REVISTA DE CIRUGÍA
El cáncer desde la perspectiva de la teoría caos
El cáncer es una entidad "parasitaria", de crecimiento no controlado, resultante de alteraciones génicas. Hoy se acepta que no importa cuál sea el agente inductor, el cáncer en última instancia es el resultado de cambios en el ácido nucleico cromosómico de la célula afectada, cambios que dan lugar a la organización y crecimiento autónomo de un nuevo sistema biológico en el organismo del huésped.
La investigación y el manejo del cáncer han sido tradicionalmente enfocados desde la óptica de las ciencias naturales, puesto que los problemas del cáncer tienen que ver con diferenciación celular y con regulación del crecimiento, a la luz de la genética.
Propongo mirar el cáncer más allá de la ciencia natural, a la luz de la teoría caos y de la ciencia de la complejidad, como un fenómeno aleatorio en un organismo complejo adaptativo de no-equlibrio. Así concebido, el cáncer de por sí es una estructura disipativa, muy alejada del equilibrio, un nuevo estado de la materia que depende de flujos continuos de energía y recursos provenientes del huésped, o sea del organismo humano sobre el cual se conformó, pero que exhibe una tendencia hacia el crecimiento continuo e ilimitado. Una manera de controlarlo sería induciendo su equilibrio químico y térmico, o sea deteniendo sus procesos de autoorganización y perpetuación, puesto que las estructuras disipativas en equilibrio son organismos muertos.
Un cáncer resulta de la activación de un oncogen, fenómeno que obedece a diversos eventos intracelulares: mutación, translocación cromosómica, amplificación, inserción y deleción (supresión).
La vida pretende crecer y multiplicarse, pero cuando las células cooperan en la construcción de un organismo superior, su crecimiento debe ser regulado. Un organismo superior sólo es posible bajo una política de crecimiento represiva. Y también muy rigurosa, porque las células de los mamíferos se duplican cada 24 horas. Aun la más pequeña de las libertades puede resultar fatal. La célula cancerosa no obedece a los impulsos regulatorios del organismo. Cualquier cambio, en cualquier lugar, puede influir en forma devastadora sobre la totalidad del sistema, que es el organismo sobre el cual se desarrolla el neoplasma.
Los efectos carcinogénicos son irreversibles: las células no pueden recuperarse de la acción de un agente carcinogénico químico. La carcinogenesis es un proceso acelerado, en el cual las dosis del agente cancerígeno se acumulan en forma amplificada. Su comportamiento, como entidad definida, es caótico e impredecible por los métodos de análisis convencionales, y sólo puede ser expresado en términos no de certidumbres sino de probabilidades.
Establecido el nuevo patrón de estructura disipativa gracias a su estado muy alejado del equilibrio, el continuado crecimiento del cáncer y su organización dependen del flujo de energía y recursos provenientes del huésped, el cual es un sistema adaptativo. Cuando la capacidad de adaptación del huésped es sobrepasada por el neoplasma, éste adquiere la categoría metabólica y estructural de "organismo primario" y el huésped va a la muerte.
Bajo la perspectiva de la dinámica de los organismos complejos adaptativos y de las estructuras disipativas, el organismo humano va inexorablemente hacia el deterioro, la muerte y la disipación, o sea que el proceso normal de la vida es uno de entropía creciente. Por el contrario, el cáncer aparece como un sistema de organización y crecimiento "desbocado", ilimitado y, por consiguiente, es un sistema autónomo de entropía decreciente. La combinación del organismo huésped y su tumor es de naturaleza opuesta e implica un manejo diferente: disminuir la entropía en el paciente y aumentarla en el tumor.
Teóricamente, el crecimiento del cáncer y su impacto sobre el huésped pueden ser controlados –a la luz de las teorías de caos, complejidad, organismos adaptativos y estructuras disipativas– interrumpiendo la formación del nuevo orden estructural y funcional o controlando sus procesos metabólicos para llevarlos al equilibrio, o sea a la suspensión, o bien estimulando la adaptación del huésped a la estructura parasitaria de cuya propia materia se originó. Es un planteamiento de física teórica, para contrastarlo con los planteamientos tradicionales de ciencia natural.
