El
tabaco es originario de América. El mismo día de su desembarco en Cuba, en ese
año especial de 1492, Colón y sus compañeros Rodrigo de
Jerez
y Luis de la Torre, observaron a los indios fumando tabaco. El primero de estos
fue quien se encargó de llevar esta hierba a Europa, con tan mala fortuna que
fue juzgado por la Inquisición y condenado a muerte. Pero fue durante el reinado
de Felipe II que el tabaco hizo carrera en las cortes y su vicio se extendió por
muchos países. De Portugal lo llevó a París el Señor
Jean Nicot de Villemann, por lo que el
tabaco se dio en llamar “la hierba de Nicot”. De allí se extrajo la nicotina,
poderosa droga adictiva con acciones farmacológicas definidas (acción nicotìnica),
que es una acción colinèrgica, al estimular los receptores ganglionares
específicos para la acetilcolina. La nicotina se ha venido a usar en terapéutica
en forma de parches, como tratamiento coadyuvante en la terapia para dejar el
vicio de fumar.
Aunque no pareciera cierto, en sus comienzos el tabaco se empezó a usar como sustancia con propiedades medicinales. El mismo Nicot se encargó de divulgar las aparentes virtudes curativas de esta hierba americana a través de personas tan importantes como Catalina de Médicis, el Cardenal de Lorena y su hermano el Gran Prior, por lo que además se denominó la “hierba del Gran Prior”. Hubo otra serie de personas influyentes que fueron muy partidarios del tabaco como planta medicinal, más notoriamente el médico y agrónomo Jean Lièbault quien en un famoso libro describe ya, entre otras cosas las virtudes curativas de esta planta, útil para toda clase de enfermedades, especialmente heridas, cánceres ulcerados y sarnas; en las primeras por ejemplo se usaban las hojas machacadas en un mortero, junto con su jugo, sobre la herida. Por esta razón el tabaco durante un tiempo fue expendido en boticas de la época, aunque pronto aparecieron los contradictores de esta clase de terapia, el más famoso de los cuales fue el Rey Jacobo I de Inglaterra, el soberano hijo de María Estuardo y sucesor de la gran Isabel, quien en sus cuarenta años de reinado escribió varios libros y uno de ellos fue Counterblast to tobacco, una verdadera diatriba donde se afirma entre otras cosas que el tabaco no tiene acción curativa alguna. Alcanzó sin embargo a llamarse la Herba panacea, que lo curaba todo (Del libro Historia de los Medicamentos, de Alfredo Jácome Roca).
NUEVA YORK REDUCE EL NÚMERO DE SUS FUMADORES
New
York. Entre 2002 y 2003 se redujo en cien mil personas el número de
fumadores en la gran manzana, debido fundamentalmente a las siguientes medidas
de la alcaldía:
Aumento de impuestos a cada cajetilla
Prohibición para fumar en bares
Campaña anti-tabáquica que da amplia información sobre los perjuicios que causa
Washington.
En 1964 un reporte del General Cirujano concluyó que fumar cigarrillo era una de
las causas relacionadas con el cáncer del pulmón. Desde entonces, es una
evidencia irrefutable y documentada, tanto para hombres como para mujeres,
que fumar cigarrillo es una de las mayores causas del cáncer del pulmón en
cada una de las histologías principales (ejemplo, carcinoma epidermoide, de
células pequeñas, de células grandes, y adeno- carcinoma). Durante 1991, hubo
161,000 nuevos casos de cáncer del pulmón y 143,000 muertes por ésta causa.
Para los fumadores el tiempo y la cantidad de cigarrillos determina el riesgo del cáncer del pulmón. Los hombres o mujeres fumadores de ≥ 40 cigarrillos /día tienen dos veces mas de riesgo de cáncer que aquellos que fuman ≥ 20 cigarrillos/día. Las personas que comienzan a fumar a la edad de 15 años tienen 4 veces mas el riesgo de desarrollar el cáncer del pulmón que aquellos que han comenzado después de los 25 años. Los estudios epidemiológicos han mostrado que las marcas de cigarrillos que contienen menos alquitrán y nicotina reducen marginalmente el riesgo de mortalidad por cáncer de pulmón*. Similarmente, se ha encontrado una pequeña diferencia para los fumadores con cigarrillos de filtros largos versus los fumadores de cigarrillo sin filtro y para los fumadores persistentes que cambian de cigarrillos sin filtro a cigarrillos con filtro.
