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REVISTA DE MENOPAUSIA
EPIDEMIOLOGÍA DE LA OSTEOPOROSIS.
ALGUNOS DATOS DEMOGRÁFICOS DE LA POBLACIÓN MUNDIAL William Kattah, M.D.*
Para referirse a la epidemiología
de la osteoporosis es necesario tener conocimiento de algunos aspectos de los
cambios demográficos en la población mundial, base necesaria para extender la
verdadera magnitud del problema. El cambio en la expectativa de vida
aumenta en forma progresiva en la población mundial, de una manera rápida y
continua en países desarrollados y mucho más lenta en países en vías de
desarrollo esperando que no antes de un lapso de 30 años esta tendencia continúe
mejorando lo cual tendrá un enorme
impacto en la estructura de nuestra Sociedad, que cada día envejecerá más y
será presa de enfermedades crónicas y degenerativas como la osteoporosis. Las cifras con más alta
expectativa de vida se encuentran en regiones con alto grado de desarrollo como
Norte América, Europa, Oceanía y algunas zonas de Asia del Este y Rusia. Países
como Japón, Suiza y Suecia tienen las expectativas más altas del mundo tanto
en hombres como en mujeres en tanto que en Gambia y Etiopía en el África se
reportan las más bajas (Tabla 1). En la totalidad de los países del mundo esta
expectativa de vida es mucho mayor en mujeres que en hombres, mayoría que
oscila entre 3 y 7 años. Una vez alcanzados los 65 años, países como Japón,
Francia y Suiza alcanzan la mayor expectativa de vida en promedio con cifras de
16.5, 15.7 y 15.5 respectivamente. Tabla 1. Expectativa de vida
Modificada de la Enciclopedia Británica 1991. Como consecuencia del cambio en la
expectativa de vida los grupos de personas con mayor edad han venido incrementándose
progresivamente y la proyección a nivel mundial calcula un aumento de la
población total partiendo con referencia del año 1980 hasta una cifra estimada
en el año 2000 de un 38% en tanto que la población mayor de 60 años se elevará
en un 57.1%; Estados Unidos es un claro ejemplo de estos cambios, en 1950 la
población mayor de 60 años llegó a 18,5 millones aumentando a 37 millones en
1985 y esperando para el año 2000 una cifra de 67 millones. La población
mundial en 1980 fue calculada en 4432 millones y para el año 2000 se estima que
habrá 6118.8 millones. La población colombiana de acuerdo
con el censo realizado en 1993 llegó a 35.888.280 y se calcula que llegará a
40 millones en el año 2000. La expectativa de vida reportada en Colombia llegó
a 68 y 74 años para hombres y mujeres respectivamente. En Colombia la población mayor de
60 años en 1993 era de un 5.8% para hombres y mujeres respectivamente y hacia
el año 2000 este porcentaje aumentará 6.2% y 7.4%. La pirámide de población
en nuestro país se ha modificado y de acuerdo con los últimos datos del censo
de 1993 por primera vez la base de esta pirámide se estrecha encontrando mayor
población en el grupo de 10-14 años que en los grupos de 5-9 y 0-4 tanto en
hombres como en mujeres, posiblemente la disminución de la tasa de natalidad
sea la explicación de esta tendencia. Por lo anterior vemos que la población
colombiana también tiene la misma tendencia de países desarrollados hacia un
envejecimiento de la población. Fracturas por osteoporosis.
Presentación, incidencia y prevalencia La fracturas por osteoporosis se
presentan tanto en el esqueleto axial como el esqueleto apendicular siendo las
primeras características de la osteoporosis tipo 1 (Postmenopáusica) y las
segundas en Osteoporosis Tipo II (Senil). La edad, el sexo, la raza, la
distribución geográfica y algunos factores y enfermedades asociados con
osteoporosis secundaria, además de la mayor tendencia al trauma en personas
mayores son hechos que deben tenerse en cuenta para la explicación epidemiológica
de esta enfermedad. La presencia de estas fracturas están
directamente relacionadas con la masa ósea la cual tiene su máxima densidad
entre los 30 y 35 años y su mayor tendencia a la pérdida durante la época de
la perimenopausia y postmenopausia temprana cuando los niveles de estrógenos
disminuyen notoriamente y por consiguiente su efecto protector contra la resorción
ósea. La caída de la masa ósea oscila entre 1% y un 4% por año en el
esqueleto axial durante estos años siendo mayor en mujeres que en hombres y
guardando cierto paralelismo con el hombre cuando se considera el esqueleto
apendicular. Aunque la mayoría de los estudios
realizados varían considerablemente en su metodología y en los criterios de
diagnóstico, es claro el incremento de las fracturas por osteoporosis con la
edad; a partir de la quinta década de la vida. Se han encontrado datos hasta de
un 25% de fracturas espinales por
comprensión a partir de los 60 años, y del 50% después de los 75 años, en
mujeres por encima de 65 años la incidencia combinada de fracturas vertebrales,
