UNA APROXIMACIÓN A LA CIENCIA Y EL ARTE

 

Actualmente, la mayoría de las religiones no acuden a una imagen representativa de sus deidades o de Dios, sino de un ser viviente que lo represente para poder comprender a Dios:el profeta.

Por ejemplo, en el judaísmo Jehová se comunica directamente con Moisés; el budismo hace referencia a una realidad Buda equivalente a Dios, lo mismo el hinduismo con Brahma, el confucionismo con Confucio, los egipcios con el dios Ra (Sol), el taoísmo con su profeta Lao, el islamismo con Alá y su profeta Mahoma y el cristianismo con Jesucristo; en el catolicismo sucede todo lo contrario, utilizan imágenes para representar a sus “santos”. He aquí una pregunta ¿por qué la necesidad de representar o lo con tra trario?, es decir ¿la necesidad y la prohibición de hacerlo? La repuesta puede radicar en las tendencias a la evidencia y concretización real de unas religiones y otra a la prohibición, porque equivaldría a tener el control del concepto en una corporización, lo cual contradice el concepto de omnipotente y del Todo, este último sólo se podía ubicar en el Dios padre; el hijo no puede ser omnipotente. Aquí recuér dese todo el mecanismo psíquico que opera en el complejo de Edipo.


Figura 4. El Big Bang

Qué relación hay entre mito, ética y concepto de Dios? La respuesta se podría simplificar con que todo parte de Dios, del cual a su vez parte la ética (e incluso el mismo mito como posibilidad de construcción de un concepto).

Podemos aceptar esta afirmación a grandes rasgos, pero ella no nos da luces para mejorar nuestra comprensión a través de un pensamiento evolutivo.

Entendamos que las partículas subatómicas mismas y los espacios que ocupan tienen una ordenación. La teoría del Big Bang tuvo también su ordenación, evolución y desarrollo.

Aquí vendría nuevamente la simplicidad dentro de la complejidad: todo tiene una tendencia tanto al orden como al desorden para poder mantenerse; el orden y el desorden están implícitos en el ser y no ser, en la materia y antimateria. Si bien la física y la mecánica cuántica han construido teóricamente estos fenómenos, todavía no se pueden demostrar. Tampoco se pueden realizar predicciones sobre la materia, la energía energía y el vacío más allá de las teorías y de las evidencias que tenemos. Sabemos, por ejemplo, que unas partículas subatómicas se conjugan para ser parte del átomo y que éste a su vez posee la tendencia a unirse a otros para configurar moléculas, y así sucesivamente. De todo esto vienen el principio y el fin, y la respuesta obvia sería la que nos da el concepto de Dios Creador o primera causa y así se habla del principio y el fin, del cual me ocuparé en uno de los capítulos del libro.


Figura 5. El universo después del Big Bang

Una de las preguntas que ha surgido en mis inquietudes del conocimiento científico se refiere a: ¿qué produjo y cómo se hizo la vida?, ¿fue a partir de los átomos de hidrógeno, oxígeno, carbono, nitrógeno y fósforo? Existen dos directrices que responden a estas preguntas: La primera es simple todo provino de una fuer za supernatural y la otra respuesta es más compleja, pues nos hace pen sar en las características emergentes de los procesos internos que lleva ron a formar las estructuras molecu lares para configurar la vida, (molé cula del ADN), el reconocimiento molecular, el intercambio de órbitas de electrones, los isómeros, las partí culas subatómicas a partir de los quarks, la antimateria, el vacío, la entropía, los equilibrios y desequilibrios térmicos, la situación simple y caótica, la réplica molecular y estructuras más complejas, para formar sistemas autopoiéticos con energías positivas, negativas y partículas neutras con lo cual permite la interrelación, el intercambio y el movi miento.

Todo esto son evidencias científicas que hacen pensar en los orígenes del universo.(4)


