REVISTA DE NEUMOLOGÍA
|
Lavado bronquioloalveolar Paulina Ojeda, MD*, José G. Bustillo, MD** |
|
El lavado
bronquioloalveolar (LBA) consiste en la instilación y posterior aspiración
de solución salina en las vías aéreas dístales, lográndose la obtención
de componentes celulares y no celulares supuestamente representativos de
los fenómenos inflamatorios e inmunológicos que están teniendo lugar en
todo el parénquima pulmonar. El lavado encuentra hasta
el momento su mayor utilidad en el diagnóstico de las infecciones
oportunistas y de algunas neumopatías intersticiales, evitando en
ocasiones la realización de procedimientos invasivos. Se constituye también
en una herramienta de investigación de primera mano en algunas entidades
como el asma. El presente articulo revisará los aspectos fundamentales del LBA enfocando todas sus especificaciones técnicas y sus alcances desde el punto de vista de rendimiento diagnóstico cuando se cuenta con toda la tecnología, deteniéndonos además en sus indicaciones, composición normal complicaciones y contraindicaciones. En una segunda entrega se revisará el mismo tema pero enfocado desde el punto de vista de nuestro experiencia, destacando su importancia en patologías infecciosas, neoplásicas e intersticiales, teniendo en cuenta que ciertas limitaciones técnicas, las variaciones en las patologías y la falta de estandarización en los procedimientos, pueden mostrar aspectos diferentes entre las diversas instituciones. _________________________________________________ TÉCNICA Exponemos a continuación
las normas sobre la práctica
de lavado bronquioloalveolar según las recomendaciones SEPAR1. 1.
Después de la inspección del árbol tráqueobronquial y antes de
realizar la biopsia o el cepillado, se procede a acuñar el
fibrobroncoscopio (FBC) en un bronquio subsegmentario, preferiblemente del
lóbulo medio o de la língula si la lesión es difusa, pero puede
escogerse el lóbulo que parezca estar más comprometido radiológicamente;
en lo posible debe evitarse el lóbulo superior ya que su disposición
anatómica dificulta mucho la recuperación del líquido. Cuando la
enfermedades localizada, deben lavarse múltiples sitios incluyendo el área
enferma. Algunos autores encuentran diferencias en la concentración y en
el recuento diferencial de células, entre el lóbulo medio y la língula,
para enfermedades tales como sarcoidosis, fibrosis pulmonar idiopática o
fibrosis pu lmonar asociada con enfermedades del colágeno, por lo que
recomiendan lavados bilaterales, mientras que para otros dicha diferencia
no es importante. 2.
Una vez acuñado el FBC, se procede a instilar solución salina estéril
a 37°C en cantidades de 20-50cc, (se recomiendan 5 instilaciones de 20cc
cada una), aspirando seguidamente (con una presión negativa de 50-80 mm
Hg) hasta recoger por lo menos la mitad del material instilado. El volumen
instilado varía entre 100-300 cc, pareciendo lo ideal 100-150 cc,
teniendo en cuenta que volúmenes menores alteran el recuento celular
total y volúmenes mayores aumentan la morbilidad. Algunos autores
recomiendan desechar los primeros 20cc instilados o destinarlos como
"lavado bronquial" arguyendo que esa primera muestra recupera células
y proteínas del bronquio distal y no del alv.éolo, pudiendo interferir
con el recuento celular. Otros prefieren incluir los primeros 20cc en el
total de la muestra, a menos que exista secreción bronquial purulenta. 3.
Procesar el líquido entre 3ú-90 minutos después de recolectado,
de lo contrario, se entrifuga
y se substituye el sobrenadante por medio de cultivo, guardándolo a4°C
hasta su procesamiento. Para algunos autores las células del lavado se
mantienen viables si el LBA se guarda por 4 horas, a 25°C, sin necesidad
de agregar ningún medio de cultivo o antibiótico. 4.
