REVISTA DE MENOPAUSIA

 

Resultados

De las 156 mujeres incluidas en el estudio, 93 (59.62%) pertenecen al área urbana y 63 (40.38%) provienen del área rural. En general, la menopausia ocurrió en promedio a los 48.5 años de edad. Una paciente de cada grupo cumplió con la definición de menopausia precoz, mientras que 72 (77.42%) pacientes del grupo del área urbana y 54 (85.71%) del grupo del área rural presentaron la menopausia entre los 40 y los 54 años.

En 9 (9.68%) y en 3 (4.76%) pacientes del área urbana y del área rural respectivamente, la menopausia sobrevino a los 55 años ó más.

Por otro lado 11 (11.83%) del área urbana y 5 (7.94%) de la rural no recuerdan la fecha de su última menstruación (Tabla 3). No se encontraron diferencias en los antecedentes personales y familiares ni en el IMC. Los resultados se sometieron a las pruebas t-student y Chi2 concluyendo que no existen diferencias estadísticamente significativas, lo cual establece que los grupos no son disímiles, permitiendo su comparación. Así, 2 (1.28%) del total de pacientes presentaron la menopausia antes de los 40 años, 126 (80.77%) la presentaron entre los 40 y los 54 años, 12 (7.69%) después de los 55 años, mientras que 16 (10.26%) no recuerdan la fecha de su última menstruación.   

Característica Grupo área urbana PGrupo área rural
No. Pacientes

Edad media de menopausia
Moda
Mediana
Edad máxima
Edad mínima
Menopausia precoz
Menopausia entre 40- 44 a
Menopausia entre 45 y 49
Menopausia entre 50-54 a
Menopausia = 55 años
No recuerda FUR
93 59,62 %
48,5  años
50  años
50 años
58 años
37 años
1 1,08 %
12 12,90 %
25 26,88 %
35 37,63 %
9 9,68 %
11  11,83 %
63 40,38 %
0,89 48,4 años
45 años
49, años
56 años
35 años
1  1,59 %
7 11,11 %
24 38,10 %
23 36,51 %
3 4,76 %
5 7,94 %

Tabla 3. Edad de la menopausia

  Urbana Rural Chi2 P
  N

%

 N %    
HTA
Enfermedad coronaria

Diabetes Mellitus
Cáncer de Seno
Osteoporosis
Enf. de Alzheimer
Tabaquismo
Salpingooforectomía bilateral
51
9

9
3
11

1
8
5

 
54,84
9,68

9,68
3,23
11,83
1,08

8,60
5,38

 
26
2
1
2
8

2
6
3

 
41,27
3,17
1,59
3,17
12,70
3,17
9,52
4,76
 
2,77
1,53
2,86
0,2
0,03
0,12
0,04
0,04

 
0,09
0,21
0,09
0,65
0,87
0,73
0,84
0,82

 

Tabla 4. Antecedentes personales

En cuanto a la incidencia de síntomas, la pérdida de memoria fue el síntoma más frecuentemente referido presentándose en 122 pacientes (78.21%), seguido por los dolores osteomusculares en 111 pacientes (71.15%), depresión en 107 (68.59%), irritabilidad e insomnio en 97 (62.18%) y, por último, los síntomas vasomotores en 95 pacientes (Tabla 5).

En ambos grupos se encontró un peso normal en cerca de la cuarta parte de las mujeres (26%). En la mitad de ellas hay sobrepeso y en las restantes el índice de masa corporal indica la presencia de obesidad. Similar a lo que sucede con los antecedentes, no hay diferencias estadísticamente significativas en los grupos, lo cual se resume en la Figura 1.

En cuanto a las manifestaciones clínicas, los síntomas vasomotores y la irritabilidad fueron más frecuentes en el grupo de mujeres del área urbana, presentándose en 60 (64.52%) y en 59 (63.44%) pacientes, respectivamente, mientras que los demás síntomas se encontraron con mayor frecuencia en aquellas mujeres del área rural así: pérdida de memoria, 52 (82.54%) pacientes, dolores ostemusculares 46 (73.02%), depresión 45 (71.43%) e insomnio 40 (63.49%) pacientes. Estas diferencias no fueron significativas, excepto en los dolores osteomusculares, los cuales tienden a ser de menor intensidad en el grupo de área urbana (p = 0.03).