Figura 6. Átomos de Hidrógeno, Oxígeno y Molécula del Agua

Aquí sólo quiero mencionar cómo fueron construyéndose algunos principios en las diferentes especies antes de llegar al Homo erectus y al Homo sapiens; por ejemplo, el principio de selectividad de las comidas, los te mores a la violencia, las reacciones de fu ga o parálisis y la búsqueda de soluciones, el temor a la lucha con el supremo macho de la manada, la elección de la hembra por el macho y la limpieza de los ovíparos y mamíferos. En otras palabras, las fases oral, anal y genital estudiadas por Abraham y Freud en el hombre fueron resultado de todo un desarrollo de las especies, con prohibiciones y temores, con el sí y el no (aprobación y rechazo), con tabúes referentes a lo que se puede comer o no, el amamantamiento, el no matar, la renuncia al incesto y muchas otras prohibiciones. Salta a la vista que todo esto es consecuencia de la lucha por la conservación de las especies, por la consecución de la identidad individual y grupal y por la defensa de las mismas. Así también nacen la ética, la moral y el Superyó o conciencia moral. Así también se originan los rituales que dan forma al mito y tienen sus efectos culturales. Podemos decir también que el rito mitifica, pero al mismo tiempo el mito requiere un ritual que confiera poder: por ejemplo, el rito del grado de médico o especialista. Se es médico cuando se recibe el título, antes no. Recorriendo la historia de los antiguos dioses y sus rituales nos encontramos con los sacrificios. Hubo sacrificios humanos, por ejemplo, entre los ma yas, toltecas y aztecas. Entre los sume rios fueron sustituidos por los sacrifi cios de animales, como se pone de presente en la prueba de Abraham: justo antes de propinar el golpe mor tal a su hijo Isaac, el patriarca recibe de Dios la orden de cambiarlo por un cordero. He ahí el sometimiento a la autoridad del “poder de Dios Padre”. Por su parte, las antiguas divinidades amerindias y chinas tenían diferentes funciones. Unas eran infernales y otras celestiales, y dependiendo de cómo muriera el ser humano (ahogado, en combate o de parto) iría a uno u otro dios. Ahí estaban la alternativa y su consecuencia o determinismo. Existen dos sistemas de pensar y de adquirir conocimiento: el mitológico y el lógico. El primero aparece como ficción simplista, mientras que el se gundo se presenta como racional, pragmático, empírico y científico. Aquél trata de escaparse del tiempo y, como lo plantea Adolfo De Fran cis co Zea (2004),  “reza más con lo uni versal y lo inmutable...;no atiende a la lógica y hunde profundamente sus raíces en el inconsciente  personal o en el colectivo”.(5) Asípues, el cono ci miento mitológico toca en los orígenes del ser humano en la fantasía, mien tras que el logos busca, experimenta, curiosea lo nuevo y proyecta el ade lante.


Figura 7. Evolución del Hombre

En el pensamiento mítico encontramos una nueva forma de contar el pasado, la cosmogonía y el nacimiento de lo que hemos conocido a través de la historia de la humanidad. Un gran número de seres humanos han creído o creen en algún mito o tienen el  pensamiento mágico o mítico en un momento de la vida, y más aún cuando se trata de interpretar fenómenos des-  conocidos, pues la mente trata de organizar,conocer y reordenar las nuevas informaciones partiendo de lo que se conoce o se asocia. Recordemos cómo desde hace milenios se ha interpretado la enfermedad, el mal, como si existiera una maldad dentro del ser o hubiera habido una transgresión o culpabilidad por un pecado que conllevara también un castigo. Podemos conectar esto con el  pecado original de los cristianos y con la consiguiente venida de El Salvador. De tal manera, hay en el hombre distintas interpretaciones de los fenómenos físicos, asociados también con las causas de distintos sentimientos (envidia entre Caín y Abel, orgullo, arrogancia, de safío y voracidad en el mito de Adán y Eva, y así sucesivamente). Sugiero al lector referirse a textos sobre la historia de las religiones es critos por catedráticos muy avezados en estos conocimientos (José María Bázquez, Jorge Martínez- Pinna y San tiago Montero, entre otros). Obsérvese que cada tema que he mencionado ya tiene su estudio específico. El mis mo Sigmund Freud publicó impor tantes obras sobre temas afines, tales como Moisés y la religión monoteísta (1939), Tótem y Tabú (1913), El ma lestar en la cultura (1930), Psicología de las masas y El análisis del Yo (1921), La conducta obsesiva y los rituales de los mitos (1907), El sig nificado de la secuencia de las vocales (1911), en el que muestra la prohibición rígida de no pronunciar el nombre de Dios y la pronunciación de la palabra Adonai, Una experiencia religiosa (1918). En un documento inédito de Sigmund Freud que podría referirse a una Antropología Religiosa, descubier to mucho después de su muerte y presentado en un Congreso Psico ana lítico en Montevideo (Uruguay) mues tra cómo Freud  se expresaba clara mente sobre lo que creía del origen de las religiones (“El hombre frente a la muerte”) (“Nosotros y la muerte”, 1915), semejante a lo que él pensaba en “Moisés y la religión monoteísta”, 1939, posterior al documento “Una ex periencia religiosa” 1928. Freud en el escrito citado escribe: “Cuando la civi li zación estableció el mandamiento de que un hombre no debe matar al vecino que odia, al que se opone a su voluntad o la que codicia su propiedad, lo hizo sin duda teniendo en cuenta la existencia comunitaria del hombre, que resultaría imposible de otro modo(6). Era el mandato del Padre- Dios el que regía; sin embargo, al matar al padre totémico, sustituto en autoridad, en organización social (emperadores, reyes, dictadores, jefes de estado o jefes religiosos, magnicidios),  entonces la voluntad y larealización de los deseos podrían tener otros caminos. De una u otra manera, tanto la religión como las organizaciones sociales buscan vínculos afectivos con un sentido de convivencia. Nuestro aparato mental se ha desarrollado en su intento de explorar, conocer y adaptarse al mundo externo. Es ta tarea se cumple también por la ciencia construida por los hombres en su afán de conocer e investigar los modelos de la naturaleza. Si bien la ciencia no es una ilusión, aquella pue de constituir se en otra creencia mági ca y omnipotente. En el siglo XXI, los humanistas y psicoanalistas tendremos que volver a estudiar todas estas creencias y conceptos con respecto a los mitos y los dioses para analizarlos con una perspectiva científica multidisciplinaria, a la vez que con el entendimiento de que tanto la lógica racional como la ilógica irracional proveniente del inconsciente participan en toda esta cosmovisión.


