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INFECción
perinatal por estreptococo del grupo B: enfoque
preventivo
Carlos Salgado,Miriam
Pilli,Mirta Castelli,
Rodolfo Notario,Emma Sutich
RESUMEN
Teniendo en cuenta las graves consecuencias que
puede ocasionar la transmisión del
Streptococcus agalactiae al neonato, el objetivo del presente trabajo fue
estudiar la utilidad del cultivo
vaginal, sistemático realizado a las pacientes embarazadas, en la
pesquisa de la colonización por el estreptococo de grupo B (EGB), con respecto a los resultados perinatales.
Material y métodos: se
estudiaron 412 embarazadas del Servicio de Obstetricia del
Centro Médico IPAM de Rosario-Argentina -a las cuales se efectuó un cultivo vaginal para detectar colonización por el EGB
entre las 30 y las 34 semanas. En los casos con cultivo positivo, se efectuó una
quimioprofilaxis intraparto con 2 gramos de
ampicilina endovenosa y luego 1 g. cada 4 horas hasta el parto. A los recién
nacidos se les efectuaron cultivos del conducto
auditivo externo,aspirado gástrico, exudado
faríngeo y hemocultivos.
Resultados: se
aisló en 19 pacientes el Streptococcus agalactiae (4,5 % de incidencia). Los cultivos de los recién nacidos fueron todos
negativos.
Concl usiones: no
se registraron en las pacientes los factores de riesgo para la colonización
por el EGB (parto prematuro, ruptura prolongada de membranas, fiebre materna,
líquido
amniótico fétido). Esto refuerza la necesidad de la detección previa al parto de las pacientes colonizadas, para efectuar
la quimioprofilaxis intraparto como medio
de reducir significativamente la incidencia de la sepsis neonatal, de gravísimas
consecuencia ya que abunda en la literatura
documentación acerca de patología neonatal
sin presencia de los factores antes mencionados.
INTRODUCCIÓN
En los últimos 30 años, el estreptococo
beta-hemolítico del grupo B (EGB), o Streptococcus
agalactiae, se ha convertido en
un agente patógeno perinatal. En los Estados Unidos
(EEUU) es la bacteria más comúnmente asociada
con meningitis y sepsis neonatal, y los autores
coinciden en afirmar que el aumento notable
de su incidencia comenzó en la década del
70 (1).
El factor causal fundamental de esta infección es la colonización del tracto genital materno,
la cual, según distintos autores,ocurre entre 15 y 40% de las embarazadas en EEUU (2-5) y
actualmente
en 10% en las de Argentina según nuestros
estudios.
La transmisión vertical se produce en 40 a 73% de las pacientes con cultivo positivo para
el EGB y a pesar del hecho de que sólo el 1 ó 2 % de los recién nacidos (RN) colonizados
desarrollan una enfermedad grave precoz (sepsis,
neumonía, meningitis), la naturaleza potencialmente
devastadora de esta afección, frecuentemente
mortal o con daños neurológicos permanentes,
hace
que numerosos investigadores hayan tratado
de definir protocolos de acción para
prevenir la transmisión al RN (5-9).
En este camino,se propuso la detección sistemática
en las madres con factores de riesgo: ruptura
prolongada de membranas, fiebre materna,
trabajo de parto prematuro, líquido amniótico
fétido (3), llegándose a recomendar por
parte de la American Academy of Obstetric and Ginecology la
quimioprofilaxis intraparto como medio de
disminuir la incidencia de la enfermedad
precoz (1, 10).
En 1992 la American
Academy of Pediatrics recomendó la
investigación del EGB en cultivos vaginal y
rectal con todas las embarazadas a partir de
las 28 semanas (1, 10), efectuando la
quimioprofilaxis no solamente en presencia de
los factores de riesgo mencionados, sino también
a todas aquéllas cuyos cultivos fueran positivos. Una de las propuestas enunciadas por
el
Centers for Disease Control and Prevention de EEUU
en 1996 es similar, efectuando el estudio entre
las 32 y las 35 semanas (11). Si bien se han propuesto
estudios de inmunoensayo rápido para la
detección intraparto de la colonización, han
si docriticados por su baja sensibilidad (12).
