REVISTA DE ENFERMERÍA

 

 

 

IMPORTANCIA DE LA HABILITACIÓN Y LA ACREDITACIÓN DE LAS INSTITUCIONES

PRESTADORAS DE SERVICIOS DE SALUD

 

IMPORTANCE OF ACCREDITATION IN HEALTH CARE INSTITUTIONS

 

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Los hospitales y clínicas tienen la responsabilidad y el compromiso de entregar al paciente, su fa­milia y a la comunidad servicios médicos seguros y de excelente calidad. Para ello es fundamental con­tar con un recurso humano profesional y comprome­tido con el paciente y con el servicio; indiscutiblemen­te debe existir una gran vocación de servir a los demás. Se debe disponer de tecnología que facilite un diag­nóstico confiable y el tratamiento integral de la perso­na, con estándares orientados a brindar una atención eficaz, eficiente y segura. Igualmente se debe contar con instalaciones físicas adecuadas específicamente para la prestación de los servicios de salud. Es decir, que son varias las condiciones que deben darse con­junta y simultáneamente para prestar un servicio opor­tuno con altos estándares de calidad y centrado en el paciente.

 

Toda la actividad intrahospitalaria debe ser suscepti­ble de mediciones que permitan ver de manera obje­tiva los resultados de los procesos de atención del pa­ciente y su recuperación; deben formularse indicadores que midan la calidad en sus dimensiones de accesibi­lidad, pertinencia, oportunidad, seguridad y continuidad.

 

Los procesos de atención deben estar coordinados y autoevaluados en forma permanente por el equipo asistencial en las instituciones prestadoras de servicios y por los entes de vigilancia y control del estado en el marco del cumplimiento del Sistema de Garantía de Calidad de los Servicios de Salud -SGCS- del Sistema General de Seguridad Social en Salud.(1)

 

El SGCS comprende el Sistema Único de Habilitación (SUH) de carácter obligatorio para hospitales, clínicas, centros médicos(2-4) el cual establece normas, requisi­tos y procedimientos mediante los cuales se registra, verifica y controla el cumplimiento de condiciones básicas de capacidad tecnológica y científica, de su­ficiencia patrimonial y financiera y de la capacidad técnico-administrativa, indispensables para entrar y permanecer en el sistema de salud; con ello se busca dar seguridad a los usuarios frente a los potenciales riesgos asociados a la prestación de servicios de salud.

 

Otro componente del SGCS que aporta valor agrega­do y de gran impacto para las Instituciones Presta­doras de Servicios de Salud es el Programa de Audi­toría Interna para el Mejoramiento de la Calidad el cual determina la importancia del seguimiento para garantizar que los estándares de calidad se mantienen y mejoran en forma permanente.

 

De otro lado, los procesos nacionales e internaciona­les de Acreditación en Salud son voluntarios en cuyo caso las instituciones prestadoras de servicios aceptan que sus procesos sean auditados transversalmente en sus estándares asistenciales, de gobierno, de liderazgo, financiero, apoyo administrativo, gerencia de la infor­mación y de ambiente físico, por el ente igualmente acreditado para tal fin. Son procesos complejos y completos de evaluación que permiten detectar fortalezas y oportunidades de mejoramiento de los procesos y los planes de acción concretos para desaparecer la va­riabilidad de los mismos y así garantizar un mejor servicio.

 

Los procesos de habilitación y acreditación implican que realmente se desarrolle en el interior de la orga­nización una cultura de mejoramiento continuo, res­ponsable, donde se ajusten los procesos, se midan los resultados alcanzados frente a lo esperado, se esta­blezcan planes de acción para corregir debilidades y garantizar el cumplimiento de estándares. Esta es una tarea ardua que exige disciplina y compromiso. Son muchos y variables los frentes que se deben auditar de manera permanente con un enfoque de seguridad en la atención.

 

Los hospitales donde en realidad existe la cultura de “brindar al paciente, su familia y a la comunidad ser­vicios hospitalarios con los más altos niveles de cali­dad y seguridad”, siempre deben estar “listos” para ser visitados por los entes reguladores. El cumplimien­to de las directrices y el compromiso de entregar un servicio de calidad deben convertirse en un modo de vida con comportamientos que reflejen que se han interiorizado los conceptos de calidad, se viven y prac­tican en el día a día.

