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ARTÍCULOS ORIGINALES |
Fitoestrógenos: estado actual
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CAMILO RUEDA BELTZ*, SANTIAGO PALACIOS GIL-ANTUÑANO**
RESUMEN
Los fitoestrógenos, FE, son un grupo de sustancias procedentes de varias especies vegetales, que se caracterizan por tener cierta actividad estrogénica. Se encuentran especialmente en cereales, legumbres y hortalizas, siendo sin embargo los granos de soya una de las fuentes con más abundante contenido de FE. El efecto de estos compuestos naturales sobre la salud de la mujer, se ha postulado debido a la menor incidencia de problemas derivados del hipoestrogenismo observados en la mujer oriental, ya que en ésta un componente importante de la dieta son las flavonas (FE) derivadas de la soya. Se ha comprobado la afinidad de los fitoestrógenos sobre el receptor estrogénico y especialmente por el beta. Este fenómeno explica la selectividad de sus acciones en determinados sitios del organismo, tanto que se les ha llamado los SERMS naturales. A la luz de la evidencia actual, se puede decir que los fitoestrógenos disminuyen la intensidad de las oleadas de calor y mejoran el perfil lipídico, mientras que sus efectos sobre el hueso y el seno aún no son claros. Teniendo en cuenta el nuevo contexto en el que debemos manejar la terapia hormonal de suplencia, las alternativas de tratamientos no hormonales deben conocerse y estudiarse a fondo, en busca de ofrecerle a la mujer del nuevo milenio las herramientas que le permitan lograr una mejor calidad de vida.
Palabras clave: Soya, fitoestrógenos, menopausia.
ABSTRACT
The phytoestrogens are a group of substances proceding from various vegetable species, which are characterized by a certain estrogen activity. They are found especially in cereals, green vegetables and legumes. Soya however, is one of the most abundant sources. The efect of these natural components on women's health has been seen due to a low incidence of problems derived from hipoestrogenic in the oriental woman. This is because the principal component of their diet is the flavones derived from soya. The affinity of fitoestrogens to estrogens receptor has been proved, preferentially for beta one. This phenomenon explains the selectivity of their actions on determined sites of the organism so much that they are called the natural SERM. In the light of today's evidence, it can be said that the phytoestrogens diminish the intensity of heat waves, and improve the lipid profile, while its effects on bone and the breast are still not clear. Taking into account the new context in to we prescribe HRT today, other alternative treatments should be studied thoroughly to have enhanced knowledge can be offered to the woman which of the new millennium as a tool will help her to achieve a better quality of life.
Key words: Soya, phytoestrogens, menopause.
Introducción
En los últimos años han aumentado rápidamente las publicaciones sobre los efectos de los fitoestrógenos. Algunas conclusiones señalan que su administración reduce enfermedades crónicas como la enfermedad coronaria, la aterosclerosis, hipercolesterolemia, cáncer, osteoporosis y sintomatología climatérica. Sin embargo, otros datos no son tan concluyentes y muchos resultados están basados en estudios observacionales y no en ensayos clínicos1.
Los antecedentes de los fitoestrógenos en los humanos se remontan desde la identificación de las isoflavonas en la orina y es entonces cuando se inician los estudios epidemiológicos, para señalar la importancia de estos compuestos en la dieta para la salud humana. En 1986, Goldin descubre que las mujeres orientales tienen menores niveles de estrona y de estradiol, en comparación con las caucásicas. Este hallazgo animó a comparar la sintomatología vasomotora entre países orientales y occidentales. Así, mientras las mujeres occidentales padecen en un 70 y 85% de oleadas de calor, las japonesas sólo presentan este síntoma en un 5-10%. Al mismo tiempo, la excreción urinaria de isoflavonas es 1.000 veces superior en las japonesas que en las mujeres occidentales2.
