REVISTA DE MENOPAUSIA 

 

Medidas generales para todas las pacientes

Ejercicio físico

Un meta-análisis de la Cochrane Library12 ha analizado 18 estudios aleatorios en mujeres de 45-70 años que han practicado un ejercicio físico, aeróbico o programas de musculación durante 1 ó 2 años. Se ha encontrado un aumento de la DMO a nivel de columna lumbar (+1,79% [0,58-3,01]). El ejercicio aeróbico también aumentaba la DMO a nivel femoral (+1,22% [0,71-1,74]). Los efectos de la marcha no fueron significativos a nivel de columna lumbar (+1,31% [–0,03-2,65]), pero sí fueron significativos a nivel del cuello femoral (+0,92% [0,21-1,64]). Ningún efecto significativo se observó sobre las fracturas. Dados estos resultados y otros efectos positivos conocidos del ejercicio físico, parece claro que deben realizarse y adaptarse a la vida cotidiana de todas las personas de esta edad.

Calcio

Un meta-análisis realizado por la Cochrane Library sobre 15 estudios en un total de 1.806 mujeres menopáusicas, ha analizado el efecto del calcio sobre la prevención de la pérdida de masa ósea y de las fracturas osteoporóticas13-14. Los autores encuentran un efecto positivo significativo sobre la densidad mineral ósea en casos de prevención secundaria (DMO + 1,66% [0,92-2,39]) y no significativa para la prevención primaria (+1,06% [–0,44-2,56]). Se han observado unos efectos positivos pero no significativos sobre la prevención secundaria de las fracturas vertebrales (RR= 0,77 [0,54-1,09]) y no vertebrales (RR= 0,86 [0,43-1,72]).

Vitamina D

Se ha realizado un meta-análisis sobre un total de 25 trabajos que analizan el papel de la vitamina D sobre la prevención de la osteoporosis15.

La vitamina D reduce la incidencia de fracturas vertebrales de manera significativa (RR= 0,63 [045-0,88]), aunque el efecto protector sobre las fracturas no vertebrales fue no significativo (RR= 0,77 [0,57-1,04]).

Otras medidas nutricionales: magnesio

La buena calidad ósea depende también de una adecuada nutrición en proteínas, minerales y oligoelementos. Así por ejemplo, es indispensable la ingesta de vitamina “C”, necesaria para la formación de colágeno, y la vitamina “K” para la osteogénesis. El magnesio es un mineral intracelular. Cerca del 60% del magnesio corporal está depositado en nuestros huesos. El déficit de magnesio es muy común, especialmente en mujeres con hipermenorrea y/o metrorragias, y en ancianos. Además existen otras causas que facilitan el déficit de magnesio, como el uso de diuréticos y el alcohol.

Muchas de las mujeres que sufren de osteoporosis tienen un contenido óseo de magnesio más bajo de lo normal16. En estos casos el suplemento de magnesio es de gran ayuda.

 

Actuación sobre mujeres
menopáusicas en buen estado
de salud y sin factores de riesgo

THS

El estudio WHI de tratamiento con estrógenos y gestágenos, realizado en 16.608 mujeres no histerectomizadas17, señala que el uso de THS en mujeres menopáusicas en buen estado de salud y sin factores de riesgo de osteoporosis, tiene un claro efecto antifractura, en todos los lugares relacionados con la osteoporosis (tabla 2). Si consideramos sólo el subgrupo de 50-59 años, no se puede objetivar una significación estadística, debido al escaso número de fracturas existente en esta población, excepto en las fracturas vertebrales (tabla 3).

Tabla 2. Riesgo relativo de fracturas en población sana relacionadas con la TH (estudio WHI estrógenos-gestágenos)17.

TH n = 8506 Placebo n = 8102 RR [IC 95]
Muñeca
Vértebras
Cadera/cuello de fémur
189
41
52
245
60
73
0.71 [0.59- 0.85]
0.65 [0.46-0.92]
0.67 [0.47-0.96]

Tabla 3. Riesgo relativo de fracturas en población sana de 50-60 años con TH (estudio WHI estrógenos-gestágenos)17.

