POLÉMICA POR PROYECTO DE LEY

 

Bogotá. El pasado 30 de Abril, el diario El Tiempo publicó un artículo del periodista Juan Guillermo Londoño, en el que se destaca que la discusión sobre el proyecto de ley colombiano para restringir –o sencillamente prohibir- la publicidad sobre cigarrillos y otras formas de inhalar el tabaco se debe a que …para algunos significaría ir en detrimento del empleo en 14 departamentos y los ingresos fiscales de la Nación y para otros, es la única forma de combatir el alto costo de las enfermedades asociadas al consumo de tabaco y alejar a las nuevas generaciones de este hábito.

 

Efectivamente, el Congreso está a punto de iniciar la discusión. De aprobarse, se cierran todas las posibilidades a la industria tabacalera de promocionar sus productos en espectáculos públicos, cines, vallas, bares, revistas, periódicos y hasta en Internet. En lo que coinciden los contradictores es que el país está atrasado en elaborar una normatividad sobre este tema pues junto con Perú, son los dos únicos países de Latinoamérica que no han tomado cartas en el asunto.

 

Se calcula que en Colombia se fuman 20 mil millones de cigarrillos al año y que los costos de las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco es más de los ingresos que se perciben por impuestos a la venta de cigarrillos (350.000 millones en el 2003), según el congresista Ramiro Luna, autor del proyecto. Su concepto contrasta con el del ponente Edgar Artunduaga, quien dice que una legislación demasiado estricta pondría en peligro el sustento de ciento veinticinco mil campesinos colombianos. Según este parlamentario, también habría un efecto en los aportes fiscales por concepto de impuesto al consumo de cigarrillos y haría mella en el negocio formal del mercadeo y ventas de la actividad tabacalera que congrega a quinientas personas.

 

Al respecto preguntamos: ¿cuántas personas –campesinos raspachines- derivan su sustento de la coca y de la heroína? Y a pesar de que son decenas de miles ¿no por esto dejamos de combatir este cultivo? Se dirá que este es un consumo ilícito, pues le hace mal a los demás. El tabaco también nos hace daño a todos: al que fuma, al que es fumador pasivo, a los médicos que debemos lidiar con las consecuencias –aún los médicos fumadores aceptan que es un vicio absurdo y se lamentan cuando no pueden dejarlo-  y a todos los contribuyentes que llevamos la carga de la enfermedad y la muerte generada por el tabaco que sin lugar a dudas constituyen una catástrofe sanitaria y económica.

 

 

 

 

LA SALUD GANA Y LA ECONOMÍA NO PIERDE

 

México. Contra este planteamiento económico, transcribimos lo dicho por R. Valdés-Salgado, M. Hernández-Ávila M y J. Sepúlveda-Amor J. en el artículo “El consumo de tabaco en la Región Americana: elementos para un programa de acción”.(Salud Pública México 2002;44 [supl 1]: S125-S135.)

 

Otro de los problemas que plantea el consumo de tabaco entre los países de bajos o medianos ingresos es que a causa de la adicción muchas personas destinan  al tabaco una parte importante de sus escasos recursos.

 

Encuestas realizadas en México muestran que A la décima parte más pobre de la población, a pesar de consumir menos tabaco que la décima parte más rica, el gasto en tabaco le representa 10% de sus ingresos, en contraste con menos de 1% que representa el mayor gasto entre las personas de mejor posición económica. El tabaco es una planta originaria de la región y su cultivo comercial se practica desde el siglo XVI. Actualmente siete de los 25 mayores productores mundialmente son países americanos: Estados Unidos, Brasil, Argentina, Canadá, República Dominicana, Cuba y Colombia, en ese orden. Otro productor importante en la región es México, así como Honduras y Nicaragua, que también son productores, pero en menor medida. En 1997, el tabaco cultivado en las Américas representó 21% de la producción mundial. Entre 1975 y 1998 la producción de tabaco de los países desarrollados cayó 31%, mientras que en las naciones en vías de desarrollo creció 128%. Particularmente, en América Latina la producción de tabaco creció 29.5% entre 1995 y 2000. En el mismo periodo el área cultivable aumentó 10.3% y los rendimientos por hectárea mejoraron 17.3%. Todo lo cual crea una oferta interna de tabaco abundante y barata. Lo anterior es resultado de que el cultivo de tabaco se ha presentado como una alternativa para las economías de los países pobres, y por lo tanto se argumenta que las medidas contra el tabaco serían un golpe demoledor contra las ya muy maltratadas economías de los países en desarrollo. Sin embargo, lo anterior es falso porque se conoce que para muy pocos países los ingresos por tabaco representan un peso importante dentro de su Producto Interno Bruto. Sólo Malawi (61%) y Zimbawe (23%) son economías dependientes de las exportaciones de tabaco. Para República Dominicana, como único país latinoamericano, los ingresos por tabaco representan entre 2 y 5%. Para todos los demás países productores los ingresos por tabaco significan menos de 1%.

