REVISTA DE ENFERMERÍA 

 

MITOS Y CUIDADO DE LA SALUD

El origen del cuidado, se remonta a las primeras actividades humanas relacionadas con la supervivencia, la crianza, la alimentación y la protección ante las inclemencias de un medio hostil y adverso. En ese orden de ideas, el fuego se destaca como un elemento fundamental en la preparación de los alimentos y en la utilización de las prácticas de sanación.

En la cultura griega, la mujer participaba activamente como cuidadora, realizando las funciones propias del hogar y las de sanación. Epigona, esposa de Esculapio (principal sanador de la mitología griega) era conocida como la que reconforta y sus hijas Higea "diosa de la salud" y Panacea "restauradora de la salud", son un ejemplo de ello. En sus prácticas utilizaban aguas y hierbas con propiedades medicinales.

La mitología griega está ampliamente descrita en los poemas de Homero, donde se relatan las prácticas utilizadas en la curación de las heridas, los hechizos para contrarrestar el mal y las enfermedades, y los cantos que protegían la vida de los guerreros. Para los griegos, los topos y las serpientes representaban dioses de la curación presentes en la tierra y los infiernos.

Los cuidados de la salud, practicados en la grecia clásica (siglos V y VI), época de plenitud de la polis, siguieron enmarcados en el concepto mágicoreligioso y no participaron del desarrollo intelectual de otras disciplinas como la filosofía.

Los templos eran visitados para limpieza y curaciones, y alrededor de ellos se encontraban los baños, lugares indicados para los enfermos junto con las viviendas de sacerdotes y médicos. Estos lugares eran verdaderos centros de curación y alivio, la vecindad de las bibliotecas y teatros permitía el desarrollo de la vida cultural y política de los griegos. El más famoso de estos centros "Epidauros" albergaba hasta 500 pacientes. Era atendido por sacerdotisas y asistentes, y los enfermos se sometían a los procedimientos de purificación y limpieza, a través de rituales, ceremonias y baños que posteriormente se complementaban con dietas especiales y recintos para el sueño. La curación del cuerpo, contemplaba igualmente la curación del alma. Estos lugares, serían los precursores de lo que más tarde se llamarían hospitales.

 

DIOSES DEL OLIMPO

Cada ciudad, cada pueblo de Grecia reverenciaba especialmente uno o varios héroes. La mitología representa lo que fue la realidad histórica, una mezcla de costumbres y razas, entre otros. Es difícil precisar cuáles son los grandes dioses de Grecia. La tradición, conoce 12 dioses del Olimpo, pero hay muchas otras divinidades, reconocidas en las grandes ciudades helénicas. Se entiende como divinidad, aquellas que reciben culto en la mayor parte del estado griego. La mayor parte de esas divinidades, tienen origen en pueblos indoeuropeos. Esto da como resultado una gran heterogeneidad de mitos y leyendas locales. Así, el Apolo de Delfos, no es idéntico al de Delos, las leyendas de uno y otro no son intercambiables, incluso, a veces son contradictorias. Se requería todo el ingenio de sacerdotes y poetas para imponer una versión coherente de estas leyendas. Cada divinidad tenía un acto legendario en el que se mezclaban mitos, tradiciones históricas e invenciones populares, los cuales buscaban explicar la naturaleza profunda y religiosa de los dioses.


Figura 3. Esculapio y su Hija Higea.
Tomado de Historia de la Enfermería.
Donahue MP.

Los griegos creían que los dioses habían elegido el monte Olimpo, en una región de Grecia llamada Tesalia, como su residencia. En el Olimpo, los dioses formaban una sociedad organizada en términos de autoridad y poder, se movían con total libertad y formaban tres grupos que controlaban el cielo, el mar y la tierra. Los doce dioses principales, habitualmente llamados olímpicos eran Zeus, Hera, Hefesto, Atenea, Apolo, Artemis, Ares, Afrodita, Hestia, Hermes, Demeter y Poseidón.

Las grandes divinidades se reparten el universo, ejerciendo su potencia en cada lugar. Zeus, es el dios supremo, padre espiritual de los dioses y de los hombres, el dios del cielo, de la tempestad, la luz y la lluvia. Cuando llovía, los campesinos le atribuían a él, el origen del agua que fecundaba los campos. Zeus igualmente es el señor de los dioses. Los poetas, lo invocan como el "padre de los hombres". La Iliada cuenta, que en la puerta del palacio se encontraban dos ánforas, una contenía los bienes y la otra los males. Zeus alternaba una y otra a cada persona, pero a veces, tomaba sólo una de ellas lo cual hacía felices a algunos y desdichados a otros. Esta concepción de Zeus, lo muestra como el señor del destino de cada persona. 

