REVISTA DE NEUMOLOGÍA
| REVISIÓN DE TEMA |
Síndrome de lesión pulmonar asociada a la ventilación mecánica
Carmelo Dueñas Castell, MD*.
*
Médico Neumólogo. Profesor Universidad de Cartagena
Clínica Madre Bernarda - Jefe UCI Hospital Bocagrande
En
1555, Vesalio hizo el primer reporte de una ventilación mecánica. Solo en 1942
Ray Bennet, diseñó una válvula de presión positiva. En la década siguiente,
con la epidemia de Polio, la ventilación mecánica tomó gran impulso y en los
últimos 40 años se ha convertido en una forma de soporte vital en pacientes críticos.
El
primer reporte de Lesión Pulmonar Asociada a Ventilación Mecánica fue
publicado hace más de 250 años, cuando John Fothergill presentó un caso en el
cual un cirujano, William Tossack, reanimó un paciente dándole ventilación
boca a boca. Fothergill concluyó que: “los pulmones de un hombre pueden
sostenerse, sin lesionarse, con una fuerza tan grande como la que pueda generar
otro hombre; dicha fuerza, cuando es producida por un fuelle no siempre puede
ser determinada...ni controlada”1.
Sabiendo
que no es una intervención terapéutica, no es posible realizar experimentos clínicos
en los cuales se expongan a humanos, con pulmón normal, a estrategias
posiblemente peligrosas, con el único propósito de evaluar si producen lesión
pulmonar. Sin embargo, existe evidencia
resultado de estudios experimentales en animales, reportes de casos, estudios de
correlación en humanos y algunos trabajos de intervención, que plantea, de
manera convincente que, la Lesión Pulmonar Asociada a la Ventilación Mecánica
existe y que tiene importancia en la práctica clínica. Tal evidencia es el
objeto de la presente revisión.
Hay múltiples publicaciones sobre Lesión Pulmonar Asociada a la Ventilación Mecánica (LPAVM) en los últimos 50 años. Hasta el momento, los tipos de LPAVM descritos son:
1. Barotrauma.
2. Volutrauma.
3. Atelectrauma.
4. Biotrauma.
BAROTRAUMA
Desde
hace más de 50 años se conoce que altas presiones en la vía aérea, durante
ventilación con presión positiva, pueden causar lesión pulmonar manifiesta
por escape de aire2.
Macklin reportó que “el
gradiente de presión entre los alvéolos y los manguitos perivasculares puede,
transitoriamente, incrementarse permitiendo que el aire llegue a los tejidos
intersticiales2.
DEFINICIÓN:
El
Barotrauma se define, en pacientes sometidos a ventilación mecánica, como la
presencia de aire extra-alveolar en sitios donde normalmente no se encuentra.
MANIFESTACIONES
CLÍNICAS O FORMAS DE PRESENTACIÓN:
Neumomediastino,
Enfisema subcutáneo, Neumotórax, Neumopericardio, Neumoretroperitoneo,
Enfisema Intersticial, Quistes
pulmonares a tensión, Lóbulo Inferior izquierdo hiperinsuflado, embolismo
gaseoso sistémico y quistes de aire subpleural.
El
Barotrauma se presenta entre el 4 y el 15% de todos los pacientes sometidos a
ventilación mecánica2-12.
Generalmente,
la detección radiológica precede a la detección clínica y el hallazgo radiológico
más precoz es un patrón de radio lucidez en las porciones medial o anterior
del pulmón12.
Radiológicamente
el Neumomediastino precede al Neumotórax en 50% de los pacientes con SDRA12.
Al
examen físico, el Neumopericardio es sospechado por la presencia del crujido
mediastínico o signo de Hammon, el cual se encuentra en el 50-80% de los casos
de Neumopericardio12.
A
pesar de ser objeto de estudio desde hace más de 50 años, no está claro aún
cual es el parámetro de presión (Presión pico, Presión Media, PEEP, Presión
Meseta, etc) que determina el barotrauma. Tampoco
está definido cuales son los valores de estas presiones por encima de los
cuales siempre se presentará barotrauma.
Paradójicamente, lo que si se ha podido definir es que la presión en la vía aérea no es la directa ni la única responsable de la lesión. Esto se deriva de resultados muy diferentes en los estudios revisados(Ver tabla número 1). Como se puede apreciar, 4 estudios demostraron asociación entre altas presiones y riesgo de barotrauma3-6. Un estudio no encontró asociación alguna entre barotrauma y presiones en la vía aérea7. Por último, 4 estudios más reportaron que los grupos de pacientes sometidos a ventilación mecánica que recibieron bajas presiones en la vía aérea presentaron mayor frecuencia de barotrauma7-12.
| AUTOR | AÑO | PACIENTES | COMENTARIOS |
| Kumar3 | 1973 | 65 | Altas presiones aumentan barotrauma |
| Peterson4 | 1983 | 171 | Altas presiones aumentan barotrauma |
| Woodring5 | 1985 | 15 | Altas presiones aumentan barotrauma |
| Amato6 | 1998 | 53 | Altas presiones aumentan barotrauma |
| Leatherman7 | 1989 | 42 | No hubo asociación entre presiones y barotrauma |
| Clevenger8 | 1990 | 15 | Bajas presiones aumentan barotrauma |
| Mathru9 | 1983 | 156 | Bajas presiones aumentan barotrauma |
| Rohlfing10 | 1976 | 38 | Bajas presiones aumentan riesgo de barotrauma |
| Tharratt11-12 | 1988 | 31 | Bajas presiones aumentan riesgo de barotrauma |
Dos
datos más demuestran las incongruencias en los resultados:
1. Weg, en 725 pacientes, no encontró relación entre barotrauma y
PEEP, Presión Inspiratoria Máxima o Presión Media en la vía aérea13.