Durante los últimos años, en los hombres se ha estabilizado la mortalidad por cáncer del pulmón mientras que en las mujeres ha aumentado dramáticamente por esta misma causa. Actualmente, el cáncer del pulmón es una de las causas líderes de mortalidad en mujeres, diferencia que se atribuye a la temprana edad en que comenzaron a fumar y al mayor número de cigarrillos fumados por día en relación a lo previamente informado.
No
se entiende aun cual es el mecanismo exacto por el que fumar cigarrillo cause
cáncer del pulmón. Un modelo multi-gradual en el cual al fumar secuencialmente
las células se transforman de normales a malignas es ampliamente aceptado. Se
ha probado que los componentes del tabaco fumado son capaces de iniciar y
promover dicho proceso de carcinogénesis.
Varios huéspedes y factores del ambiente pueden influir en el riesgo del cáncer del pulmón en los fumadores. Una historia familiar con cáncer del pulmón y/o expuestos a radón o asbestos igualmente aumenta el cáncer del pulmón en fumadores. Los efectos de la susceptibilidad genética y deficiencia de vitamina A sobre el riesgo de cáncer del pulmón son desconocidas, mientras que el riesgo asociado con aire poluído parece ser pequeño.
*Las tres sustancias más conocidas y peligrosas del cigarrillo son el alquitrán, la nicotina y el monóxido de carbono. Este último, con una estructura química muy simple, sólo un átomo de carbono y otro de oxígeno, es el mismo gas que emana de los tubos de escape de los automóviles; hay gente que se suicida encerrándose en un garaje con el motor del carro encendido, e inhalando el letal gas que reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno.
(Adaptado de la Sociedad Americana del Tórax)
¿Sabía usted que la mitad de los hombres mayores de 15 años que habitan en el denominado “Tercer Mundo” fuman cigarrillos? Esta cifra desciende a la tercera parte para el mundo industrializado, donde las mujeres ya igualan al hombre en este peligroso hábito.
Cuando
se conmemoraron el Día Mundial de la Salud y la fundación de la OMS, esta
organización mundial hizo un esfuerzo por difundir los riesgos del tabaco y los
importantes aspectos económicos con él relacionados. Porque así el hombre se
muera prematuramente, es demasiado el poder de la propaganda; las
características fuertemente adictivas de la nicotina, similares a las de los
estupefacientes, se encargan del resto.
El
negocio del tabaco mueve millones; al fumarse cinco trillones de cigarrillos por
año, los adictos que se encuentran al otro lado de la boquilla se gastan la
bicoca de cien mil millones de dólares. De esto no se escapan ni los antiguos
países socialistas, donde se fabrica el 40% de los cigarrillos del mundo. Ciento
veinte países lo cultivan, 60% de ellos en vía de desarrollo. La obligación de
los médicos está en señalar los inmensos riesgos que corre el fumador, tanto el
activo como el pasivo; en dar ejemplo a los pacientes dejando el vicio si alguna
vez lo tuvieron; en apoyar a los enfermos que quieran abandonarlo, porque a
veces esto puede ser motivación suficiente ¡Cualquier médico puede y debe
hacerlo! La prevención de las toxicomanías debiera comenzar en el hogar (de ahí
que la destrucción de la familia sea fuente de tanto vicio) y continuarse en los
colegios donde se empieza a fumar a escondidas.
De todas las noxas causantes de enfermedad, el tabaco es la más importante, como debiera ser bien sabido. Hay una muerte cada 13 segundos por causa de este vicio que es del siglo XX (cuando se inició su producción industrial y consumo masivo), muertes debidas a cáncer (y no solamente del pulmón), infartos del miocardio o bronquitis crónica entre otras. “Los derechos del fumador terminan donde comienza mi nariz”, dice el periodista colombiano Daniel Samper.