|
|
|
Correo Al Editor. Muy buena la nota de la coinfección VIH-TB. Al menos algunos investigadores colombianos son concientes de la necesidad de vigilar los diversos aspectos epidemiológicos de la infección por VIH, entre los que se encuentra el papel que juega la coinfección en la morbi-mortalidad. Debemos conocer los vacíos de información que -como es sabido- son parte del problema que encuentran los tomadores de decisión del Sistema General de Seguridad Social en Salud a la hora de formular y dar seguimiento a las políticas. La OPS está trabajando duro para apoyar el fortalecimiento de la vigilancia de la epidemia de VIH. La organización promueve la implementación de sistemas de vigilancia de segunda generación, que incorporan la vigilancia biológica del VIH y de enfermedades de transmisión sexual, concomitantemente con la vigilancia de los comportamientos sexuales en ciertos grupos poblacionales; es un instrumento útil que permitirá predecir mejor la magnitud y tendencias de la epidemia. También es imperiosa la necesidad de ampliar y capacitar la oferta de profesionales de la salud para que puedan dar un manejo idóneo a esta compleja patología con respeto por la autonomía y libre de estigma y discriminación. De igual modo hace falta proveer a estos profesionales de métodos diagnósticos confiables y seguros además de fármacos que se adecuen a las necesidades de quienes requieran la terapia, faciliten la adherencia y sean formulados racionalmente para evitar la aparición rápida de resistencias. Cada vez me convenzo más que el país -y no solo el sector salud- debe abordar el tema del VIH con seriedad, si queremos mantener un adecuado control del problema. Ojalá que desde la academia y desde esta excelente tribuna virtual se continúe debatiendo el tema en todas sus dimensiones.
Rafael Pardo Abello, MD |