REVISTA DE NEUMOLOGÍA   

        

Exposición ocupacional:

La exposición a polvos, humo y gases en el trabajo se han relacionado con bronquitis crónica y puede aumentar la tasa de disminución anual de la función pulmonar; hay evidencia que apoyaría la relación entre la EPOC y la exposición a cadmio y sílice. Se ha demostrado un riesgo mayor de EPOC en los mineros de carbón, los trabajadores de la construcción que manejan cemento, los obreros metalúrgicos expuestos a altas temperaturas en los hornos de fundición, los trabajadores del transporte, almacenamiento y manejo de cereales, en  la industria del algodón y en las fábricas de papel, especialmente cuando son fumadores. La neumopatía por humo de leña podría ser una forma de EPOC ocupacional.

Contaminación Ambiental:

Los niveles altos de contaminación ambientales son nocivos para las personas con enfermedades cardiopulmonares pero no se ha establecido con certeza su papel en la etiología de la EPOC en los países desarrollados donde relativa como factor de riesgo es muy baja comparada con la importancia del cigarrillo. La contaminación ambiental o domiciliaria con partículas y SO2 se asocia con un aumento de la prevalencia de tos y expectoración, un incremento de la hiperractividad bronquial y una ligera disminución de la función pulmonar. Cuando la contaminación es muy alta es posible que pueda producir bronquitis crónica. No se conoce su papel en la etiología del enfisema ni el papel en la etiología dl enfisema ni el papel que pueda tener en los países no desarrollados en donde puedan existir niveles de contaminación ambiental muy superiores a los que se encuentran en la actualidad en los países desarrollados.

Hiperreactividad bronquial asma y atopia:

El asma, la atopia y la hiperreactividad bronquial pueden tener algún papel en la EPOC. Hay una relación significativa entre consumos de cigarrillo, niveles altos de IgE, eosinofilia pulmonar e hiperreactividad bronquial, especialmente en las personas con antecedentes de alergía. En los fumadores la severidad de la hiperreactividad determina la velocidad de la disminución de la función pulmonar; la inflamación de las vías aéreas producida por el cigarrillo puede influir a su vez en la presencia de hiperreactividad bronquial.

Factores genéticos:

Estudios longitudinales en hijos de pacientes con EPOC han sugerido la posibilidad de una predisposición diferente a la deficiencia de API; la función pulmonar de estos niños se puede deteriorar con mayor rapidez que la de los niños de padres sin EPOC. Varios estudios han sugeridos que la EPOC puede ser más frecuente en algunas familias pero todavía no se han esclarecidos los factores genéticos implicados.

Otros factores de riesgo:

Hace más de 30 años varios estudios epidemiológicos mostraron en Estados Unidos y Europa que en las comunidades más pobres y con viviendas deficientes había una prevalencia más alta de EPOC. Es muy posible que ésta se deba a factores asociados con la pobreza como infecciones respiratorias frecuentes, mayor consumo de cigarrillo y alcohol y mayor exposición a otros factores de riesgo. El papel de las infecciones respiratorias en la infancia, como factor de riesgo para el desarrollo de EPOC no está bien establecido; sin mbargo, la infección del tracto respiratorio inferior puede ser un factor de riesgo independiente para la POC.

Casi todos los estudios han mostrado una mayor prevalencia y mortalidad por la EPOC en el sexo masculino. Se ha demostrado que los hombres tosen y expectoran con mayor facilidad que las mujeres pero en ellas, cuando son fumadoras, la tasa de declinación funcional puede ser mayor. La mayor prevalencia de neumopatía por humo de leña en las mujeres puede ser el resultado de una mayor exposición por ser la mujer quien cocina en estos grupos sociales sin que se pueda descartar por completo la influencia de otros factores relacionados con el sexo.

Como dato interesante en la patógenésis d la EPOC, está la descripción de enfisema, similar al observado en la deficiencia de API, en personas que se inyectan metilfenilato (Ritalina) por vía endovenosa.

4. FISIOPATOLOGÍA

Tradicionalmente se ha considerado que la hipertrofia de las glándulas submucosas traqueobronquiales es la responsable de la hipersecreción crónica de moco que caracteriza la EPOC. Estudios recientes han modificado este concepto al demostrar que el volumen de esputo tiene una mejor correlación con el grado de inflamación que con el tamaño de las glándulas. Esta observación destaca el papel tan importante que tiene el componente inflamatorio en la fisiopatología de la EPOC y, por lo tanto, en su enfoque terapéutico, En los fumadores la lesión inflamatoria inicial de las vías aéreas periféricas es un aumento del número de macrófagos alveolares pigmentados e infiltración por células mononucleares que más tarde se acompaña de hiperplasia de las células productoras de moco (células calciformes), fibrosis e hipertrofia del músculo liso con distorsión y estenosis de los bronquiolos periféricos. La inflamación peribronquiolar lesiona los sitios de unión con las paredes alveolares lo cual altera el retroceso elástico y facilita el cierre precoz de las vías aéreas periféricas durante la espiración.

