REVISTA DE ENFERMERÍA

 

B: Respiración

Una vez garantizada la permeabilidad de la vía aérea, determine la presencia o ausencia de respiración nor mal: Ponga su oreja sobre la boca y nariz del paciente mientras mantiene la vía respiratoria abierta.

Valorar la presencia de movimientos respiratorios por la observación de la caja torácica, oyendo o sintiendo el flujo del aire. Una regla nemotécnica para valorar la respiración que se debe a prender es ”MES” que significa: (3-6)

Mientras mira el pecho del paciente: observe si el pecho se expande y desciende, escuche si escapa aire durante la espiración, sienta el flujo de aire (Figura 2).


Figura 2. Aplicación del MES.
Tomado de: www.imagen.google.com

Si el tórax no se expande y desciende, y no hay exhalación de aire la víctima no está respirando. Este procedimiento de evaluación no debe llevar más de 10 segundos.

Si se comprueba que el paciente no res pira deben darse inicialmente dos ventilaciones de rescate, apoyo ventilatorio continuo o bien respiración boca a boca o boca a nariz o boca a máscara o boca a estoma (que aportan una FiO2 de 0,16, suficiente  para un adecuado intercambio gaseoso) o mediante máscara y balón si se dispone de es tos elementos.(3)

Respiración artificial: es una manera rápida y efectiva de suministrar oxígeno y ventilación.

Boca a boca: la respiración artificial boca a boca requiere que el reanimador infle los pulmones del paciente adecuadamente en cada respiración asistida (Figura 3).


Figura 3. Respiración Boca a Boca
Tomado de: Circulation, 2000.

Mantenga abierta la vía respiratoria inclinando la cabeza y levantando el mentón.

Apoye la palma de la mano en la frente del paciente, y con el pulgar y el índice mantenga la nariz cerrada, para evitar que el aire escape por la nariz del paciente.

Respire profundo y oprima sus labios alrededor de la boca del paciente, creando un cierre hermético.

Enseguida inicie con cincos respiraciones asistidas lentas comprobando que el tórax se ex pande con cada respiración; este número de respiraciones ayuda a corregir la hipoxia y la hipercapnia(3).

Continué suministrando de 10-12 respiraciones por minuto. Esto luego de verificar si tiene pulso pero no respira. El reanimador debe respirar hondo después de cada respiración asistida y cada respiración individual debe ser de suficiente volumen para hacer que se eleve el tórax, pero no tanto con el fin de reducir el riesgo de insuflación gástrica durante la ventilación boca a boca.

Suministre respiraciones lentas con el volumen corriente mí ni mo necesario para expandir visible mente el tó rax con cada ventilación. En los adultos el volumen será de 10 ml/Kg, alrededor de 700 a 1000 ml y se le debe sumi nistrar en 2 segundos (clase IIa).(3)

La respiración artificial debe ser de 10 a 12 respiraciones por minuto. La respiración asistida adecuada se realiza:

Observando que el tórax se eleve y baje

Escuchando y sintiendo el aire que es capa durante la exhalación (Figura 2).

Cuando sea posible debe mantenerse abierta la vía respiratoria durante la exhalación para reducir la distensión gástrica.(7,8)

Si los intentos de ventilación no son efectivos, reposicione la cabeza del paciente y intente nuevamente la respiración artificial. La posición incorrecta de la cabeza y el mentón son la causa más común de dificultad para la ventilación.

Si no es posible ventilar al paciente después de reposicionar la cabeza el profesional de la salud debe practicar las maniobras de Helmlich para liberar la obstrucción de la vía aérea (Figura 6).

Boca a nariz: esta técnica se recomienda cuando es imposible la respiración asistida a través de la boca del paciente, cuando no se puede abrir la boca (trismo), cuando hay lesiones graves en la boca, o cuando es difícil lograr una obturación adecuada boca a boca.

Mantenga, con una mano sobre la frente, inclinada hacia atrás la cabeza del paciente.

Use la otra mano para levantar la mandíbula del paciente (como en la maniobra de inclinar la cabeza y levantar el mentón) y  cierre la boca.