 

 

 

Medidas sugeridas para controlar el tabaquismo

 

• Sistemas de información para el análisis y la elaboración de programas

• Intervenciones fiscales para desincentivar el consumo y aumentar los recursos

• Implementar las mejores estrategias para ayudar a los fumadores y prevenir el consumo en jóvenes

• Oportunidades de financiamiento que permitan diversificar el cultivo hacia otras cosechas

• Negociación entre países para acuerdos sobre la producción, venta, exportación y control de la venta ilegal y contrabando de cigarrillos. La elevación del precio a través de impuestos reduce el consumo y no afecta la recaudación fiscal.

 

Los países deben:

• Igualar las tasas impositivas a los cigarros con y sin filtro, y nacionales e importados.

• Aumentar  las tasas impositivas a toda la producción y venta de productos de tabaco.

• Apoyar la prevención y control de la adicción.

• Proporcionar información clara y comprensible a los consumidores adultos acerca de la naturaleza

adictiva del tabaco, y sobre la carga de enfermedad mortal y discapacitante asociada con él.

• Estadísticas actualizadas sobre las muertes por tabaco.

• Tener tratamientos accesibles para la adicción a la nicotina.

• Incluir información sobre los daños del tabaco en los programas escolares

• Educar sobre los riesgos del humo de tabaco ambiental y el daño para los niños expuestos.

• Contra-publicidad para mostrar los daños ocasionados por todo tipo de cigarros.

• Prohibición total de la publicidad y patrocinio de marcas y productos del tabaco. Si se prohíbe parcialmente, los efectos son nulos porque la industria refuerza la publicidad en otros medios.

• Restricciones al consumo de tabaco en los lugares públicos. Protege a los no fumadores y reduce el consumo entre los que sí fuman y a algunos los induce a dejar de hacerlo.

• Las cajetillas deben exhibir -en un área no menor al 30%- las principales advertencias de salud.

• Penas suficientemente severas para los contrabandistas

• Promover espacios libres de humo de tabaco.

• Apoyar la firma del Convenio Marco de Lucha Antitabáquica de la OMS.

• Reducir las diferencias impositivas en la región, particularmente entre estados vecinos.

• Apoyo a la investigación sobre el tabaco

• Vigilancia epidemiológica sobre el curso de la epidemia.

• Evaluación de los programas antitabaco.

• Establecer indicadores de impacto que permitan monitorear las acciones preventivas

y el curso de la epidemia.

 

*Modificado de R. Valdés-Salgado y colaboradores, Revista Salud Pública de México.

Nota: Muchas de estas sugerencias vienen siendo implementadas en los países, y otras están para la discusión de los órganos legislativos de la región.

 

 

 

INFORMAR SOBRE LOS PERJUICIOS  POR MEDIO DE TIRAS CÓMICAS

 

Salamanca. En esta provincia española, desde edades tempranas existe contacto con el tabaco. La información existente sobre el consumo de tabaco puede considerarse aceptable pero susceptible de mejorar mediante tiras cómicas informativas, lo que puede ser una forma de llegar a los jóvenes y prevenir el consumo. Anales de Pediatría (Barcelona) 2004(5) 60: 440 – 449. Los investigadores de la universidad de Salamanca M. Torrecilla García,  R.Ruano García y colaboradores encontraron que de los jóvenes encuestados habían fumado en alguna ocasión el 45,4 y el 39 %, respectivamente, declarándose fumador en el momento de la encuesta el 20,5 %, sin apreciarse diferencias de sexo. En ambos sexos fueron los amigos quienes favorecieron el primer cigarrillo y la edad media de inicio de consumo fue de once años. La mayoría consumía entre 1 y 5 cigarrillos. El 91,8 % consideraban al tabaco como droga y tras leer la tira cómica instructiva –preparada para el estudio- el 99,1 % lo consideró así. Un 70,1 % sabía lo que era el tabaquismo pasivo, tras la información facilitada el porcentaje ascendió al 88,2 %. El 64,9 % relacionaban al cáncer, la bronquitis y el infarto con el consumo de tabaco y el 44,4 % pensaba que el tabaco light era menos dañino; tras la tira cómica los porcentajes respectivos fueron del 95,3 y 1,4 %. La adicción la relacionaban con la nicotina el 84,2 % de los jóvenes antes del dibujo, después del mismo fue del 97,8 %.Y ¿por qué a esa edad ya hay gran número de niños que fuman? ¿Por qué cada vez se fuma en edades más tempranas? No se dice ninguna barbaridad si se atribuye ese "éxito" a la publicidad de las empresas tabacaleras que, con sus falsos mensajes, logran que cada vez más jóvenes y a edades más tempranas se inicien en el consumo de tabaco.

