REVISTA DE ENFERMERÍA

GESTIÓN DEL DEPARTAMENTO DE ENFERMERÍA. AÑO 2006

Elsa Yolanda Carvajal Hermida*

 

ABSTRACTWithin the context of the institutional strategic planning and the objectives of the Department of Nursing, a working team made up by seven clinical nursing supervisors from the specialties of Internal Medicine, Surgery, Pediatrics, Obs-tetrics/Gynecology, Emergency Service, Critical Care, and Education, focused on the overall efforts of the nursing human resource toward achieving highly efficient results in the care management based upon knowledge, technical ability, innovation, and leadership.

This represented an ove-rall potential centered on the continuous improvement where the best tools are clearly defined working plans according to the own necessities and demands, execution under high levels of commitment, follow-up and control allowing action with criteria and directionality toward achieving our ultimate goal, which always is the patients´ welfare.

Key words: Strategic planning, task management, quality

RESUMEN

Dentro de los lineamientos dados por el Direccionamiento Estratégico Institucional y los objetivos del Departamento de Enfermería un equipo de trabajo conformado por siete coordinadoras clínicas en las especialidades de Medicina Interna, Cirugía, Pediatría, Ginecoobstetricia, Urgencias, Cuidado Crítico y Educación han enfocado los esfuerzos de la totalidad del recurso humano de Enfermería hacia re-sultados altamente eficientes en la gestión del cuidado ba-sado en la comunicación, el conocimiento, la habilidad téc-nica, la innovación y el liderazgo.

Todo un potencial enfo-cado en el mejoramiento continuo donde las mejores he-rramientas son un plan de trabajo claro acorde con nuestras necesidades, una ejecución con alto nivel de compromiso, un seguimiento y control que permita actuar con criterio y direccionamiento hacia el logro de nuestra meta final que siempre será el bienestar del paciente.

Palabras claves: direccionamiento estratégico, gestión, calidad.

En la actualidad, los pacientes acuden a las institu-ciones de salud con altas expectativas frente a su derecho a la información y comunicación efectiva, a la tecnología requerida de acuerdo con la complejidad de su atención, frente a la habilidad de sus cuidadores y la coordinación del equipo interdisciplinario que interactúa en su atención. Todo lo anterior enmarcado dentro de unos procesos administrativos y financieros que posibilitan di-cha gestión mediante el control racional de recursos y la eficiencia de procesos.

Dado que la forma más objetiva de identificar las fortalezas y debilidades del equipo de trabajo es la medición continua de los procesos, los indicadores de calidad permiten cuan-tificar con datos y hechos concretos el resultado de nuestra gestión. Dicha gestión que aunque se enfoca predomi-nantemente en la atención del paciente hospitalizado ya empieza a tener un gran valor en programas ambulatorios de alto impacto que hoy en día tienen un papel prepon-derante en la promoción de la salud y prevención de la enfermedad.

GESTIÓN DE CALIDAD

Dentro de los indicadores relacionados con la Gestión de calidad se encuentran todos los relacionados con los inci-dentes en la atención de enfermería pues el reporte juicioso y oportuno de cada uno de ellos son un termómetro per-manente de la calidad del cuidado que ofrecemos y per-miten hacer los ajustes pertinentes de acuerdo con un aná-lisis de causas que puede estar relacionado con la mano

de obra, los materiales utilizados, el método, la máquina y el medio am-biente. Cada uno de ellos tiene una clasificación según el tipo con el que se relacione: administración de medi-camentos, cuidados básicos, adminis-trativo, nutrición o caídas, entre otros, y un grado de acuerdo con la lesión que haya generado su ocurrencia en el paciente.

Durante el año 2006 encontramos una mayor incidencia de los incidentes de tipo administrativo relacionados con procesos derivados de la inadecuada revisión de la historia clínica, coordi-nación con otros departamentos, pro-gramación de actividades, fallas en la identificación de rótulos, incumpli-miento de normas etc. Los incidentes de medicamentos relacionados con la preparación, administración y registro a pesar de que se mantienen relativa-mente estables siguen siendo un inci-dente frecuente en el proceso de aten-ción.

El incidente de cuidados básicos más frecuente es el desplazamiento de son-das, tubos o drenajes durante activi-dades de cuidado, traslados o movili-zación del paciente lo cual ha llevado a la implementación de una lista de chequeo que permita verificar duran-te el recibo y entrega de turno la cali-dad de inmovilización de cada uno de ellos.