Haga una inspiración profunda, selle sus labios alrededor de la nariz y sople.

Suspenda la respiración artificial para permitir que el paciente exhale pasivamente.

Cuando una persona con traqueostomía requiere respiración artificial se debe dar respiración boca-estoma directa. Ponga la boca sobre el estoma crean do un sello hermético y sople en el es toma hasta que se expanda el tórax, después retire la boca del estoma para permitir la espiración.

Si el paciente tiene cánula de traqueostomía, éste debe estar permeable para que haya entrada del aire. Si no se puede eliminar la obstrucción o las se creciones, retírelo y reemplácelo.

Para aplicar respiración asistida a estas personas y evitar la fuga de aire cuando el reanimador sople en el tubo de traqueotomía, se debe sellar la boca y la nariz del paciente con la mano del reanimador o con una mascarilla que se adapte firmemente; este problema desaparece cuando el tubo tenga el balón inflado. Si no se puede aplicar respiración asistida directamente retire el tubo de traqueostomía e intente la respiración asistida directamente a través del estoma.( 3,6)

Respiración con dispositivo bolsa- válvula –máscara (BVM) Esta técnica requiere instrucción, habilidad y práctica.

Aplique la mascarilla a la cara, empleando el puente nasal como guía para la posición correcta; si no hay sospecha de lesión cervical extienda la cabeza y colóquela sobre una al mohada para lograr la posición de olfateo.

Ponga el tercero, cuarto y quinto dedo en la mandíbula y el pulgar y el índice sobre la mascarilla y comprima el (B V M) con la otra mano y verifique la expansión del tórax. Suministre cada respiración en dos segundos. Es primordial que mantenga un sello hermético durante cada suministro de ventilación.

Es más probable que la ventilación sea efectiva con dos rea ni madores; un reanimador sostiene la mascarilla y el otro comprime el (BV M).

Esta técnica se utiliza para equipos de salud que están bien entrenados y tienen oportunidad de utilizarlos (clase IIb) (Figura 4).(3)


Figura 4. Respiración con Dispositivo
Bolsa- Válvula –Máscara (BVM).
Tomado de: Circulation, 2000.

Durante la respiración artificial cualquiera que sea el método utilizado se de be reducir el riesgo de insuflación gástrica, primero, manteniendo una adecuada posición de la cabeza y conservando la permeabilización de las vías aéreas; segundo, llevando a cabo la ventilación asistida despacio y suavemente; y tercero, haciendo presión cricoidea.

Esta técnica consiste en aplicar presión hacia atrás sobre el cartílago cricoides para comprimir el esó fa go contra las vértebras cervicales y evitar la insuflación gástrica y la posible regurgitación.(3,6)

Esta técnica debe ser utilizada únicamente por profesionales de la salud en trenados y cuando hay un segundo rea nimador.

La técnica para aplicar presión cricotiroidea (maniobra de Selick): (Figura 5)


Figura 5. Técnica para Aplicar Presión
Cricotiroidea (Maniobra de Selick).
To mado de: www.auxilio.com.mx.rcp3

Localice el cartílago tiroides (manzana de Adán) con el dedo índice.

Deslícelo hasta la base del cartílago tiroides y palpe la estructura horizontal prominente (cartílago cricoides).

Utilizando la punta de los dedos pulgar e índice, aplique presión moderada sobre la superficie anterolateral del cartílago cricoides. (3, 6)

Durante la respiración artificial se puede utilizar un dispositivo de barrera para dar respiración boca a boca, estos pueden ser  escudos faciales o mascarillas.

Las mascarillas tienen una válvula unidireccional para que el aire ex ha lado no entre a la boca del reanimador, ponga el dispositivo de barrera sobre la boca y nariz de la víctima, a segurándose de que haya una obturación adecuada. Luego inicie la respiración boca a dispositivo con respiraciones len tas (1,5 a 2 segundos).

También se puede dar respiración artificial boca a mascarilla, que es una mas carilla transparente con válvula unidireccional la cual dirige la respiración del reanimador a la vía respiratoria del paciente, desviando el aire exhalado por ésta, lejos del reanimador.

