REVISTA DE GASTROENTEROLOGIA

Rincón epidemiológico

FRAUDE EN INVESTIGACIÓN BIOMÉDICA

 

Juan Carlos Berbessi, M.D., miembro de número Avanzar; Comisión de
Farmacovigilancia; asistente dirección médica, Glaxo Wellcome, Bogotá, D.C. 

Dentro de un proceso de investigación científica, el término fraude, por su significado, podría sonar para muchos de nosotros como una palabra salida de todo contexto.

La comunidad científica aborrece la falta de honestidad y entre los cultivadores de la ciencia se da una actitud relajada y de plena confianza, en virtud de la cual se concede a todos un crédito de veracidad. Se admite el error como algo inevitable y nadie juzga peyorativamente a otro por equivocarse involuntariamente.

Sabemos que son muchos los protagonistas que intervienen en el desarrollo de un producto farmacéutico, antes de que la comunidad médica mundial pueda disponer de una nueva herramienta farmacológica más específica, eficaz y segura para tratar a sus pacientes. También es de conocimiento general que, en la actualidad, este proceso se nutre de millones de dólares que son aportados por inversionistas que le apuestan a la consecusión de nuevas armas terapéuticas para combatir enfermedades y obtener el reconocimiento científico y económico del nuevo avance tecnológico y terapéutico. El error y la falta de precisión en la planeación de los procesos no son considerados y se toman medidas estrictas para que siempre se cumplan las metas propuestas.

Es evidente que en este medio se vive un ambiente muy distante de una actitud relajada y, por el contrario, se dan grandes presiones para que todos los esfuerzos y los compromisos terminen en un resultado exitoso.

Todos sabemos que "errar es humano", pero, ¿cómo permitir que aflore esta imperfección dentro del desarrollo de una actividad que se mide bajo parámetros de tiempos de cumplimiento y calidad?

De ninguna manera se acepta que las debilidades humanas se usen para escudar los fracasos, pero, ¿cómo evitar que los protagonistas de la actividad científica caigan bajo las garras de la codicia, la sed de triunfo, la necesidad de reconocimiento, etc.?,  y, ¿cómo evitar que estos pecados no induzcan a la realización de actos fuera de todos los preceptos de la ética médica y del juramento hipocrático?

En los últimos años,hemos presenciado la gran avalancha de publicaciones, reportajes, casos legales y escándalos en los que se acusa de conductas fuera de las consideraciones éticas a profesionales de la salud, investigadores, patrocinadores, compañías farmacéuticas, revistas y publicaciones científicas. ¿Qué es lo que está sucediendo? ¿Por qué se creía que los directamente implicados en el proceso y el desarrollo de prácticas de investigación científica estaban fuera del alcance de estos problemas?

A continuación,les invito a que revisemos las definiciones contempladas dentro de los primeros códigos de ética y penales diseñados para revisar las faltas en las que pueden incurrir los miembros de toda actividad de investigación biomédica (investigadores, patrocinadores/industria farmacéutica, sociedades científicas, profesionales de la salud en general, revistas y medios de publicación de literatura científica).

¿Qué es fraude?

"Es el registro y/o reporte intencional de información o de datos prefabricados, falsos o delusorios dentro de las actividades pertinentes al negocio, al proyecto o al estudio; así como también, el hecho de retener información o datos de reporte o que se haya intencionalmente registrado, reportado o retenido la información como resultado de un acto de crasa negligencia "(1).

Alteración de los datos

Se define como la creación de datos sesgados o el cambio de los datos obtenidos legítimamente, por otros diferentes y acomodados.

Omitir datos

Se define como el hecho de no reportar los datos que tienen un determinado impacto sobre los resultados del estudio.

Datos prefabricados

Se define como la creación de los resultados o la fabricación de la información sin haber desarrollado el trabajo.

Clasificación de la mala conducta científica

Aunque no existe un consenso en cuanto a definiciones y clasificación, estos problemas se suelen agrupar de forma general bajo el epígrafe de mala conducta científica (scientific misconduct ) o por la terrible palabra: FRAUDE (2).

1. Fraude científico (desarrollo directo de un producto farmacéutico).

  1. Invención
    El fraude científico nunca ha sido una práctica generalizada. Se puede presentar de diversas formas: la invención, en la que los autores "fabrican"  la totalidad o parte de los datos de un estudio remitido para publicación;manipular los datos, exagerar ciertos resultados y ocultar malévolamente otros,falsificar o inventar pruebas, son delitos científicos y a quien los comete se le rechaza como a alguien que ha traicionado a la ciencia. 

  2. Falsificación y manipulación de datos 
    La falsificación consiste en proporcionar datos o métodos falsos dentro de un estudio. Los datos correctos existen, pero los autores modifican los valores a su antojo con el fin de obtener un resultado favorable a la hipótesis del estudio. Formas menores de este tipo de fraude son las que, el considerado padre de los ordenadores, Babage, denominó "de recorte y de cocina "(trimming and cooking). "El recortador poda pequeños elementos, aquí y allá, de las observaciones que más difieren en exceso de la media y los agrega a aquellás que son demasiado pequeñas con el propósito de lograr un ajuste equilibrado. El cocinero hace multitud de observaciones y sólo elige las que concuerdan con su hipótesis".

  3. Plagio
    El plagio o apropiación de ideas o frases de otros artículos,presentados como trabajo original y sin citar la fuente, constituye otra forma de fraude.

  4. Negligencia
    Existen dos grandes categorías dentro de este parámetro que debemos tener dentro de nuestra consideración. La primera de ellas es, tal vez, la que mejor se ajusta a la definición de negligencia científica. Aquí debemos incluir las instancias en las que el científico incluye información errada, pero, en ningún momento, fue su intención realizar una conducta fraudulenta. En estos casos, no solamente es el público en general el que resulta engañado, sino que el mismo científico es víctima del engaño. Este caso es especial, ya que el científico que experimenta esta autodecepción, no tuvo la intención de ser deshonesto. El investigador expone su naturaleza humana en su más pura expresión, una cualidad un poco inapropiada para la imagen de un científico.

2. Faltas de ética en el proceso de publicación

a. Autoría ficticia

b. Publicación reiterada

c.  Otros

La mayoría de las revistas están de acuerdo en perseguir este tipo de prácticas, ya que malgastan el tiempo de los consejos editoriales, revisores y lectores, ocupan un espacio precioso y, lo más grave, pueden sobrestimar la importancia de determinados resultados. Adicionalmente, se incurre en violación de los derechos de reproducción o copyright que, en general, son cedidos por los autores a las revistas que publican sus artículos.

Desde hace varios años,se ha tratado de incrementar las estrategias que conduzcan a asegurar que los procedimientos de investigación biomédica se realicen bajo las más estrictas medidas que aseguren la veracidad de los datos, ya que la ciencia se construye como un esfuerzo honesto para discernir la verdad.

 

Referencias

  1. Food and Drug Administration (1993)

  2. Aspectos éticos en las publicaciones científicas. Rafael Bravo Toledo. http://usuarios.bitmailer.com/rafabravo/fraude.htm

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