REVISTA DE ENFERMERÍA

 

 

 

PERCEPCIÓN DE LOS COMPORTAMIENTOS DE CUIDADO DE ENFERMERÍA

DEL ANCIANO MAYOR DE 60 AÑOS Y DE LOS PROFESIONALES DE ENFERMERÍA

EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN.1

 

PERCEPTION OF BEHAVIOR IN THE NURSING CARE IN THE ELDERLY OVER 60 YEARS

AND OF THE NURSING PROFESSIONALS IN THE FIRST LEVEL OF CARE

 

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Itza Leiliana Camargo B.*

 

RESUMEN

 

Los programas de atención de salud para el adulto mayor (anciano) reflejan la crisis de los servicios de atención ambulatoria, caracterizada por la carencia de insumos y de personal suficiente para desarrollar las acciones necesarias con el fin de ofrecer servicios de salud a la población, en especial a la menos favorecida.

 

Este estudio demostró que el conocimiento adquirido en relación con la percepción de los comportamientos de cuidado, además de contribuir a la adecuada toma de decisiones en el orden de la promoción de la salud y educación de la salud, ayuda a cualificar el desempeño profesional de la enfermera en sus acciones y comportamientos en atención primaria de salud.

 

Palabras clave: adulto mayor, promoción de salud, atención primaria, enfermería.

 

ABSTRACT

 

The programs of care for the elderly show the crisis in the ambulatory health care services, crisis that is characterized by the lack of supplies and of sufficient personnel in order to provide the necessary services to the communities, espe-cially those of the lower socioeconomic strata.

  

The present study demonstrates that the knowledge acqui-red relating to the perception of care, aside of contributing to the processes of decision making pertaining the promo-tion of health and health care education, contributes to the qualification of the work of the professional nurse in her activities and behavior at the first level of care.

 

Key words: Elderly adult, promotion of health, primary health care, nursing.

 

 

INTRODUCCIÓN

 

El análisis de la oferta de servicios en función de los objetivos de salud propuestos en las políticas de Estado, hacen pensar que los aspectos mencionados inciden en la calidad del cuidado que brinda la enfermera, al no responder a las necesidades de salud de los diferentes grupos poblacionales. El desarrollo y logro de metas re-quiere transformaciones profundas en función de las necesidades reales de los usuarios de los servicios de salud.

  

ÁREA PROBLEMÁTICA

 

A partir de 1978 los Sistemas de Salud, tanto en el ámbito nacional como internacional, se han orientado hacia el desarrollo de la estrategia de Atención Primaria en Salud lo cual ha permitido iniciar una fase de definición y delimitación del lugar profesional de enfermería en este ámbito.(1)

 

La evolución del conocimiento de enfermería ha favorecido que la profesión tome relevancia y se deje de pensar en la misma como oficio para visualizarla como una profesión. Gracias a ello, con la puesta en mar-cha de las consultas de enfermería y el desarrollo de actividades como control de patologías crónicas y educación sanitaria se han creado los espacios necesarios para la investigación y se ha valorado la satisfacción de la población ante los cambios del rol tradicional que ejercía la enfermera.(2)

 

A través de los años la profesión de enfermería ha avanzado en la definición del metaparadigma, atravesando procesos filosóficos, construyendo modelos conceptuales hasta concentrarse en lo teórico, sujeto a la revisión continúa como una respuesta del diálogo sucesivo, el debate y la investigación.

 

Este avance ha permitido ofertar cuidado de calidad, y hoy más que nunca existe una clara conexión entre la percepción del usuario y la atención recibida. Sin obviar que la calidad del cuidado aumenta la moral de los profesionales y mejora la valoración que de ésta tienen no sólo los pacientes sino todo su entorno inmediato.

 

Esto cobra especial relevancia en la enfermería, pues su esencia es el trato humano, entendido éste como servicio a la persona y respeto a su dignidad y en donde las acciones de enfermería polivalente, altamente flexibles y cargadas de sensibilidad con el trato humano, son expresadas a través de la práctica y la interpretación de los patrones del conocimiento (empírico, personal, ético, estético) y pueden llevar al conocimiento y a la valoración del cuidado.(3) Lo cual sin temor a equivocarnos depende de la visión que se tenga del cuidado.