de fémur y antebrazo oscilan entre un 35% -40%; a los 80 años mínimo el 15%
de las personas han sufrido una fractura de cadera y a los 90 años hasta un 33%
de las mujeres y un 17 % de los hombres. Los trabajos del grupo de Rochester
muestran cómo se aumenta la incidencia de fracturas después de la menopausia
tanto en fémur proximal y distal como en húmero, pelvis y antebrazo distal
llegando la fractura proximal de fémur a una incidencia de 3.600 x 100.000
habitantes año. La incidencia comparativa de fracturas de cadera en varios países
se observa en la tabla 2. la relación mujer / hombre es 2:1 y 10:1 mayor para
fracturas de fémur y vertebrales respectivamente. Tabla 2. Comparación internacional de la incidencia de fracturas de cuello de fémur
La distribución geográfica
influye notoriamente en la mayor o menor incidencia de osteoporosis, algunas de
ellas debido a diferencias de tipo metodológico. La influencia de baja exposición
al sol hace que los países son estaciones padezcan con mayor frecuencia la
enfermedad como sucede en el Norte de Europa y en los Estados Unidos. La raza
negra está protegida contra la osteoporosis; también se han descrito
poblaciones con especial protección como el grupo Maori en Nueva Zelandia y el
grupo Bantu en Sur África. Factores como la historia de bajo
peso, el hábito de fumar, el alcoholismo y la presencia de algunas enfermedades
como el hiperparatiroidismo, la insuficiencia renal o hepática, el
hopogonadismo y la historia de anovulación crónica, la ingesta de
glucocorticoides a largo plazo y especialmente el hipertiroidismo facticio
inducido con la ingesta de hormonas tiroideas tomadas innecesariamente por
muchos pacientes en el afán de adelgazar son los factores secundarios que más
influyen en el desarrollo de osteoporosis. Aunque el paciente anciano tiene
menor incidencia de caídas comparativamente con el niño y el adulto joven, con
frecuencia estas caídas implican un mayor trauma y mayor índice de
hospitalización y mortalidad. La mayoría se presentan al caer de su propia
altura; algunos factores influyen en esto como en la presencia de hipotensión
postural, dificultad en la marcha, debilidad muscular, disminución de los
reflejos, disminución de la agudeza visual, vértigos de origen vestibular,
confusión y demencia. El trauma que induce la fractura por lo general es de
características leves a moderadas en un 90% de los casos. Impacto socio-económico de la
osteoporosis Los costos del tratamiento de la
osteoporosis son enormes y la tendencia futura es de que estos se incrementen.
En los estados Unidos la incidencia anual de las fracturas por osteoporosis
llega a una cifra cercana al 1.200.000; el 20% de estos pacientes morirán y del
80% de los que sobreviven, un 50% serán dependientes de una casa de cuidado
interno donde se le brindan todos los cuidados inherentes a la situación. Los
costos de la atención de estos pacientes de acuerdo con la ARA fueron de 6.100
billones de dólares por año en 1985 y llegarán a ser de U$ 10.000 en el año
2000. En Inglaterra el costo de al atención por fractura de cadera llegó a 500
millones de libras al año y en Francia las fracturas de cadera costaron 3,5
billones de francos y las fracturas de antebrazo 455 millones. Como se puede observar los costos
son tan altos que son semejantes al ingreso por el total de exportaciones a
Colombia durante el período de un año. En Colombia la incidencia y
prevalencia y el impacto Socioeconómico de la Osteoporosis son desconocidos
debido al subregistro del diagnóstico tanto hospitalario como de consulta
externa y a la poca importancia que ha dado el ministerio de Salud Pública a
este problema. Por otra parte son pocos los médicos que piensan en este diagnóstico
y al igual a lo que sucedía en el Hospital Montefiore de New York en 1972 donde
solamente se diagnosticó un 0.3% de osteoporosis en 13.000 pacientes egresados.
En nuestro país la cifra estimada de los egresos hospitalarios por osteoporosis
no llega al 0.02%, haciéndonos recordar la frase de Goethe que dice “Uno ve
lo que uno sabe”, lo que hace
indicar que es la clase médica, con su desconocimiento de la enfermedad, la
culpable de los pocos diagnósticos que de la misma se hacen. Sin embargo, en los últimos años
se han venido realizando esfuerzos encaminados a la difusión del conocimiento
de la enfermedad con la reciente creación de la Asociación Colombiana de
Osteología en septiembre de 1994 y con la ejecución de algunos trabajos por
parte del Dr. William Onatra en la Clínica de Menopausia de la Universidad
Nacional y del Grupo de Osteoporosis dirigido por el Dr. Antonio Iglesias en el
Instituto Nacional de Salud, los cuales aún están en ejecución conociéndose
tan sólo resultados preliminares.
REFERENCIAS
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