En la actualidad se considera que puede existir una relación causal entre la inflamación de las vías aéreas periféricas y el enfisema centroacinar. No se conoce el mecanismo preciso de la lesión elastolítica que caracteriza al enfisema panacinar aunque la hipótesis del desequilibrio elastasa/lantielastasa se basa en evidencia experimental plausible.

La hiperreactividad bronquial y la variabilidad de la obstrucción que se observa en algunos pacientes con EPOC se correlaciona con la inflamación de las vías aéreas, la presencia de eosinófilos y la fibrosis bronquiolar. No se correlaciona con la metaplasia mucosa, la hipertrofia de músculo liso o la severidad del enfisema que por si mismos pueden producir obstrucción crónica severa. La hiperreactividad bronquial de los pacientes con inflamación de las vías aéreas periféricas puede ser una consecuencia del cigarrillo o una alteración previa que al combinarse con el cigarrillo facilita el desarrollo de enfisema centroacinar. Es posible que las infecciones virales o bacterianas intercurrentes puedan inducir o aumentar la respuesta inflamatoria y la hiperreactividad bronquial aumentando el grado de obstrucción. La importancia fisiopatológica de las sustancias oxidantes provenientes del humo del cigarrillo y la actividad metabólica de los neutrófilos y macrófagos alveolares y las posibilidades terapeúticas de los antioxidantes endógenos y exógenos es una campo de investigación muy activo en la actualidad.

Las etapas iniciales de la EPOC se caracterizan por una disminución de la luz de las vías aéreas periféricas de localización irregular. Al avanzar la enfermedad hay un aumento progresivo de la alteración obstructiva e hiperinflación que se manifiestan por aumento de la resistencia do las vías aéreas, disminución del VEF1 y de la CV, aumento del volumen residual y alteración de la relación ventilación/perfusión. Al presentarse enfisema la distensibilidad pulmonar estática y la capacidad pulmonar total aumentan y la capacidad de difusión para el monóxido de carbono disminuye.

Las alteraciones de la relación ventilación/perfusión son responsables del trastorno del intercambio gaseoso que se manifiesta por hipoxemia en las etapas iniciales e hipoxemia e hipercapnia en las etapas avanzadas. Es frecuente observar hipercapnia cuando el VEF1 es menor de 1 L. Es muy posible que a más de 2.500 m se pueda encontrar hipoxemia con grados de obstrucción menos severos que los que se acompañan de hipoxemia a nivel del mar. En la EPOC avanzada se pueden encontrar regiones con aumento marcado de la relación ventilación/perfusión que probablemente representen zonas de enfisema severo con destrucción alveolar y pérdida de la vascularización pulmonar y regiones con relación ventilación/perfusión muy baja que corresponden a zonas con vías aéreas parcialmente obstruidas. En la mayoría de los pacientes hay un aumento moderado a severo del espacio muerto.

Al aumentar la severidad de la obstrucción hay limitación al flujo del aire durante la espiración normal que inicialmente se presenta durante el ejercicio pero más tarde puede presentarse en reposo.

Al haber retardo del flujo espiratorio los estímulos respiratorios hacen que la inspiración se inicie antes que termine la espiración, disminuyendo el intervalo entre los esfuerzos inspiratorios sin que se realice una espiración completa con lo cual se produce la hiperinflación dinámica del tórax. La necesidad de iniciar la inspiración en una posición de hiperinflación imponen una carga o resistencia elástica adicional. El esfuerzo necesario para vencer esta resistencia puede contribuir a la sensación de disnea y a la fatiga de los músculos de la respiración.

La hipersecreción de moco que caracteriza a la bronquitis crónica se considera un factor importante en la limitación al flujo del aire en el paciente con EPOC. Estudios recientes han demostrado, que la hipersecreción de moco se acompaña de una disminución del VEF1 mayor a la esperada y un aumento del riesgo de hospitalizaciones repetidas y mortalidad por EPOC. La inflamación de las. Vías aéreas centrales puede acompañarse de hiperreactividad bronquial y broncoespasmo.

En los pacientes con EPOC avanzada se presenta hipertensión pulmonar e hipertrofia del ventrículo derecho que se deben a vasoconstricción hipóxica y pérdida del lecho capilar.

5. HISTORIA NATURAL

Estudios longitudinales de la función pulmonar (Figura N° 1) han mostrado que en una persona normal, no fumadora, el VEF1 disminuye a partir de los 30 años un promedio de 25 a 30 ml por año. En 10 a 20% de los funadores (fumadores susceptibles) se presenta una perdida acelerada, mayor de 50 a 90 ml por año, a partir de la cuarta década.  

