REVISTA DE NEUMOLOGÍA

 

14. MANEJO INTEGRAL DE LA EPOC 

Una vez establecido el diagnóstico de EPOC debe darse al paciente información apropiada sobre la naturaleza de su enfermedad, su evolución, su pronóstico y las características de su manejo que debe adaptarse a sus condiciones individuales. Debe estimularse la participación activa del paciente en el tratamiento el cual debe incluir la adopción de un régimen de vida sana, la suspensión del cigarrillo y de la exposición a otros factores de riesgo ambientales, la inmunización anual contra la influenza (cepa polivalente actualizada) y cada cinco años contra el neumococo, la actividad física permanente y la participación en actividades sociales y comunitarias.

Los objetivos generales del tratamiento de la EPOC se presentan en la Tabla N° 10.

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  1. Mejorar los síntomas y la calidad de vida del paciente.
  2. Detener o reducir la disminución de la función pulmonar.
  3. Prevenir y tratar las complicaciones.
  4. Prolongar los años de vida manteniendo su calidad.
  5. Evitar o disminuir los efectos secundarios adversos del tratamiento.

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Tabla N° 10. Objetivos generales del tratamiento de la EPOC.

Su intensidad y sus características dependen del grado de severidad de la EPOC (Tabla N° 4) y de la respuesta al tratamiento prescito para lo cual puede ser útil un esquema de administración secuencial de medicamentos (Tabla N° 11).    

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  1. Enfermedad leve. Síntomas intermitentes:
    Broncodilatadores beta-2-adrenérgicos en aerosol (IDM). Una a dos inhalaciones cada 2 a 6 horas. No más de 8 a 12 inhalaciones en 24 horas.

  2.  Enfermedad leve a moderada. Síntomas continuos:
    Bromuro de ipatropio en aerosol (IDM). Dos a 4 inhalaciones cada 6 a 8 horas. Si los síntomas persisten puede agregarse un beta-2-adrenérgico de acción rápida, una a cuatro inhalaciones con IDM en forma intermitente cuando sea necesario controlar síntomas intercurrentes, o como tratamiento permanente de los síntomas continuos. En este caso se puede considerar el uso de un IDM que combine bromuro de ipatropio con un beta-2-adrenérgico de acción rápida.

  3.  Si la respuesta al paso N° 2 no es satisfactoria o aumenta la intensidad de los síntomas:
    Agregar teofilina de liberación prolongada, 200 a 400 mg cada 2 horas ó 400 a 800 mg al acostarse cuando predominen los síntomas nocturnos. Por razones de costo puede utilizarse aminofilina corriente. 100 a 200 mg cada seis horas y/o beta-2- adrenérgicos de acción sostenida por inhalación (IDM) o por vía oral una o dos veces al día. Se puede considerar el uso de mucolíticos y/o antioxidantes.

  4. Si el control de los síntomas no es adecuado:
    Administrar corticoesteroides por vía oral (0,4 a 0,6 mg/kg/día) por 2 a 4 semanas con control espirométrico del resultado obtenido considerándose que la respuesta es significativa si hay control de los síntomas y un aumento en el VEFI > 200 ml y/o 10% del valor predicho.
    Si la respuesta clínica y espirométrica no es significativa se debe suspender la administración de corticoesteroides. Si hay mejoría se puede disminuir gradualmente la dosis (7.5 mg por día o cada dos días) hasta llegar a una dosis mínima efectiva.
    Para lograr una dosis mínima efectiva puede combinarse la administración oral de corticoesteroides con su administración por erosol con IDM (1.000 a 2.000 mcg/día de beclometasona o dosis equivalentes de otros corticoesteroides de acción tópica) que eventualmente pueden reemplazar los corticoesteroides orales. El paciente con corticoesteroides orales a largo plazo debe recibir tratamiento preventivo de la osteoporosis (calcio, vitamina D, hormonas o difosfonatos). Si el paciente no responde a los corticoesteroides orales puede ensayarse la administración de broncodilatadores con micronebulizador (2,5 a 5 mg de salbutamol, 5 a lo mg de terbutalina o 500 mcg de bromuro de ipatropio) y el ingreso a un programa de rehabilitación. Debe medirse el grado de oxigenación y evaluarse la conveniencia de administrar oxigeno a largo plazo (Tabla N° 7).

