REVISTA DE ENFERMERÍA 

 

EL ROL DEL FONOAUDIÓLOGO EN EL EQUIPO DE TERAPIA
NUTRICIONAL

J Boechat, F Alvarenga, MITD. Correia

La nutrición oral debe de ser la ruta preferencial de alimentación. Todavía, algunos pacientes presentan disturbios de deglución (disfagia) que los colocan en riesgo de aspiración y de todas las complicaciones relacionadas con esta ínter correncia. Los enfermos con enfermedades neurológicas y de oro faringe, o aquellos en largo tiempo de ventilación mecánica son los que presentan riesgo más elevado. Luego es muy importante que el acto de deglución sea evaluado por profesional experto, en el caso el terapeuta de la voz, antes que estos pacientes inicien la alimentación por la boca, después de ayuno prolongado o en nutrición enteral por sonda.

Objetivo: Evaluar el grado de disfagia en pacientes liberados para alimentación oral por el médico asistente.

Método: Los pacientes fueron evaluados antes del inicio de la nutrición oral por fonoaudiologos. La evaluación consistió en: observación de las condiciones generales del paciente como el estado cognitivo, cuadro respiratorio y habilidad motora.; 2 – aspectos específicos, tales como la realización de praxias orofaciales y presencia o no de deglución automática y/o voluntaria de saliva; 3 – evaluación funcional de deglución, con oferta de alimentos en pequeña cantidad, en las consistencias pastosa y/o liquida, observándose la fase voluntaria (captación del alimento, preparación del bolo alimentar y su propulsión para la oro faringe), activación del reflejo de deglución y posibles signos de penetración laríngea, tales como, tos, retraso en la activación de deglución, ausculta cervical ruidosa, escape prematuro de alimento para la oro faringe, alteración de la calidad vocal y dispnea.

Resultados: 142 pacientes fueron evaluados. En 72,5% la dieta oral fue totalmente contra indicada, con 40% indicada la sonda nasoenterica, 31% gastrostomia, 24% sonda nasoenterica y terapia de deglución, 4% no aceptaron ninguna de las sugerencias y en 1% indicada la yeyunostomia. En aquellos con la vía oral liberada, 52% se contraindicó líquidos finos, 23,5% se les permitió recibir dieta líquido/pastosa, en 10% dieta pastosa gruesa, 10% dieta pastosa fina y solamente en 4,5% se le prescribió dieta libre.

Conclusión: Creemos que la evaluación de estos pacientes pueda haber disminuido el riesgo de aspiración ya que en la mayor parte de ellos se contra indico la vía oral. Caso la evaluación no hubiera sido hecha, probablemente los pacientes tendrían recibido algún alimento, favoreciendo el riesgo de aspiración. Así es que indicamos la actividad del terapeuta de voz como miembro integrante e importante del trabajo conjunto del equipo de Terapia Nutricional.

 

PRESCRIPCIÓN EXACTA DE NUTRICIÓN ENTERAL
EN PACIENTES POSTOPERADOS DE CÁNCER
GASTROINTESTINAL

Drs. Juan Kehr, L. Castillo Nut. B. Morales, K. Ridermann, y M. Campano. Hospitales: San Juan de Dios, Universidad Catolica, Dipreca y Mutual de Seguridad - Santiago de Chile

El objetivo del estudio fue determinar la prescripción exacta de nutrición enteral en pacientes postoperados de cancer gastrointestinal.

Material y Metodos: Se analizó el porcentaje de pérdida de NE en el hospital A, midiendo los volúmenes residuales de NE en 40 indicaciones de NE. La NE fue administrada a horario continuo por bomba de infusión. Además, se analizó la composición química (análisis de humedad, proteínas, grasas y minerales) de NE, elaboradas en base a polvo diluído a una concentración de 1 cal/ml y de NE lista para usar en 24 muestras de 4 hospitales (Hospitales A,B,C y D) La NE fue elaborada de acuerdo a los protocolos de cada hospital y comparadas con sus respectivos estándares de composicion. Los análisis químicos fueron realizados en un centro independiente de los hospitales. Las muestras fueron congeladas a –70 grados. .Los resultados se expresan como el porcentaje de diferencia que existe entre los determinaciones de laboratorio y los valores descritos en los productos.

Resultados.

El porcentaje de pérdida de NE en 40 indicaciones de pacientes oncologicos fue 7%. La Tabla 1 muestra la relación entre los determinaciones de proteínas, grasas y humedad de NE en polvo (P) y lista para usar (L) y los valores descritos en NE polvo Pd y lista para usar (Ld).

Hospital

Proteinas P/Pd
(%)

Proteinas L/Ld
(%)

Grasas
P/Pd (%)

Grasas
L/Ld (%)

Humedad
(g/100 ml)

Humedad
(g/100 ml)

A

-3,1

0

14,86

7,8

85,0

83,8

B

20,5

0

-5,31

-1,84

84,2

84,7

C

-2,13

0

4,03

3,17

85,8

84,5

D

19,63

0

2,26

0

80,1

83,3

Promedio

5,7

0

2,77

0

83,7

84,1

Conclusiones: Los valores obtenidos para proteinas y grasas con NE en polvo variaron en todos los hospitales, lo que indica que las tecnicas de elaboracion no son similares, a diferencia, el uso de NE lista para usar determino valores generalmente similares para hospitales. El ajuste de la indicacion de NE debe considerar el porcentaje de perdida durante la administración de NE y el tipo de NE a usar. En el presente estudio, la prescripción con NE (L) para el hospital A se debe aumentar en un 7%, en el caso de NE (P), se debe ajustar ademas considerando los valores de los analisis químicos. Para el mismo hospital A, la prescripción exacta debe considerar: 7% + 3% por perdidas de proteinas. (10%).

________________________________________

Arenas Márquez H, González Ojeda A, Anaya Prado R, Arenas Moya Diego, Maurer Pons A, Castillo Torres V, Tejeda Jiménez S, López Rodríguez A. Cirugía y Nutrición Especializada, Guadalajara, Jalisco.

Introducción: El manejo de la infección intraabdominal grave requiere de cinco pasos fundamentales para disminuir la morbimortalidad.

• El control de la fuente de infección
• El lavado de la cavidad
• La prevención o manejo del síndrome de compartimiento abdominal
• La reoperación programada para el manejo de la infección residual recurrente
• El apoyo nutricio oportuno.

Objetivo: Presentar nuestra experiencia del manejo de la infección intraabdominal grave.

Resultado: Serie de casos de 33 pacientes tratados prospectivo durante 2 años con edad promedio de 49 y un rango de 14 a 72 años de edad. La indicación del abdomen abierto fue en 28 pacientes como reoperación y en 5 pacientes como cirugía primaria. La albumina inicial promedio fue de 1.76 gr/dl.

Los 33 casos recibieron nutrición parenteral total por un promedio de 28 días. En 19 casos se dejó acceso enteral transoperatorio a través del cual se dio nutrición enteral por un promedio de 12 días de U.C.I. y 30 días de estancia hospitalaria total. Se presentó una fístula enterocutanea como complicación del abdomen abierto. La reconstrucción de la pared abdominal se ha realizado en 14 casos después de 4 meses. No hubo mortalidad.

Conclusión: El manejo del abdomen abierto bajo un estricto protocolo conducido por el mismo grupo quirúrgico es una excelente alternativa para el manejo de la infección intraabdominal grave. El apoyo nutricio oportuno juega un papel fundamental en el control de este padecimiento.

 

 

 

Búsqueda personalizada