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GUÍA PARA LA REANIMACIÓN BÁSICA
CEREBRO CARDIO PULMONAR

Luz Stella Avellaneda Fonseca*, Marcela Correal Pachón**, Pilar Chaparro Saavedra ***

* Especialista en cardiologia UNAM Enfermera jefe, hospitalización cuarto piso, F.S.F.B
** Especialista en cardio respiratorio U.Nacional de Colombia. Enfermera jefe.
Unidad de cuidado intensivo adultos, F.S.F.B.
*** Especialista en cardio respiratorio U. Nacional de Colombia. Enfermera Coordinadora de servicios ambula torios y Educación. F.S.F.B.

Enfermeria@fsfb. org.co
Recibido: Septiembre 2004
Aceptado para publicaar: Septiembre de 2004
Actual. Enferm. 2004 7;(4):32-41

¿El personal de la salud está preparado para atender un paro cardíaco?

Conocida la complejidad de la reanimación cardio-pulmonar es indispensable que cada persona que intervenga en la reanimación de un paciente en paro cardiorrespiratorio (PCR) tenga los conocimientos suficientes, habilidades y destrezas propias, no improvise y evite que esta situación se convierta en un caos.

De la coordinación precisa y oportuna de cada una de las personas que participa en la reanimación de un paciente en paro, depende y está relacionada directa mente con la recuperación del paciente, dicho propósito se logra con un verdadero trabajo en equipo.

Esta guía de reanimación cerebro cardio pulmonar se presentará en dos partes. La primera parte con la reanimación básica o apoyo vital básico y la segunda parte con la Reanimación Avanzada y el Código Azul.

Clase de recomendaciones 2000:
Clasificación de intervenciones
terapéuti cas en la RCP y la Atención
Cardiovascular de Urgencia
(ACU)

Clase I: excelente. Definitivamente recomendada. Avalada por evidencia, eficacia y efectividad.

Clase IIa: de buena a muy buena. Aceptable y útil

Clase IIb: de regular a buena. Aceptable y útil

Clase Indeterminada: etapa de investigación preliminar evidencia insuficiente, sin efecto nocivo, pero sin beneficio

Clase III: Inaceptable, sin beneficio, demostrado, puede ser nociva.

OBJETIVO GENERAL

Publicar una guía de manejo de la reanimación cerebro cardio-pulmonar actualizada, basada en el consenso mundial en el año 2000, para optimizar el trabajo del personal de la salud y la sobrevida de los pacientes que presentan un parocardio respiratorio.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

1. Actualizar los conocimientos de la guía de reanimación cerebro car diorrespiratorio para optimizar la atención del paciente en paro car dio pulmonar.

2. Divulgar la guía actualizada de la reanimación cerebro cardio pulmonar al personal de Enfermería de la Fundación Santa Fe dde Bogotá.

3. Evaluar la atención del paro cardiorespiratorio con el personal que interviene en la reanimación.

4. Actualizar la guía de manejo de reanimación cerebro cardio pulmonar de acuerdo con los últimos avances científicos

 

INTRODUCCIÓN

El paro cardio-respiratorio consiste en el cese de la actividad mecánica cardiaca y se diagnostica por la falta de conciencia, pulso y respiración. El conjunto de medidas aplicadas para revertirlo se denomina reanimación cerebro cardio pulmonar, cuyo objetivo es res taurar la circulación y normalizar el transporte de oxígeno.(1)

En los años 50, con los trabajos de Elam, Sa far y Kouwenhoven se inició la técnica de resucitación cardiopulmonar (RCP). Con la integración de las maniobras de hiperextensión de la cabeza da das por Safar, la respiración boca a boca por Elam, la compresión torácica externa por Kouwenhoven y la primera desfibrilación tras torácica externa llevada a cabo por Zoil en 1956; con estas técnicas se logró mantener un adecuado intercambio gaseoso y cierto grado de perfusión de los órganos vitales en los pacientes en paro cardíaco.( 2-4)

En 1960 Kouwenhoven y colaboradores observaron que las compresiones torácicas producían pulsos arteriales. En los años siguientes ellos vieron que era conveniente combinar ambas técnicas, el masaje y la ventilación boca a boca, técnica ahora conocida como reanimación cardio pulmonar básica (RCP).

En la década de los 70 se vio que estas maniobras hacían énfasis en la funcióncardio respiratoria. Esta evidencia y el hecho de que cada vez era mayor el número de pacientes que luego de la RCP que daban con graves secuelas neurológicas, a pesar de sobrevivir a un paro cardio respiratorio, se modificó el enfoque y los objetivos de la reanimación.