 

 

 

¿ES POSIBLE DEJAR DE FUMAR?

 

Casi seguramente deja el vicio si ya le dio el infarto, el cáncer del pulmón o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. También lo hacen las mujeres embarazadas y las que toman anti-conceptivos. ¿Y los demás? Cuarenta y seis millones lo han dejado en Norteamérica, diez millones en el Reino Unido ¿Por qué no usted? ¡Póngase las pilas! A los diez años, un niño no tiene juicio maduro como para comprender la gravedad del vicio que está empezando a coger; sin embargo, diariamente cinco mil muchachos comienzan a fumar. La propaganda asocia al tabaquismo con la vida al aire libre; la pesca en aguas profundas, el vaquero en su caballo, el deporte de vela, la limpidez de las aguas, la mujer joven ejecutiva... Si no fuera por los nuevos fumadores, esta industria  se terminaría probablemente en una década; hay que reemplazar los dos millones de fumadores anuales que han dejado el hábito o que han muerto. Y el 90% de los nuevos fumadores son adolescentes. Así como el hombre gasta en armas, así también gasta en fomentar los vicios; tiende a la auto destrucción. Con el gasto a nivel mundial para estimular el consumo (alrededor de 2.500 millones de dólares) podría costearse la inmunización de todos los recién nacidos del mundo contra las seis enfermedades inmuno prevenibles más comunes de la niñez.

 

 

       

 

INDUSTRIA TABACALERA, A LA DEFENSIVA

 

La divulgación, en los años noventa, de documentos internos de la industria tabacalera, en el marco de los juicios anti-tabaco en los Estados Unidos, aportó muchas pruebas acerca de los intentos de la industria para confundir a los consumidores y socavar iniciativas de salud pública. Para descubrir lo que revelan esos documentos acerca de las actividades de la industria tabacalera en América Latina y el Caribe, en 2001, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) encargó un proyecto de investigación centrado en los dos líderes del mercado en la Región; el resultado, obtenido después de examinar más de diez mil páginas de documentos, es el informe titulado “La rentabilidad a costa de la gente: Actividades de la industria tabacalera para comercializar cigarrillos en América Latina y el Caribe y minar la salud pública” (OPS, 2002).

 

Según revelan documentos secretos divulgados por la industria tabacalera a partir de 1998, y examinados a solicitud de la OPS, estas empresas:

·         Contrataron en secreto a investigadores médicos y científicos de toda la región para tergiversar los estudios científicos que vinculaban el humo de tabaco con enfermedades en no fumadores.

Ante la creciente simpatía que se observa en América Latina y el Caribe hacia un mayor control del tabaco, a partir de 1990 la industria tabacalera ha hecho esfuerzos especiales para dar la impresión de que estaría dispuesta a aceptar y hasta a cooperar con regulaciones "razonables"

…quizá no resulte sorprendente que la industria del tabaco haya utilizado estrategias agresivas en el Caribe y Latinoamérica —como lo ha hecho en otras partes— para defender sus productos y su habilidad para promoverlos. Cualquier industria tendría el derecho de hacer lo mismo, pero la diferencia reside en que el tabaco es el único producto que, al utilizarlo legalmente y según se indica, puede matar hasta a la mitad de quienes lo consumen. Por lo tanto, las revelaciones acerca de sus engaños del pasado hacen que la industria del tabaco tenga más dificultad para desarrollar nuevos argumentos y ocultar los verdaderos peligros de sus productos y métodos de mercadeo. Los defensores de la salud pública esperan que un aumento de la toma de conciencia —entre planificadores, funcionarios gubernamentales y consumidores de toda la región— se traduzca en un apoyo cada vez mayor para los controles al consumo del tabaco.

 

(Apartes del artículo de Donna Eberwine para Perspectivas de Salud, La revista de la Organización Panamericana de la Salud, 2003. 8: Número 1)

  

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