REVISTA DE OTORRINOLARINGOLOGÍA

 

Laberintectomía
 

Una vez identificado el nervio facial en su porción des-cendente, la fosa incudis y el cuerpo del

yunque, se procede a la búsqueda de los canales semicirculares, iniciando por el canal semicircular lateral o externo. Recuerde que el extremo ampular de este canal se encuentra íntimamente relacionado con la porción horizontal y la segunda rodilla del nervio facial. Así mismo, el extremo no ampular del canal se encuentra en dirección oblicua, formando un ángulo con la porción descendente del nervio que puede oscilar entre 15 y 20 grados. Después se procede a la identificación del canal semicircular posterior, recordando que su ampolla está relacionada con la porción descendente del facial. Por último, se debe ubicar el canal superior no olvidando que es el de localización más profunda. La ampolla está muy en contacto con la del canal lateral o externo. Así mismo, su relación con la porción horizontal del nervio facial es muy cercana (Figura 1).

Figura 1

 

Laberintectomía

Después de haber visualizado cada uno de los canales se procede a su apertura iniciando en igual forma por el canal semicircular lateral y terminando por el superior. Durante la disección y posterior apertura del canal superior se visualiza la arteria subarcuata, estructura anatómica importante durante la realización de un abordaje trans-laberíntico (Figura 2).

Figura 2

 

Laberintectomía

El fresado del laberinto óseo debe ser cuidadoso incluyendo cada una de las estructuras del laberinto membranoso. La ampolla del canal superior debe ser conservada como reparo anatómico para la identificación del conducto auditivo interno en su porción superior. Durante la disección de la cruz común se debe tener en cuenta el trayecto del acueducto endolinfático, el cual cruza posterior a ésta y se dirige en forma oblicua hacia el saco endolinfático (Figuras 3, 4 y 5).

 
Figura 3

 

Laberintectomía

 
Figura 4

 

Laberintectomía

 
Figura 5