Peter Safar propuso el término reanimación cerebro cardio pulmonar (RC CP) y sustituir la familiar reanima cióncardio pulmonar (RCP). Muchos expertos nacionales e internacionales apoya ron esta propuesta. El personal que interviene en la reanimación debe re cor dar siempre el término cerebral, ya que esta palabra recuerda su propósito primordial: hacer volver al paciente a su mejor funcionamiento neurológico puesto que mientras no se reanude con rapidez la ventilación y la circulación espontáneas, no se producirá una reanimación cerebral con éxito. Por esta razón, se prefiere utilizar el término Reanimación Cerebro Cardio Respiratorio (RCCR).

Este término (RCCP) ha sido usado para enfatizar aún más la necesidad imperiosa de preservar la viabilidad ce rebral, por lo tanto, requiere un cambio de actitud y de acciones orienta das a la protección y restauración de las funciones cerebrales.(4- )

Sólo 15% de los pacientes que recuperan un ritmo cardiaco efectivo después de la reanimación cardio pulmonar son dados de alta sin secuelas neuro lógicas. Cuando la reanimación cardio pulmonar básica se realiza dentro de los primeros 4 minutos y la avanza da en 8 minutos, la superviven ciaalcanza el 43% de los casos.

Manteniendo los 4 minutos para la iniciación de la básica y retrasando la reanimación a vanzada a 16 minutos la supervivencia se reduce al 10%. Por cada minuto de de mora en iniciar la RCP, se disminuye la sobrevida entre 7 a 10% (1-3)

DEFINICIONES

Paro cardiaco

En el paro cardíaco (PC) la circulación se detiene y los órganos se encuentran privados de oxígeno. El PC puede ser primario cuando se presenta como consecuencia de fibrilación ventricular, taquicardia ventricular, asistolia, actividad eléctrica sin pulso o secundario cuan do se presenta como complicación de trombo embolismo pulmonar masivo, tapona mientocardíaco, neumotórax a tensión, hemorragia, obstrucción de la vía aérea, apnea, anoxia alveolar o estados de shock.

Paro Respiratorio

Es la desaparición súbita de los movimientos respiratorios como consecuencia de la obstrucción completa de la vía aérea tanto superior como inferior o como consecuencia de compromiso del tallo cerebral, procesos neuro lógicos diversos, inmersión/aho ga miento, inhalación de humo, intoxicación por fármacos o drogas o simplemente a partir de hipoxia inducida por el paro cardiaco.

Paro Cardio Respiratorio

Consistente en el cese de la actividad mecánica cardiaca y respiratoria se diagnóstica ante la falta de conciencia, pulso y respiración. Es la combinación de los dos anteriores, bien sea porque el paro cardiaco lleve al paciente a paro respiratorio o viceversa.

De uno a tres minutos de iniciado el paro cardiaco (PC), se iniciará el cese de la función respiratoria debido a la isquemia del centro respiratorio, resultando un paro cardiorrespiratorio (P CR).

Puede suceder que se presente inicial mente paro respiratorio (PR) que lleve al paro cardiaco (PC), con con secuencias iguales a las menciona das.(1-6)

REANIMACIÓN CEREBRO CARDIO PULMONAR

La reanimación cerebro cardio pulmonar se realiza en tres etapas:

Apoyo vital básico o ABCD primario

Apoyo vital cardiaco avanzado o ABCD secundario

Apoyo prolongado.

En cada una de ellas se sigue el “ABCD” de la reanimación, en don de

A: Vía aérea permeable

B: Respiración

C: Circulación

D: Desfribrilación: anteriormente se incluía ésta únicamente en el apoyo vital cardiaco avanzado (AVCA), en la actualidad la des fibrilación temprana también se incluye en el soporte vital básico (AVB) con el objeto de optimizar las tasas de supervivencia.(3, 6)

Apoyo vital básico (AVB)

Se refiere a maniobras que se le realizan a una persona en paro cardiaco y/o respiratorio para mantener o recuperar la función circulatoria y respiratoria mediante el uso de compresiones torácicas externas y aire espirado desde los pulmones de un reanimador para garantizar el transporte de oxígeno in dispensable para la preservación de los órganos vitales, especialmente el cerebro, mientras se consigue revertir la alteración fisiopatológica res pon sable del cuadro clínico.

