REVISTA DE PEDIATRÍA
REVISIÓN DE LA LITERATURA
Los fenómenos de Hipercoagulabilidad en los niños cada vez se identifican con mayor frecuencia, en la medida en que se han venido conociendo los factores asociados1.
En
la actualidad se sabe de muchos eventos tromboembólicos
asociados a deficiencias de factores de anticoagulación, defectos del
sistema fibrinolítico, a eventos
autoinmunes, trastornos metabólicos, catéteres, enfermedades previas como el síndrome
nefrótico, las hepatopatías y las
enfermedades oncológicas entre otras.2
Los
defectos plaquetarios han sido considerados como posibles inductores de fenómenos
de Hipercoagulabilidad pero se ha tenido en mente que se trata de patologías muy raras.
Uno
de estos defectos, el Defecto de Wein-Penzing, que se describió por primera vez
en el año de 1991 se ha identificado en
muy pocos casos.3 Consiste en una alteración metabólica en la vía
de la Lipo-oxigenasa con un mecanismo compensador en la vía de la
ciclo-oxigensa lo cual genera un aumento en la producción de tromboxano,
Prostaglandina E2 y D2, y
de esta manera, se presenta el fenómeno de Hipercoagulabilidad.4
En
el año de 1979, Mefty A. L. y sus colaboradores describieron un grupo de
pacientes adultos con cuadros de Accidentes
Isquémicos Transitorios, en quienes no se habían encontrado factores
asociados, excepto una agregación y adhesividad plaquetaria
aumentadas.5
En
1983, los doctores Holliday y Mammen, en la Novena Conferencia Internacional
sobre Trombosis y Circulación Cerebral en Phoenix, Arizona (Ninth
Internacional Joint Conference on Stroke and Cerebral Circulation, Phoenix AZ)
describieron un síndrome
relacionado con infarto cerebral en adultos jóvenes y lo denominaron “El Síndrome
de la Plaqueta Pegajosa”6 (Sticky Platelet Syndrome).
En
1986, los doctores Melvyn Rubenfire y
Eberhard F. Mammen con sus
colaboradores, presentaron un
estudio realizado en 41 pacientes adultos con dolor precordial y
arterias coronarias angiográficamente normales, encontrando en ellos
hiperagregabilidad plaquetaria en pruebas realizadas con ADP y Epinefrina, las
cuales resultaron estadísticamente significativas (p < 0.001) en comparación
con las realizadas en 73 controles.7
En
1988 en Doctor Eberhard F. Mammen, y
sus colaboradores, publican un estudio en 54 pacientes con
Accidentes Isquémicos Cerebrovasculares
sin factores asociados, encontrando hiperagregabilidad plaquetaria que
fue estadísticamente significativa (p<0.001) en comparación con los
controles. Además se realizaron estudios familiares en 34 de los casos, dando resultados positivos en 26 de ellos.8
En
1995, el Doctor Mammen, publica un artículo sobre diez años de experiencia en
el Síndrome de Plaqueta Pegajosa, identificado
en más de 200 pacientes jóvenes entre 5 y 45 años
y sus familias, quienes presentaban trombosis principalmente arteriales,
y venosas en varios casos, sin factores asociados. Todos presentaban
hiperagregabilidad con ADP y/o Epinefrina.9
En
1998, el Dr. Rodger L. Bick publica
un estudio realizado en 153 pacientes adultos
con cuadros trombóticos referidos al Centro Clínico de Trombosis y Hemostasis
de Dallas durante un período de 2 años, encontrando
que del total de trombosis venosas,
14% correspondieron a Síndrome de Plaqueta Pegajosa y de los Eventos
Arteriales, el 23 %
correspondían a esta patología así: el 26% de las Trombosis
Cerebrovasculares, el 33% de los Accidentes de Isquemia Cerebral Transitoria, el
19% de las Trombosis Coronarias Agudas, el 50% de las Trombosis Vasculares
Retinianas, el 12% de las Trombosis Arteriales Periféricas y el 16% del Síndrome
de Pérdidas Fetales, correspondían
al Síndrome de Plaqueta Pegajosa.10
Desde
hace algún tiempo, se viene considerando el Síndrome de la Plaqueta Pegajosa
como la segunda causa dentro
de los problemas hereditarios relacionados con fenómenos trombóticos,
después de la Resistencia a la proteína C activada y parece
corresponder a la principal causa de trombosis arteriales.11
El
Síndrome de la Plaqueta Pegajosa se considera como una entidad autosómica
dominante, relacionada con eventos trombóticos tanto arteriales como venosos.
