REVISTA DE MENOPAUSIA

UTILIDAD Y FRECUENCIA DE LA DENSITOMETRÍA OSEA. PUNTO DE VISTA DE UN RADIÓLOGO

Santiago Restrepo, M.D.*  
*Jefe Sección de Imagen Corporal. Departamento de IMágenes Diagnósticas. Fundación Santa Fe de Bogotá. Santafé de Bogotá. 

 

Aunque algunos estudios clínicos preliminares cuestionaron el valor de las mediciones de la masa ósea como predictor del riesgo para fracturas, particularmente fracturas de la cadera y especialmente en pacientes entre los 50 y 65 años de edad, estudios posteriores han logrado demostrar que la disminución de la masa ósea efectivamente permite predecir el riesgo de fracturas en estos pacientes particularmente alrededor de los 65 años y por encima de esta edad. Diferentes estudios han permitido establecer la relación entre la disminución de la masa ósea y el riesgo de fractura aún cuando se hacen correcciones y ajustes para cada grupo de edad. El mayor grado de correlación en cuanto a la capacidad predictoria de la osteodensitometría sobre el riesgo de fracturas ha sido encontrando en fracturas de la columna vertebral. Se ha establecido de manera clara el carácter bastante más  complejo de la biomecánica y de los factores fisiopatológicos y epidemiológicos que determinan el comportamiento y el riesgo de fractura de cuello femoral.  

Dada la alta mortalidad que conlleva, y los altos costos inherentes a las mismas, las implicaciones clínicas y epidemiológicas de las fracturas del cuello femoral son más complejas que aquellas de la columna. Sin embargo hay una mortalidad importante y una incapacidad significativa asociada con un detrimento en la calidad de vida de aquellas pacientes que presentan fracturas de la columna vertebral que no puede ser ignorada. La terapia de suplencia con estrógenos en mujeres post-menopáusicas así como los beneficios con otro tipo de sustancias terapéuticas está claramente establecido. Desde el punto de vista es importante la realización de osteodensitometrías para determinar los valores de base de densidad mineral ósea de estos pacientes de una manera objetiva, y poder establecer en seguimiento posterior su respuesta al tratamiento.  

Ha sido igualmente importante el papel de la osteodensitometría en generar una conciencia clara en el público, particularmente en la mujeres post-menopausicas, y en el cuerpo médico  sobre la magnitud del problema epidemiológico de la osteoporosis. Estudios epidemiológicos americanos y británicos han demostrado que cerca de un 40% de las pacientes a quienes se les recomienda terapia estrogénica de suplencia o suspenden la terapia o ni siquiera la inician, perdiendo los beneficios terapéuticos de este tratamiento. Algunas series americanas hablan de más de un 40% de pacientes que a pesar del consejo médico no llevan a delante su manejo terapéutico de manera adecuada. Otro de los logros de la osteodensitometría ha sido el ayudar a crear conciencia en estas pacientes de la magnitud de su problema osteopénico, encontrándose que aquellas pacientes que reciben terapia de suplencia estrogénica y siguen seguimientos mediante osteodensitometría tienen menor índice de deserción terapéutica que aquellas pacientes que no son controladas mediante osteodensitometría periódica.  

Aunque existe controversia sobre la materia, una de las posiciones más frecuentemente encontradas en la práctica clínica es realizar una osteodensitometría de base en la edad perimenopáusica, con seguimientos bianuales ocasionalmente anuales en casos seleccionados.  

Se revisan las indicaciones actuales más comúnmente aceptadas para la realización de osteodensitometrías, y los criterios de selección y de seguimientos periódicos que se recomiendan en la actualidad.  