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Tabla N° 11. tratamiento farmacológico de la EPOC. Esquema secuencial paso a paso.  

EPOC estable y de severidad leve (VEF170% -Tabla N° 4)

Si no hay disnea es suficiente insistir en la suspensión del cigarrillo, administrar broncodilatadores beta-2-adrenérgicos de acción rápida por medio de inhaladores de dosis medida (IDM) para los síntomas ocasionales y seguir la evolución de la enfermedad por medio de espirometría anual. Si el paciente relata disnea, después de descartar que se deba a otras causas como insuficiencia cardíaca o enfermedad neuromuscular, se puede administrar diariamente un broncodilatador anticolinérgico o beta-2-adrenérgico (IDM), ajustando la dosis y la frecuencia a la intensidad de los síntomas. Si al controlar al paciente en 4 a 6 semanas hay mejoría o está usando menos de 4 aplicaciones de broncodilatador al día puede continuarse el mismo tratamiento con controles cada 6 a 12 meses. Si con el broncodilatador escogido inicialmente no se ha logrado el control de los síntomas, se debe revisar la técnica de administración del inhalador; si ésta es adecuada puede cambiarse o agregarse otro tipo de broncodilatador. Si con esta modificación hay control de los síntomas y no se requieren más de 4 aplicaciones en el día puede continuarse el mismo tratamiento con controles periódicos cada seis meses. Cuando el paciente no presenta mejoría debe descartarse nuevamente la presencia de otras causas de disnea. Si ésta se debe a EPOC es necesario revisar la técnica y la dosificación de los broncodilatadores escogidos inicialmente, agregando teofilina de liberación prolongada o broncodilatadores beta-2-adrenérgicos de acción sostenida e ingresando al paciente en un programa de rehabilitación pulmonar. Si en el seguimiento periódico de la espirometría, que debe practicarse una vez al año, se encuentra que el VEF1 ha disminuido más de 50 ml/año debe estudiarse la administración de corticoesteroides orales. En cada control semestral o anual se deben evaluar la respuesta de los síntomas, la espirometría, las dosis y la frecuencia de la administración de las drogas prescritas, la técnica de la aplicación de los aerosoles (IDM) y el consumo de cigarrillo para reforzar la decisión de suspenderlo.

EPOC estable moderado o severo (VEF1 <70% - Tabla N° 4)  

Si la saturación de oxigeno por pulsoximetría es mayor de 92% a nivel mar (90% a más de 2.000 m), la gasimetría arterial es normal para la altura, no hay signos de hipertensión pulmonar o eritrocitosis y no hay otra causa de disnea, puede iniciarse un tratamiento similar al recomendado para el grupo anterior: broncodilatador beta-2-adrenérgico de acción rápida o anticolinérgico por IDM ajustando la frecuencia y la dosis a la intensidad de los síntomas y la respuesta terapéutica. Si hay control de los síntomas se establece un programa de seguimiento cada 6 meses en el cual se evalúa la severidad de la disnea y el control de los síntomas, se practica una espirometría, se revisa la técnica del IDM y se refuerza la decisión de suspender el cigarrillo. Si no hay respuesta al tratamiento se cambia de broncodilatador o se agrega un tipo diferente de broncodilatador. Si no hay respuesta se agrega teofilina oral que se puede reemplazar por beta-2-adrenérgicos de acción prolongada por inhalación o por vía oral. Si hay respuesta favorable se hace un seguimiento periódico cada 6 meses. Si no hay respuesta se agregan corticoesteroides orales (prednisolona 0A a 0.6 mg/kg/día) por 2 a 4 semanas. Si hay mejoría sintomática y confirmación objetiva de la respuesta por medio de la espirometría (aumento > del 10% del valor inicial y/o >200 ml en eI VEF1 se pueden disminuir los corticoesteroides orales a la dosis mínima efectiva, para lo cual puede ser útil la administración concurrente de corticoesteroides por inhalación (beclometasona <2.000 µg por día o dosis equivalente de otros corticoesteroides de acción tópica). Si se van a usar corticoesteroides orales a largo plazo deben lomarse medidas para la prevención de la osteoporosis (calcio y vitamina D, hormonas o difosfonatos) y administrar quimioprevención contra la tuberculosis (lsonizada 300 mg al día) si la tuberculina es positiva o la historia es sugestiva de infección tuberculosa latente. Si se usan dosis alias de corticoesteroides inhalados (>1.000 µg/día) para disminuir el riesgo de candidiasis oral debe usarse un espaciador de volumen o la administración con un sistema de polvo seco.
Si no hay confirmación objetiva de la respuesta a los corticoesteroides debe suspenderse su administración. Puede ensayarse la administración de broncodilatadores a dosis más altas por medio de micronebulizadores activados por aire comprimido u oxígeno e ingresar al paciente en un programa de rehabilitación. Cuando no se ha logrado control sintomático es recomendable la medición de la gasimetría arterial en las visitas de control.

