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REVISTA DE MENOPAUSIA
1.3
EXÁMENES BÁSICO DE LABORATORIO a) Glicemia basal y postprandial b) La determinación de colesterol, no sólo del valor total sino de sus
fracciones alta y baja densidad, así como de los triglicéridos debe hacerse en
primera consulta, anual hasta los 60 años si no existen anormalidades, o cada 3
meses según criterio médico cuando existan problemas metabólicos. c) La determinación de sangre oculta en una muestra seriada de materia
fecal en número de 3 en forma anual, para la prevención del cáncer de colon. d) No hubo consenso para determinar en forma rutinaria a los 45 y 60 años
la TSH, por lo cual esto queda sujeto al juicio médico sobre cada caso. e)
La mamografía debe solicitarse con la periodicidad necesaria de acuerdo
con los factores de riesgo, pero hubo consenso para solicitarla a partir de los
40 años de edad. Después de los
50 debe realizarse en forma anual. f) El consenso fue muy fuerte acerca de la gran utilidad de la
osteodensiometría, la cual debe realizarse de acuerdo con su disponibilidad. g) Ecografía pélvica anual cuando existen los ovarios. h) Biopsia Endometrial i) Citología vaginal anual. j) Refuerzo para el Tétano y la difteria a los 40-50 y 60 años.
Anual contra la gripa desde los 65 años, así como contra el pneumococo. k) Debe administrarse un suplemento de calcio elemental de 1 gramo diario
para la mujer que recibe sustitución hormonal y de 1.5 gramos diarios para
quien no la recibe. 1.4
TRATAMIENTO HORMONAL a) Esta indicado 1) Falla ovárica prematura y en ooforectomía antes de los
40 años. 2) Hemorragia uterina
Disfuncional premenopáusica. 3)
Oleada de calor y atrofia genital. 4) Postmenopausia. Contraindicaciones: 1)
Antecedentes de neoplasia hormono dependiente (seno, ovario. 2) Trombosis reciente, Hipertensión maligna. b) Como prevención de los problemas cardiovasculares y de las secuelas de
la osteroporosis. c) La decisión de la pacientes para llevar a cabo voluntaria y libremente
este tipo de tratamiento, dependerá de la información médica adecuada sí
como de su grado de motivación para continuar con él, la cual estará basada
en el conocimiento de sus riesgos y beneficios. d) Hubo consenso acerca de la administración hormonal oral, 0.625 mg de
estrógenos equinos conjugado, o 2 mg de valerianato de estradiol como
equivalentes. Se deben asociar a un
gestágeno si la mujer aún conserva su útero.
En el caso de no tener útero, no hubo consenso definitivo acerca de no
asociar el gestágeno, quedando esto a criterio médico. II RIEGO CARDIOVASCULAR 2.1 ALGUNOS DATOS DEMOGRÁFICOS De acuerdo con el DANE
(Departamento Administrativo Nacional de Estadística), el censo de 1993 demostró
que existían más de 18 millones de mujeres en Colombia para esa fecha, casi
4.100.000 mujeres mayores de 40 años. De
acuerdo con las proyecciones, habrá 6 millones de mujeres mayores de 50 años
para el año 2000. Y aunque en
1992, la primera causa de muerte informada era la violencia, el infarto agudo de
miocardio se encontraba en 2° lugar y la enfermedad cerebrovascular en el décimo
lugar. Estas cifras son muy
similares a las que se presentan en los países desarrollados, los cuales
presentan una población con un número considerable de mujeres postmenopáusicas. -
Prevención y diferencia de género Asimismo, las diferencias en el género
para presentar problemas cardiovasculares, dejan de ser protectoras para la
mujer apenas se presenta la menopausia. Las
medidas preventivas de estos problemas son las que contribuirán a disminuir la
mortalidad hasta en un 60-50%. Y
aunque la mayoría de la investigación se ha realizado en hombres, la
intervención sobre el riesgo llega a ser similar tanto en hombres como en
mujeres. Por lo tanto, hoy en día
se considera que la terapia hormonal, postmenopáusica es un componente legítimo
de cuidado preventivo. Aunque deba
aclararse, que hasta el momento solo se cuenta con escasos estudios clínicos
aleatorizados grandes y suficientes, que permitan resolver la pregunta acerca de
si la terapia hormonal postmenopáusica reduce concluyentemente el riesgo
cardiovascular en las mujeres. Los datos para analizar esta problemática
desde el punto de vista de mujeres de diferentes razas o condición
socio-económica son aún estudios de muchas instituciones relacionadas con el
problema que no estarán disponibles hasta dentro de varios años. 2.2 FACTORES DE RIESGO
CARDIOVASCULAR Cigarrillo 2.3
DIAGNÓSTICO: Colesterol HDL/LDL Triglicéridos ApoB RX tórax
Electrocardiograma Prueba de esfuerzo. -
PAPEL DE LOS LÍPIDOS No se debe utilizar la determinación
de los lípidos, como un método de control de tratamiento, pues tendrán
variaciones de acuerdo al tipo de esteroide así como a la vía de administración
utilizada. En el caso de los
triglicéridos >
200 mg/dl, se debe preferir utilizar la ruta no oral para los estrógenos y
realizar una determinación posterior de control. Actualmente, puede usarse los estógenos
como parte de prevención secundaria de la enfermedad cardiovacular, es decir
usuarios preventivamente en mujeres con patología ya existente. En la actualidad, se dispone de
apoyo epidemiológico al utilizar estrógenos equinos conjugados o valerianato
de estradiol para la prevención de la enfermedad cardiovascular.