Figura 8. Laguna de Iguaque. Lugar donde nació la humanidad.
Según la mitología Chibcha. "La madre y su hijo con quien cuando fue adulto se casó y pobló la tierra cuando envejecieron volvieron al lugar, se convir tieron en serpiente y se hundieron en el agua".

Si hacemos caso de las escrituras sagradas, como por ejemplo el Corán, vemos que Adán como el primer hombre es un arquetipo universal. También lo son todos los profetas y los protagonistas de los mitos. Así pues,  tanto el politeísmo como el monoteísmoy sus correspondientes rituales participan en la construcción de ideas, conceptos y creencias. Todo esto, tiene que ver con la  significación de las pa labras idea y concepto. Obviamente,estos textos conllevan cierta secuencia histórica, mas no pretenden ser una historia de las culturas, y menos aún de las religiones. Cuando el lector de estos textos se enfrente a la idea y concepto de Dios,  lo hará también con las creencias y la fe en el mismo; de igual manera, podráautoanalizarse y ubicarse en una u otra  posición. Hay que hacer la salvedad que algunos seres tienen miedo de creer por comprometerse, otros creenpor miedo a no tener creencias divinas sobre naturales, pues las explicaciones  son insufi cien tes y conllevan a la necesidadde creer en “algo  sobrehumano” que denomina mos Dios. En síntesis“creo por miedo o tengo miedo a creer, o creo por una necesidad imperiosa a creer ”. Hace un siglo se decía: “si no le tienes miedo a Dios ténselo a la sífilis”, hoy es al Sida; con ello es tenerle miedo a la  muerte. Resulta que el hombre se juega la vida, y algunas veces ha perdido el respeto y el valor de la misma,por que, para algunas personas, lo único existente es la realidad perceptible en el aquí ahora; de tal manera, lo demás pierde valor. El valor a su  vez, se ubica en el placer físico inmediato, sin contar con los valores espirituales individuales y colectivos, que implican una armonía interna y externa, la cual nos hace sentir en la paz de nuestra existencia.


Figura 9. Puesta de sol. En todas las mitologías el sol es el Padre Dios, de donde proviene la vida.