En nuestro Servicio de Obstetricia, efectuando un análisis de l os casos de sepsisneonatal
precoz, encontramos que la mayor parte de los mismos se había producido en pacientes sin
los
factores de riesgo mencionados (13,14), por
lo cual nos inclinamos por la postura de la búsqueda
en todas las pacientes (9). Por otra parte,
en
el Servicio de Neonatología ya está establecido
el criterio de control y vigilancia de los
RN con factores de riesgo, por medio de laboratorio
y estudios microbiológicos.
El objetivo del presente trabajo fue estudiar la utilidad del cultivo vaginal sistemático a las
pacientes embarazadas, en la pesquisa de la
colonización con EGB, con respecto a los resultados
perinatales.
MATERIAL Y
MÉTODOS
Durante el año 1995 se estudiaron 412 embarazadas del Servicio de Obstetricia del
Centro Médico lPAM de
Rosario, a las cuales se efectuó un cultivo de exudado vaginal de rutina entre las 30 y las 34 semanas.El material
-previa colocación de espéculo-se extrajo con un hisopo recogiendo el material del fondo
de saco y de las paredes vaginales. Se cultivó inmediatamente en Agar Base Columbia Sangre
(ABCS)
(incubación en atmósfera de
C02), en caldo Todd Hewitt suplementado con 10 ug/ml de colistina y 15 ug/ml de ácido nalidíxico y
a las 24 horas pasaje a ABCS (l3).
Las colonias beta hemolíticas y no hemolíticas se estudiaron con la prueba de la catalasa, hidrólisis de hipurato
y reacción de CAMP para la identificación fenotípica del EGB y l a serotipificación con
anti sueros específicos (Streptococcus tes t , Oxoid).
Cabe aclarar que en este grupo de pacientes se realizó el estudio del exudado vaginal en
el Laboratorio de la propia institución y se excluyeron los cultivos efectuados en otros
institutos,
para evitar diferencias en la
técnica empleada.
A las pacientes colonizadas por el EGB, se les realizó una quimioprofilaxis intraparto,
consistente en una dosis inicial de 2 g. de ampicilina intravenosa, siguiendo luego con 1 g.
cada 4 horas hasta producirse el parto (15).
El recién nacido se controló durante las primeras 24 hs con laboratorios (hemograma
y proteína Creactiva)
y cultivos del conducto auditivo externo,
aspirado
gástrico, exudado faríngeo y hemocultivos.
No se efectuó tratamiento profiláctico antibiótico a los neonatos.
RESULTADOS
Se identificaron EGB en los cultivos en 19 de las 412
embarazadas, lo cual representa en este período una incidencia de 4,6%. En la Tabla 1 se
presentan los resultados de los aislamientos
para los distintos agentes microbianos potencialmente patógenos para el neonato.
Tabla 1.
Microorganismos potencilamente
patógenos aislados
en los 412 cultivos vaginales de
mujeres embarazadas.

La edad gestacional (EG)a la toma de la muestra para cultivo fue, en promedio, de 32,7
semanas, siendo la EG al parto de 39,3 semanas en promedio.
Comparando las pacientes colonizadas por el EGB con las no colonizadas, no se encuentran
diferencias significativas en la edad, la
paridad, el peso del RN, la incidencia de prematurez ni de vitalidad neonatal (Tabla 2).Cabe aclarar
que l as di ferenci as encontradas no resultan significativas.

A todas las pacientes con cultivo positivo se
les efectuó un quimioprofilaxis intraparto como se mencionó anteriormente.Los cultivos de los
RN resultaron todos negativos, y la evolución fue normal en todos ellos. En el grupo de pacientes con cultivo negativo
no se registró ningún caso de sepsis precoz, pero debemos remarcar un caso de meningitis por
el EGB en un lactante de 2 meses de
vida, de evolución fatal, quedando sin certificar la
fuente de contagio ya que la madre tenía un cultivo vaginal negativo una semana antes del parto
y no tenía factores de
riesgo; no se efectuó
sin embargo el anál isis de un exudado vaginal posterior al diagnóstico
de meningitis de su
hijo, ya que continuó su atención en otro Servicio.
Carlos
Salgado, MD. Servicio
de Ginecología y Obstetricia. Miriam Pilli, MD. Servicio de Obstetricia.
Mirta Castelli, MD. Servicio
de Infectología. Rodolfo Notario, MD., Emma Sutich, MD. Servicio de
Microbiología. Centro Médico IPAM -Sarmiento 3125-2000 Rosario
-Argentina.
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