En cuanto a los síntomas clasificados como moderados a severos, los vasomotores estuvieron presentes en 48 pacientes, representando el 50.53% de las mujeres sintomáticas. La irritabilidad se encontró en 45.36%, la depresión fue referida en 44.86%, valor similar al insomnio presente en 51.55%. La pérdida de memoria moderada a severa afectó al 68.85% y los dolores osteomusculares cumplieron con estos criterios en el 62.16% de los casos.

Discusión

La falta de estudios para describir la problemática en mujeres sintomáticas posmenopáusicas mayores de 65 años en la literatura mundial y regional, condujo a elaborar un estudio el cual revelara el impacto de la deficiencia estrogénica en el bienestar y en la calidad de vida de esta población. Así, encontramos que la media de edad a la menopausia fue de 48.5 años, valor similar al encontrado en estudios norteamericanos y por encima de algunos encontrados en Europa y Africa4. Estudios previos realizados en Bogotá, indican que el 92.1% de las pacientes quienes consultan por síntomas relacionados con la menopausia provienen del área urbana, en comparación con 7.8% del área rural3. Se encontró que en hospitales de tercer nivel de complejidad, en la consulta de menopausia, cerca de 60% de las pacientes con síntomas pertenecen al área urbana y 40% al área rural, lo cual demuestra que las mujeres de ambas áreas ven comprometida su calidad de vida por la presencia de molestias relacionadas con la postmenopausia. Por otro lado, la pérdida de memoria fue el síntoma más frecuente, presentándose en 78.21% del total de las pacientes, seguida por los dolores osteomusculares los cuales se encontraron en 71.15%, la depresión en 68.59%, la irritabilidad y el insomnio en 62.18% y por último los síntomas vasomotores en 60.9%, lo cual de muestra que aunque las pacientes posmenopáusicas mayores de 65 años siguen siendo sintomáticas, en la menopausia tardía los síntomas tienen diferente prevalecía comparados con la menopausia temprana en la cual los síntomas más frecuentes son los vasomotores1,11-14.

Figura 1. Distribución según índice de masa corporal.

Tabla 5. Prevalecía de síntomas en los dos grupos con su respectiva intensidad.

  Urbana Rural   Total
Síntomas vasomotores No.  % No.  % p No. %
Ausente
Presente
Leve
Moderada
Severa
33
60
31
25
4
35,48
64,52
51,67
41,67
6,67
28
35
16
15
4
44,44
55,56
45,71
42,86
11,43
0,26
0,57
0,91
0,67
 
61
95
47
40
8
39,10
60,90
49,47
42,11
8,42
Irritabilidad    
Ausente
Presente
Leve
Moderada Severa
34
59
32
20
7
36,56
63,44
54,24
33,90
11,86
25
38
21
16
1
39,68
60,32
55,26
42,11
2,63
 59
0,69
0,92
0,41
0,21
97
53

36
8
 
37,82
62,18
54,64
37,11
8,25
 Depresión              
Ausente
Presente
Leve
Moderada
Severa
31
62
34
24
4 6,45
33,33  
66,67
54,84
38,71
4 8,89
18
45
25
16
0,92
28,57
71,43
55,56
35,56
8
49
0,53
0,94
 0,73
 
107
59
40

 
31,41
68,59
55,14
37,38
7,48
Insomnio              
Ausente
Presente
Leve
Moderada
Severa
36
57
28
24
5
38,71
61,29
49,12
42,11
8,77
23
40
19
16
5
36,51
63,49
47,50
40,00
12,50

0,78
0,87
0,83
0,8
59
97
47
40
10
37,82
62,18
48,45
41,24
10,31
Pérdida de Memoria              
Ausente
Presente
Leve
Moderada
Severa
23
70
24
33
13
24,73
75,27
34,29
47,14
18,57
 
