|Miércoles, abril 23, 2014

Epidemiología de la Epilepsia  

Júpiter, FL. A mediados de los años setenta el Director del Instituto Neurológico de Colombia, solicito la colaboración del Instituto Nacional de Salud para realizar un estudio epidemiológico de la Epilepsia en Bogotá. La experiencia personal había demostrado una gran cantidad de enfermos con Epilepsia pero nunca había sido cuantificada. Expertos en salud publica, epidemiólogos y estadígrafos se interesaron de inmediato por el tema. Modificaron una muestra aleatoria que habían utilizado en una investigación previa sobre el hábito de fumar en la capital de la República y procedimos a hacer el Protocolo.

La muestra tomada al azar comprendía alrededor de diez mil hogares. Se seleccionaron las viviendas próximas a las encontradas previamente. Se definieron los términos de acuerdo con la clasificación y normas internacionales y se procedió a probar el cuestionario en el municipio de Gacheta, Departamento de Cundinamarca. Después de hacer los ajustes necesarios y a obtener un subsidio de la Secretaria de Salud del Distrito Especial de Bogotá, se entrenaron voluntarios, estudiantes de los dos últimos años de medicina y se procedió a hacer la encuesta. Los casos sospechosos, fueron remitidos al Instituto Neurológico para su evaluación y para exámenes Electroencefalográficos cuando estuviesen indicados. Después del análisis estadístico de los resultados, se presentaron en el Congreso Latinoamericano de Neurología reunido en la ciudad de México. Se hicieron publicaciones en Colombia y en la Revista Neurology de la Academia Norteamericana de Neurología. Los resultados fueron en ese momento los más altos del mundo: 19.5 por mil habitantes. La cifra fue mirada con gran escepticismo por propios y extraños. Muy pocos aceptaron la terrible realidad de ser un país con el mayor número de personas con la enfermedad de los comicios, la enfermedad sagrada.

Pasaron casi diez años y dos nuevos estudios, utilizando las mismas definiciones fueron realizados en el Valle del Cauca por el Dr. Arcesio Zúñiga (q.e.p.d.) y en Santander por el Dr. Gustavo Pradilla. Los resultados fueron prácticamente iguales, se había confirmado que el estudio de Bogotá había sido correcto. Se pasaron los datos al gobierno para tratar de solucionar este problema de salud pública, pero nada se ha hecho hasta ahora.

En la revista Epilepsy, apareció en 1998, un artículo con los resultados de la investigación realizada por neurólogos de Medellín, en la cual se estudiaron personas con Epilepsia y se encontró un alto porcentaje de reacciones inmunológicas positivas contra el Cisticerco. Lamentablemente los colegas antioqueños ignoraron los tres estudios epidemiológicos que hemos mencionado y que fueron ampliamente difundidos. Sigue pendiente que los gobernantes encargados de la Salud Publica, resuelvan este problema que afecta a un gran número de colombianos.

Jaime Gómez-González, MD Neurocirujano Director Emérito, Instituto Neurológico de Colombia
Gómez JG, Arciniegas E, Torres J: Prevalencia de Epilepsia en Bogotá, Neurología en Colombia 1977; 1:43-48
Gómez JG, Arciniegas E, Torres J: Prevalence of Epilepsy in Bogotá, Colombia.
Neurology (Minneapolis) 1978; 28:90-94
Gómez JG: Epidemiología de la Epilepsia, Neurología en Colombia 1983; 7:13-18
Pradilla Gustavo, Fuentes, Pardo CE: Estudio Neuroepidemiológico piloto, Neurol Colombia1984; 8:133-139
Zúñiga: Atención ambulatoria para pacientes con Epilepsia. Neurología en Colombia 1987; 10:69-79
Palacio LG, Jiménez I, García HH, Jiménez ME, Sánchez JL, Noh J, Ahn L, Mora O, Giraldo M, Tsang VC: Neurocysticercosis in persons with epilepsy in Medellín, Colombia. The Neuroepidemiological Research Group of Antioquia. Epilepsia. 1998; 39(12):1334-9

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