REVISTA DE OTORRINOLARINGOLOGÍA 

 

CASOS CLÍNICOS

Carcinoma adenoide quístico:
presentación de un caso inusual
en el conducto auditivo externo

Germán Leguizamón Medina, MD*,
Rodrigo Rey, MD**,
Mónica Somogyi Rodríguez***
* Otorrinolaringólogo, Otólogo, Hospital Central de la Policía.
** Otorrinolaringólogo, Jefe Servicio de Otorrinolaringología Hospital Central de La Policía.

 

RESUMEN

Las neoplasias que surgen del conducto auditivo externo son muy raras, predominando los carcinomas escamo celulares, tumores que se desarrollan del epitelio que forma el conducto auditivo externo. Entre los tumores que se originan del componente glandular, el carcinoma adenoide quístico es el más común, el cual puede surgir de las glándulas ceruminosas o glándulas sudoríparas modificadas. Histológicamente el carcinoma adenoide quístico de conducto auditivo externo parece idéntico al de glándulas salivares, sin embargo, clínicamente su comportamiento es más agresivo. Se presenta el caso de una paciente de sexo femenino de 53 años, quien presentaba un año de evolución, prurito ótico derecho, asociado a otalgia ipsilateral. La otoscopia reveló una masa de consistencia dura que obliteraba por completo el conducto auditivo externo. La biopsia incisional de la lesión informa carcinoma adenoide quístico de conducto auditivo externo de predominio tubular. Se describen las ayudas diagnósticas utilizadas y el tratamiento llevado a cabo en esta paciente. Se hace una búsqueda sistemática en la literatura sobre los casos presentados en el mundo y su manejo.

Palabras clave: Carcinoma adenoide quístico,conducto auditivo externo.

INTRODUCCIÓN

Las glándulas ceruminosas son glándulas sudoríparas modificadas confinadas a la piel de la parte cartilaginosa del conducto auditivo externo (1, 2); los tumores que surgen de estas glándulas son extremadamente raros. Entre las neoplasias que afectan estas glándulas se encuentran adenomas, adenocarcinomas, adenomas pleomórficos ceruminosos y carcinomas adenoides quísticos.

Los hallazgos microscópicos son similares a los observados en carcinomas adenoides quísticos de glándulas salivares mayores y menores. El carcinoma adenoide quístico debe diferenciarse de adenomas y tumores mixtos benignos de glándulas ceruminosas, neoplasias con estructuras glandulares y tubulares delineadas por una doble fila de células, incluyendo una capa externa de células mioepiteliales, a diferencia del carcinoma adenoide quístico, donde los túbulos presentan usualmente una sola capa de células, y además pueden identificarse estructuras cribiformes.

Algunos carcinomas adenoides quísticos están compuestos por muchos nidos sólidos, que pueden ser difíciles de diferenciar del carcinoma de células basales y los adenomas de glándulas sudoríparas (3). Para hacer el diagnóstico diferencial, el patólogo debe identificar estructuras cribiformes y túbulos con una capa única de células. El carcinoma adenoide quístico tampoco debe ser confundido con el adenocarcinoma de glándulas ceruminosas, tumor caracterizado por presentar un prominente citoplasma eosinófilo.

CASO CLÍNICO

Paciente de sexo femenino de 53 años de edad, remitida al Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Central de la Policía por presentar prurito ótico e hipoacusia derecha de un año de evolución, asociado a otalgia ocasional y dolor hemifacial ipsilateral.

Entre los antecedentes de importancia la paciente presentaba dislipidemia y diabetes mellitus tipo II controladas.

En el examen físico se encontró una masa encapsulada que obliteraba completamente el conducto auditivo externo derecho hasta el meato, de consistencia dura y con vasos sanguíneos en su superficie.

Paraclínicos:

- TAC de oídos: lesión con densidad de tejidos blandos ocupando el conducto auditivo externo derecho, con extensión hacia el oído medio. Cadena osicular y scutum sin erosiones.

- Citología: lesión tumoral constituida por células epiteliales. No fue posible definir la conducta de la lesión.

- Audiometría: hipoacusia mixta leve en oído derecho. Oído izquierdo normal.

El 10 de agosto de 2001 se realizó toma de biopsia de la lesión bajo anestesia general. La patología informó carcinoma adenoide quístico de conducto auditivo externo, con líneas de sección ampliamente comprometidas. Sin evidencia de compromiso perineural.

En Junta de Decisiones de Oído se decidió realizar biopsia ampliada de oído externo y medio, llevando a cabo esto el 4 de diciembre de 2001 y canaloplastia más timpanoplastia más conchomeatoplastia.

Macroscópicamente no hay evidencia tumoral y las biopsias por congelación fueron negativas para tumor.

El informe final del estudio anátomo patológico determinó: tumor epitelial maligno: carcinoma adenoide quístico de conducto auditivo externo y oído medio derechos, de predominio tubular y mínimos componentes cribiformes y sólidos. Nuevos bordes ampliados de resección negativos, excepto por compromiso de una línea de sección profunda de piel de la pared posterior del conducto auditivo externo.

La evolución postoperatoria de la paciente fue satsfatoria.

Se propuso radioterapia postoperatoria, completando 4.400 cGy a fracciones de 250 /día a 2 cm de profundidad. En un período de seguimiento de seis meses se han observado los cambios de la piel esperables con este tipo de terapia, como descamación y cambios de pigmentación. No hay evidencia de estenosis del conducto y el neotímpano es normal.

 

  

 

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