Ocurre que muchos científicos no se atreven a pensar y comunicar sus dudas, su no creencia en lo sobre natural, algunos lo hacen por temor a ser considerados ateos y con ello a ser rechazados dentro de la colectividad, mas cuando no se ha penetrado en el  estudio de los conceptos que le hacen dudar; otros sólo se reducen a la tenencia de la “fe llamada de carbonero”, sin complicaciones teo y filosóficas y por ende sin penetrar en losmismos temas abstrusos. Para mu chos, este escrito les ayudará a ahon dar en las ideas, conceptos y creencias o no, de y en Dios. En el mundo científico psicoanalítico, existen unos pocos psicoanalistas que se refieren a cómo el psicoanálisis apli cado no es psicoanálisis, pues éste sólo se refiere al que acontece en la situación y proceso clínico analítico, en la relación dual (paciente-analista). Esto que parece purista y restringido, en parte, a la  técnica analítica, se presenta por una dificultad de entender cómo el mismo Freud abrió la puerta al entendimiento de los hechos y fenómenos mentales individuales y colectivos, míticos o histórico-sociales que tienen sus orígenes en configuraciones y  mecanismos mentales, con modelos primarios construidos a través  de los vínculos subjetivos e intersubjetivos,   través de milenios. Así, el mismo Freud se refirió al complejo de edipo y castración a través de  generaciones. Lo que Freud no estudiófueron los modelos repetitivos en las especies animales con los postulados etológicos (pues él no era etólogo), y posiblemente lo que sólo le interesaba era el ser humano. Sin embargo, si observamos hoy día el comportamiento animal, encontramos  cuan importante es la relación vincular animal (madre-hijo-padre) en el aprendizaje por la supervivencia y otras  onductas, así como la de la crianza; por ejemplo, encontramos experiencias de adopción de hembras depredadoras del animal abandonado o huérfano de madre y al mismo tiempo objeto de ser depredado; es decir, los papeles (roles), también se invierten y el instinto materno de protección se conserva; u ocurre lo contrario, la madre abandónica deja la prole a su destino y sólo importa la consecución del macho para la  cópula y reproducción, dejando de lado la maternidad.


Figura 10. La tierra suspendida en el espacio sideral vista desde la luna. Todo es luz y oscuridad, conciencia e inconciencia, vida y muerte mortalidad e in mortalidad, finito e infinito.

Esto que observamos en los animales, también es detectado en los seres humanos. Así mismo existen nodrizas en unas y otras especies. Volviendo a la no aceptación del psicoanálisis aplicado esto puede aparecer por el temor de ser descu bierta la intimidad por otros; de tal manera, se rechaza el análisis aplica do; sin embargo se realiza en la vida cotidiana para interpretar las acciones de otros que despiertan envidia y por ende celos y rivalidad. He aquí otra versión de la negación científica con un pseudocientifismo defensivo, el cual se origina por una rigidez técnica la cual podemos usar como una gran resistencia a las partes vulnerables las que tenemos que proteger con una negación y aún con el silencio. De es to último, concluimos que el autor de estas líneas no puede guardar silencio por su propia curiosidad en el conoci miento. Muy seguramente la curiosi dad no será satisfecha y por ende después de mucho analizar nos encon tremos no sólo con más preguntas sino con una oscuridad inmensa que nos deje incertidumbre,  ignorancia y por ende un fondo de ansiedad. Es así parafraseando a Freud como po dría decir que soy dueño de mi silen cio, esclavo de mis palabras y víctima de mis escri tos. “Nada hay tan peligroso como la certeza de tener razón. Nada resul ta tan destructivo como la obsesión de una verdad tenida como abso luta” Francois Jacob. “Como en cualquier ciencia la ausencia de contradicción es indemostrable pero sí presente, además además ninguna ciencia tiene carácter absoluto, ni ninguna teoría del ‘todo’ puede justificar la existencia del universo, y ésta hasta ahora no está encontrada, y es aún imposible por que sería comprender el Todo, lo que significa el infinito de los sis temas formales de complejidad creciente” Gödel. Si existe la creencia y la  fe en Dios, no se requiere pensar más ni prue bas que la sustenten. Si no se cree y no se tiene fe no hay prueba que val ga. Criticar es más fácil que asumir el precio del pensar, preguntándose a cada paso, para luego tomar decisiones sobre si creer o asumir una posición distinta. Más aún la ciencia absoluta tendría que ser infinita y por ahora la ciencia que parte del hombre es finita y solamente la infinitud es una posibilidad  concebida por el hombre.La obra desarrolla la temática propuesta en el título, con la esperanza de no caer en que la Ciencia se convierta en un Mito y éste en un Dios…

 

REFERENCIASBIBLIOGRAFÍCAS

1. Eliade M. Images of Symbols. París: Gallimrd, 1957.

2. Eliade M. Mythes, Réves et Mystéres. París: Gallimrd, 1963.

3. Eliade M. El mito del eterno retorno. Barcelona: Editorial Labor S.A., 1994.

4. Sánchez Medina G. Modelos piscoanalíticos, arquitectura y dinámica del aparato mental. Bogotá: Cargraphics, 2002.

5. De Francisco A. Sobre ideas de vida y muerte. Bogotá: Editora Guadalupe Ltda.. 2001.

6. Sánchez Medina G. Historia, Sociedad Psicoanálisis y Medicina, Bogotá: Cargra phics, 1997.