REVISTA DE ENFERMERÍA
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UNA APROXIMACIÓN A LA CIENCIA Y EL ARTE |
LA TEORÍA DEL CAZADOR.
APROXIMACIÓN ANTROPOLÓGICA A LAS REPERCUSIONES DE LA ALIMENTACIÓN HUMANA*
Óscar Jaramillo Robledo**
* Conferencia Magistral dictada en el XVI Congreso Avances en Metabolismo yÉsta es la pregunta que trataremos de resolver: ¿Es posible encontrar algunas respuestas a la fisiología del metabolismo normal y hallar explicaciones a los trastornos metabólicos del hombre actual mediante el estudio de las distintas maneras de alimentación a través del tiempo y de los recursos utilizados para obtener dichos alimentos?.
Los seres vivos se han definido como estructuras disipativas, es decir, aquellas en las que se da un flujo permanente de materia y de energía que les permite su autoreparación, una de las características fundamentales de la vida. Para asegurarse esta materíaenergía, cada uno de los seres vivos estructuró una manera de aprovisionarse de ella. Esta función no es otra cosa que la nutrición. Los seres vivos pueden clasificarse de acuerdo con su modo de nutrirse en autotróficos, aquellos capaces de captar moléculas fundamentales del medio ambiente y obtienen energía o, bien del sol (fotosintéticos), o de reacciones químicas (quimiosintéticos). Otro grupo sólo puede aprovisionarse de la materia y de la energía lográndola de otro ser vivo o que vivió alguna vez y dejó disponible su materia orgánica. Los seres vivos que así se nutren se conocen con el nombre de heterotróficos. Entre los heterotróficos se encuentran, entonces, los saprófitos que se nutren de materia orgánica en descomposición y los parásitos que se alimentan de otro ser, aún vivo. Aparece un último grupo de heterotróficos que necesitan buscar, capturar, consumir, digerir y absorber los alimentos.
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Esta forma de nutrición se identifica como holozóica. Es el hombre, entonces, desde el punto de vista de su manera de nutrirse un ser heterotrófico holozóico. Cada uno de los pasos de la nutrición holozóica es fundamental en la supervivencia del individuo y, por ende, de la especie. Si no le es posible encontrar el alimento el animal holozóico muere, pero igual sucederá si no es capaz de capturarlo, de tragarlo, de digerirlo o de absorberlo. La intención del presente trabajo es reflexionar de una manera un poco más profunda en los dos primeros pasos de la alimentación humana, la búsqueda y, en especial, la captura de los alimentos para tratar de aclarar sus posibles implicaciones en la salud del hombre moderno. La alimentación sigue una secuencia llamada cadena trófica. La cadena se establece entre diversos organismos que tienen distintas maneras de nutrirse. La cadena trófica se divide en dos grandes categorías: la cadena de pastoreo que se inicia con las plantas verdes, las algas y el plancton, capaces de realizar fotosíntesis y, termina en la red de detritos orgánicos. En la red de pastoreo las plantas son consumidas por los herbívoros y estos por los carnívoros. Pero, a su vez, los carnívoros pueden ser consumidos por carnívoros mayores como sucede entre los peces donde “el pez grande se come al chico” o cuando los pequeños insectívoros se convierten en el alimento de carnívoros menores. En la cadena de detritus existen los descomponedores (hongos, bacterias, lombrices), de ellos se alimentan los detritívoros y, a su vez, de estos últimos los carnívoros. (Materia orgánica en descomposición; setas; roedores; carnívoros).
Se definen así los niveles tróficos: primer nivel trófico: las plantas verdes. Segundo nivel trófico: los herbívoros. Tercer nivel trófico: los carnívoros depredadores de herbívoros. Cuarto nivel trófico: carnívoros depredadores de carnívoros.
Entre más alto sea el nivel trófico menor será el número de individuos y mayor su agilidad y fiereza. Muchos animales, incluido el hombre, son omnívoros, lo que significa que se integran a varios niveles tróficos siendo, por tanto, herbívoros y carnívoros y, en algunas culturas, carnívoros de carnívoros. En cada nivel trófico los organismos convierten en biomasa menos energía de la que reciben, por tanto, mientras más pasos existan entre el productor y el consumidor, existirá menos energía disponible. Con el tiempo toda la energía se dispersará en forma de calor, aumentando la entropía. Mientras la población de grandes carnívoros es muy pequeña (tigres, leones, por ejemplo), la de herbívoros es bastante mayor. A su vez, mientras un herbívoro debe pasar largos períodos de tiempo dedicado a su alimentación, pues algunos deben ingerir cincuenta kilogramos de hierbas para generar 500 gramos de masa corporal, los de niveles tróficos más altos, sólo necesitan comer una vez al día, y, algunas veces, una vez cada semana o cada mes. Cuando un hombre consume una libra de carne se ha evitado comer 50 kilos de hierbas, casi equivalente a su propio peso corporal. El total de la biomasa de hombres, que debería ser reducida, dado su nivel trófico, se ha expandido de manera acelerada, lo que pone a esta especie en una condición que debería llamarse de excepción desde el punto de vista de las cadenas tróficas de la naturaleza. Función de tanta importancia ontogénica y filogénica, como es la nutrición, hace necesario el desarrollo de variados mecanismos que la aseguren, so pena de la desaparición del individuo, de la especie y, en caso extremo, de la vida sobre la tierra. Como ilustración, casi innecesaria, se puede mirar la desaparición de los dinosaurios, quizás por el oscurecimiento de la tierra producido por la caída de un meteorito, que impidió la fotosíntesis e interrumpió la cadena trófica.
El estudio de la masticación y de la deglución, de la digestión a través de múltiples sistemas enzimáticos y hormonales gastrointestinales, y de la absorción de multiplicidad de iones y moléculas, ocupan bibliotecas enteras. Quizás aquello en lo que no hemos meditado lo suficiente, quienes nos dedicamos a la nutrición, es en la captura de los alimentos en las distintas etapas de la evolución de los seres vivos y, en particular, de los seres humanos.
El término nutrición se refiere al proceso completo, desde la búsqueda de los alimentos hasta su utilización como moléculas finales en el metabolismo. El concepto de alimentación debe reservarse al consumo mismo de las comidas sean o no digeridas, absorbidas y utilizadas. El instinto primario es el de alimentarse no el de nutrirse.
Los cambios fisiológicos de las especies a las variaciones de su medio ambiente tardan miles, quizás millones de años en aparecer y perpetuarse como modelos adaptativos. Cambios súbitos en la conducta, la alimentaria por ejemplo, sin que se hayan adelantado mecanismos de adaptación, deben tener implicaciones negativas en la manera como se desarrollan las funciones metabólicas presentes hasta el momento en que dichos cambios aparecen. A estos giros súbitos en las fuentes de alimentación y la manera de obtenerlas los llamaremos "Saltos Alimentarios" y trataremos de darles un valor para explicar cambios metabólicos en el hombre actual.
Los ancestros del hombre moderno se alimentaban de carroña (Binford R. Lewis, 1981). Llegaban a los cadáveres de los animales que habían sido caza-dos por los grandes carniceros, esperando el turno después de otros carroñeros, ciertamente más fieros, y debían, entonces, conformarse con los restos sobrantes y con las médulas de los huesos que eran capaces de obtener triturándolos con piedras. Aparece el concepto de herramienta. Aunque las herramientas son utilizadas por otros animales, el rasgo verdaderamente humano aparece cuando con una herramienta es posible fabricar otra herramienta.