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Diagnóstico
de tuberculosis pulmonar en
pacientes
infectados por el
Virus de la Inmunodeficiencia
Humana
Élida
Grande Argudo,Ernesto Montoro Cardoso
RESUMEN
Se
realizó un estudio descriptivo-prospectivo durante los meses Febrero-Mayo
de 1998 para conocer la
incidencia y las características de la tuberculosis pulmonar en pacientes infectados por el Virus de la
Inmunodeficiencia Humana (VIH) que ingresaron con
sintomatología respiratoria al Hospital Nacional de Referencia para
VIH/SIDA del Instituto de
Medicina Tropical "Pedro Kourí ". De los 65 pacientes incluidos
en el estudio, 7 tuvieron el
diagnóstico de tuberculosis pulmonar, informándose una incidencia
de 10,8%. e estos pacientes, cinco presentaron una baciloscopia de esputo
positiva y cuatro un cultivo positivo.
La
técnica ELISA realizada a sueros de pacientes con
baciloscopia positiva arrojó una sensibilidad de 75%. Entre los pacientes
con tuberculosis pulmonar,
sólo dos tenían la prueba de tuberculina positiva y la mediana del conteo de linfocitos CD4+ fue de 86
células por mm 3 . En los que no se diagnosticó tuberculosis
pulmonar había tres con prueba de tuberculina positiva y los valores de linfocitos CD4 + fueron de 158 células
por mm 3 . No se encontraron diferencias significativas
entre las manifestaciones clínicas de ambos grupos. Los hallazgos que sí resultaron significativos y
reveladores fueron los radiográficos. Hubo un porcentaje
elevado de radiografías de tórax con alteraciones. Como conclusión,
ante cualquier paciente
infectado por el VIH con síntomas respiratorios se debe sospechar invariablemente la tuberculosis pulmonar y
debe permanecer aislado hasta que sea
INTRODUCCIÓN
La
tuberculosis (TBC) es la principal causa de
muerte por enfermedad infecciosa en el
mundo. La Organización Mundial de la
Salud (OMS) ha estimado que un tercio de
la población mundial (1722 millones de personas)
está infectado por el Mycobacterium tuberculosis
y que anualmente aparecen 10 millones de casos nuevos de TBC activa y
fallecen 3 millones de personas a
consecuencia de esta enfermedad. El
95% de estos casos y 98% de las muertes
ocurren en países en desarrollo. El 26% de
estas muertes son evitables, porque a pesar de
ser una enfermedad transmisible y de alta prevalencia,
es prevenible y curable (1,2).
En
Cuba el inicio del Programa de Control de
la Tuberculosis trajo como consecuencia que a
partir de 1971, año en que la tasa era de 30,5 x
100.000 habitantes, la enfermedad mostrara una
tendencia decreciente con su tasa más baja
en 1991( 3-7). A partir de 1992, producto de
las dificultades económicas del país y del deterioro
del Programa Nacional de Control (disminución
en la percepción de la enfermedad como problema de salud en el personal médico y en la comunidad) más que por el
número de personas infectadas por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VI H), se
produce un incremento en las notificaciones que alcanzan
para ese año una tasa de 5,8 x 100.000 habitantes
lo que refleja un crecimiento de 23,4% con
relación al año anterior, fenómeno que continuó
aumentando en 1993 y que en 1994 mostró
una tasa de 14,7 x 100.000 habitantes. En
1995 se logra detener el aumento y en 1997 se
logra una tasa de 12,2 (Ministerio de Salud Pública,
Dirección Nacional de Estadística. La Habana,
Cuba, 1998) (3, 4).
En
nuestro país las investigaciones para conocer
la situación de la infección por el VIH y orientar
sobre su prevención, se llevaron a cabo precozmente.
Hoy en día existe el Programa Nacional
de Prevención y Control del Síndrome de
Inmunodeficiencia Adquirida (SI DA). El primer
fallecimiento por SIDA se notificó en abril
de 1986 y hasta mediados de junio de 1998,
habían muerto en el país por esta causa 532
personas y se habían notificado unas 1993
personas infectadas por el VIH (datos epidemiológicos
del Laboratorio Nacional de Referencia
de SIDA. La Habana, Cuba, 1998). La
infección por VIH y el SIDA en Cuba han evolucionado
de forma lenta y su incremento no ha
sido geométrico como en otros países. Los grupos
de edad más afectados son los de mayor actividad
sexual,por ser ésta la vía fundamental de
transmisión en el país (98%) (5).