2. Bouhuys reporto que un grupo de trompetistas, que manejaban presiones
mayores de 150 cmH2O,
más de 100 veces al día, no desarrollaban barotrauma14.
Todo
esto nos obliga a plantear otras hipótesis que expliquen tales incongruencias o
que probablemente no son las presiones en la vía aérea sino otros parámetros
los responsables directos de que un paciente desarrolle o no barotrauma. Una
posible explicación sería que incrementos en las presiones a nivel regional
originarían tal estrés local que podrían lesionar la unión alveolocapilar
sin generar cambios en las presiones que solemos medir en la práctica clínica.
En
ventilación mecánica, la Presión en la vía aérea medida puede no
representar la real presión de la vía aérea del paciente sino la presión
registrada por el ventilador. La presión que actúa para distender y,
potencialmente, dañar el alvéolo es la Presión Transpulmonar. Esta a su vez
se define como la Presión Alveolar menos la Presión Pleural:
Presión
Transpulmonar= Presión Alveolar – Presión Pleural
En
ventilador, la Presión Pleural puede ser afectada por un número de factores
como la actividad muscular y cambios en la distensibilidad abdominal y de la
pared del tórax. En personas normales una presión transpulmonar de 35-40 cmH2O
es suficiente para lograr la Capacidad Pulmonar Total.
Si asumimos, como ocurre realmente en la mayoría de pacientes, que la
Presión Pleural es cercana a cero, entonces, si la Presión Meseta, un
sustituto de la Presión Alveolar, excede a 35 cmH2O
podría causar sobredistensión alveolar. Por otro lado, y según la formula,
cuando la Presión Meseta excede los 35 cm H2O
puede que no se presente sobredistensión si la Presión Pleural esta elevada,
como en el caso de una distensibilidad abdominal o de la pared torácica
reducida.
Las
presiones en la vía aérea son monitorizadas en forma constante en la práctica
clínica, a pesar de sus grandes limitaciones. Lamentablemente, las Presiones
Transpulmonares no son valoradas a pesar de ser claramente más relevantes por
no contar con la tecnología para ello al pie de la cama del paciente.
Como
mencionamos, para explicar estas dudas
e incongruencias se ha planteado que todas las formas de barotrauma se
desarrollan después de sobredistensión alveolar y en general son consecuencia
de sostenido incremento en la presión transmural regional. En otras palabras,
independiente de que las presiones en la vía aérea, que monitorizamos, estén
normales o altas puede desarrollarse barotrauma por estrés local o regional
dado por la interacción de presiones que no medimos, como la Presión
Transmural o Trans-pulmonar15.
La
frecuencia, factores de riesgo y efectos del barotrauma en la mortalidad son difíciles
de medir debido a amplias diferencias metodológicas en los estudios que
reflejan una variedad de procesos, diferencias poblacionales, de ventiladores o
de modos ventilatorios.
Las
incongruencias en los resultados de los diversos estudios, así como la
velocidad con que surge nuevo conocimiento sobre el tema ha creado confusión en
la definición de términos. Tenemos entonces que lo que hemos definido arriba
como barotrauma es denominado por algunos como Volutrauma si no se asocia con
altas presiones en la vía aérea.
En
general, un alvéolo sobredistendido se rompe si el gradiente de presión entre
el alvéolo y el espacio intersticial que lo rodea es suficiente. Esto es
Barotrauma.
Cuando
el alvéolo se rompe el aire se introduce en la adventicia perivascular
originando enfisema intersticial. El gas puede luego disecar a través de los
manguitos perivasculares hacia el mediastino y producir un neumomediastino y
continuar hasta la fascia cervical ocasionando enfisema subcutáneo. Por otro
lado, el gas puede escapar al retroperitoneo y a la cavidad abdominal.
Si la presión mediastinal incrementa abruptamente o la descompresión
por otras rutas no es suficiente
para liberar la presión la pleura parietal puede romperse y ocasionar un neumotórax.
El neumotórax además puede presentarse ante la ruptura de quistes
subpleurales, los cuales son colecciones localizadas de gas intersticial junto a
la pleura visceral16.
Mientras
que el barotrauma se describe más a menudo en pacientes con baja
distensibilidad pulmonar por lesión pulmonar aguda, también puede presentarse
en pacientes con distensión alveolar preexistente, como por ejemplo pacientes
con EPOC o Asma. En estos pacientes, con alta distensibilidad, la hiperinflación
excesiva es principalmente debida a causas dinámicas, esto es,
flujos espiratorios retardados debido a un incremento anormal en la
resistencia al flujo16.
La Hiperinflación dinámica es un evento clínico frecuentemente no reconocido
y que se asocia con PEEP intrínseco o auto-PEEP. Dicho de otra forma, el
auto-PEEP puede entenderse como la presión de retroceso elástico al final de
la espiración ocasionada por incompleto vaciamiento pulmonar16.