Si la saturación por pulsoximetría es menor de 92% a nivel del mar (90% a más de 1.600 m) debe practicarse gasimetría arterial. Si la PaO2 es mayor de 90 mmHg y la PaCO2 menor de 45 mmHg a nivel del mar (ó 40 a 1.600 m) y no hay hipertensión pulmonar o eritrocitosis puede seguirse el esquema mencionado. Si la PaO2 es menor de 60 mmHg a nivel del mar (50 mmHg a más de 1.600 m) o hay signos de hipoxemia crónica debe considerarse la administración de oxígeno a largo plazo (Tabla N° 8). Si hay hipoventilación alveolar (PaCO2 > 45 mmHg a nivel del mar o > 40 mmHg en la altura) debe revisarse la posibilidad de otras causas de hipoventilación alveolar como obesidad, fatiga muscular, drogas sicotrópicas, tranquilizantes, etc. En el paciente con hipoventilación alveolar persistente puede considerarse la ventilación mecánica no invasiva a domicilio un programa intensivo de rehabilitación pulmonar.

Exacerbaciones

En la evolución de muchos pacientes con EPOC es frecuente que la severidad de la tos, la expectoración y la disnea aumenten en forma repetitiva o periódica. Estos episodios de exacerbación de los síntomas, cuyas causas más frecuentes se presentan en la Tabla N° 12, pueden ser poco severos y mejoran en forma espontánea o reajustando el tratamiento, pero en algunas ocasiones pueden ser tan severos que comprometen el intercambio gaseoso y requieren manejo en el hospital o en la unidad de cuidados intensivos. La severidad de la exacerbación depende del grado de severidad de la EPOC (Tabla N° 4), la presencia de comorbilidad (insuficiencia cardiaca, alteraciones metabólicas, etc.) y el grado de limitación adicional al flujo de aire que produzca la exacerbación.

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CAUSAS  CARACTERÍSTICAS 

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1. Infección bacteriana
Bronquitis
Neumonía
Aumento de la tos, de la expectoración (volúmen y purulencia) y disnea.
Escalofrío, fiebre y condensación

2. Infección viral  

Presentación estacional y síntomas en la familia o el trabajo.
3. lnhalación de tóxicos Humo de cigarrillo, contaminación ambiental, gases o sustancias irritantes.
4. Alergia Historia de alergias, exposición reciente a alergenos.
5. Modfiicaciones de secreciones Disminución de la humedad ambiente, drogas (sedantes, diuréticos)
Administración inadecuada de oxigeno
6. Falla cardiaca congestiva Disnea, ortopnea, sibilancias, edemas
7. Tromboembolismo pulmonar Factores de riesgo, aumento súbito de la disnea, dolor, hemoptoisis.

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Tabla N° 12. EPOC. Exacerbaciones agudas. Causas.  

La presencia de taquicardia, taquipnea y cianosis, el uso de músculos accesorios y la presencia de signos de disfunción o fatiga de los músculos respiratorios (incoordinación en los movimientos de la pared del tórax o movimiento paradójico de la pared abdominal durante la inspiración) son criterios útiles para determinar la severidad de la exacerbación (Tabla N° 13). Los signos clínicos de hipoxemia o hipercapnia son poco confiables por lo cual es conveniente cuantificar el grado de alteración del intercambio gaseoso por medio de la gasimetría arterial.

El manejo de las exacerbaciones tiene los siguientes componentes: 1) control de la infección bacteriana (cuando exista); 2) movilización de las secreciones bronquiales; 3) disminución de la obstrucción al flujo de aire; 4) mejoría de la función de los músculos de la respiración y mejoría de la hipoxemia y la hipercapnia.