REVISTA DE ENFERMERÍA
C: Circulación
Una vez permeabilizada la vía aérea y garantizado un volumen corriente efectivo (bien sea el del propio paciente o el aportado mediante ventilación asistida) el procedimiento no debe tomar más de dos minutos. No se debe perperder tiempo buscando pulsos periféricos o intentando auscultar ruidos cardiacos.
Clase IIa
Los reanimadores no entrenados necesitan demasiado tiempo para verificar el pulso carotídeo. La mayo ría de los grupos de reanimación, estudiantes de medicina, paramédicos y médicos demoran mucho más que los 5–10 se gundos recomendados. Por lo tanto, el reanimador que no está entrenado, no debe confiar en la verificación de pulso para establecer la necesidad de compresiones torácicas o la utilización del desfibrilador (Clase IIa).
(3)El personal no entrenado debe buscar signos de circulación: respiración normal, tos o movimiento. Investiga el “MES” y valora si hay respiración normal o no; valora rápidamente al paciente para detectar signos de movimiento.
Si el paciente no respira normal mente, no tose, ni se mueve se inician de inmediato las compresiones torácicas. Esta evaluación no debe llevar más de 10 segundos.
(3)Los grupos entrenados deben verificar el pulso. Cuando se verifica el pulso de una víctima mayor de un año, la arteria carótida es la preferida para palpar, aunque se puede utilizar alter nativamente la arteria femoral. Estos pulsos arteriales persisten aun cuando la hipotensión y la hipoperfusión hagan desaparecer otros pulsos periféricos.
Para localizar la arteria carótida, mantenga extendida la cabeza con una mano sobre la frente y localice la tráquea con el segundo o tercer dedos de la mano. Deslice estos dedos en el surco entre la tráquea y los músculos laterales del cue llo, donde se puede palpar el pulso carotídeo, aplique sólo presión suave para no comprimir la arteria.
Compresiones torácicas
La técnica de la compresión torácica consiste en aplicaciones seriadas y rítmicas de presión sobre la mitad inferior del esternón. Estas compresiones proporcionan circulación debido al aumento generalizado de presión intratorácica o de la compresión directa del corazón.
Lo más probable es que la sangre bombeada hacia los pulmones por las compresiones torácicas y a compañadas de la respiración artificial correctamente, suministre una cantidad adecuada al cerebro y a otros órganos vitales hasta que se pueda practicar la des fibrilación
Para llevar a cabo el masaje cardiaco externo, se recomienda:
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Poner al paciente sobre una superficie dura, si el paciente se encuentra en la cama debe poner se una tabla de preferencia del ancho de la cama, debajo de su espalda para optimizar el efecto de las compresiones y el flujo de sangre al cerebro.Cuando la cabeza está elevada respecto al corazón el flujo sanguíneo al cerebro disminuye o desaparece
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Con la mano localice el margen inferior de la caja torácica del paciente, desplace los dedos hacia arriba hasta el surco donde las costillas se unen al esternón en el centro de la parte inferior del pecho, coloque la parte inferior de la mano, y la otra mano encima de la que esta sobre el esternón (el talón de la mano en el centro del tórax entre los pezones) en forma tal que las dos queden paralelas.•
Los dedos pueden estar extendidos o entrelazados, pero deben mantenerse fuera del pecho.•
Se deben aplicar compresiones vigorosas, rítmicas, que depriman el esternón por lo menos 4-5 centímetros, a una frecuencia de 100 compresiones por minuto (clase IIb).•
Los codos deben encontrarse fijos, los brazos extendidos, y colocados directamente sobre las manos, en forma tal que el impulso de cada compresión torácica vaya directamente sobre el esternón.•
Para lograr mayor presión con el menor esfuerzo, inclínese hacia delante hasta que los hombros estén directamente sobre las manos extendidas.•
El peso natural del cuerpo que cae hacia adelante proporciona la fuerza para comprimir el esternón. (Figura 7)

Figura 7. Masaje Cardiaco
Tomada de: www.imagen.google.com
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Libere la presión torácica entre cada compresión para permitir que la sangre fluya al tórax y al corazón.Después de cada compresión se de be liberar la presión y permitir que el tórax regrese a su posición normal (Figura 8).
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No separe las manos del tórax y no cambie de posición, porque puede perder la ubicación correcta de las manos.•
La respiración artificial y la compresión torácica se debe combinar para obtener una reanimación efectiva del paciente en paro cardiopulmonar.Con uno o dos reanimadores, 15 compresiones torácicas seguidas de dos respiraciones.
