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REVISTA DE MENOPAUSIA
THE USE OF TRANSVAGINAL ULTRASONOGRAPHY IN THE EVALUATION OF
POSTMENOPAUSAL ENDOMETRIUM. La presencia de sangrado uterino post menopáusico debe ser motivo de preocupación, si se tiene en cuenta que hay reportes en la literatura entre el 10 y el 20% de estas mujeres pueden presentar carcinoma de endometrio. Con el empleo cada vez más frecuente de la terapia de reemplazo hormonal (THR), el sangrado post menopáusico se ve con mayor frecuencia. La norma o regla de oro para evaluar estos problemas continúa siendo la obtención de material para estudio histológico. En los últimos años ha venido ganando aceptación el empleo de la ecografía transvaginal, sin embargo los métodos debemos tener muy claro sus indicaciones y sus limitaciones. En manos de ecografístas competentes la medición del grosor endometrial es confiable y repoducible. La literatura disponible concuerda en que mujeres con sangrado post menopáusico que no están recibiendo THR, endometrio con grosor menor de 5 mm se puede descartar anomalías endometriales serías. Sin embargo como carcinoma de endometrio se ha reportado con endometrios alrededor de 5 mm, no es aconsejable considerar el ultrasonido como alternativa para la biopsia del endometrio. Puede ser de gran utilidad en cerca del 10% de mujeres que presentan estenosis cervical o que rehúsan la toma de biopsia en el consultorio. En mujeres con endometrios que presenta grosor mayor de 5 mm y sin duda aquellos cuyo grosor sobrepase los 8mm deben ser sometidas a biopsia o dilatación y raspado. La efectividad de la ecografía transvaginal para detectar anormalidades endometriales en aquellas mujeres que están recibiendo THR o tamoxifeno está muy bien documentada. Todavía no está claro cuál es el grosor límite del endometrio para indicar la toma de biopsia en este grupo de mujeres, por lo tanto se considera que hace falta más estudio para determinar el papel que juega la ecografía transvaginal en manejo de pacientes que reciben THR o Tamoxifero. En la actualidad se busca reducir en los posible los costos de la atención médica y todo procedimiento diagnóstico que pueda lograr estos objetivos se considera bienvenido. De manera que se podría reducir en un 50% el número de raspados uterinos en el manejo de mujeres con sangrado post menopáusico con el empleo juicioso y prudente del ultrasonido, como muchos estudios lo sugieren, así pues, la ecografía transvaginal podrá ser incluida en los protocolos de evaluación de estos problemas. Los médicos que atiendan pacientes con estos problemas deben esta atentos a investigar o apoyar investigación en este campo. COMENTARIO: Postgraduate Obstetric and Gynecology es una publicación bimensual auspiciada por la Universidad de Pensilvania, en la cual se presentan tópicos de interés en el ejercicio de la ginecología y la obstetricia desarrollados por profesionales de reconocida autoridad científica en los diferentes temas tratados. La Dra. Miller Bass, autora de este artículo es profesora del departamento de ginecología y obstetricia de la Universidad de Jonh Hopkins. En la práctica diaria el empleo racional y prudente de la ecografía transvaginal además de reducir costos, tiene mayor aceptación por parte de las pacientes al no ser un procedimiento invasivo. Para muchos autores endometrio cuyo grosor es de 4 mm o menor y no se detecta ninguna patología uterina permite dejar en observación a las pacientes. Considero que entre los requisitos para iniciar THR se debe incluir la ecografía transvaginal y tomar biopsia en aquellos casos cuyo endometrio tenga más de 4 mm de espesor. Jorge E Medina Murillo, M. D. Depto.- de Ginecología, Obstetricia y Reproducción Humana. Fundación Santa Fe de Bogotá. Miembro de la Asociación Colombiana de Menopausia.
