REVISTA DE ENFERMERÍA
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MEMORIAS DEL I CONGRESO DE PROFESIONALES DE ENFERMERÍA CLÍNICA Y VIII SIMPOSIO: ACTUALIZACIONES EN ENFERMERÍA |
TRASPLANTE DE MÉDULA ÓSEA: ¿ÚNICA ALTERNATIVA?
Martha Cecilia Orozco Ospino*
* Enfermera
oncóloga de la Unidad de Trasplante de Médula Ósea de la Clínica de Marly.
Bogotá, Colombia
RESUMEN
El trasplante de médula ósea es una modalidad de tratamiento para una serie de enfermedades malignas y no malignas. Consiste en infundir células madre hematopoyéticas por vía intravenosa, después de una quimioterapia de altas dosis, para restablecer la hematopoyesis del paciente. La enfermera de trasplantes juega un papel importante durante todas las fases del proceso, brinda atención directa a los pacientes e imparte educación tanto a él como a su familia, con el fin de prevenir complicaciones y promover el autocuidado.
Palabras clave: trasplante, autólogo, alogénico, células madre hematopoyéticas, cuidado de enfermería.
DEFINICIÓN
El trasplante de médula ósea es un proceso mediante el cual, la médula ósea no funcionante, deficiente o con células malignas es eliminada usando altas dosis de quimioterapia, seguida de la infusión de médula ósea o células madre hematopoyéticas de sangre periférica para restablecer la función hematológica e inmunológica de los pacientes.
TIPOS DE TRASPLANTE
El tipo de trasplante depende del origen de las células madre.
• Autólogo: cuando provienen
del mismo individuo
• Alogénico: cuando provienen de otro individuo, consanguíneo o no.
• Singénico: cuando provienen de un hermano gemelo.
INDICACIONES DEL
TRASPLANTE ALOGÉNICO
Enfermedades malignas
Leucemia Mieloide Crónica (LMC). Es la alternativa de curación para estos pacientes. Los mejores resultados se obtienen en pacientes jóvenes a quienes se les realiza el procedimiento durante la fase crónica y dentro del primer año de diagnóstico. La limitante más frecuente es la edad del paciente y la dificultad en conseguir donantes.
Leucemia Linfoide Aguda (LLA). Se constituye en una alternativa importante para los pacientes de alto riesgo en su primera remisión, con leucocitosis en el momento del diagnóstico y anormalidades cromosómicas de mal pronóstico (Cromosoma Filadelfia); así mismo, se puede realizar du
rante la segunda o posteriores remisiones superando a la quimioterapia convencional.Leucemia Mieloide Aguda (LMA). Se han obtenido resultados superiores a la quimioterapia convencional cuan- do se realiza el trasplante en la primera remisión.
Síndrome Mielodisplásico. Se constituye en el único tratamiento curativo para estos pacientes, con las mismas limitantes de edad y dificultad para conseguir donantes.
Enfermedades no malignas
Aplasia medular. Se constituye en una excelente alternativa en pacientes menores de 45 años, en quienes el tratamiento con inmunoglobulinas antilinfocítica o antitimocítica e inmunosupresores ha fallado.
INDICACIONES DEL
TRASPLANTE AUTÓLOGO
El trasplante se utiliza frecuentemente como tratamiento de rescate en pacientes con Linfoma Hodgkin y No- Hodgkin; dado que estas neoplasias tiene una elevada sensibilidad a la quimioterapia. También se obtienen buenos resultados en el tratamiento de linfomas de pobre pronóstico.
OTROS FACTORES
Existen otros factores que intervienen en la elección del tipo de trasplante por realizar: estado de la enfermedad, edad del paciente, disponibilidad de donante histocompatible, presencia de enfermedades asociadas y recursos financieros.
Proceso de un trasplante
Las células madre hematopoyéticas se pueden obtener de varias fuentes: médula ósea, sangre periférica y cordón umbilical. Actualmente, se realizan con mayor frecuencia y buenos resultados trasplantes de células madre extraídas de sangre periférica. A grandes rasgos el trasplante se divide en tres fases: pre, trans, y postrasplante. Sin embargo, existen diferencias entre el autólogo y el alogénico.
Evaluación pretrasplante. Se realiza evaluación general del paciente con el fin de determinar su estado físico y sicosocial. Incluye pruebas hepáticas, pulmonares, cardíacas, renales y evaluación de su entorno familiar y social, entre otros. En el caso de un trasplante alogénico, también se realiza una valoración completa del donante.
Fase de movilización. Consiste en estimular la producción y liberación de células madre a la sangre periférica mediante el uso de quimioterapia y factores de crecimiento hematopoyético, como es el caso de los trasplantes autólogos. En los alogénicos, se administra al donante factores de crecimiento hematopoyético con o sin cor- ticoesteroides.
Aféresis. Es un procedimiento similar al utilizado para la obtención de las plaquetas de donantes voluntarios. Usando esta técnica, durante un período de 1 a 4 días y en sesiones de 3 a 4 horas (5-10 litros), se logra una cosecha de células madre hematopoyéticas hasta diez veces mayor que la obtenida de la médula ósea. También se puede realizar una sola aféresis enérgica (15 –20 litros) con resultados similares.
Almacenamiento de las células madre. Es un procedimiento exclusivo para los trasplantes autólogos. Después de cada aféresis, las células madre recolectadas son congeladas utilizando sustancias crioprotectoras y nutritivas para evitar su muerte.
Régimen de acondicionamiento. Consiste en administrar dosis extremadamente altas de quimioterapia con el propósito de eliminar la enfermedad maligna, destruir el estado inmunológico preexistente del paciente y crear un espacio en la cavidad medular para la proliferación de las células madre trasplantadas.
Infusión de células madre o trasplante. En el trasplante autólogo, las células madre son descongeladas en un baño de solución salina normal, se extraen con jeringas de gran calibre y se infunden a través de un catéter venoso central (figura 1), durante un período de 15 a 20 minutos. En el trasplante alogénico, las células se infunden inmediatamente después de la aféresis del donante.

Figura 1. Trasplante de Células Madre