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REVISTA DE MENOPAUSIA
LAS
LIPOPROTEINAS Y SU RELACIÓN CON LA ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR Nilson Roberto
De Melo, M. D.* Los niveles plasmáticos
de colesterol total y la lipoproteína de baja densidad (LDL) tienen relación
directa con la enfermedad cardiovascular. La reducción del colesterol y de la lipoproteína de baja
densidad (LDL) disminuye la incidencia de la enfermedad coronaria.
La relación entre la lipoproteína de alta densidad (HDL) y la
enfermedad coronaria es inversa. Cuando los niveles de HDL son menores de 50 mg/dl, las
pacientes tienen tres veces mayor posibilidad de morir que las mujeres con
niveles normales. En el Helsinki
Herat Study la reducción del 34% en enfermedad coronaria fue relacionada a la
reducción del 11% en LDL y el incremento del 12% en HDL. La relación entre
niveles elevados de triglicéridos y la enfermedad cardiovascular es menor
clara; la relación parece existir cuando miramos solamente el factor de riesgo,
pero parece disminuir cuando se estudian otros parámetros al mismo tiempo. El riesgo
cardiovascular puede ser evaluado por los índices Castelli I y II; el primero
es el cociente del colesterol total por HDL y el segundo es el cociente de LDL
por HDL. Aquellos valores por
encima de 4.4 para Castelli y de 2.9 para el II, son de mala prognosis para la
enfermedad isquémica coronaria. La apoproteína A-1
(apo A-1), es la principal proteína de HDL, correspondiendo al 30-35% de su
masa total; a medida que su nivel disminuye, el riesgo cardiovascular aumenta. La proteína B (Apo B),
es la proteína principal del LDL, correspondiendo al 98% de ésta; a medida que
su nivel aumenta, igualmente aumenta el riesgo cardiovascular. Las partículas de LDL
se adhieren a la pared arterial particularmente a la íntima, atrayendo los
monocitos de la corriente sanguínea y convirtiéndolos en macrófagos en los
tejidos; estas células disminuyen su capacidad migratoria, inhibida por la LDL
exidada; los macrógagos espumosas o "foam cells".
Las LDL oxidadas tienen propiedades citotóxicas y pueden causar daño
endotelial. Un gran número de células
espumosas constituyen un "fatty streak" que puede causar daño
endotelial, con adherencia de plaquetas, liberación de factores de crecimiento
derivados de la plaqueta, que asociados a otros factores de crecimiento provocan
la proliferación endotelial, conviertiéndola en una lesión avanzada.
BIBLIOGRAFÍA
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