En el soporte vital básico se emplean métodos que no requieren tecnología especial, tales como apertura de la vía aérea, ventilación boca a boca, masaje cardiaco y recientemente la importancia de la desfibrilación temprana para el paciente adulto en paro cardiacocom - probado.(4,5)

El AVB es aplicable a recién nacidos, lactantes, niños y adultos. Éste debe iniciarse antes de 4 minutos de inicia do el paro.

Las maniobras de reanimación se aplican en una forma secuencial y comprenden maniobras de evaluación, maniobras de sostén y de intervención.(1,3,6) El apoyo vital avanzado: es la continuación del apoyo vital básico utilizando equipo auxiliar y técnicas especia- les encaminadas a reanudar la circulación espontánea y estabilizar el aparato cardio pulmonar, restituyendo el trans porte óptimo de oxígeno, con drogas intravenosas e infusiones de líquidos, monitorización electrocardio gráfica y tratamiento de arritmias de ser necesario con descargas eléctricas.

El apoyo prolongado: se inicia una vez se estabilizan la circulación y la ventilación.

En esta fase se busca la etiología, el manejo de las complicaciones y la prevención de un nuevo paro cardio pulmonar, de falla multisistémica y desequilibrio hemodinámico. El énfasis se dirige a la prevención de la encefalo patía posparo.(4,5)

Cadena de supervivencia

La cadena de supervivencia es un conjunto de actuaciones en cadena, que cuan do se ponen en marcha en forma ordenada y rápida durante los primeros minutos de un parocardio respiratorio, mejora la tasa de supervivencia de la víctima. Esta cadena debe funcionar a la perfección pues la falla de un solo paso, llevará a todo el proceso al fracaso.

La cadena de supervivencia consta de cuatro pasos o eslabones.

El enfoque del ABC primario es la RCP y la desfibrilación.

Primer paso, acceso precoz: representa el tiempo desde el comienzo de los síntomas y la llegada del servicio médico.

En esta fase el reanimador realiza las siguientes acciones: (Figura 1)





Figura 1. Algoritmo Soporte Vital Básico Adulto. Adaptado de: Circulation, 2000.

Valorar la capacidad de respuesta del paciente, la respiración y los signos de circulación (respiración normal, pulso, tos o movimiento). Hace el reconocimiento del PCR

Pedir ayuda: si hay dos reanimadores, uno debe permanecer con la víctima e iniciar la RCP, mientras el segundo solicita ayuda

Solicitar el desfibrilador. Si está en el hospital activar el código a zul. Por ejemplo, en nuestra institución se marcan los números 5074 - 5075.

Si está fuera del hospital, en la calle por ejemplo, pedir ayuda por medio del te lé fono. En Bogotá los números de emergencia son: 125 de la Secre taria Distrital y el 132 de la Cruz Roja.(7)

En adultos una vez se determine el esta do de la conciencia llamar primero y luego reanimar, excepto en situaciones especiales como ahogamiento, sobre dosis de drogas, trauma, electrocución y paro respiratorio en donde debe primero hacerse por un minuto reanimación cardio pulmonar y luego activar el sistema de emergencia, es decir, en el área prehospitalaria, pedir ayuda e inmediatamente iniciar el apoyo vital básico.

En la valoración de la capacidad de respuesta se investiga el estado de conciencia preguntando ¿cómo está usted? llamándolo por el nombre si se conoce, hablarle fuertemente y sacudirlo con suavidad. Si se sospecha traumatismo cervical, inmovilice a la víctima. El movimiento inapropiado puede causar parálisis cervical en caso de lesión de la columna o la médula espinal.(3)

Si el nivel es de inconciencia, el paciente no responde a estímulos externos tales como voz, tacto, dolor y hay relajación muscular a los 10 - 20 segundos se presenta disminución crítica del flujo cerebral.

Si usted no tiene entrenamiento y experiencia no debe perder tiempo buscando pulsos periféricos, ruidos cardiacos o reflejos pupilares; si el paciente se encuentra en paro cardiaco es in dispensable iniciar la RCCP antes de constatar el estado de la circulación.(2-4)

Si no hay presencia de movimientos respiratorios o la respiración es difícil y se acompaña de respiraciones agónicas, se debe iniciar de inmediato la reanimación cerebro Cardiopulmonar (RCCP) básica. Esta maniobra no debe demorarse más de 10 segundos. Si el paciente respira y recupera los signos de circulación (respiración normal, pulso, tos o movimiento), se deja en posición de recuperación que es la posición lateral de seguridad que permite la salida de sustancias por la boca. La cabeza, cuello y tronco deben mantenerse en línea recta, y si es necesario se pone la mano debajo de la mejilla para mantener la extensión de la cabeza. Las piernas deben quedar de tal manera que formen un ángulo recto, tanto en la cadera como en la rodilla.(1,3,6)

Si el paciente no responde y confirmamos que tiene pérdida del estado de conciencia continuamos con el siguiente paso. El segundo paso: reanimación cardio pulmonar precoz.

