REVISTA DE ENFERMERÍA

 

 

 

LA HUMANIZACIÓN DEL CUIDADO

A LA LUZ DE LA LEY 911 DE 2004

 

 Haga su consulta por tema

 

 

El Código de ética responde, entonces, a la confianza que ha depositado la sociedad en la idoneidad de los profesionales de enfermería, a las expectativas de excelencia de la profesión misma, la sociedad y el Estado.(4)

 

Respecto a la responsabilidad que adquiere la enfermera al aceptar el Código de ética, traigo a colación lo escrito por Diego Gracia: “Responder es por ello, comprometerse a algo o prometer algo, y responsabilidad la cualidad o condición de quien promete o se compromete.”

 

Agrega Gracia: “Es importante no perder de vista este significado originariamente religioso del término responsabilidad, pues él puede aclarar el carácter pre jurídico o metajurídico que en su raíz poseyó este vocablo. Podría hablarse de dos tipos de responsabilidad, una “fuerte” o moral y otra “débil” o jurídica. En este sentido, el autor cuestiona si la responsabilidad profesional es fuerte o débil. Responde, así como hay dos tipos de responsabilidades la fuerte y la débil, hay dos tipos de ocupaciones, las fuertes y las débiles que tradicionalmente se han llamado “profesiones” las primeras, y “oficios” las segundas.(5)

 

Si consideramos la enfermería una profesión, más que un oficio, le cabe entonces una responsabilidad fuerte, se halla sometida a una responsabilidad moral.

Mientras que los oficios u ocupaciones han gozado a lo largo de la historia occidental, de responsabilidad débil, es decir jurídica. Concluye Gracia: “la tesis clásica ha sido que el control jurídico y penal es suficiente en el caso de los oficios manuales, pero en el de las profesiones es necesario el máximo compromiso, que por ello mismo ha de ser religioso y moral.”(5)

 

¿Debe haber, entonces, una moral profesional? El autor cita el artículo escrito por Benajamin Freedman, titulado A Meta-Ethicsfor Professional Morality, en el que llamó la atención sobre las peculiaridades de la “moral profesional” frente a la “moral ordinaria”. La moral profesional tiene siempre un carácter no ordinario o extraordinario, aquél por el que se permiten hacer y omitir al profesional ciertas cosas prohibidas por la moral ordinaria al común de los mortales. Así se explica que la moral profesional se adquiera median-te un compromiso o contrato, y que guarde siempre las dis-tancias respecto de la moral ordinaria mediante consignas como la del secreto.”(5)

 

 

LA LEY 911 DE 2004

 

En 1991 un grupo de enfermeras reunidas en un trabajo colaborativo entre la OPS/OMS y la Asociación Colombiana de Facultades de Enfermería, preocupadas por los aspectos éticos del quehacer de enfermería, asistencia y docencia, se dieron a la tarea de iniciar la compilación de principios y normas éticas en el Código de Ética del profesional de enfermería. Más adelante, éste sería el pilar fundamental en la elaboración del Código Deontológico que rige al profesional de Enfermería en Colombia.

 

Cinco años después y tras la gestión de un grupo de enfermeras en coordinación con la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia, ANEC, el Congreso de la República sancionó la ley 266 de 1996, la cual reglamenta el ejercicio de la profesión de enfermería, define la naturaleza y el propósito de la profesión, determina el ámbito del ejercicio profesional, desarrolla los principios que la rigen, determina sus entes rectores de dirección, organización, acreditación y control del ejercicio profesional, las obligaciones y los derechos que se derivan de su aplicación. Crea el Consejo Técnico Nacional de Enfermería como un organismo de carácter permanente de dirección, consulta y asesoría del Gobierno Nacional, de los entes territoriales y de las organizaciones de enfermería, con relación a las políticas de desarrollo y ejercicio de la profesión de enfermería en Colombia.(1) Conforma, también, el “Tribunal Nacional de Enfermería, con autoridad para conocer de los procesos disciplinarios, ético-profesionales que se presenten en la práctica de quienes ejercen la enfermería en Colombia.”

 

Corresponde al Consejo Técnico de Nacional de Enfermería “Establecer requisitos para ser miembro del Tribunal de Ética de Enfermería, abrir convocatoria, elegir a sus miembros y presentarlos al Ministerio de Salud para su ratificación”.(1)

 

Según lo dispuesto en la Constitución Colombiana de 1991, los Códigos de Ética deberán convertirse en Ley de la Re-pública, por lo tanto, el Tribunal Nacional Ético de Enfermería (TNEE), que inició labores en enero de 1997, emprendió la titánica tarea de conseguir su aprobación en el Congreso de Colombia, con la valiosa ayuda de importantes senadores y enfermeras a favor del Código, pero también con el cuestionamiento de algunas enfermeras que estaban en contra de la Ley Deontológico de Enfermería, proceso que habría de durar cerca de cinco años.

 

En mayo de 2001, después de la debida convocatoria, el TNEE selecciona y realiza el nombramiento de las enfermeras que conformarían el primer grupo de magistrados y conjueces para el periodo de cuatro años (2001 – 2005) de los Tribunales Departamentales Éticos de Enfermería de Bogotá y CUNDINAMARCA; Valle del Cauca y Cauca. En el año 2006, creó el de Caldas, Risaralda y Quindío. Re­estructuró los TDEE anexando otros departamentos a los existentes; es así como al TDEE de CUNDINAMARCA, Bo­gotá, DC., adiciona Boyacá, Meta, Casanare y Amazonas. Al Tribunal Departamental Ético de Enfermería del Valle del Cauca y Cauca, agrega Nariño y Putumayo. 

 

 

 

 

 

| Ver más Revistas | Revistas Médicas | Medicina |