Aunque los datos iniciales lo sugieres fuertemente, no existe comprobación
definitiva aún que permita afirmar lo mismo de la vía transdérmica a través
de los parches o de otras rutas no orales. Al elevarse el colesterol de alta
densidad por la influencia de los estrógenos, hay una prevención sustancial de
la enfermedad cardiovascular. Se
produce también una disminución importante del colesterol de baja densidad,
pero se piensa que probablemente estos son los mecanismos menos importantes, y
que existen otros que aún se desconocen. El
valor del colesterol total no parece ser un factor muy importante, siendo esta
la razón para otorgarle mayor credibilidad a la determinaciones de las
fracciones del colesterol antes anotadas. En
las mujeres, el predictor que parece ser más importante que en los hombres, es
el colesterol de alta densidad, no el de baja densidad. 2.4
ADMINISTRACIÓN DE ESTRÓGENOS Y GESTÁGENOS Hubo consenso acerca de que los
datos epidemiológicos existen apoyan la suposición, que los estrógenos orales
no opuestos por un gestágeno tienen un papel en la prevención primaria de la
enfermedad cardiovascular en mujeres seleccionadas, básicamente en la prevención
de la enfermedad arterial coronaria y del accidente cerebrovascular.
Que sus beneficios a pesar de todo, sobrepasan los riesgos de la terapia
hormonal postmenopáusica. Tampoco,
que existan datos suficientes que indiquen que hay reales grupos de riesgo para
recibir este tipo de tratamiento. Aún
más, que los informes existenciales sobre mujeres con riesgo alterado por el
antecedente de cáncer de seno o historia familiar sobre esta entidad, no son
concluyentes. Los datos existente son también
insuficientes para afirmar que el tratamiento combinado, del estrógeno y el
gestágeno, previene la enfermedad cardiovascular. En animales, el gestágeno atenúa los efectos de los estrógenos,
pero esto aún no está probado en humanos.
Algunos parámetros metabólicos se alteran ligeramente, dependiendo de
la vía de administración y del tipo de gestágeno usado. Pero debe reconocerse que ciertos gestágenos poseen también
un efecto benéfico conservando la masa ósea y aliviando los síntomas
vasomotores. Pero aún es muy
temprano para concluir acerca de la real magnitud del significado clínico de
todo esto. La información de la que se
dispone, sugiere que el beneficio máximo del tratamiento hormonal se obtiene en
el lapso inmediatamente posterior después de la menopausia
(6 meses post amenorrea), aunque aún no se pueda establecer ésta como
una recomendación inequívoca y definitiva. 2.5
ADMINISTRACIÓN DE ESTEROIDES Y RIESGO DE TROMBOSIS Hasta
el momento no existe evidencia que indique que la administración de estrógenos
o gestágenos aumente el riesgo de trombosis venosa o arterial.
Las dosis bajas o moderada podrían no estar contraindicados en aquella
mujer con historia previa de trombosis venosa.
Por lo tanto, las mujeres con alto riesgo para esta entidad, si llegan a
ser evaluadas cuidadosamente podrán beneficiarse mediante la administración de
una ruta no oral. Hoy en día también
se acepta que no es necesario descontinuar su uso frecuente a la realización de
una cirugía electiva. -
Relación con la presión arterial. La
presión arterial no se verá afectada por la administración de los estrógenos
solos o en combinación con un gestágeno.
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