 

La Habilitación le abre el camino a la entidad hacia la obtención de niveles altos de prestación de servi­cios en donde todos los factores son importantes; exi­ge un alto nivel de cumplimiento y seguimiento a los diferentes procesos, fortalece el trabajo en grupo, obli­ga a mirar la organización hacia adentro de manera objetiva, establecer planes de acción con seguimien­to y medición. Crea una cultura de mejoramiento con­tinuo la cual se ve fortalecida si hay una metodolo­gía gerencial que contribuya a analizar las causas- efectos de las desviaciones en los resultados esperados -Metodología Seis Sigma.

 

Es indiscutible que ser un hospital habilitado conlle­va, sin excepción, al cumplimento de estándares exi­gentes de calidad, oportunidad y seguridad en la pres­tación de servicios iniciando el sendero para la obten­ción de la Acreditación Nacional.

 

Este proceso unido al de Acreditación Nacional forta­lece las organizaciones de manera importante, trae la implementación de programas y procesos que son re­levantes para el paciente y su familia, y que talvez en el ambiente eminentemente de servicio no es fácil vislumbrar. Ejemplo de ello son la comunicación aser­tiva del médico con su paciente, la educación que se debe brindar a él y a su familia sobre la patología de consulta, la importancia de elaborar el plan de aten­ción y de alta desde el mismo día en que el paciente ingresa al centro hospitalario y el seguimiento ambu­latorio y demás servicios que complementan la aten­ción médica haciéndola más humana y cercana al en­fermo.

 

Recorrer estos dos caminos y mantener vigentes las certificaciones, facilita la búsqueda de la Acreditación Internacional con su impacto en el reconocimiento internacional y por ende en la exportación de servi­cios. Esta oportunidad es valiosa si se tiene en cuen­ta la calidad de nuestros profesionales, la disponibi­lidad de tecnología de punta, instalaciones físicas adecuadas y tarifas totalmente competitivas. La Acre­ditación Internacional hace énfasis en brindar una atención segura al paciente; y algunos de los aspec­tos que evalúa son los elementos identificadores del paciente (nombre y documento de identificación), la prevención de caídas, el traslado intrahospitalario, la referencia y contrarreferencia, la educación e informa­ción, el consentimiento informado, las listas de chequeo y la gestión de medicamentos y dispositivos médi­cos.

 

Todas las instituciones de salud deben estar habilita­das para prestar los servicios y no necesariamente es­tar acreditadas. Sin embargo, buscar la acreditación constituye una ventaja competitiva, crea oportunida­des de mejora, favorece el enfoque de la trazabilidad en la prestación del servicio, mejora el trabajo en equi­po y ante todo genera la cultura de medir y avanzar hacia la excelencia.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

1. República de Colombia. Decreto 1011 de 2006. Sistema de Garantía de Calidad de los Servicios de Salud -SGCS- del Sis­tema General de Seguridad Social en Salud. Disponible

en:http://www.minproteccionsocial.gov.co/VBeContent/library/documents/DocNewsNo18452DocumentNo9399.PDF. Consul­tado: mayo de 2009.

 

2. República de Colombia. Resolución 1043 del 3 de abril de 2006.

Disponible en: http://www.dssa.gov.co/dowload/Res1043.pdf. Consultado: mayo de 2009.

 

3. República de Colombia. Resolución 2680 del 3 de agosto de 2007. Disponible en:

 http://www.minproteccionsocial.gov.co/VBeContent/NewsDetail.asp?ID=16448&ID

Company=11. Con­sultado: mayo de 2009.

 

4. República de Colombia. Resolución 3763 del 18 de octubre de 2007. Disponible en:

http://www.minproteccionsocial.gov.co/VBeContent/library/documents/DocNewsNo16

712DocumentNo5368.PDF. Consultado: mayo de 2009.

  

 


 

Ana Catalina Vásquez Quintero

Directora del Hospital Universitario Fundación Santa Fe de Bogotá

Correspondencia: Catalina.vasquez@fsfb.org.co

Aceptado para publicación: mayo de 2009  

 

 

 

 

 

 

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