Clase IIb.(3)Un masaje cardiaco efectivo es aquel capaz de producir una onda de pulso carotídeo amplia y firme, que se mantenga uniforme durante el tiempo que dure el masaje. Luego del primer minuto de masaje cardiaco externo se debe verificar durante cinco segundos si han aparecido pulsaciones espontáneas, pero si persiste la ausencia de pulso se continúa con el masaje suspendiéndolo durante cinco segundos cada tres a cinco minutos con el fin de establecer si se han reiniciado ciclos cardiacos normales.
La RCCP no debe ser suspendida por motivo diferente al descrito mientras el paciente no recupere su pulso, excepto para intubarlo o desfibrilarlo. En reanimación básica el apoyo circulatorio también exige contener la hemorragia, cuando existe, median te compresión ex terna, mientras el tratamiento definitivo del san grado se lleva a cabo.
(3)Tercer paso: desfibrilación eléctrica precoz. La desfibrilación precoz sugiere que la primera persona que llega a la escena de un paro cardíaco debe contar con un desfibrilador.
(3)Todos los miembros del equipo de salud tienen el deber de practicar la RCP, deben ser entrenados y estar equipa dos para practicar la desfibrilación (cla s e IIA).
La desfibrilación se debe entender como la terminación de la fibrilación.
(3)Es la medida más eficaz para el tratamiento de la fibrilación ventricular impidiendo que evolucione a asistolia favoreciendo la supervivencia del paciente.
Ésta es la maniobra más importante de la cadena de supervivencia, ya que cada minuto de retraso disminuye aproximadamente la posibilidad de que la víctima sobreviva.
La supervivencia después de un paro cardíaco por causa de la fibrilación ventricular disminuye de 7-10% por cada minuto sin desfibrilación. Cuando ésta se practica dentro del primer minuto de la pérdida de con ciencia, la supervivencia puede ser de hasta el 90%. Después de 12 minutos de la pérdida de conocimiento, la tasa de su per vivencia después de un paro cardiaco es de sólo 2-5%.
(3)En los hospitales y centros médicos se debe practicar la desfibrilación precoz a pacientes inconscientes con FV.
clase I. En estas áreas los equipos de salud deben poder administrar una descarga dentro de los 3±1 minutos del paro. Para alcanzar estos objetivos los grupos de reanimación deben estar en trenados y equipados para utilizar des fibriladores.
(3)

Figura 8. Maniobras
de Compresión Relajación.
Tomado de: www.imagen.google.com
El desfibrilador externo automático (DEA) incorpora un sistema de análisis del ritmo y un sistema de recomendación de descarga y algunos no re quieren que se oprima el botón de des carga.
Los cuatro pasos universales para la operación con un desfibrilador automático son:
Paso uno: encender
Paso dos: fije los dos electrodos, uno en el borde esternal superior derecho (directamente debajo de la clavícula) y el otro por debajo del pezón izquierdo y axilar anterior.
Paso tres: analice el ritmo, éste lleva de 5 a 15 segundos. Si hay FV el dispositivo lo anuncia mediante un mensaje, una alarma visual o auditiva.
Paso cuatro: aleje a todos de la víctima y oprima el botón de descarga. Durante la serie de las tres descargas el reanimador no debe interrumpir ni interferir con el patrón de análisis por lo tanto, compruebe los signos de circulación después de las tres descargas y continúe la RCP.
Practique series de tres descargas consecutivas seguidas de un minuto de RCP hasta que el DEA presente un mensaje “descarga no indicada”
(3)En nuestro medio estos desfibriladores son escasos, pero tenemos que exigírselos a los hospitales por su alta efectividad. Con los desfibriladores convencionales (manuales) los pasos para desfibrilar son:
1. Encender el desfibrilador
2. Seleccionar el nivel de energía a 200 julios
3. Poner el selector de derivaciones en “Palas”
4. Aplicar gel a las palas
5. Colocar las palas igual que los electrodos en el DEA (Figura 9)
6. Revisar visualmente la pantalla del monitor y valorar el ritmo (los pasos siguientes contemplan la presencia de FV o TV sin pulso).