La técnica es la siguiente

Ponga la mascarilla alrededor de la boca y la nariz del paciente utilizando el puente de la nariz como guía para la posición correcta.

Selle la mascarilla poniendo el borde y el pulgar de cada mano a lo largo del borde de la mascarilla y comprima firmemente.

Ponga los dedos restantes a lo largo del margen óseo de la mandíbula y levántela mientras realiza la inclinación de la cabeza.

Proporcione respiraciones en la misma secuencia y a la misma velocidad que en la respiración artificial, observando la expansión del tórax.( 7)

Recomendaciones para la respiración artificial

Inicie con dos respiraciones de 1,5 a 2 segundos cada una. Clase IIb

En la reanimación cerebro cardiopulmonar con uno o dos reanimadores son 10 a 12 respiraciones por minuto. Clase II b  Cuando se emplea boca a máscara o mediante máscara y balón para la ventilación artificial los cambios en el volumen corriente y el tiempo inspiratorio son:

- Sin oxígeno suplementario se entrega un volumen corriente de 10 ml/Kg (700 a 1000 mL) por 2 segundos. Clase II b

- Con oxígeno suplementario (40%): Un volumen corriente menor entre 6 a 7 mL/Kg (aproximadamente 400 a 600 mL) puede ser entregado en 1 ó 2 segundos. Clase II b.

- La relación compresión-ventilación con uno o dos reanimadores es de 15 compresiones por 2 ventilaciones, cuando la vía aérea del paciente está sin protección. Clase IIb.

 

Obstrucción completa de la vía aérea
(OVACE)

Las causas de obstrucción de la vía aérea: por lo general se produce en adultos al comer y la carne es la causa más frecuente; la obstrucción producida por la lengua durante la pérdida de con ciencia y el PCR es otra de las causas. Un paciente inconsciente puede desarrollar obstrucción de la vía respiratoria cuando la lengua cae hacia a trás o debido a un cuerpo extraño. La regurgitación del contenido del estómago a la faringe, que puede ocurrir durante un paro cardio pulmo nar y también producir obstrucción de esta vía.

En la obstrucción total de la vía respiratoria la persona conciente, no puede hablar, respirar ni toser, y puede sujetarse el cuello con el pulgar y los de dos y no hay desplazamiento de aire; ocasionado por un cuerpo extraño en una zona inaccesible al dedo del rea ni mador.

Si no se libera la obstrucción completa de la vía aérea, la saturación de oxígeno de la sangre descenderá y el paciente puede morir rápidamente.

Se debe recurrir entonces a la maniobra de Heimlich con la víctima conciente de pie:

Ubíquese detrás de la víctima y con los brazos rodéele la cintura.

Cierre el puño de una mano y ponga el lado del pulgar contra el abdomen de la víctima, en la línea media ligeramente por arriba del ombligo y bien por debajo del extremo del apófisis xifoides.

Sujete el puño con la otra mano y comprímalo contra el abdomen de la víctima, con un impulso rápido hacia adentro y arriba.

La compresión en la parte superior del abdomen, produce un incremento de la presión intratóracica y compresión de la luz de la tráquea dando lugar a una tos artificial que puede desalojar el cuerpo extraño. Esta maniobra debe repetirse indefinidamente hasta que el cuerpo extraño sea expulsado.

Estando el paciente acostado la maniobra de Heimlich se realiza así:

Ponga al paciente en posición supina (boca arriba)

Arrodíllese a nivel de los muslos del paciente y ponga la parte inferior de una mano sobre el abdomen del paciente en la línea media, ligeramente por arriba del ombligo y muy por debajo de la punta del apéndice xifoides.

Coloque la mano directamente encima de la primera.

Presione sobre el abdomen con un impulso rápido hacia arriba (Figura 6).


Figura 6. Maniobra de Heimlich.
Tomado de: www.imagen.google.com

Si está en la posición correcta es poco probable que dirija el impulso a la derecha o a la izquierda. El reanimador puede usar el peso del cuerpo para realizar la maniobra. (3,6)

 

 

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