  TH n = 2839 Placebo n = 2683 RR [IC 95]
Muñeca
Vértebras
Cadera/cuello de fémur
53
5
1
67
15
5
0.73 [0.51-1.05]
0.32 [0.11-0.87]
0.17 [0.02-1.43]

 El estudio WHI, con estrógenos solos, aporta resultados similares sobre una población de 10.736 mujeres histerectomizadas (tabla 4)17.

Tabla 4. Riesgo relativo de diferentes fracturas en población histerectomizada (estudio WHI estrógenos-gestágenos)17.

  TH n = 5310 Placebo n = 5429 RR [IC 95]
Vértebras
Cadera/Cuello de fémur
39
38
64
64
0.62 [0.42-0.93]
0.61 [0.41-0.91]

Por otra parte un meta-análisis realizado sobre 22 estudios aleatorios de THS versus placebo18, cuyo objetivo principal fue el análisis del efecto hormonal sobre la DMO, en más de 8.000 mujeres, concluyó que el riesgo relativo de fracturas no vertebrales fue de 0,73 (0,56-0,94). Sin embargo, al no ser objetivo principal las fracturas, el nivel de evidencia es 2.

Otras alternativas

No existe ninguna publicación que analice el riesgo de fracturas tras la utilización de alguna terapia diferente a la THS en mujeres con buen estado de salud y sin riesgo de osteoporosis.

Actuación sobre mujer
menopáusica osteopénica

THS

Un meta-análisis de 57 estudios aleatorizados entre THS y placebo19, indica que la ganancia de DMO, en columna lumbar, es constante con dosis estándar. La ganancia varía al cabo de tres años entre 1 y 6%, dependiendo de los estudios (nivel de evidencia 1). El estudio PEPI21, sugiere que la ganancia se produce el primer año, y que posteriormente se produce una estabilización. Los estudios no permiten evidenciar el papel de los gestágenos, del tipo y vía de los estrógenos, ni de la modalidad de esquema terapéutico19.

Raloxifeno

Existe un meta-análisis basado en 7 ensayos clínicos sobre el efecto del raloxifeno en la prevención y tratamiento de la osteoporosis21.

En general, en los ensayos tanto de prevención como de tratamiento, se ha observado un aumento significativo de la DMO a nivel de columna lumbar (prevención primaria+1.72% [1,32-2,11]). La disminución del riesgo de fractura ha sido demostrada esencialmente en protocolos de tratamiento.

Tibolona

Dos estudios22-23 realizados con 91 y 107 mujeres menopáusicas, y durante dos años, con una dosis de 2,5 mg/día, han concluido que existe un aumento de la DMO lumbar (+ 5,7% y 7,2% versus +0,4 y +0,9% en los grupos con tibolona versus placebo) y de cuello de fémur (+2,6% versus –1,6%). Los marcadores de resorción y de formación ósea también están disminuidos.

Bifosfonatos

Risedronato

Existe un meta-análisis sobre 8 ensayos realizados con risedronato para el tratamiento de la osteoporosis24. Los efectos observados sobre la DMO proceden tanto de protocolos de prevención como de tratamiento, por ejemplo, a nivel de columna lumbar se ha observado un efecto de prevención primaria con un aumento de la DMO de +4,71% (3,74-5,56).

La disminución del riesgo de fracturas proceden esencialmente de los protocolos de tratamiento. Los estudios de prevención primaria no aportan resultados significativos sobre fracturas.

Alendronato

Los datos de un meta-análisis sobre 11 ensayos clínicos25 con alendronato, en relación a la DMO, se basan en resultados tanto de protocolos de prevención, como de tratamiento. Así, a nivel de columna lumbar se ha observado en prevención primaria un aumento de la DMO de +8,05 (7,06-9,05). La disminución del riesgo de fracturas ha sido fundamentalmente basada en protocolos de tratamiento. Los ensayos solo de prevención primaria no aportan resultados significativos sobre reducción de fracturas.

 

 

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