REVISTA DE ENFERMERÍA

 

 

 

LA HUMANIZACIÓN DEL CUIDADO

A LA LUZ DE LA LEY 911 DE 2004

 

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Finalmente el 5 de octubre de 2004 y después de múltiples inconvenientes, reuniones, conversaciones y la tenacidad de los Tribunales Éticos de Enfermería, especialmente del Nacional, el presidente de la República de Colombia sanciona la ley 911 de 2004, “Por la cual se dictan disposiciones en materia de responsabilidad de ontológica para el ejercicio de la profesión de Enfermería en Colombia; se establece el régimen disciplinario correspondiente y se dictan otras disposiciones”,(6) con la función principal de fomentar, y promover la calidad del cuidado integral y humanizado de la salud y la vida de los individuos, los colectivos y el cuidado del entorno, garantizando un ejercicio profesional, ético y técnico científico.

 

El código deontológico de enfermería está compuesto por una parte sustantiva, que define principios y valores éticos; el acto de cuidado de Enfermería; condiciones para el ejercicio de la enfermería; responsabilidades del profesional de enfermería con los sujetos de cuidado, con los colegas y otros miembros del equipo humano de salud, con las instituciones y la sociedad, en la investigación y la docencia y con los registros de enfermería. Mientras que la parte procedimental, consagra el proceso deontológico disciplinario y las sanciones, planteado éste en términos de cumplir una clara función reeducadora, un fin preventivo y el mantenimiento de una conciencia ética en los profesionales. Es así como los Tribunales Éticos de Enfermería se constituyen en cuerpos colegiados de carácter privado en ejercicio de funciones públicas.

 

EL CÓDIGO DEONTOLÓGICO DE ENFERMERÍA: UNA LEY.

 

La deontología es el conjunto de deberes de los profesionales que han de inspirar su conducta. De ese conjunto de deberes de los profesionales de Enfermería es que se trata la Ley 911 de 2004. En consecuencia, los tribunales cumplen funciones públicas delegadas por el Estado, al tiempo que promueve la autonomía profesional, el derecho a la autorregulación y el control por sus pares.

 

Diego Gutiérrez Gambín, define: “La Ley es una norma jurídica, elaborada, dictada y publicada por la administración u órgano competente de un estado, nación o autonomía, teniendo unos requisitos, como son: 1. legalidad, estando establecida de acuerdo con los procedimientos y requisitos que el ordenamiento jurídico del estado, nación, o autonomía así lo dicta y legisla; y 2. Publicidad, estando publicados para el general conocimiento de la población sobre la que legisla, y siempre, según el carácter de la ley la estructura jurídica de quien legisla”.(4)

 

 Para terminar quiero traer en primer lugar lo que registra la Página de Ética No. 2, “Adela Cortina, hoy anota que lo realmente importante, al referirse a los Códigos de Ética, “no es sólo que existan sino que se conozcan y apliquen. Aunque su explicitación escrita no sea suficiente, si es necesaria para que profesionales y afectados sepan mínima-mente a qué atenerse. A pesar de sus detractores, son uno de los caminos más eficaces para comenzar a tener conciencia de la responsabilidad social de un ejercicio profesional”.(4)

 

Retomando a Diego Gracia “nuestra sociedad ha relegado la moral al ámbito de lo privado porque piensa que el orden normativo de la vida es patrimonio del derecho. Cae en el politeísmo del derecho, y nunca el derecho podrá suplantar o sustituir a la ética”. Y nunca una ley podrá hacernos mejores, la conciencia moral y la responsabilidad social sí.

 

 Finalmente, es pertinente recordar la máxima de Florence Nightingale “no dejar prosperar la mediocridad.” Así como la calidad es un imperativo ético, la sensibilidad, la calidez, la caridad y humildad son imprescindibles en el cuidado.

 

 En el desempeño de las funciones del Tribunal Departa-mental, primera instancia del proceso deontológico disciplinario profesional, impacta sentir el dolor del quejoso, el paciente y la familia, la rabia que siente ante la soberbia, la indolencia, la arrogancia y la falta de sentido común y de caridad del individuo que brinda cuidado, pero especialmente del personal de enfermería.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

1. Ley 266 de 1996. República de Colombia.

 

2. García Cardona G. La noción de profesión, su ser y su sentido: referentes éticos morales. En: Problemas de ética aplicada. Colección Bios y Ethos 4. Bogotá: Ediciones El Bosque. 1997. p. 99-102.

 

3. Código de ética de Enfermería. Guía para el ejercicio profesional. ACOFAEN,1998. Disponible en: www.acofaen.org.co. Consultado: agosto de 2007.

 

4. Página de Ética No. 1 y 2. Tribunal Nacional Ético de Enfermería. Disponible en: www.trienfer.org.co. Consultado: agosto de 2007.

 

5. Gracia D. El juramento de Hipócrates en el desarrollo de la medicina. En: Fundamentación y enseñanza de la bioética. Segunda Ed. Bogotá: Editorial El Buho. 2000. p. 133-8.

 

6. Ley 911 de 2004. República de Colombia.

 

 


Sonia Echeverri de Pimiento, Enfermera, Magíster en Bioética, Servicio de Soporte Metabólico y Nutricional. Hospital Universitario Fundación Santa Fe de Bogotá. Magistrada (Presidenta) Tribunal Departamental Ético de Enfermería. Bogotá, D.C., Cundinamarca, Boyacá, Meta, Casanare y Amazonas.Correspondencia: [email protected]: mayo de 2007Aceptado para publicación: mayo de 2007 

 

 

 

 

 

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