Se
cree que el defecto específico puede estar localizado en los receptores de la
superficie plaquetaria y se
caracteriza por hiperagregabilidad
de las plaquetas con ADP, y/o con
Epinefrina.4, 10, 11, 12
Clínicamente,
en la población adulta, se asocia
con fenómenos anginosos, infarto
agudo del miocardio, isquemia cerebral transitoria, cuadros de apoplejía,
trombosis retiniana, trombosis periféricas arteriales o venosas, y síndrome de
muerte fetal intrauterina, entre
otros.4,10,11,12 La mayoría de los eventos son de tipo arterial. Se
ha considerado que las situaciones de estrés emocional pueden activar
mecanismos de agregación plaquetaria.13
Se
ha relacionado la agregación plaquetaria con los ciclos circadianos,
encontrando un predominio de aparición en las horas de la mañana.14
Se ha descrito también que este síndrome
de se puede asociar con otras anormalidades congénitas de los mecanismos de
anticoagulación, como Resistencia a la Proteína C Activada y deficiencias de
Proteína S.15
En
la población infantil la experiencia de este síndrome es limitada.12 En
este grupo de pacientes predominan las
manifestaciones trombóticas a nivel de sistema nerviosos central, como se ha
podido observar en el Hospital de La Misericordia de Bogotá.
El
diagnóstico se fundamenta en la demostración de hiperagregabilidad, mediante
pruebas de agregometría. Sin embargo, se sabe que estas pruebas se han diseñado
especialmente para la demostración de los defectos en la agregación y no para
la respuesta plaquetaria aumentada. Además se sabe de las dificultades de
estandarización de las pruebas.12
Uno
de los sistemas más recientes de análisis de la función plaquetaria, el
PFA-100, se ha considerado como uno de los más seguros.16
Se han descrito muchas patologías que cursan con hiperagregabilidad plaquetaria, como diabetes mellitus, síndrome nefrótico, fibrosis quística y anorexia nerviosa, entre otras. En estos casos se ha encontrado que los niveles de Factor 4 plaquetario (PF4), beta tromboglobulina y tromboxano A2, se encuentran elevados, sugiriendo la existencia de mecanismos intrínsecos probablemente secundarios de activación plaquetaria en la circulación.9 -12
También es importante tener en cuenta que los defectos congénitos de la lipo-oxigenasa generan trombosis sin elevación del FP4 ni de la Beta-Tromboglobulina17
DIAGNÓSTICO
En
todos los pacientes con Síndrome de la Plaqueta
Pegajosa, las pruebas de agregación con Colágeno,
Ácido Araquidónico, Trombina y
Ristocetina son normales.
Las
pruebas con Epinefrina se realizan con plasma rico en plaquetas y Epinefrina a
concentraciones de 11, 1.1 y 0.55 uM
Las
pruebas con ADP se realizan con
concentraciones de 2.34, 1.17
y 0.58 uM
La
agregación se expresa en porcentaje de transmisión de la luz., siendo 100%
agregación completa y 0% ausencia de agregación.8, 9, 10, 12
En
los pacientes normales, al diluir la Epinefrina y el ADP, las curvas muestran
disminución de la agregación, mientras que en el paciente que presenta el Síndrome
de la Plaqueta Pegajosa, las curvas de agregación permanecen elevadas.9
Se
deben descartar las patologías ya descritas,
que aumentan la agregación
plaquetaria.
En
los cuadros agudos de trombosis
arteriales o venosas se han encontrado fenómenos de hiperagregabilidad los
cuales podrían ser consecuencia de la activación del sistema hemostático. Por
esta razón, las pruebas mencionadas se deben realizar o repetir de
4 a 9 meses después del evento.9