REVISTA DE ENFERMERÍA
La unidad es la posibilidad de llegar a la creación positiva, física, psicológica, económica, histórico social, artística o científica; sin embargo, repitámoslo una vez más, se requiere de la educación, la justicia, con credibilidad, seguridad, verdad, a la vez que el trabajo, el orden y la libertad, con un diálogo participativo colectivo. De la misma manera en la creación hay que crear un orden, establecer diferencias, analogías comprensiones y también volver a redescubrir las unidades antes mencionadas.

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1. Amanecer - José Varón, M.D.
Cuando nos referimos a la creatividad también tenemos que detenernos a considerar el tiempo y el espacio. Luego debemos adentrarnos en el psicoanálisis aplicado con los hechos mentales y centrarnos en la creatividad como el acto de la creación en el hombre y la mujer (la cual es, por cierto, lo más bello que conocemos en la naturaleza y en nuestro planeta). Así, la creatividad aparece en el ser humano como un recurso que le permite acompañarse, consolarse ante el adiós definitivo que algún día debe dar a la vida (lo cual implica, naturalmente, el aceptar la muerte).
Es muy posible que en todo ser humano exista un artista, mas no un genio. El individuo creativo no sólo utiliza el arte como defensa ante la muerte, sino que además se deja llevar libremente por ese impulso de repetir la maravillosa vida que proyecta en sus realizaciones. La creación nos da asimismo la sensación de estar vivos, más allá de la piel, en nuestro macro y microcosmos, sin hacernos la ilusión de la inmortalidad.
Mis curiosos y desprevenidos (o prevenidos) lectores podrán echar de menos algunos detalles que se omitieron deliberadamente y otros que se disiparon en los espacios de mi inconsciente. Sin embargo, traigo a colación el puente que hay entre la ciencia, el conocimiento y la in- tuición, puente que permite llegar a la creación artística. Como hitos importantes de este proceso destaco los mi- tos, algunos de los cuales revelan el "temor al conocimiento".
Cada ser humano tiene sus propias fuentes de creación. Así también sucede con su posibilidad, libertad y responsabilidad. Podríamos pensar que la creación es infinita y que cada artista tiene sus formas particulares de hacerlo. Esta obra es sólo intento de penetrar en el mundo creativo.
En el texto se verán algunos pensamientos simples y otros complejos. Muchos de ellos se pierden dentro de la trama de los mecanismos que llevan a la creatividad. A veces ofrezco interpretaciones de los hechos mentales dentro de un contexto psicodinámico, y otras veces con el sentido profundo del ser. Cada lector podrá realizar las in- terconexiones que desee y adelantar intentos de interpretación que enriquezcan las posibilidades humanas de explicación, para llegar así a un entender, saber, comprender y conocer desde otra perspectiva.
En 1930, a la edad de cuatro años, inicié mi vida consciente continua con una serie de preguntas. Se referían al mundo circundante, y específicamente a cómo nacían el agua, las plantas, las flores, las aves, las nubes, el sol y la luna, el día y la noche, a la vida y a la muerte. Muchas de esas preguntas y sus respuestas aludían a Dios. Cuando preguntaba qué era Dios, se me respondía que era un ser omnipotente que había creado todo lo que conocíamos: el universo.
Fueron pasando los años, y seguía haciéndome las mis- mas preguntas. Como las respuestas no me satisfacían, traté de comprobar en la realidad externa el nacimiento de vegetales y animales. Por ese entonces ya conocía y era evidente que mis hermanos habían sido hechos en el vientre de mi madre, semejante a lo que ocurría con otros animales, los cuales dentro de su cuerpo tenían los dos simientes de la vida.
Mi curiosidad avanzaba, y las preguntas sobre todo lo que veía a mí alrededor me acompañaban a cada rato. Por eso pedí que me llevaran al nacimiento de las aguas en la montaña, y a ver cómo de las flores aparecían frutos que contenían semillas. Era, en fin, un niño que pensaba, y pensaba además cómo se hacían los pensamientos, que se mezclaban con fantasías y sentimientos.
Diversas respuestas me llevaron a concluir que debía estudiar y aprender a través del conocimiento de los otros. Así me convertí en un estudiante de la vida física y psíquica, y, como los lectores pueden suponer, en el estudioso de la creación del universo. Desde entonces han pasado más de siete décadas, y sigo como un estudiante ignorante de muchas respuestas. Sin embargo, he llegado con humildad de ingenuo iletrado a ciertas preguntas que los filósofos se han hecho a través de los milenios. Por ejemplo, me he preguntado si la creación se realiza a partir de algo "preexistente" o de "la nada". La respuesta a esta pregunta podría ser muy fácil, puesto que si hubiera algo preexistente, de ahí se partiría a la creación, y si fuera de la nada, la nada ya implicaría "algo".
