos que gigantescos estudios clínicos que si la persona logra mantener por años unas metas adecuadas de control de su glicemia y de su hemoglobina glicosilada, su riesgo de desarrollar complicaciones graves como las de la retina o del riñón se puede reducir hasta en un 75%.

El médico y el educador sólo pueden aportar ideas sobre cambios en el estilo de vida, indicar medicamentos, pero es la persona con diabetes la que puede lograrlo… el enfermo debe estar muy motivado, armarse de paciencia, de perseverancia, porque cambiar los hábitos es muy difícil. Si las complicaciones de la diabetes se detectan precozmente, el adecuado control logra detenerlas, o reversarlas.

Entiende uno que en la vida moderna las continuas frustraciones, el estrés, los vicios, el desempleo, hace que a veces la persona se refugie en lo contrario de lo que debe hacer. Quizás fumar más, beber más, comer más, ser más agresivo. Buscará frases en la sabiduría popular: …. de algo tiene que morirse uno, o comamos y bebamos, que mañana moriremos.

El problema es que de golpe no se mueren. Pero sufren con los dolores y las incapacidades de la neuropatía, la pérdida de la visión, la necesidad de acudir a la diálisis, las amputaciones. Es decir, se disminuye notoriamente la calidad de vida.

La persona educada y bien informada no se deja convencer por rumores o por curas milagrosas. Sabe lo que le conviene, no cree que la insulina es dañina sino por el contrario, que es una de las más extraordinarias drogas que nos dejó el siglo pasado.

El médico da indicaciones claves, pero cada vez dispone de menos tiempo para educar. La ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE DIABETES, con el aval de la Federación, tiene programas para capacitar médicos en la educación en este campo; tiene también personas que ayudan a explicar las dietas, el valor calórico de los alimentos, el contenido cualitativo de cada uno de ellos, idealmente la forma más económica, agradable y que no cause hambre, para hacerlo. Los laboratorios que producen drogas o glucómetros a menudo hacen campañas que motivan a los pacientes; a veces consiguen trueques favorables para cada uno, el que quiere un aparato más moderno y más sofisticado podrá dar su aparato viejo en parte de pago, que lo comprará uno más necesitado o puede que hasta se lo regalen. Se le donarán modernos esferos para aplicarse la insulina, así no tenga visión; le visitarán en su casa enfermeras que les darán instrucción y les suministrarán teléfonos para alguna emergencia… en fin. La educación es parte de la sanaciòn, del alivio, de la economía y hasta del negocio. Con la educación todos ganan, ¡nadie pierde!.

Índice Diabetes Volumen 1 N0. 2 Glucometrías: Glucómetros

 

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