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS  

  1. Rubin SM, Cummingd SR. Results of bone densitometry affect decisions about taking measures to prevent fractures. Ann Intern Med 1992; 116: 990-995.
  2. Hall FM, Davis MA, Baran DT. Bone mineral screening for osteoporosis. N Engl Med 1987; 316: 212-214.
  3. Ross P, Davis JW, Epstin RS, Wasnich RD. Pre-existing fractures and bone mass predict vertebral fracture incidence in women. Ann Intern Med 1991; 114:919-923.
  4. Cummings SR, Black DM, Nevitt MC, et al. Bone density at various sites for prediction of hip fractures. Lancet 1993; 341: 72-75.
  5. Melton LJ III, Chrischilles EA, Cooper C, Lane AW, Riggs BL. Perspective: how many women have osteoporosis?J Bone Res 1992; 7: 1005-1010.
  6. Black DM, Cummings SR, Milton LJ III. Appendicular bone mineral and a woman’s lifetime risk of hip fracture. J Bone Miner Res 1992; 7: 639-645.
  7. Sartoris DJ. Clinical value of bone densitometry. AJR 1994; 163: 133-135.
  8. Restrepo S. Osteodensitometría y Osteoporosis. Revista Colombiana de Radiología 1991; 3(1): 8-20.
  9. Roa JL, Restrepo S. Correlación entre las mediciones de la densidad ósea en el esqueleto axial y apendicular mediante absorbitrometría por energía dual por RX (AFDX). Anuario Fundación Santa Fe de Bogotá 1992; 101-105.  

 

DENSIDAD MINERAL ÓSEA MEDIDA POR DENSITOMETRÍA DE ENERGÍA DUAL DE RX EN MUJERES CLIMATÉRICAS DE SANTAFE DE BOGOTÁ”  

Juan Guillermo Villegas, M.D.*  
*Jefe. Departamento de Radiología. Clínica Reina Sofía. Santafé de Bogotá.
 

Se realizan 1971 densitometrías por la técnica de doble fotón dual (DPA) EN MUJERES CLIMATÉRICAS DE LA CIUDAD DE Santafé DE Bogotá, que consultaron por diferentes sintomatologías o simplemente para control, en el Instituto Materno Infantil, Medicina prepagada o medicina particular durante el periodo de 1993 y 31 de diciembre de 1994. Se excluyeron las pacientes que estaban ingiriendo algún tipo de medicación hormonal.  

La edad  estuvo comprendida entre los 40 y 75 años. El índice de masa corporal estuvo dentro de límites normales (IMC=23) pero con diferencias significativas entre los grupos etarios. La densidad mineral ósea medida en gr/cm2 mostró que el 70% estaban dentro de los límites normales para el promedio asignado al instrumento (tabla del Brasil), con 1 DS por encima o por debajo (ostopenia) fue el 15% y el 2 DS 1%. Estos datos sugieren que la osteopenia es menor de la reportada por otros países y se plantea la necesidad de hacer estudio piloto para Colombia y con una población blanco. Se establecen valores de referencia de la densidad mineral ósea en mujeres pre y postmenopáusicas.  

QUE HACER CON LOS INFORMES DE LA OSTEODENSITOMETRIA ÓSEA. OPINIÓN DE UN CLÍNICO

Enrique Ardila, M.D.*  
*Profesor de Medicina Interna y Endocrinología. Universidad Nacional. Director Recursos Humanos. Ministerio de Salud. Santafé de Bogotá.
 

Es bien conocido que con placa de rayos X, pueda ser detectada la osteoporosis cuando la masa ósea se encuentra 30% por debajo de lo normas, lo mismo que la presencia de fracturas de comprensión vertebrales.  

La radiografía revela aumento en la radiolucidez del hueso, un hallazgo que deberá ser llamado osteopenia, sin embargo éste permite el diagnóstico de osteoporosis. Este sistema tiene una baja sensibilidad, ya que para poder determinar cambios notorios, la osteoporosis debe presentar una magnitud importante.  

Este es el motivo por el cual han surgido nuevos métodos, que presentan una buena sensibilidad y especificidad, lo mismo que valores predictivos confiables.  

Estos deberán ser precisos y reproducibles.  Los estudios que evalúan la medida de densidad mineral ósea (DMO) para predecir el riesgo de fractura utilizan esencialmente dos modelos, el primero se basa en la capacidad de la DMO para distinguir sujetos fracturados de sujetos sanos, en los cuales se utilizarán estas medidas para diagnosticar las fracturas, su sensibilidad y especificidad permiten utilizar esta ayuda diagnóstica.  

