REVISTA DE NEUMOLOGÍA
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Evaluación de la
circulación pulmonar. La hipertensión pulmonar es frecuente en los
pacientes con EPOC avanzado y su severidad tiene relación con su pronóstico.
De los métodos no invasivos la ecocardiografia Doppler es el más
adecuado para calcular la presión arterial pulmonar sistólica pero no es
suficiente para dar una cifra precisa que sólo se logra mediante el
cateterismo derecho, examen que casi nunca se requiere en la práctica clínica.
El electrocardiograma es el menos preciso de los métodos no invasivos
pero su disponibilidad, bajo costo y frecuente utilización en el estudio
general de estos pacientes han sostenido su vigencia. Son signos de
hipertensión pulmonar la P pulmonale (P acuminada y > de 2 mm), la
desviación del eje eléctrico a la derecha, los complejos R/S > 1 de
V1 a V3 y el patrón de bloqueo de rama derecha que indican hipertrofia
del ventrículo derecho. Las arritmias supraventriculares o ventriculares,
que son relativamente frecuentes en los pacientes con EPOC tienen una
etiología multifactorial: hipoxia, dilatación auricular y fármacos
utilizados para su tratamiento. Radiografía del tórax.
Aunque algunos hallazgos en la radiografía del tórax puedan sugerir la
presencia de EPOC no hay ningún signo que permita un diagnóstico
preciso. Puede ser normal en casos con compromiso clínico y funcional
evidente y el grado de alteración radiológica no se correlaciona con la
severidad anatomopatológica o con el pronóstico de la enfermedad. No es
un método muy sensible para el diagnóstico de EPOC pero es un examen muy
útil para la evaluación inicial pues permite excluir otras enfermedades
relativamente frecuentes en estos pacientes como cáncer del pulmón,
tuberculosis y neumoconiosis. Puede sugerir la presencia de hipertensión
pulmonar e hipertrofia de cavidades derechas y en las exacerbaciones
permite confirmar o excluir la presencia de neumonía, edema pulmonar o
neumotórax. Son signos de
hiperinflación y, por lo tanto, sugestivos de enfisema en la proyección
posteroanterior, el aplanamiento de los diafragmas con aumento del ángulo
costo diafragmático y la disminución del diámetro transverso de la
silueta cardiaca que se proyecta como una sombra estrecha y alargada y en
la proyección lateral el aumento del ángulo externo diafragmático por
encima de 90 grados y el aumento del espacio retroesternal por encima de
2.5 cm medidos entre el borde posterior del esternón y la aorta
ascendente. La disminución de la excursión diafrágmatica que se puede
demostrar en la fluoroscopia del tórax o con radiografía tomada en
inspiración y espiración forzadas sugiere atrapamiento de aire. La
disminución rápida del calibre vascular acompañada de
hipertransparencia es un buen signo de enfisema pero su reconocimiento
depende de la calidad de la radiografía y la experiencia del observador.
Las bullas se presentan como áreas de hipertransparencia con
ausencia de sombras vasculares delimitadas por líneas arqueadas de
apariencia filiforme y más de 1 cm de diámetro. El enfisema pulmonar es
una enfermedad de diagnóstico histopatólogico y no hay un criterio unánime
sobre los marcadores radiográficos que mejor se correlaciones con las
alteraciones anatómicas. La utilización de los signos de hiperinflación
y atrapamiento de aire puede producir un número muy grande de falsos
positivos y la determinación subjetiva de la disminución de la
vascularización pulmonar sólo permite detectar un 40 a 65% de los casos
de enfisema. Algunos estudios que han correlacionado las alteraciones
estructurales del enfisema con la radiografía del tórax han encontrado
que hay una buena correlación cuando la enfermedad es severa; sólo se
hace el diagnóstico en la mitad de los casos cuando la enfermedad es de
severidad moderada; y, no se hace de manera consistente en las etapas
iniciales de la enfermedad. La bronquitis crónica es
una enfermedad de diagnóstico clínico en la cual no se ha confirmado el
valor de los signos radiológicos clásicos de "aumento de las marcas
bronquiales" o "pulmón sucio". No contamos con signos clínicos,
funcionales o radiográficos que permitan hacer el diagnóstico de las
alteraciones de las vías aéreas periféricas. Son signos de hipertensión
pulmonar la prominencia del tronco de la arteria pulmonar y de las ramas
principales que se puede precisar cuando el diámetro horizontal de la
arteria interlobar derecha en una placa bien inspirada es mayor de 16 mm. Tomografia
computarizada del tórax. La tomografia computarizada o TAO del tórax,
especialmente cuando se utiliza la técnica de alta resolución (TAC-AR)
permite medir la densidad de los tejidos como zonas de baja atenuación
que se correlacionan con la presencia de enfisema anatómico. Evidencia reciente
sugiere que Ia TAC-AR tiene sensibilidad suficiente para hacer el diagnóstico
de enfisema en personas con radiografía normal y disminución de la
capacidad de difusión (DLCO).