En caso de procesamiento inmediato, se retiran los restos de moco
visible y se centrifuga a 800- lístente Universidad El Bosque. Bogotá.
Patóloga Fundación Jorpas. Docente Universidades La Sabana, Javeñana y
El 173 1000 rpm durante lo
minutos, posteriormentese lavan las células en PBS y se resuspenden en
medio de cultivo. Acto segu ido, se realiza el recuento celular total en
una cámara de Neubauer. 5.
De la anterior solución se obtienen alícuotas de El sobrenadante de la
primera centrifugación permite el estudio de diversos componentes bioquímicos
como determinación de albúmina y proteínas totales, inmunoglobulinas,
haptoglobulina, surfactantey trasferrina. Otro protocolo empleado
en el análisis del LBA y correspondiente a la Clínica Mayo, es como
sigue2: Una vez la muestra llega
al área de microbiología, y si proviene de paciente munocomprometido, se decantan 15 ml bajo condiciones estériles,
los cuales se utilizan para cultivo de bacterias, leg ionella,
micobacteria, nocardia, hongos y virus (citomegalovirus, herpes simplex,
varicella zoster, influenza A y B, enterovirus, parainfluenza, adenovirus
y virus sincitial respiratorio) . Por considerar muy cuestionada la
utilidad o beneficio de los cultivos cuantitativos y del conteo
intracelular de bacterias, no se realizan. Una vez realizado el
estudio microbiológico la muestra se envía al laboratorio de hematología
para la preparación de láminas de cytospin y una lámina de citología;
las primeras pueden ser teñidas por diferentes métodos para conteo
diferencial, coloraciones de microbiología y estudios con marcadores
inmunocitológicos. (empleo de inmunoperoxidasa dependiendo dela
sospecha); las láminas de citología son sometidas a revisión en búsqueda
de células neoplásicas. El resto del líqu ido se
centrifuga en tubos de 15 ml, a 1000 g por 5 minutos. El sobrenadante se
decanta y almacena a -70°C para uso posterior. A los tubos se les agrega
solución salina hasta completar lo ml y se practica el conteo en una cámara
de Neubauer (la degeneracion celular con esta tecnica alcanza hasta el
30%, disminuyendo a 17% cuando las preparaciones son fijadas en vez de
dejarlas secar al aire; algunos han sugerido que disminuye electivamente
el porcentaje de linfocitos en el conteo diferencial). Una alícuota de
200 mls de esta muestra es colocada en un cytospyn de plástico y
centrifugada a 1200 rpm por 5 minutos; se procede al conteo diferencial y
en caso de observarse más del 10% de linfocitos , se apartan 4 láminas
para posible fenotipificación y se solicita su lectura por un hematopatólogo. Diez de las láminas de
cytospin son enviados a microbiología, en esta ocasión para coloraciones
de Gram, Nocardia, anticuerpos fluorescentes directos para Legionella, BK,
KOH y coloración para Carini. Cuando se trata de pacientes no
inmunosuprimidos, el protocolo contempla la preparación de al menos 4 láminas
de cytospin para su procesamiento, con tinciones inmunocitoquímicas
rutinarias para linfoctos B y T y sus subpoblaciones. Ahora bien, en caso de
sospecha de otras entidades como histiocitosis, el clínico puede
solicitar tinciones con anticuerpos monodonales para (detectar células de
Langerhans, o puede solicitar tinciones para antígenos de superficie kapa
y lambda en caso de sospecha de linfoma o plasmocitoma, o tinciones con
hemosiderina en caso de hemorragia alveolar. Si existen secreciones purulentas en la vía aérea, si el broncoscopio no se mantiene acuñado durante el procedimiento o si el volumen recupera do es menor al 40% del instilado, los resultados del LBA no se consideran válidos. Por lo general se recupera menor cantidad de líquido en pacientes de edad, en fumadores, en epoc y cuando el procedimiento se realiza con anestesia general.
|