Aquí la cuestión se nos complejiza (y al mismo tiempo se nos simplifica) con el concepto de Dios, porque si Dios es preexistente, omnipresente y parte de la nada, puede crearlo todo: materia, energía, fuerza, luz. Sin embargo, preguntémonos desde la ciencia actual (año 2003): ¿qué es Dios? ¿Será que es un supuesto lógico continuo y ancestral para la explicación de lo desconocido? En otras palabras, ¿nos será más fácil conceptuar toda esa posibilidad de la creación en un ente al que llamamos Dios, que es infinito, puesto que así es el universo?, ¿es aquel el todo y la nada al mismo tiempo? ¿y antes de Dios qué? La respuesta puede responderse fácilmente, puesto que si concebimos a Dios, no hay antes y después, tampoco allá y más allá, porque todo es infinito y hasta ahí llegan nuestras respuestas, de tal forma llegamos al concepto y a la sensación de Dios, a la posición que yo asumo: la agnóstica.

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2. Noche Estrellada - Van Gogh, 1889
En este punto es necesario que nos planteemos que los universos conocidos (o el universo conocido) tienen sus límites de conocimiento (de ahí también el cálculo de probabilidades infinitas). De una u otra manera llegamos al todo y a la nada. Si es el todo, le podemos dar el nombre de Dios. Si es la nada también, porque es un supuesto conceptual, explicativo e interpretativo humano. En efecto, el "ente" Dios conjuga el todo y la nada. Todo esto es una elucubración intelectual que toca con la filosofía, la teología y la física, disciplinas que no son de mi especialidad.
De todas formas, desde el punto de vista de la física surge la pregunta de cómo se crearon los átomos, los electrones, los protones, los neutrones, los neutrinos, los adrones, y las ciento cincuenta y tres partículas subatómicas cargadas de energía cuyas funciones desconocemos. ¿Cuáles fueron las leyes por las que se integraron los diferentes átomos? ¿Cuáles fueron las causas, motivaciones y la fuerza para que se organizaran las moléculas? ¿Qué produjo los ordenamientos de la geosimetría de la naturaleza en donde aparece como si fuera una "mente" o mejor un "ente" no conocido sino por sus derivados que ordena y crea? ¿Por qué se presenta la simetría de los hexágonos de las células de Bernard en las partículas de metal con la entropía? ¿Por qué el grafismo de los fractales, los resultados de los atractores fijos, periódicos y extraños, los fenómenos de autoorganización, las rupturas de la simetría y la bifurcación, los estados de equilibrio y desequilibrio cerca o lejos de él, los estados caóticos o las estructuras disipativas? ¿Por qué el fenómeno de la simetría formal y colorimétrica en toda la geometría universal y en especial la de nuestro planeta tierra y sus diferentes minerales, vegetales y animales? ¿Por qué las órbitas de los electrones se mantienen o cambian para conformar moléculas específicas? ¿Por qué la mayoría de las galaxias son concéntricas y tienen direcciones y movimiento, se expanden, se crean formando simetrías, pasando por asimetrías? ¿Qué y cómo es la fuerza cósmica que la ubicamos en materia y energía negativa? ¿Acaso las flores fueron creadas como las notas regadas en la tierra que nos hacen sentir la música y colores y que también nos mantienen vivos? Por ejemplo, ¿qué fuerzas atractoras y reconocedoras de átomos y electrones configuraron la molécula del agua, los dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno? ¿Cómo entraron en la órbita de los núcleos del oxígeno los electrones del hidrógeno con sus cargas positivas y negativas, aceptación y rechazo? ¿Por qué la biología a escala mineral, vegetal y animal tienen esos atractores para configurar distintas formas, colores y funciones y así atraer, rechazar o mimetizarse ante el deseo o el temor?.
De una u otra forma, el hecho es que luego de millones de años de evolución nos encontramos con la organización de la vida humana, que es la maravilla más grande que conocemos en nuestro planeta. Sin embargo, sabemos que en la misma galaxia y en otras pueden existir formas de vida semejantes (o muy diferentes). Conocemos por nuestra tecnología que constantemente se generan nuevas galaxias, nuevos mundos que ya millones de años atrás nacieron, es decir, solamente vemos en el presente un pasado que se produjo millones de años luz atrás. De todas formas aparecen la materia y la antimateria; las fuerzas gravitacionales, electromagnéticas y nucleares; la concepción del universo curvo, el inflacionario y el contráctil; las novas, las supernovas y los huecos negros (que no son negros, sino que tienen también luz).
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