11
52
14
14
 
17,46
82,54
26,92
24
26,92

0,28
0,38
46,15
0,27
34
122
38
0,91
27
21,79
78,21
31,15
 57 46,72
22,13
Dolor osteomuscular
Ausente
Presente
Leve
Moderada
Severa
28
65
30
22
13
30,11
69,89
46,15
33,85
20,00
17
46
12
 23
11
26,98
73,02
26,09
50,00
23,91

0,67
0,03
0,08
0,62
45
111
42
45
24
28,85
71,15
37,84
40,54
21,62

Encontramos también que los síntomas vasomotores y la irritabilidad son algo más frecuentes en mujeres del área urbana, mientras que los demás síntomas son referidos con mayor frecuencia por las pacientes del área rural, lo cual sugiere que pueden existir factores culturales y nutricionales, los cuales influyan sobre las manifestaciones clínicas en estas pacientes, aunque la diferencia en la mayoría de los casos no sea significativa. Destacamos que los dolores osteomusculares tienden a ser de menor intensidad en las pacientes provenientes del área urbana (p< 0.05). Este último factor, por sí sólo, marca una diferencia importante en cuanto al desempeño de las actividades cotidianas de las pacientes del área rural, pues estos dolores tienden a ser incapacitantes, lo cual les impide cumplir con sus funciones sociales y culturales y, algunas veces, con las laborales, lo cual, posiblemente, refleja que el estilo de vida y la actividad física pueden traducirse en diferencias en la presentación de esta molestia. Aun así, la frecuencia de los síntomas positivos supera el 60% de las pacientes en los dos grupos. La intensidad moderada a severa estuvo presente en alrededor del 50% de las pacientes y en el caso de la pérdida de memoria y los dolores osteomusculares superó el 60%, mostrando que además de que estas pacientes son sintomáticas, la intensidad de los síntomas interfiere con sus actividades cotidianas.

El hecho de encontrar una prevalecía elevada de la sintomatología plantea un gran dilema a la luz de la evidencia científica disponible hoy, dado que se sabe que por la presencia de síntomas, probablemente, éstas pacientes serían candidatas para recibir TRH. Pero los estudios son claros en demostrar que precisamente la mujer posmenopáusica mayor es aquella que tiene mayor riesgo de complicaciones al iniciar una terapia hormonal combinada. Sin duda ésta pregunta abre grandes posibilidades para investigación futura, ya que obliga a buscar alternativas para el manejo de los síntomas en este grupo de mujeres. Como la pérdida de memoria es el síntoma cardinal en la menopausia tardía, ello explicaría el por qué un porcentaje considerable (10.26%) de las pacientes no recuerda la fecha de su último periodo menstrual. Este sería otro punto importante para justificar la utilización de estrógenos con el fin de mejorar la función cognoscitiva de las pacientes, pues se ha demostrado que en el hipocampo los estrógenos aumentan la síntesis de acetilcolina, neurotransmisor crítico para la memoria, además de inducir sinapsis de novo en las neuronas15,16,17. Por otro lado, estimulan el sistema dopa-aminérgico cuya función es estimular la memoria verbal y espacial18-22.

Este estudio arroja datos los cuales vale la pena entrar a analizar con otra serie de trabajos. Al interrogar a las mujeres mayores de 65 años, es evidente que cerca de 12% de ellas dice tener un diagnóstico de osteoporosis. No hay duda de que éste dato refleja que la incidencia de éste problema seguramente es muy elevada y que valdría la pena entrar a buscarlo con exámenes específicos como la densitometría, ya que seguramente será de gran impacto su prevención y manejo.

Concluimos que la menopausia tardía es un síndrome con características sintomáticas especiales, las cuales son frecuentes en este tipo de población y que su intensidad moderada a severa afecta de manera importante la calidad de vida en este grupo de mujeres. En este orden de ideas, la TRH u otra alternativa terapéutica, podrían ser parte de la solución, teniendo en cuenta un estudio previo exhaustivo de las pacientes para evaluar posibles contraindicaciones del tratamiento. Subrayamos la importancia de la pérdida de memoria como síntoma cardinal de la menopausia tardía así como su impacto en la calidad de vida de las pacientes.

 

 

 

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