Es el mejor tratamiento para el paro cardiaco, hasta cuando llegue el desfibrilador. El reanimador inicia las maniobras que sustituyan la circulación y la respiración.

Maniobras básicas de reanimación

A diferencia de otras intervenciones médicas, la RCP se inicia sin orden médica ya que se asume el consentimiento implícito de la víctima para iniciar un tratamiento de emergencia.(3)

Cada uno de los componentes de la reanimación, vía aérea, respiración, circulación, empieza con una fase de evaluación.

Un paciente en paro cardio respiratorio debe ponerse en decúbito supino sobre una superficie dura.(3) Si existe la posibilidad de traumatismo cervical se deben tomar medidas adicionales para evitar lesión medular, mantener el tronco, cuello y cabeza como como un solo bloque (inmovilización del cuello) y poner en marcha el apoyo vital básico (AVB) que incluye una serie de manio bras que se han descrito bajo la regla nemo técnica del ABCD

A: Vía Aérea Permeable

Las maniobras que garantizan que la boca, la faringe y tráquea estén permeables para realizar una ventilación eficaz son:

Comprobar la presencia de cuerpo extraño. Una de las acciones más importantes para la reanimación con éxito es la apertura inmediata de la vía respiratoria. En la víctima que no responde, el tono muscular está frecuentemente alterado causando obstrucción de la faringe, ésta es la causa más frecuente de obstrucción de la vía respiratoria en la víctima inconsciente. La lengua o la epiglotis pueden causar obstrucción cuando se produce presión negativa por el esfuerzo inspiratorio, lo cual origina que se ocluya la entrada a la tráquea. Puesto que la lengua está unida a la mandí bula, al moverse la mandíbula hacia delante se eleva la lengua lejos de la parte posterior de la garganta, y se abre la vía respiratoria.(3,6)

Se retira el material extraño o el vómito  visible en la boca y se limpian los líquidos de la boca con los dedos enguantados o cubiertos los dedos con una te la o gasa. Si en el sitio donde se encuentra, en el hospital por ejemplo, hay disponibilidad de succionadores, con una sonda conectada a succión suave, se aspiran las secreciones; el material sólido debe extraerse con el dedo índice en forma de gancho, mientras con la otra mano sostiene la lengua y la mandíbula.(6)

A: Abrir la vía aérea: permeabilidad de la vía aérea
B:
Boca a boca: ventilación
C:
Circulación: masaje cardiaco
D:
Desfibrilación temprana

Extensión de la cabeza-elevación del mentón o maniobra de inclinar la cabeza y levantar el mentón. Sólo se realiza esta maniobra si se tiene la seguridad de que no existe lesión cervical. El movimiento inapropiado puede causar pa rá lisis en caso de lesión de la columna.

Para realizar la maniobra:

Coloque una mano en la frente de la víctima y aplique presión firme, hacia atrás, para inclinar la cabeza.

Coloque los dedos de la otra mano por debajo de la parte ósea del mentón.

Levante el mentón hacia delante y sostenga la mandíbula, ayudando a inclinar la cabeza hacia atrás (figura 1).(3,6


Figura 1. Maniobra para traccionar la mandíbula:
Tomado de Fundación Interamericana de Corazón 1999.
(6)

Maniobra para traccionar la mandíbula.

La técnica de la tracción de la mandíbula sin extensión de la cabeza es la maniobra inicial más segura para abrir la vía aérea en caso de presentar o sospechar lesión cervical. Sostener cuidadosamente la cabeza sin inclinarla hacia atrás, ni girarla de lado a lado.

Ponga una mano a cada lado de la cabeza de la víctima, con los codos a poyados en la superficie donde está acostado el paciente. Sujete los ángulos del maxilar inferior y elévelos con ambas manos (Figura 1).

Si se necesita dar respiración boca a boca mientras mantiene la tracción mandibular, cierre las fosas nasales colocando su mejilla firmemente contra ellas.(3,6)

 

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