 

Valorar el cuidado desde la perspectiva del usuario es cada vez más necesario; porque así es posible obtener un conjunto de conocimientos y actitudes asociados en relación con el cuidado recibido, con los cuales se adquiere información que beneficia a la organización proveedora de los servicios de salud, a la enfermera como prestadora directa y a los usuarios mismos y satisfacer sus necesidades y expectativas.(4)

 

Hoy en día se reconoce que la práctica de enfermería trasciende lo mera-mente biológico e instrumental, ya que parte de una relación personal que se caracteriza por la reciprocidad, la empatía con el otro y la responsabilidad ante las necesidades del paciente, y que la administración de los cuidados requiere el reconocimiento de la experiencia humana del otro, de sus creencias, de sus percepciones, de sus valores y de sus sentimientos.(5)

 

La visión futurista de la enfermera preocupada por el adulto mayor (anciano), el respeto que inspira, la necesidad de contribuir al logro de un buen estado de salud durante la última etapa de la vida, así como obtener la calificación profesional para el desarrollo de consultas de enfermería en atención primaria, motivaron la selección del problema.

 

JUSTIFICACIÓN

 

El ser humano es un sistema complejo de funcionamiento fisiológico, psicológico, histórico- espiritual, social y político, tanto en sus posibilidades esenciales como de sus realidades.(6) que actúa en transacción directa con otras condiciones del entorno, que genera sentimientos, actitudes y reacciones emocionales diversas como equilibrio interno de supervivencia humana, debido a que el hombre es visto no tanto como individuo aislado sino en su relación social.(7)

 

El adulto mayor (anciano) que acude a las consultas de enfermería tiene que confrontar constantes tensiones psicológicas, físicas y sociales tales como ansiedad, depresión, cólera, ira, negación, culpa, disminución de la autoestima, según la situación que lo aqueje.(8) De esta manera la unidad holística del individuo sufre resquebraja-miento, genera reacciones emociona-les negativas, las cuales hacen que manifieste diversas actitudes hacia la consulta como la inasistencia a las mis-mas, el rechazo al personal de enfermería o, por el contrario, la asistencia continua a controles y la dependencia del recurso de enfermería.

 

La participación de la enfermera en las consultas es de gran importancia porque constituye el único nexo entre el anciano y los demás integrantes del equipo de salud, gracias a la alianza terapéutica dinámica lograda se ayuda a afrontar la gran batería de reacciones emocionales y psicológicas.(8)

 

El anciano ve a la enfermera como el profesional mejor preparado para asumir la responsabilidad de su atención integral, por las cualidades que posee y que incluyen delicadeza, paciencia, sencillez y transparencia en su actuar basado en el conocimiento científico. (9)

 

Con base en ello, la población de adultos mayores panameña necesita que el sistema de salud le proporcione acciones de salud dirigidas al mantenimiento de la salud, prevención de las enfermedades y recuperación de calidad cuando lo requiere. Las posibilidades para lograr un servicio eficiente, eficaz, requieren preparar al personal para que use sus capacidades de forma creativa y se adapte a las expectativas de los diferentes pacientes.

 

En este proceso la percepción que el usuario tiene del servicio de salud in-fluye en la toma de decisiones, sobre todo frente al cuidado de enfermería, pues las actividades de trato directo con el usuario son las que más han de valorarse para asegurar un cuidado de calidad.

 

Por este motivo la percepción del paciente, en relación con el cuidado de enfermería, debe ser estudiada con base en las siguientes razones: 1. el nivel de satisfacción del paciente refleja la calidad del cuidado recibido en forma afectiva; 2. la insatisfacción del paciente no atrae pacientes al campo alta-mente competitivo del cuidado de salud; 3. los usuarios de cuidado son capaces de definir la calidad del cuidado que reciben.(10)

 

Sin obviar que la percepción de la enfermera de su propio cuidado debe ser estudiada dado que: le permitirá profundizar en el cono-cimiento del cuidado desde el rol propio; 2. reflexionar sobre la importancia y dedicación que dan a las actividades y comportamientos propios del rol que desempeñan y 3. demostrar a los usuarios, mediante su comportamiento, el conocimiento, habilidad, destreza y calidez humana que garanticen la calidad del cuidado.

 

  


 

1 Primer lugar Premio a la Investigación en Enfermería Clínica. Departamento de Enfermería del Hospital Universitario Fundación Santa Fe de Bogotá, IV Congreso Profesionales de Enfermería Clínica, Bogotá, Colombia, septiembre 25-27 de 2008.

 

* PhD. Enfermería. Sub-Jefe Regional de Enfermería, Panamá, República de Panamá

Correspondencia: itza63@hotmail.com

Recibido: septiembre de 2008

Aceptado para publicación: septiembre de 2008

Actual. enferm. 2008; 11(4):8-15

 

 

 

 

 

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