7. Anuncie a los miembros del equipo “cargando desfibrilador, alejarse del área”.
8. Presionar el botón de carga.
9. Cuando el desfibrilador esté totalmente cargado, diga con firmeza y voz fuerte “aléjense”
10. Aplique una presión con las palas de 12 Kg (figura 9).
11. Presione los dos botones de descarga al mismo tiempo.
12. Revise la pantalla del monitor si per siste la FV o TV, recargue el desfibrilador.
13. Haga una descarga de 200 J, segunda descarga 200J y tercera descarga a 360 J. No levante las palas del tórax del paciente durante las tres des cargas.
Si las tres primeras descargas no logran la desfibrilación continúe de inmediato la RCP y las recomen daciones del AV CA
(3)Dimensión Humana en la RCP
Los reanimadores que participan en las maniobras de reanimación y fracasan tienen sentimientos de ansiedad, estrés, depresión crónica. Un análisis crítico inmediatamente después de una reanimación y permitir que cada persona analice sus sentimientos y su actuación en la reanimación es pertinente para mejorar. Debe haber una comunicación entre todos los participantes de los aspectos que salieron bien, las que salieron mal: aprovechar este momento para reflexionar, retroalimentar, aprender y proponer cambios entre ellos la incorporación del entrena miento y la práctica.
(3)

Figura 9. Desfi brilación.
Tomado de: www.imagen.google.com
Criterios para suspender la RCP
En el hospital, la decisión de suspender las maniobras de reanimación depende directamente del médico tratante. Los profesionales de la salud deben conocer al paciente, las características del paro, factores como tiempo hasta la RCP, tiempo hasta la desfibrilación, así como la comorbilidad, estado preparo y ritmo inicial del paro. El factor más importante asociado con mal pronóstico es el tiempo de las maniobras de reanimación.
CONCLUSIONES
Las guías de manejo basadas en la evidencia científica del consenso mundial de agosto de 2000, enfatiza:
(3)•
Las acciones durante una emergencia son cruciales para la supervivencia de la víctima. El AVB define esta secuencia de acciones para salvar la vida:- Reconocimiento y acción inmediata en caso de IAM y ACV para prevenir el paro respiratorio y cardíaco
- Respiración artificial en el paro respiratorio
- Compresiones torácicas y respiración artificial en el paro cardiorrespiratorio
- Intento de desfibrilación con un DEA en caso de FV y TV
- Reconocimiento y liberación de la obstrucción total vía aérea superior (OVACE)
- La desfibrilación temprana, propuesta desde 1991
- La toma de pulso central únicamente lo recomienda por personal en trenado
- Valorar signos de circulación.
- Unificar las compresiones cardíacas y las ventilaciones por uno o dos reanimadores de 15 compresiones y 2 ventilaciones por minuto
- Dar el soporte de reanimación básico y avanzado en el menor tiempo posible, en forma secuencial y organizada optimizan las tasas de supervivencia con el cerebro in tacto.(2-4,6)
- Estas maniobras de reanimación básica deben ser dominadas por todo el personal de salud que laboran en el hospital o fuera de éste, e idealmente por toda la población mundial acordado en el año 2000.(1-3)
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Conk-Canella I, García Castrillo Riesgo L, Ruano Marco M, et al. Guías de Actualización Clínica de la sociedad Española de Cardiología en resucitación Cardio Pulmonar. Revista Española de Cardiología.1999; 52(8):589-603.
2. Guidelines 2000 for cardiopulmonary Resu citation and Emergency cardiovascular Care. Circulación 2000; 102 (8):1-66.
3. Recomendaciones 2000 para Reanimación Cardiopulmonar y Atención Cardiovascu lar de Urgencias. Circulation 2000; (8):I- 90S;4-22.
4. Fundación Interamericana del Corazón. Reanimación Cardio pulmonar Avanzada. Emergency Cardiovascular-1999:1-12.
5. Matijasevic E. Reanimación cerebro-cardio-respiratoria: definiciones y fisio patología. Tribuna Médica 1996; 93(3):109-115.
6. Fundación Interamericana de Corazón. Apoyo Vital Básico Para Pro fesionales de Salud 1999; 2-2; 2-4; 4-24
7. Torres Navas A. Reanimación Cardio pulmonar en adultos. Urgencias en Medicina Interna. Asociación Colombiana de Medicina Interna 2004; 1:4-5.
BIBLIOGRAFÍA
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Matiz H. Reanimación Cardiopulmonar adultos - Parte básica. Manual de reanimación cerebrocardiopulmonar 1994; 7:32-3.