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La estenosis traqueal es
una cicatriz de la tráquea consecutiva al proceso de reparación,
secundaria a lesiones causadas por intubación, que resulta en una
estrictura de la vía aérea. Puede manifestarse hasta 1 a 2 años luego
de la intubación endotraqueal o traqueostomía
La traqueomalacia
-destrucción del cartílago traqueal- es un problema concomitante que
provoca en un colapso de la tráquea durante la inspiración.
Malacia y estenosis ocurren
juntos. La estenosis frecuentemente ocurre sola, pero la malacia
generalmente se asocia a estenosis. (Puede verse aislada, casi siempre en
niños).
La E.T. es una
complicación real y seria de la intubación, sin embargo nunca debe ser
una contraindicación para la intubación.
Incidencia
Los trabajos reportan
incidencias variables en pacientes ventilados con sondas con manguitos en
el rango de 1 a 20% y esto se debe a diferentes criterios de:
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diagnóstico
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pacientes sintomáticos (Æ <
50%) incidencia baja
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pacientes
controlados (FBC - TAC) incidencia alta (Estudios prospectivos) |
La frecuencia de estenosis
sintomáticas que requieren tratamiento quirúrgico sería entre 0,5 y 2%
de los pacientes ventilados.
Factores
causales
-
En el sitio del
traqueostoma: en gran parte son consecuencia del tamaño del tubo
utilizado, más que de la incisión en la tráquea.
-
A nivel del manguito
existen factores que juegan un papel significativo
a) La presión del
manguito: el diseño de manguito
de alta complacencia tiende a disminuir este importante factor.
b) La duración de la
intubación: cuanto mayor el
período de intubación, mayor la incidencia. No parece claro que cuanto
más prolongado más graves sean los daños traqueales.
c) Perfusión: 60%
de los pacientes ventilados sufren episodios de hipoperfusión mientras
los manguitos están insuflados. La hipoperfusión es una causa muy
significativa de daño a la mucosa traqueal.
d) Infección:
la contaminación traqueal es inevitable y no tiene papel importante en la
etiología de la estenosis traqueal. En cambio la infección puede
evitarse con cuidados adecuados y es muy determinante de estenosis.
e) Movimiento:
del paciente y de las tubuladuras
1. aumenta la presión
sobre los tejidos a nivel del estoma
2. aumenta movimientos
del manguito
3. produce irritación de
la mucosa traqueal.
Está bien documentado que los pacientes
sedados que no oponen resistencia al respirador tienen menos chance de
sufrir daño por esta causa.
f) Toxicidad:
irritación química, particularmente en material reesterilizado con
óxido de etileno. Actualmente este factor no incide ya que las sondas son
siempre descartables.
Fisiopatología
de la presión de la pared traqueal
La presión arterial de los vasos dentro de
la pared traqueal es aproximadamente de 30mmHg (42cmH2O) - La
presión del manguito por encima de estos factores produce:
Capilares venosos »
18mmHg (24cm H2O) y su compresión causa:
El flujo linfático se
interrumpe con presiones mayores a 5mmHg y es causa de:
Esto hace que durante la
ventilación a presión positiva se pueda interrumpir el flujo sanguíneo
venoso y/o arterial.
Cualquier presión del
manguito que exceda estas presiones interrumpirá el flujo sanguíneo de
la mucosa.
Parece prudente asumir que
si la presión del manguito no excede 15mmHg (21cm de H2O) el flujo
arterial y venoso se mantendrán durante todo el ciclo ventilatorio.
En un sujeto ventilado, con
una situación hemodinámica normal y sin infección, si la presión del
manguito excede 50mmHg, ocurren los siguientes eventos:
-
durante las primeras 24
horas: edema y eritema con grados variables de interrupción del flujo
capilar.
-
dentro de las 48 horas
existen áreas de isquemia epitelial y necrosis. La necrosis es
salpicada y raramente causa lesiones circunferenciales.
-
dentro de 72 horas
existen zonas de esfacelo mucoso y denudación de submucosa y
cartílago. Tampoco suele ser circunferencial.
-
dentro de los 5 días:
existen evidencias de necrosis cartilaginosa, raramente
circunferencial.