Hera, esposa y hermana de Zeus, es la reina de los cielos, la guardiana del matrimonio y protectora de la fecundidad de la familia. Apolo, hijo de Zeus, es el dios de la luz, la poesía y la música. Es uno de los mayores dioses del panteón helénico. Sus leyendas aparecen con frecuencia. La vida política y espiritual del mundo griego están dominadas por su figura y personalidad. En él, confluyen varias personas divinas, venidas de distintas regiones del helenismo. Apolo, a quien se representaba joven y muy bello, amó a la ninfa Dafne, hija del río Tesalio. Dafne huye y escapa a la montaña, rechazando los deseos de Apolo; Apolo la persigue y ella es salvada al ser convertida en laurel, árbol que representa a Apolo por excelencia. Poseidón, reina sobre el mar, los manantiales y las fuentes. Señor de las tempestades y las tormentas, como de los vientos favorables y las travesías felices. Era hermano de Zeus, venerado especialmente por los navegantes. Junto con su esposa Anfitrite guiaba a un grupo de dioses marinos menos importantes, tales como las nereidas y los tritones.

Artemis, hija de Zeus y hermana gemela de Apolo, es la diosa de la vida salvaje, de los bosques y montes, de la caza, y en especial del ciervo. Era una divinidad virgen, protectora de las niñas en su paso a la pubertad y de las mujeres en el momento del parto. Era la diosa de la luna. Ares, hijo de Zeus y Hera, personifica la guerra y la muerte violenta. También es el dios vengador del homicidio y a él estaba consagrado el aeropago de Atenas (colina de Ares o lugar de maldición), donde se juzgaban los delitos de sangre.

Afrodita, hija de Zeus y según diferentes mitos, nacida de la espuma. Es la diosa del amor, la atracción física, la sensualidad y la belleza. También se la asimilaba con la primavera, los jardines y las flores. Se identificaba con la estrella de la mañana, que los romanos llamarían Venus.

Atenea, hija de Zeus, nació de la cabeza de éste. Diosa de la razón, la sabiduría, protectora de las artes y especialmente de las actividades femeninas: hilar y tejer. Es también una diosa guerrera y solía ser representada llevando armadura. Por ser la patrona de Atenas, a ella estaba consagrado el templo del Partenón.

Hefesto,  hijo de Zeus y Hera, es el único olímpico deforme, pues sufría de cojera. A pesar de ello, estaba casado con Afrodita, la más bella de las diosas. Es el dios del fuego, los metales y la metalurgia. Hermes, dios de la juventud, la salud y los caminos, se encargaba también de hacer de mensajero para los dioses olímpicos. No tenía la misma importancia que ellos por ser hijo ilegítimo de Zeus, pero era un personaje simpático y popular. Era el dios de la ciencia y la invención.

Demeter, hermana de Zeus, es la diosa de la agricultura y la fecundidad vegetal, la fuerza que hace crecer y prosperar las semillas, también vinculada a la fecundidad de la mujer.

Hades, un dios importante pero no considerado un dios olímpico, regía el mundo subterráneo adonde iban a parar las psichai de los muertos, su nombre no se pronunciaba para no excitar su cólera y se le designaba como Plutón, aludiendo a las riquezas del interior de la tierra. Su esposa se llamaba Perséfone.

Dionisio, dios del vino y del placer, estaba entre los dioses más populares. Los griegos le dedicaban muchos festivales. Vinculado a las danzas, fiestas y representaciones teatrales. Está considerado la contraparte simbólica de Apolo: la pasión frente a la lógica y el sentimiento frente a la razón. A menudo lo acompañaba un grupo de dioses fantásticos que incluía a sátiros, centauros y ninfas. Los sátiros eran criaturas con piernas de cabra y la parte superior del cuerpo humano.

Los centauros tenían la cabeza y el torso de hombre, el resto del cuerpo de caballo. Las hermosas y encantadoras ninfas frecuentaban los bosques y las selvas.

Heracles, es el arquetipo del héroe, su nombre significa gloria de Hera. No es nombre de un dios, es un nombre ritual, tomado de la diosa Hera, gran diosa de Argos. Heracles, representa una síntesis mítica, en que se han unido leyendas y tradiciones sacerdotales. 

Probablemente la mitología griega se desarrolló a partir de las primitivas religiones de los habitantes de Creta, donde surgió la primera civilización de la zona alrededor del año 3000 antes de Cristo. Creían que todos los objetos naturales tenían espíritus y que ciertos objetos, o fetiches, tenían poderes mágicos especiales. Con el tiempo, estas creencias se desarrollaron a través de una serie de leyendas que abarcaban objetos naturales, animales y dioses con forma humana, sobreviviendo como parte de la mitología clásica griega.

Cuando la civilización griega se desarrolló, especialmente durante el periodo helenístico, la mitología ya había evolucionado. Nuevas filosofías y la influencia de civilizaciones vecinas produjeron una gradual modificación en sus creencias. Sin embargo, las características esenciales de los dioses griegos y sus leyendas permanecen hasta hoy.

 

BIBLIOGRAFÍA

Aubert A, Durf F. "Historia Dinámica" Editorial Kapeluz. 1982. 

Gowing L. y colaboradores. "Historia Universal del Arte". Cap. VII. Arte Egeo. 

Grimal P. "Mitología del Mediterráneo al Ganges". Editorial Planeta. Barcelona. 1973.

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Revista Muy Especial. "La Grecia Clásica". No 44. Nov-Dic. 1999. España.

Donahue MP. Historia de la Enfermería. Ediciones Doyma. 1985.