El
diagnóstico de la TBC puede resultar difícil
en pacientes infectados por el VI H, y
a que la presentación de la enfermedad puede
ser inespecífica y atípica: aparición de formas
extrapulmonares y diseminadas, menor positividad
en la baciloscopia y el cultivo de muestras
de esputo, desaparición o disminución de
la reacción cutánea con el derivado proteico purificado
(PPD) de Mycobacterium tuberculosis e
imágenes radiográficas no características. También
un hecho de gran importancia ha sido el
hallazgo de brotes nosocomiales de TBC ocasionados
por gérmenes multirresistentes, durante
los cuales la mayoría de los afectados eran
pacientes infectados por el VIH, que desarollaron formas graves de TBC con
mortalidad elevada (6).
En
la actualidad,para controlar las epidemias de
TBC en sujetos con SIDA se necesita no sólo la
identificación y la profilaxis de los pacientes infectados,
sino también el diagnóstico temprano de
la enfermedad activa (buscar TBC ante la más
mínima sospecha clínica en un paciente con
VIH), el tratamiento apropiado, asegurar el
cumplimiento del mismo y realizar controles ambiental
es estrictos. Hay que minimizar la interacción
devastadora entre estas dos infecciones, porque aunque la coinfección
obstruye la prevención y el control
de la TBC, éstos son todavía
técnicamente y económicamente factibles,c
on
buenos programas de control (7).
En
Cuba el primer caso de TBC entre los infectados
por VIH se informó en mayo de 1992, aunque
no se pudo confirmar bacteriológicamente. Según datos epidemiológicos,
hasta julio del año 98, se habían
informado un total de 120 casos de
coinfección en el país (Ministerio
de Salud Pública. Dirección Nacional de
Estadística. La Habana, Cuba, 1998). La TBC ocupa
en orden de frecuencia el segundo lugar entre
las enfermedades indicadoras de SIDA diagnosticadas
en estos pacientes. El tratamiento y l
a quimioprofilaxis masiva aplicada a los infectados
por el VIH han tenido un resultado positivo,
pues se ha logrado obtener resultados negativos
desde el punto de vista bacteriológico en
todos los casos y no han aparecido cepas multirresistentes
(8, 9).
Los
datos mundiales son alarmantes y las consecuencias
terribles. Por todo lo anterior, en el
presente trabajo, nos propusimos estudiar el fenómeno
de la coinfección de TBC y VIH en el Hospital
Nacional de Referencia para VIH/SIDA del
Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kourí
" (HNR-IPK). El propósito fundamental fue
conocer la incidencia de tuberculosis pulmonar
en pacientes infectados por el VIH que
ingresaron con sintomatología respiratoria y definir
sus características clínicas y diagnósticas.
MATERIAL Y
MÉTODOS
Se
realizó un estudio descriptivo-prospectivo durante
un período de cuatro meses (16 de febrero
al 15 de junio de 1998)que tuvo como universo
de trabajo a 65 pacientes infectados por
el VIH que ingresaron al HNR-IPK con sintomatología
respiratoria.
Fue
un requisito indispensable que el resultado positivo de infección por
VIH, obtenido por la técnica ELISA,
haya sido confirmado mediante la
prueba de Western Blot en el Laboratorio
Nacional de Referencia de SIDA.
Se
elaboró una encuesta clínico-epidemiológica, para recolectar de las
historias clínicas y de los propios
pacientes una serie de variables (Figura
1).

Figura
1. Tuberculosis pulmonar en pacientes VIH
con sintomatología respiratoria
Se
examinaron 195 muestras de esputo pertenecientes
a los 65 pacientes hospitalizados, realizándose
baciloscopia (coloración de Ziehl-Neelsen) y cultivo de acuerdo al Manual
de Técni cas y Procedimientos del
Laboratorio Nacional de Referencia e
Investigaciones en Tuberculosis y
Mycobacteria del IPK, basados en
recomendaciones internacional es. Otros exámenes
indicados fueron: radiografía de tórax,
prueba de tuberculina (PPD) y conteo de linfocitos
CD4+(CD4).
A
los pacientes en quienes resultó positiva la baciloscopia,
se
realizó extracción de sangre (5 ml)
para
diagnóstico serológico por enzimoinmunoensayo (ELISA, Pathozyme-TB
complex, Omega Diagnostics Limited)
para la detección de anticuerpos IgG
anti-complejo Mycobacterium tuberculosis
en suero humano.
Análisis
estadístico de los resultados
Para
el análisis de los datos se consideraron dos
grupos de pacientes,uno formado por aquéllos con diagnóstico de
tuberculosis pulmonar y otro
constituido por los pacientes sin este diagnóstico.
Se
realizó el análisis estadístico a tráves del
cálculo de porcentajes, test de Mc Nemar, probabilidad
exacta de Fisher, prueba de diferencia
de proporciones, t de Student y test de
Mann - Whitney.
Elida
Grande Argudo, MD, M Sc. Ernesto Montoro Cardoso, MD, M Sc.
Instituto de Medicina Tropical "PedroKourí " (IPK). Apdo Postal 601, Marianao
13. Fax: 53-7-246051, La Habana, Cuba. e-mail:emontoro@ipk.sld.cu |