Conclusión
Complejidad y caos se refieren a relaciones, a patrones, a conectividad, a contexto. Tratan de descubrir patrones ordenados en los sistemas caóticos no lineales y aunque no logran predicciones así las partes del sistema obedezcan a ecuaciones deterministas, sí pueden predecir aquello que se ajusta a las características cualitativas del comportamiento del sistema, aunque no a valores precisos en un momento determinado. De aquí la importancia de considerar el cáncer desde la perspectiva del concepto de caos y de la teoría de la complejidad.
¿Se podría pensar que las dos teorías, la de la complejidad y la del caos, como lo creen algunos, ya han fallado y apenas exhiben amplia retórica pero sólo modestos descubrimientos? Para la medicina, que hoy contempla a la naturaleza, al hombre y a la sociedad en forma integral, bajo la óptica de la biología evolutiva, la cibernética y la sociobiología, la de los sistemas complejos adaptativos y de las estructuras disipativas, o sea bajo una gran amplificación del concepto infomédico de Foss y Rothenberg, su estudio y análisis, comprensivamente cobijados por las teorías de caos y de complejidad, se convierte en algo obligatorio (Patiño 2002). Especialmente en el campo de la oncología, que hoy es enfocado desde la amplia perspectiva de la genética, que es una perspectiva de ciencia natural. Proponemos verla, además, desde la perspectiva de la física teórica, la de los sistemas complejos adaptativos y de las estructuras disipativas, la cual provee entendimiento adicional y abre posibilidades diferentes de manejo.
Y de todas maneras, porque las dos teorías, la del caos y la de la complejidad, representan una nueva forma de diálogo con la naturaleza y permiten el avance en el estudio del orden como concepto abstracto, y porque además fundamentalmente son investigadas y analizadas en el computador, se mantienen vivas y plenamente vigentes como campo fructífero de disquisición intelectual, de pensamiento sistémico y de investigación científica.
Abstract
Chaos is the conventional term to designate the non periodic behavior that characterizes systems that are called chaotic. Complexity is the emerging science located at the frontier of chaos and order. Caotic systems may possess states of dynamic equilibrium, which by necessity are unstable. Equilibrium is unstable when slight perturbations may induce great subsequent effects, such as the "butterfly effect": the flight of a butterfly in Beijing may give rise to a storm in New York. The human organism maintains the unstable equilibrium that corresponds to its own nature: a caotic system of high level of complexity. Diseases, trauma, and especially cancer, produce profound impact over its organic and functional organization, and the corresponding alterations exhibit amplified repercussions.
Cancer is a "parasitic" entity, whose uncontrolled development leads to the organization and autonomous growth of a new biologic system —the tumor— in the host organism. I propose to look at cancer beyond natural science, in the context of the chaos theory and the science of complexity, as a random phenomenon functioning on an adaptative complex structure and far distant from equilibrium, a new state of matter that depends on the continuous flux of energy and resources from the host, but which exhibits a tendency toward continued and unlimited growth and a chaotic behavior that can not be predicted by conventional methods of analysis, and can only be expressed not in term of certainty, but of probability.
When the adaptative capacity of the host is overcome by the neoplasm, the neoplasm acquires the metabolic category of "primary organism" and the host advances to its death. By contrast, the malignant tumor appears as an autonomous system of decreasing entropy. The combination of host and tumor is of opposing nature and implies different management: dimishing the entropy of the tumor and increasing the entropy of the host.
Referencias y lecturas recomendadas
1. Capra F. La Trama de la Vida. Una nueva perspectiva de los sistemas vivos. Editorial Anagrama. Barcelona, 1996.
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3. Foss L, Rothenberg K. The Second Medical Revolution: from Biomedicine to Infomedicine. New Science Library. Boston, Shambhala, 1987.
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6. Lewin R. Complejidad. El Caos como Generador del Orden. Metatemas 41. Tusquets Editores SA. Barcelona, 1995.
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12. Patiño JF. Computador, Cibernética e Información. Prólogo de JF Isaza. Bogotá Panamericana Editorial Ltda. 2002.
13. Prigogine I. ¿Tan Sólo Una Ilusión? Una exploración del Caos al Orden. Tercera edición. Tusquets Editores SA. Barcelona, 1993.
14. Prigogine I. El Fin de las Certidumbres. Editorial Andrés Bello. 5ª edición. Santiago de Chile, 1997.
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