La segunda forma consiste en poder predecir la relación entre DMO/fracturas, tomando en cuenta ésta como factor de riesgo adjunta a otros, como edad, sexo, raza, permitiendo estimar la probabilidad de ocurrencia de una fractura con la ayuda de un modelo probabilístico.  Este modelo permite calcular la probabilidad de ocurrencia de una fractura con la ayuda de un modelo probabilístico.  Este modelo permite calcular la probabilidad de ocurrencia de una fractura a partir de una regresión logística teniendo en cuenta no solamente la DMO, sino también la edad y otros factores de riesgo para que se produzcan las fracturas.  

Algunos autores utilizan este sistema para evaluar el riesgo de fractura.  Los resultados se expresan en riesgo relativo de padecer una fractura en una población con DMO bajo en relación con una población de referencia.  Las nociones de DMO baja la población de referencia que la DMO en la práctica permite apreciar el riesgo de fractura, es necesario determinar una valor para esa DMO a partir del cual la probabilidad de fractura es importante y así poder considerar a un sujeto en riesgo, susceptible de beneficiarse de medidas preventivas.  

Las medidas minerales óseas no pueden ser usadas para hacer un diagnóstico específico de osteroporosis.  Sin embargo, cuando se comparan éstas con personas de la misma edad, sexo y raza, se puede establecer la presencia de osteropenia y la medida de la densidad ósea relacionada con el riesgo de producirse una fractura.  

Una de las dificultades en el momento actual es que no existe un consenso de cómo sus resultados podrían ser interpretados cuando se realiza un estudio, tanto de tamizaje como clínico.  

Además no existe uniformidad entre los diferentes equipos que se usan en los equipos DXA cuando los resultados son dados como valor (score) de Z o de T, sabemos que A representa el valor del paciente que estamos estudiando cuando se compara con una población de la misma edad, sexo y raza, y el de T, cuando se compara usando los mismo parámetros, pero una población de 30 años, teniendo en cuenta que este es el momento en que se termina la formación ósea.  Existe una diferencia importante entre estos dos valores.  Además los médicos clínicos en general no están familiarizados con estos parámetros. Podría ser posiblemente más sencillo pensar en percentiles, por ejemplo 30% por debajo del percentil normal.  

La conferencia de consenso de 1991 definió los valores que podrían considerarse como patológicos al evaluar una densitometría ósea.  Todos los puntos de corte son de alguna manera arbitrarios, pero un valor promedio de DMO más allá de 2.5 desviaciones estándar (DE) por debajo del promedio para mujeres adultas sanas (a los 30 años T score), en cualquier sitio (columna, cadera, radio) identifica al 30% de todas las mujeres postmenopáusicas con osteoporosis, en donde más de la mitad habrán sufriendo una fractura previa del fémur proximal, columna, radio, húmero proximal o pelvis.  

Pueden entonces considerarse las siguientes tres categorías diagnósticas:  

  1. Normal:  Un valor de DMO menor de una DE por debajo de los valores de referencias para adultos jóvenes.
  2. Baja masa ósea (osteopenia): un valor de DMO mayor de una DE por debajo del promedio para adultos jóvenes, pero menor de 2.5 DE por debajo de dicho valor.
  3. Osteoporosis: valor de DMO mayor de 2.5 desviaciones DE por debajo del valor para adultos jóvenes.  

Los individuos se clasificarán de una manera diferente de acuerdo al sitio y la técnica, según el equipo y la población de referencia que usemos.  

 

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA  

  1. Ardila E., Martínez de Hoyo R., Iglesia A. Osteoporosis: aspectos clínicos y fisiopatológicos.  Médicas UIS. 1994; 8: 135-141.
  2. Consensus Development Conference.  Propylaxis and treatment of osteoporosis.  Am J Med 1991; 90: 107-110.
  3. Wahner HW., Fogelman I. Clínical bone density. Pp. 231-248, En: Evaluation of osteoporosis: Dual energy X-ray absorptiometry in clinical practice.  Martin Dunitz Ed. 1994 London.
  4. Melton LJ., Kan SH., Wahner HW et al. Lifetime fracture risk: An approach to hip fracture risk assessment based on bone mineral density and age.  J Clin Epidemiol 1998; 41: 985-994.