VIRGINIA APGAR

 

El alguno de sus viajes le envió de regalo por correo numerosas estampillas que había coleccionado en algunas de sus travesías alrededor del globo. Durante el entierro del colega y antiguo jefe de Apgar, Emmanuel Papper, esta le propuso al japonés que ingresa a la Sociedad Americana de Filatelia. Este continuamente posponía su decisión, incluso a pesar de que las cartas que recibía de Ginny cerraban con un “filatélicamente” en vez de “atentamente”. Cuando enfermó ella de cáncer, le insistió una vez más. Regresando Morishima a su casa, acabando de oír la noticia de su muerte, encontró una carta de la Sociedad Americana de Filatelia; decía así”: ¡Felicitaciones! Lo hemos seleccionado a usted para la membresía en nuestra Sociedad, gracias a la carta de recomendación que nos ha enviado la doctora Virginia Apgar. No se preocupe por su cuota de admisión ni por la del primer año; ellas son un regalo de la doctora”.

 

En octubre 24 de 1994, el Servicio Postal de los Estados Unidos sacó una estampilla de 20 centavos en su honor. En la página “web” de esta anestesióloga, aparecen todos los detalles relacionados con esta estampilla, para información de aquellos lectores que sean “afiebrados” por la filatelia.

 

En octubre 14 de 1995, Apgar ingresó al Salón Femenino de la Fama localizado en Séneca Falls,N.Y. Había previamente recibido un premio de la Sociedad Americana de Anestesia (reconocida por las famosa siglas ASA – usadas en la clasificación de riesgo anestésico-), por Servicios Distinguidos, y fue la primera mujer en recibirlo, y en ocupar un cargo en la junta directiva del ASA, donde fue tesorera por cuatro años.

 

Además de Apgar, diecisiete mujeres más ingresaron a ese Salón de la Fama. Para ver la importancia de estas personas, recordemos entre otras a algunas de las elegidas ese día: Eileen Collins, primera astronauta en manejar un trasbordador espacial; Lillian Moller

Gilberth, madre de doce hijos (ver el libro “Más baratos por Docena”), una ingeniera industrial experta en estudio de movilidad que mejoraron enormemente la producción industrial durante la Segunda Guerra; Sandra O` Connor –primera mujer miembro de la Corte Suprema de Justicia-, Elizabeth Dole, primera mujer ministra de transporte, también ministra de trabajo y presidente de la Cruz Roja Americana; Amelia Bloomer, fundadora del periódico “La Azucena”, promotora de la igualdad de las mujeres; la cantante de Jazz

Ella Fitzgerald (Sugar Blues, I got it bad, My Heart belongs to Daddy) y Anne Dudley, una política que liderò la aprobación de la Ley 19, que permitió el voto femenino. También Patricia Schroeder, congresista de Colorado, Ann Bancroft, exploradora polar y Nanerl Koehane, Presidente de la Universidad de Duke. Ese año se completaron 125 miembros del Salón Femenino de la Fama.

 

La doctora Ginny cargaba siempre un maletín con instrumentos para atender urgencias. En aquella ceremonia del “Woman`s Hall of Fame”, su sobrino-nieto Eric Apgar contó algunas anécdotas, como aquella de la del apagón en Nueva York, donde esa noche le tocó atender  a una mujer que convulsionaba frente al Hotel Comodoro, pero que en realidad presentaba movimientos involuntarios por estrés, ya que ella –como víctima de un campo de concentración-, odiaba la oscuridad y las multitudes. Mostró él el reloj de bolsillo con el que Apgar administró su Escala a unos 17.000 recién nacidos, un regalo de su “Staff”, con la inscripción: “A la abeja reina, de la colmena”.Su sobrino finalizó la intervención contando uno de los chistes favoritos de la anestesióloga”: ¿ Cómo se determina el sexo de un cromosoma? Halándole los genes”.

 

 

Bibliografía

 

 

TENSIÓMETRO Virtual es un medio periódico en línea, interesado en divulgar aspectos científicos, históricos, culturales, éticos, prácticos y laborales de la medicina y en general, de las ciencias de la salud.