Este es un planteo
extrapolado de la experimentación pero lo importante es destacar que todo
este proceso es completamente reversible. No parece existir
relación entre la extensión de la injuria y la reparación sin secuelas.
La única correlación
consistente es que cuando el esfacelo de la mucosa es circunferencial la
incidencia de estenosis traqueal es 100%.
La deflación intermitente
durante 3 a 5 minutos no ha probado ser útil y conlleva mayores errores
en la técnica de inflado y lo que suele resultar en mayores presiones del
manguito.
Tipos
anatómicos
-
Granulomas: son
la expresión de la intolerancia a la sonda endotraqueal. Se trata de
una reacción inflamatoria hipertrófica e hipervascularizada de la
mucosa de la vía aérea (tejido de granulación exuberante). Únicos
o múltiples, sesiles o pediculados, los granulomas pueden asentar en
cualquier sector de la vía aérea. Es frecuente encontrarlos en la
vecindad del traqueostoma. Independientemente de su tamaño y
topografía, pueden evolucionar hacia formas fibróticas de estenosis.
Los granulomas, fácilmente identificables en la endoscopía, son una
excelente indicación para el tratamiento con láser.
-
Diafragmas fibrosos:
son la consecuencia de la reacción inflamatoria crónica, en etapa de
reparación fibrosa, a nivel de la mucosa y submucosa. En su forma
más típica, adoptan el aspecto de una membrana circular perforada,
en su centro o excéntricamente. En algunos casos, principalmente
cuando se producen por encima de un traqueostoma canulado, el
diafragma es completo, sin orificio. También pueden adoptar una
disposición helicoidal, en media luna, o simular una pseudo cuerda
vocal. La base de implantación de estas lesiones tiene una extensión
en altura variable; a veces es tan delgada como su borde libre y
constituye un auténtico diafragma; otras veces, la base de
implantación es más ancha, situación que es difícil de valorar con
el simple examen endoscópico.
En términos generales, las lesiones fibrosas en diafragma, sin
compromiso del componente rígido de la vía aérea, son una excelente
indicación para la fotoresección endoscópica con láser.
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Lesiones
cartilaginosas: afectan la estructura rígida de la vía aérea.
Comprenden fracturas, condritis y necrosis de los cartílagos.
Las fracturas pueden
obedecer a traumatismos externos (estrangulación, cinturón de
seguridad), internos (intubación, dilatación) o quirúrgicos
(traqueostomía). El cartílago fracturado protruye hacia la luz y
determina un ectropión de la mucosa. En el cartílago fracturado
pueden ocurrir cambios degenerativos. La lesión recurrencial
secundaria al traumatismo hace más complejas aún estas lesiones.
En las lesiones ocasionadas por el
manguito de la sonda de intubación, la necrosis de la mucosa por
isquemia y su ulterior ulceración denuda la cara axial de los
cartílagos. El cartílago expuesto sufre las consecuencias de la
isquemia y de la infección y sobrevienen lesiones de condritis y
necrosis que, en última instancia, son sustituídas por fibrosis
retráctil. En numerosas ocasiones, al realizar el control
endoscópico post-intubación, se puede encontrar uno o más anillos
cartilaginosos denudados sueltos en la luz traqueal.
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Colapso traqueal esclero-cicatrizal: es
la lesión de sanción quirúrgica por excelencia. Patogénicamente
constituye la lesión tipo por hiperinsuflación del manguito de la
sonda de intubación. Desde el punto de vista macroscópico se
caracteriza por la disminución, tanto del diámetro interno como
externo de la vía aérea. Puede afectar toda la circunferencia
traqueal, adoptando la forma de reloj de arena, o predominar en una de
sus paredes. La estructura rígida de la vía aérea que sufrió
procesos de bionecrosis, es reemplazada a nivel de uno o varios
anillos traqueales por tejido fibrosos de cicatrización que conduce,
en una primera etapa, a cambios de tipo malásico. Posteriormente, la
lesión evoluciona a la estenosis escleroretráctil de todas las
túnicas de la tráquea. Estas lesiones son fácilmente reconocibles
en el acto quirúrgico, siendo característica la desaparición del
plano de clivaje peritraqueal y la adherencia a estructuras vecinas.
Los estudios imagenológicos
pre-operatorios (tomografía computada principalmente) permite,
frecuentemente, reconocer estas lesiones.
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