La Apendicitis de la Princesa

La Apendicitis de la Princesa Grace Kelly

Barranquilla. Hacia 1954, la actriz americana Grace Kelly se encontraba filmando la película de la MGM, Fuego Verde (con el consagrado Stewart Granger). En las inmediaciones de esta ciudad, en un sitio denominado la ciénaga grande; se alojaba entretanto en el clásico Hotel del Prado de la capital del Atlántico.

Esta película de acción y romance cuenta los avatares y enfrentamientos de un agricultor cafetero. (En la Sierra Nevada se da muy bien el café en la parte media) y de un esmeraldero.

Por aquellas épocas la actriz no era muy conocida, pues esto fue antes de las películas que hizo con Hichtcock (recordemos La Ventana Indiscreta). Antes de ganar el Óscar a la mejor actriz, y antes –por supuesto- de casarse con Rainiero y convertirse en la Princesa de Mónaco.

Cuenta el desaparecido ginecólogo de Cali Fernando Del Corral Garcés en su libro Amor por encima del pecado que a la sazón él se encontraba haciendo su internado en la prestigiosa Clínica Bautista de esa ciudad, al igual que otros egresados de la Universidad Javeriana. La clínica debía su fama a la presencia allí de habilidosos cirujanos de Texas, que combinaban su experiencia y profesionalismo con actividades religiosas proselitistas.

Una noche llegó Grace Kelly con un ataque de apendicitis, el que fue correctamente diagnosticado por Del Corral, considerándose urgente la operación. El problema consistía en que los especialistas americanos se encontraban en Bogotá en una reunión de su iglesia, y la cirugía la debía hacer él… o nadie, al menos en la Clínica.

Su expertise quirúrgico se limitaba a unos pocos procedimientos ginecológicos, pero nunca había realizado una apendectomía. Con la ayuda de uno de sus inexpertos colegas, abrieron un libro de técnica quirúrgica en la página correspondiente a la intervención, y como quien sigue una receta de cocina, operaron exitosamente a la actriz en dos horas (aunque el procedimiento normalmente toma entre veinte y treinta minutos).

Después de su recuperación, Grace Kelly le pidió al galeno caleño que por favor la llevara a conocer la cercana e histórica ciudad de Cartagena. Él galantemente lo hizo… en la ambulancia de la clínica, pues automóvil no tenía. Años más tarde, la princesa monegasca lo invitó con su familia a cenar en el principado, y a conocer los recovecos palaciegos. Por años recibió una infaltable tarjeta de navidad de la familia real.

La historia del mundo hubiese sido otra, si la distinguida señora de Filadelfia se hubiese complicado, y muerto. Todo cabe dentro de lo posible. Como dice el médico colombiano, la suerte es una combinación de oportunidad y conocimiento. Él tuvo la oportunidad. El conocimiento lo complementó con el texto del libro de cirugía en la Apendicitis de la princesa.

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