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FLUSHES, MENSTRUAL STATUS AND HORMONAL LEVELS IN A POPULATION-BASES MIDLIFE
WOMEN. OBJETIVO: Derterminar la frecuencia de oleadas de calor en una muestra de población compuesta por 453 mujeres pre, peri y postmenopáusicas (edades entre 48- 59 años) y analizar la relación de la oleadas de calor inormadas con el patrón menstrual, niveles de estradiol (E2) sérico, inhibina, FSH, historia de síntomas premenstruales y factores físicos y de estilo de vida. MÉTODOS: Se utilizó una muestra representativa de la población australiana, para hacer entrevista en las casas de las mujeres seleccionadas. RESULTADOS: Entre las mujeres con oleadas de calor 29% tenían más de tres y menos de doce meses de amenorrea. El 37% de las mujeres postmenopausicas experimentaban oleada de calor varias veces al día. En total, 13% de las mujeres premenopáusicas, 37% de las premenopáusica y 15% de las mujeres recibiendo THR informaron haber tenido al menos una oleada de calor en las dos semanas anteriores a la encuesta. FSH fue más alto en las mujeres que informaron tener oledas de calor, por lo menos una vez al día (P.001); E2 estuvo más alto en las mujeres que no experimentaban oleada de calor o tenían solo una por semana (P.001). Las mujeres del grupo periomenopáusico que experimentaban oleadas de calor tenían niveles más altos de FSH (P=.008) y aparecieron más propensas a experimentar síntomas premenstruales en su primera entrevista tres años antes (p = ,03). En el grupo postmenopáusico no hubo diferencia significativa en ninguna de las variables estudiadas ente las mujeres que experimentaban oleadas de calor y aquellas que no las experimentaban. CONCLUSIONES: Se reportó el mayor número de oleadas de calor 3 meses o más después del último período menstrual. La frecuencia de las oleadas de calor estaba asociada a aumento en FSH, disminución de E2 y a historia de síntomas premenstruales. COMENTARIO: Este artículo confirma la importancia de tener en cuenta los síntomas premenstruales en manejo de las mujeres en el período perimenopáusico, la relación directa entre niveles de FSH y mayor frecuencia de oleada de calor y la relación inversa entre niveles de estradiol plasmático y oleadas de calor. El inicio en la época perimenopáusica de terapia de suplencia hormonal parece que está plenamente justificado de acuerdo con los resultados de esta publicación. Jorge E. Medina Murillo, MD. Depto. De Ginecología Obstetricia y Reproducción Humana. Fundación Santa Fe de Bogotá. Miembro de la Asociación Colombiana de Menopausia.
LIPOPROTEIN
(A) AND OTHER LIPIDS AFTER OOPHORECTOMY AND ESTROGEN REPLACEMENT THERAPY. OBJETIVO: Evaluar el efecto de la menopausia quirúrgica y la terapia hormonal de reemplazo THR sobre las lipoproteínas y lípidos comunes. MÉTODOS: Se estudiaron en 24 mujeres postmenopáusicas lípidos (Colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos) y FSH y LD. Se midieron el día anterior a la cirugía y uno, dos y tres meses después. Se tomó sangre también para medir el efecto de la cirugía sobre Lp (a) 2, 4, 6 y 15 días después de la operación. 19 mujeres voluntarias recibieron THR, a ellas se les midió el perfil de lípidos después de 3, 6 y 12 meses de tratamiento. RESULTADOS: Las lipoproteínas aumentaron en forma significativa hacia los tres meses después de la cirugía de una SD 57+6.1 mg/dl. El colesterol total y el LDL aumentaron significativamente en los primeros dos meses; HDL disminuyó también significativamente durante los tres meses de seguimiento (en 10, 17 y 20%) (p=.001). Los triglicéridos no cambiaron después de la cirugía. Tres meses después de THR Lp(a) y colesterol total disminuyeron significativamente (28 y 11% respectivamente), como también el LDL en 33% a los seis meses. HDL aumentó en 24% a los seis meses de tratamiento y los triglicéridos aumentaron el 37% al año de tratamiento. CONCLUSIONES: Estos hallazgos sugieren que la menopausia quirúrgica induce cambios en el perfil de lípidos con riesgo de aterogénesis y que después de tres meses de THR se produce una regresión de estos cambios. COMENTARIOS: El estudio de Framingham ya había demostrado la diferencia en los lípidos antes y después de la menopausia y como estos cambios estaban relacionados con la edad 1. Este estudio nos demuestra el efecto de la menopausia quirúrgica en los lípidos, con los riesgos que esto conlleva. Nos sirve para reflexionar sobre la importancia de conservar ovarios sanos durante histerectomías en mujeres premenopáusicas y si hay indicación para la ooforectomía la necesidad de dar terapia de suplencia inmediatamente. 1. Jenner JJ, Ordovas et al. Effects of age sex, and menopauseak status on plasma lipoprotein (a) levels: The Framingham Offspring Study. Circulation 1993; 87: 1135-1141. Jorge E. Medina Murillo, MD. Depto. De Ginecología Obstetricia y Reproducción Humana. Fundación Santa Fe de Bogotá. Miembro de la Asociación Colombiana de Menopausia. | Ver más Revistas | Revistas Médicas | Medicina |
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