REVISTA DE NEUMOLOGÍA
Nódulo solitario del pulmónFidel Camacho Durán,
FACS, MD*. |
A. INTRODUCCIONEs
una lesión pulmonar redondeada u oval, bien delimitada, no mayor de 3
cms. de diámetro, completamente rodeada por parenquima pulmonar
normal, aireado, no asociada con atelectasias o adenopatías. Los
nódulos solitarios del pulmón NSP, se encuentran en 1 a 2 de cada 1000 radiografías del tórax
(1.). La mayoría son hallados en una radiografía de rutina practicada en
individuos asintomáticos. En
una revisión de 1.711 nódulos solitarios del pulmón que fueron
resecados en cinco diferentes series, más del 60% fueron benignos (2.).
Se encontraron 53.9% granulomas, 6.6% hamartomas, 28.3% carcinomas broncogénicos,
3.5% metástasis, 2.0% tumores carcinoides
y 5.7% otros. Se han informado más de 80 etiologías diferentes
(3.) En
una revisión hecha por nosotros en el hospital Santa Clara de Bogotá
encontramos:50% granulomas, 36.73% carcinomas broncogénicos y 13.27%
tumores benignos. La
evaluación y el manejo oportuno de un NSP son esenciales
por el número
significativo de ellos que resultan malignos. En
Colombia el cáncer pulmonar es la segunda causa de muerte por cáncer
entre los hombres después del de estómago y la cuarta entre las mujeres,
precedida por estómago cuello uterino y mama. En
los Estados Unidos el cáncer broncogénico es la primera causa de muerte
por cáncer en hombres y en mujeres. La sobrevida a cinco años es del 14%
y solamente 20% de los casos son resecables en el momento del diagnóstico.
Aproximadamente 20 a 30% de todos los carcinomas broncogénicos se
presentan como NSP y 88% o más son resecables y tienen una rata de
sobrevida a cinco años de 60 a 80%.(4,5,6,7). Estas conclusiones subrayan
la importancia de la evaluación y manejo oportunos de los pacientes con
NSP. De
los estudios iniciales tres características son ampliamente aceptadas
como dignas de confianza para determinar la probabilidad que un NSP sea
benigno. Estas son: estabilidad o no crecimiento del nódulo en un
período mayor de dos años, la presencia de calcio con patrones
características y la edad menor de 35 años. En
las dos últimas décadas la tomografía axial computadorizada del tórax,
la fibrobroncoscopia flexible y la aspiración
transtorácica percutánea con aguja
fina han mejorado nuestra posibilidad de distinguir nódulos
benignos de malignos. La meta en la evaluación y manejo de un paciente
con NSP es minimizar el número de toracotomías en
procesos benignos y apresurar la resección en nódulos malignos,
para de éste modo proporcionar a nuestros pacientes la mejor posibilidad de una potencial
curación quirúrgica. B.
EVALUACION INICIAL Debe
ser practicada con una
historia clínica y un exámen
fisico completos. Averiguar la edad, historia de fumador, exposición a
carcinógenos, residencia o viajes a áreas endémicas de micosis y
tuberculosis, historia de enfermedad maligna previa y enfermedad pulmonar
previa. En pacientes menores de 35 años, con un NSP no calcificado o
indeterminado y sin otros factores de riesgo (historia de fumador o
enfermedad maligna previa), la probabilidad de malignidad es menor del 1%.
(8,9) En hombres mayores de 50 años, más del 50% de los nódulos no
calcificados resecados son malignos.(10,11,12). Además de la edad, la
historia de fumador es un poderoso factor de riesgo para la malignidad. Así
mismo la historia de una enfermedad maligna previa conocida en un
paciente con NSP hace
probable que el NSP sea metastasis en 50 a 70% de los casos; cuando no hay
enfermedad maligna previa la posibilidad que un NSP sea maligno es menor
del 3%. El
exámen fisico de un paciente con NSP, en la mayoría de los casos no
tiene signos específicos. C.
VALORACIÓN RADIOGRÁFICA INICIAL Después
de la detección de un NSP en una radiografía convencional, la
evaluación adicional está determinada por la confirmación de la
estabilidad o la presencia de calcificaciones. Una investigación
diligente para buscar radiografías previas es esencial. Si el NSP
ha estado presente y estable en tamaño por dos años o más,
cuando se compara con radiografias previas, el nódulo es considerado
benigno. La presencia de calcio dentro de un nódulo con los siguientes
patrones es seguro indicador de benignidad: calcificación central en ojo
de buey o láminas concéntricas en bulbo de cebolla
que son características de granuloma. La roseta de maíz o patrón
condroide de calcificación, ocurre típicamente en los hamartomas. Un
nido de calcificación central densa representa un proceso benigno. El
calcio puede estar presente en lesiones
malignas, sin embargo usualmente la localización
es excéntrica y no tiene los patrones previamente mencionados. En
la mayoría de revisiones, el contorno, la definición de los márgenes,
el tamaño, cavitación y otras características no son consideradas
altamente seguras para distinguir lesiones benignas de malignas. Cada
característica puede ser de algún valor en casos seleccionados y una
combinación de dos o más factores puede ser útil. Un NSP con apariencia
espiculada predice malignidad en 88 a 94% de los casos. (13,14). Las
lobulaciones que se han asociado con malignidad pueden ser ocasionadas por
montículos de tejido tumoral que invaden irregularmente al tejido
adyacente. Si un nódulo tiene un contorno linear sin irregularidades o
nodularidad, tiene una alta posibilidad de ser benigno. Las
lesiones satélites se ven mas frecuentemente en procesos granulomatosos y
son extremadamente raras en carcinomas. En
general bordes hirsutos, irregulares o mal definidos son mas a menudo
asociados con malignidad, mientras que márgenes bien definidos sugieren
un proceso benigno. Lesiones mayores de 5 cms de diámetro son
probablemente malignas, pero los tamaños pequeños no
quiere decir que sean beningnas (34). Hoy en día el descubrimiento
con tomografía axial computadorizada de
un nódulo muy pequeño, puede ser un avance en el diagnóstico
precoz de carcinoma. La tomografía axial computadorizada ha ganado amplia
aceptación en la evaluación del NSP. Los cortes finos a 1 mm demuestran
más sensibilidad para la detección de calcificaciones y son usados para
precisar la densidad de los nódulos. Si se encuentra calcio con
los patrones de benignidad mencionados el nódulo se considera
benigno. La densidad del nódulo ha sido útil para ayudar a diferenciar
nódulos benignos de malignos. Cuando la densidad sugiere tejidos blandos,
se debe hacer medición de la densidad sin medio de contraste y se compara
después de agregarle medio de contraste. Si se produce una diferencia de
más de 20 unidades Hounsfield existe una alta probabilidad de malignidad.
(15,16,17,18,19,20,21,22). La tomografía axial computadorizada permite
además precisar si existe más de un nódulo en los pulmones y valora el
mediastino, para identificar adenomegalias que sugieren invasión
ganglionar. La TAC debe ampliarse hasta el abdomen hasta visualizar las
suprarrenales, sitio frecuente de metástasis del carcinoma broncogénico.
Después de practicada la tomografia axial computadorizada
20 a 25% de los nódulos que estaban clasificados como
indeterminados resultan con
alta probabilidad de benignidad por los patrones antes mencionados.
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