Un número importante de estudios ha demostrado la eficacia de la Terapia de Suplencia Hormonal (TSH) con relación a la mejoría de la sintomatología neurovegetativa,
la atrofia genitourinaria y la prevención de la pérdida de masa ósea. Los más recientes datos encontrados en el estudio WHI (Women`s Health Initiative), confirman además el papel protector de la TSH en la disminución del riesgo de fracturas y de cáncer de colon. Sin embargo, el mismo ensayo clínico ha demostrado el riesgo incrementado de los estrógenos asociados a progestágenos en la presentación de cáncer invasivo de mama (26%) y de enfermedad cardiovascular (29%)3. Esta realidad, sumada a la creciente solicitud que la mujer actual hace de terapias alternativas a la THS, nos obliga a conocer el estado actual de los fitoestrógenos, para que así sepamos elegir objetivamente a la paciente candidata de recibirlos.
Mecanismo de acción
Los fitoestrógenos son un grupo de sustancias procedentes de varias especies vegetales, que se caracterizan por tener cierta actividad estrogénica. Se encuentran especialmente en cereales, legumbres y hortalizas, siendo, sin embargo, los granos de soya una de las fuentes más abundante con contenido de FE. Existe cierta confusión en la literatura con respecto a cómo clasificarlos. Algunos autores los agrupan con base en su origen, aunque también existen varias clasificaciones basadas en su estructura química. Sin embargo, desde el punto de vista estricto, se debe hablar de tres familias de fitoestrógenos: los Isoflavonoides, Lignanos y Derivados del Resorcinoloó Micoestrógenos. (Figura I).
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Figura I. Clasificación de los fitoestrógenos.
Se han descubierto varios mecanismos de acción, mediante los cuales los fitoestrógenos ejercen sus funciones en el organismo. De todas las vías, la que más se ha estudiado es la del receptor estrogénico. La estructura tridimensional del fitoestrógeno aunque sea difenólica y no esteroidea, se parece a muchos derivados del estradiol. Esta similitud permite su unión al receptor estrogénico, activándolo y determinando, por tanto, un aumento de la transcripción4.
La genisteína y la deidzeína han mostrado tener una afinidad tanto para los receptores estrogénicos alfa como para los receptores estrogénicos beta. Comparado con el 17b estradiol, tanto la genisteína como la deidzeí
na tienen cerca de siete veces más afinidad por los receptores estrogénicos beta que por los alfa. Esta diferencia explica su acción preferencial en los lugares donde está presente el receptor beta5. Por otro lado, la potencia estrogénica de los fitoestrógenos es considerablemente inferior a la del estradiol. Adicionalmente, las isoflavonas se ligan difícilmente a las proteínas plasmáticas, a diferencia de los estrógenos esteroideos (menos del 5% circulan en forma libre) y por lo tanto una mayor proporción de fitoestrógenos estará disponible para unirse al receptor del estradiol6. (Tabla I).
Tabla 1. Afinidad de unión relativa de diferentes compuestos
| Compuesto | Afinidad de Unión Relativa | |
| RE alfa | RE beta | |
| Fisiológico 17B-Estradiol Estrona Estriol |
100 60 14 |
100 37 21 |
| Sintético Dietilestibestrol Tamoxifeno Raloxifeno |
468 7 ? |
295 6 ? |
| Dieta Genisteína Coumestrol B Zearalanol |
5 94 16 |
36 185 14 |
Los otros mecanismos de acción estudiados en los fitoestrógenos, son su acción antioxidante, la cual puede tener un papel importante en la prevención de la ateromatosis.10 También se han documentado otras acciones como la estimulación de la síntesis de SHBG, lo cual limitaría la cantidad de estrógeno libre; la mejoría que producen en la "compliance" o distensibilidad arterial y el posible efecto beneficioso sobre la hemostasia, al inhibir la unión del tromboxano A2 a su receptor plaquetario.7, 8
Acción sobre la sintomatología
del
climaterio
Dentro de los síntomas principales encontrados en el climaterio, las oleadas de calor ocupan el principal motivo de consulta al médico. La incidencia varía en las mujeres occidentales afectando un 70-80%, en Malasia un 57% y de un 14 a un 18% en Singapur y China. En estos países existe una diferencia significativa en cuanto al consumo de soya. Este es más elevado en Japón, donde los niveles en la dieta son de unos 200 mg/día, mientras que en Occidente son menores de 5 mg/día 9. Sin embargo, es importante tener en cuenta que existe un factor cultural considerable en la incidencia de los calores y deben tenerse presentes en la explicación de los mismos los factores genéticos, nutricionales, estilos de vida y diferencias socioeconómicas9.
