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MEMORIAS DEL I CONGRESO DE PROFESIONALES DE ENFERMERÍA CLÍNICA Y VIII SIMPOSIO: ACTUALIZACIONES EN ENFERMERÍA |
TRAUMA DE PELVIS
Martha Lucía Moreno*
* Enfermera jefe, Clínica Shaio
Hospitalización.
Hospital El Tunal, Grupo de Terapia Nutricional..com
L
as fracturas de pelvis son producidas por dos mecanismos que determinan la gravedad de las mismas. Cuando son producidas por un mecanismo de baja energía la fractura resultante puede ser tratada en forma conservadora, un ejemplo de éstas, es la que ocurre en los ancianos cuando caen de su propia altura.Las fracturas ocasionadas por mecanismos de alta energía como choques automovilísticos, atropellamiento a peatones, caídas de considerable altura, aplastamiento por derrumbe o maquinaria pesada, pacientes proyectados fuera de vehículos en movimiento, causan pérdida de la continuidad del anillo pélvico y van generalmente acompañadas de inestabilidad hemodinámica debido a las múltiples lesiones musculoesqueléticas,
viscerales, neurológicas y de grandes vasos que se encuentran contenidos o muy cerca, de la cavidad pélvica causando hemorragia local debido a la importante irrigación sanguinea de esa zona, hemorragia masiva retroperitoneal, hemorragia intrabdominal, sepsis, produciendo incapacidades a largo plazo; además de otras lesiones en cráneo, tórax y abdomen, lo que empeora el pronóstico y aumenta la morbimortalidad en estos pacientes.Para ofrecer una buena atención a pacientes con fractura del anillo pélvico es necesario tener un profundo conocimiento de la anatomía, el tipo de lesión, el mecanismo de la lesión, la inestabilidad resultante, el tratamiento apropiado y las posibles complicaciones.
ANATOMÍA DEL ANILLO
PÉLVICO
El anillo pélvico está compuesto por tres huesos, el ilíaco que es bilateral formado por: el ílium, isquium y pubis, el tercer hueso es el sacrocoxis que cierra el anillo por la parte posterior lo que hace que tenga estabilidad intrínseca.
Los ligamentos del anillo pélvico estabilizan las articulaciones del mismo, ofreciéndole a su vez flexibilidad y capacidad para absorber impactos, por lo que se necesita una desaceleración de 25 km/hora por la parte lateral o 45 km/hora por la parte anteroposterior para provocar fracturas de pelvis.
El ligamento sacroilíaco anterior y el ligamento sacroilíaco posterior dan estabilidad a la articulación sacroilíaca, los ligamentos sacroiliacos posteriores son los más fuertes en el cuerpo y su ruptura es un signo de lesión severa por alta energía.
Los ligamentos iliolumbares conectan la cresta ilíaca al proceso transverso L4 y L5.
El piso pélvico está formado por:
• El ligamento sacroespinoso, que ofrece
resistencia a fuerzas rotatorias externas;
• Los ligamento sacrotuberoso, que ofrece
resistencia a fuerzas rotatorias de cizallamiento.
Los ligamentos sacroespinosos y sacrotuberosos conectan el sacro al isquium.
Dentro de la cavidad pélvica se encuentran estructuras viscerales como: el recto, uretra, vagina, vejiga, próstata y útero.
Las arterias de la pelvis formadas por la bifurcación de la aorta en ilíacas pri-mitivas, que a su vez se dividen en ilíacas internas y externas.
De las ilíacas internas nacen las siguientes arterias: iliolumbar, glútea superior, sacra lateral, glutea inferior, pudenda interna, hemorroidal media y arteria del obturador.
De la ilíaca externa se desprende la ilíaca profunda circunfleja, epigástrica inferior, hemorroidal superior y pudenda externa superficial. También se encuentran la mesentérica inferior y la sacra media.
Dentro de la pelvis se encuentra el origen de los nervios lumbares y sacros que dan origen a los plexos del mismo nombre los cuales proporcionan funciones motoras y sensitivas a las extremidades inferiores.