No consideramos conveniente el uso rutinario de la TACAR del tórax para
el estudio del paciente con EPOC. Puede ser útil, sin
embargo, para diferenciar el enfisema centroacinar del enfisema panacinar
y cuantificar el tamaño y distribución de las bullas, lo cual puede ser
una información importante cuando se considere un tratamiento quirúrgico
del enfisema y de igual forma para el estudio concomitante de nódulos
pulmonares y/o lesiones en mediastino de pacientes con EPOC. La tomografía
computarizada no tiene aplicación para el diagnóstico de bronquitis crónica.
Puede estar indicada, sin embargo, para el diagnóstico diferencial con
las bronquiectasias o las enfermedades del intersticio pulmonar. Examen de esputo.
En la bronquitis crónica estable el esputo es mucoide y el macrófago es
la célula predominante. En las exacerbaciones el esputo se hace
purulento, hay un aumento marcado en el número de neutrófilos y la
coloración de Gram muestra una flora mixta; el cultivo puede mostrar
Streptococcus pneumoniae, Hemophilus influenzae o Moraxella Catarrhalis.
Recomendamos practicar baciloscopia seriada a todo paciente sintomático o
con exacerbación. En la mayoría de los casos ambulatorios o con
enfermedad poco severa no se acostumbra hacer estudio bacteriológico del
esputo. En la enfermedad avanzada o cuando la exacerbación es muy severa
el estudio bacteriológico del esputo puede ser fundamental. 9.
GRADUACIÓN DELA SEVERIDAD DE LA EPOC Un sistema de clasificación
ideal debería tener en cuenta el grado de disnea, la alteración al flujo
aéreo y las alteraciones del intercambio gaseoso que son factores
interactuantes pero no necesariamente aditivos. Como no hay datos que
definan esta interrelación en términos cuantitativos y el índice que
mejor se relaciona con la morbilidad y la mortalidad es el VEF1,
se ha sugerido clasificar la severidad de la EPOC de acuerdo con el
compromiso del VEF1,
(Tabla No. 4). Si hay disnea desproporcionada (grado 2 p.e.) o signos de
hipoxemia crónica como eritrocifosis o hipertensión pulmonar se
considera que la EPOC puede ser moderada o severa
Tabla
No. 4. Clasificación del grado de severidad de la EPOC según el VEF1 10. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL El asma, la fibrosis quística,
las bronquiectasias, la tuberculosis, la bronquiolitis y la bisinosis
pueden presentar un cuadro clínico similar al descrito para la EPOC. La
edad del paciente al presentar los síntomas iniciales, los antecedentes
personales y familiares y el estudio paradínico permiten el diagnóstico
diferencial en la mayoría de los casos. El diagnóstico diferencial con el asma (Tabla N° 5) es muy importante porque a pesar de sus similitudes el pronóstico y el enfoque terapéutico pueden ser muy diferentes, especialmente en lo relativo a la administración de corticoesteroides y la desensibi-lización específica.
Tabla
No.5. Diagnóstico diferencial de la EPOC y el asma. 11. PRONÓSTICO Se ha demostrado que el
grado de alteración del VEF, tiene valor como factor pronóstico de la
mortalidad por EPOC y ésta puede ser una indicación importante para
medir el VEF1. El pronóstico es malo cuando el VEF1 es menor de 50% y se
ha demostrado que la supervivencia a los 5 años está alrededor del 50%
cuando el VEF1
es de 1.0 L. Los factores que se correlación con disminución
de la supervivencia en la EPOC se presentan en la Tabla
No.6.
Tabla
No.6. Factores que se correlacionan con disminución
de la supervivencia en la EPOC.
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