Durante el último año el incidente de caídas ha ido en aumento lo cual ha llevado a un trabajo de control del ries-go mediante una escala establecida que permite su seguimiento y estableci-miento de medidas permanentes. Se realiza un análisis detallado de todos los casos reportados en el año con el fin de identificar los factores de riesgo más frecuentes y las causas de caída. Dado que a pesar del seguimiento de todas las medidas de prevención es-tablecidas las caídas persisten, se pre-senta dicha problemática como pro-puesta para realizar un proyecto con la metodología Seis Sigma (figura 1).

Teniendo en cuenta que la seguridad  n la atención del paciente es una de nuestras metas principales para el presente año y que los incidentes en la identificación de muestras de labo-ratorio se ha incrementado se ha di-señado una lista de chequeo que per-mite identificar la adherencia a la guía establecida en el 100% del personal es-pecíficamente en los servicios en que este incidente se presenta con mayor frecuencia con el fin de hacer la retro-alimentación correspondiente (figura 2).

 

Dentro del seguimiento a la calidad del cuidado ofrecido a nuestros pacien-tes está el seguimiento a las lesiones de piel pues un porcentaje considera-ble de ellos son mayores de 60 años con alto riesgo de presentar dichas le-siones por las patologías crónicas de tipo respiratorio, por la dificultad para la movilización o eliminación o por

problemas de tipo nutricional que no sólo lo hacen más susceptible sino que indican la utilización de medios inva-sivos u otros elementos de roce como adhesivos y pañales. Lo anterior llevó a aunar esfuerzos por una valoración y registro permanente de dicha situa-ción con el fin de hacer la identifica-ción y manejo oportuno en la totalidad de los pacientes desde su ingreso al hospital (figura 3).

 

VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA

Dentro de esta área el papel impor-tante del profesional de enfermería his-tóricamente ha permitido que median-te el seguimiento y control de los pro-cesos asistenciales se logre el control de la infección nosocomial relacionada con los riesgos inherentes a la herida quirúrgica, la ventilación mecánica y la utilización de sondas, tubos y dre-najes utilizados frecuentemente de acuerdo con la indicación terapéutica en pacientes con condiciones clínicas diversas incluyendo su grado de sus-ceptibilidad. Dentro de los indicadores relacionados, se encuentra el índice de infección nosocomial o número de pacientes infectados por total de egre-sos hospitalarios cuyo comportamiento se ha mantenido muy estable desde hace varios años y con valores infe-riores a estándares internacionales (figura 4).

 

Otros indicadores como la flebitis por catéter venoso periférico, la infección relacionada con catéter venoso central por 1000 días catéter y la infección del sitio operatorio en herida clasificada como limpia permiten hacer interven-ciones oportunas. Con respecto a la flebitis relacionada con catéter venoso periférico por 1000 días catéter, se hi-zo seguimiento a 58.000 catéteres al año encontrando una flebitis de 11,1 en el primer semestre del año y 14,3 en el segundo semestre pero con un alto va-lor para la identificación de flebitis grado I lo cual permite evitar su avan-ce a otros grados superiores de flebitis y mayor riesgo para el paciente.

El seguimiento a la bacteriemia rela-cionada con catéter venoso central por mil días catéter fue 4,2, cifra por debajo del estándar internacional acep-tado de 5,3. El seguimiento perma-nente y su clasificación por especia-lidad según la especialidad de quien realiza la inserción, vía de acceso, ti-po de catéter utilizado, servicio en el cual se manejo, gérmenes aislados y otras variables específicas, nos permi-ten hacer un seguimiento y retroali-mentación a los profesionales respon-sables de su inserción y manejo (figura 5).

 

 

El control de la infección de herida lim-pia se realiza en 98% de los pacientes mediante un seguimiento telefónico y un control ambulatorio para los casos que lo requieren de acuerdo con una sintomatología específica.

 

Lo anterior nos permite captar en forma oportuna los casos encontrados para su manejo médico correspondiente y a través de la tabulación de datos hacer el análisis e identificar los riesgos para su mane-jo.

 

El estándar internacional aceptado para infección de herida limpia es de 2% el cual se ha mantenido en general en niveles inferiores (figura 6).

 

 

 

La neumonía asociada con ventilación mecánica, seguimiento realizado por el equipo de terapia respiratoria y en-fermería, tuvo un descenso importante durante el 2006 alcanzando niveles in-feriores a los umbrales aceptados in-ternacionalmente (figura 7).

 

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* Magíster en Enfermería Pediátrica PUJ. Coordinadora de Educación Fundación Santa Fe de Bogotá

Correspondencia: educacionenfermeria@fsfb.org.co

Recibido: febrero de 2007

Aceptado para publicación: febrero de 2007

Actual. Enferm. 2007;10(1):27-34

 

 

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