Son varios los estudios que se han realizado para valorar el papel que tienen los fitoestrógenos en la disminución de la incidencia de calores en la mujer menopáusica. Los diferentes ensayos clínicos, aleatorizados y doble ciego, pero a la vez con un número reducido de pacientes, han demostrado que dosis diarias de isoflavonas entre 50 y 76 mg (60 g/día de proteína de soya) disminuyen la incidencia de oleadas de calor a las seis semanas de tratamiento entre el 33 y 45 %, mientras que el placebo lo hace en un 30%10, 11.
Los resultados vistos en los ensayos clínicos en los cuales se han utilizado dosis altas de isoflavonas (150 mg/día), muestran que no hay diferencia estadísticamente significativa en la disminución de los calores respecto al placebo. Esto corrobora que los compuestos flavónicos presentan una potencia de acción directamente proporcional a la dosis y que en el momento en que se produce una saturación, sus efectos benéficos no aumentan con la dosis e incluso disminuyen12.
Protección cardiovascular
La enfermedad cardiovascular constituye la principal causa de muerte en la mujer posmenopáusica. En la edad fértil, la mujer goza de cierta protección contra la enfermedad coronaria, que se pierde con la deprivación estrogénica de la menopausia. La incidencia de enfermedad cardiovascular en la mujer que entra en menopausia es de 3-6 casos /1.000, pasando a ser de 50/1.000 en la década de los 70 años.
Al comparar los niveles de mortalidad por enfermedad coronaria entre las poblaciones de Japón y EU se ve una mortalidad ocho veces menor en las mujeres orientales. La posible implicación de la dieta en este hecho
y en especial las diferencias en cuanto a la ingesta de soya, es un aspecto visto desde hace varias décadas13. Esta importante acción cardioprotectora atribuida a la soya, ha sido el punto de partida de muchos ensayos clínicos que han buscado confirmar su beneficio.
Hoy se sabe que los fitoestrógenos actúan modificando favorablemente el riesgo cardiovascular a nivel del perfil lipídico, de su actividad antioxidante y de su efecto directo a nivel vascular. La respuesta a la proteína de soya en relación con los efectos sobre el perfil lipídico, ha sido variable y depende directamente del nivel basal de colesterol sérico. En un meta-análisis publicado por Anderson, de 38 estudios clínicos controlados, se ve que el consumo promedio de 47 g/día de proteína de soya, produce una reducción media del colesterol total del 9%, 3% y del 12, 9% en el colesterol LDL. En pacientes hipercolesterolémicas, el efecto es más notable, reduciendo el colesterol total en un 20%14. A raíz de este meta-análisis, la FDA autorizó, a partir de 1998, la fabricación de productos a base de soya con la mención de prevenir la enfermedad cardiovascular (Figura II). Entre los posibles mecanismos sobre los cuales la proteína de soya ejerce su acción hipolipemiante, está la disminución en la absorción del colesterol, el incremento de su excreción y la sobrerregulación que ésta ejerce sobre los receptores LDL.
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Porcentaje de cambio de lípidos y lipoproteínas
plasmáticas durante el consumo de dietas conteniendo proteína de
soya, comparadas con dietas control. CT: Colesterol total; cLDL: lipoproteínas de baja densidad; cHDL: lipoproteínas de alta densidad; T: triglicéridos |
Figura II
Uno de los factores determinantes en la patogénesis de la arteriosclerosis, es la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad del colesterol. La actividad antioxidante de las isoflavonas se ha demostrado y a la vez se ha visto que la capacidad para captar radicales libres de oxígeno, es diferente en cada tipo de isoflavona15.
En cuanto al efecto vascular directo, los fitoestrógenos cumplen funciones que sólo se han podido documentar a partir de estudios en animales. Se ha documentado que la genisteína y la diadzeína, al igual que el 17B estradiol, inhiben la proliferación de células de la íntima en la aorta de conejo, después de producirse una lesión vascular, siendo éste un efecto independiente de la presencia de endotelio.16
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