Figura No. 1. Historia Natural de EPOC.

Años después, generalmente después de los 60, la perdida funcional puede ser significativa y se manifiesta por síntomas incapacitantes y mortalidad temprana. La función pulmonar perdida no se recupera al dejar el cigarrillo pero la velocidad con que se pierde es menor haciéndose similar a la de los no fumadores con lo cual se aplaza la llegada de los síntomas incapacitantes. En los fumadores no susceptibles el valor de los índices espirométricos es ligeramente inferior a la de los no fumadores pero la tasa de disminución es similar. No se conoce la evolución en el tiempo de la neumopatía por humo de leña que generalmente se ha diagnosticado en pacientes mayores y con síntomas de enfermedad avanzada.

Es por lo tanto muy posible que en los pacientes con EPOC expuestos a los factores de riesgo descritos exista una etapa inicial asintomática que sólo se puede diagnosticar mediante la espirometría y la historia de exposición. El diagnóstico precoz, en la etapa asintomática, es por lo tanto de una importancia fundamental para lograr que el paciente suspenda el cigarrillo y la exposición a otros factores de riesgo cuando no ha tenido una pérdida muy grande de la función pulmonar. Si el paciente sigue fumando la enfermedad progresa inexorablemente a pesar de cualquier otro tipo de tratamiento que se aplique. La suspensión del cigarrillo reduce la tasa de disminución del VEF1 y la mortalidad, especialmente en los pacientes con enfermedad leve a moderada.

6. CUADRO CLÍNICO

Síntomas: Los pacientes con EPOC generalmente consultan por tos, expectoración o disnea.

En un grupo bastante numeroso los síntomas iniciales son tos y expectoración crónica. Una historia cuidadosa revela que el paciente ha sufrido de tos y la expectoración, generalmente matinal, por muchos años sin que estas hubieran llamado su atención hasta que un episodio intercurrente, posiblemente infeccioso, aumenta la intensidad de la tos o se acompaña de sibilancias y disnea. La expectoración es de tipo mucoide y transparente pero puede ser carmelita en los grandes fumadores.

Durante las exacerbaciones se hace purulenta, abundante, viscosa y difícil de expectorar. Una cantidad excesiva de esputo sugiere bronquiectasias.

En el bronquítico crónico no es raro observar expectoración hemoptoica, especialmente durante las infecciones respiratorias intercurrentes, pero su presencia obliga a descartar el carcinoma broncogénico o la tuberculosis. A medida que la enfermedad avanza, la intensidad de la tos y la expectoración aumentan y los episodios de sibilancias y disnea se hacen más frecuentes llegando a ser casi permanentes. 

La disnea de esfuerzo puede ser la manifestación inicial en algunos pacientes y en todos los casos se intensifica a medida que la enfermedad avanza llegando a comprometer severamente las actividades de la vida diaria (Tabla No. 2). 

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Grado Escala Descripción
0 No hay disnea
No se fatiga
1 Leve Se fatiga al caminar rápido en lo plano o al subir un pendiente suave.
2 Moderada Debe caminar en lo plano más despacio que una persona normal porque se fatiga.
3 Moderadamente severa

Debe detenerse caminando en lo plano a su propio paso porque se fatiga.

4

Severa

Caminando en lo plano debe deternerse cada 50 metros a los pocos minutos porque se fatiga.

5 Muy severa Se fatiga al vestirse o desvertirse y no puede salir de su casa porque se fatiga.

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Modificación de la escala propuesta por el British Medical Research Council Millic Emil, AJRCCM 1996; 154 :1726- 34.

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Tabla No. 2. Clasificación de la intensidad de la disnea.

Cuando el paciente consulta por disnea generalmente es mayor de 40 años y hay evidencia de alteración obstructiva moderada a severa. La disnea persistente o progresiva en adulto joven o un cuadro de asma irreversible en un paciente con historia familiar de EPOC puede sugerir deficiencia congénita de alfa-1 antitripsina. 

La obesidad contribuye a la disnea en algunos pacientes. En la EPOC avanzada, sin embargo, son más frecuentes la anorexia y la pérdida de peso.

Las alteraciones del sueño, especialmente el ronquido patológico y la somnolencia diurna sugieren la coexistencia de apnea del sueño. En estos pacientes es frecuente la eritrocitosis con cianosis intensa, la hipoventilación alveolar, la hipertensión pulmonar y la falla cardíaca congestiva. Por ello en pacientes con una eritrocitosis mayor que la esperada para el grado de EPOC debe estudiarse un síndrome de apnea obstructiva de sueño.