REVISTA DE CIRUGÍA 

EXPERIENCIAS CLÍNICAS

 

Tamizaje para el Cáncer Colorrectal

 ¿Se justifica?

 

 

 

E. MULETT, MD; C. MARTINEZ, MD, SCC; P. E. PABON, MD; J. ESCOBAR, MD.

 

Palabras clave: Tamización o tamizaje, Cáncer colorrectal, Rectosigmoidoscopia flexible, Marcadores celulares, Alteraciones

genéticas.

  

Se evaluaron los pacientes sometidos a rectosigmoidoscopia flexible en el programa de chequeo médico del Hospital Militar Central durante el año de 1993. Sólo se tuvieron en cuenta los pacientes considerados de bajo riesgo y los que no tenían sintomatología colorrectal persistente. Se estudiaron 268 pacientes y éstos se dividieron en grupos según fueran menores o mayores de 45 años. No se observó diferencia significativa en el hallazgo de pólipos en los diferentes grupos de edad y no se encontró ningún caso de cáncer. Entonces queda a consideración del médico clasificar el riesgo de cada caso individual y considerar o no la necesidad de búsqueda de patología en estos pacientes.

 

INTRODUCCIÓN

 

Uno de los grandes objetivos de la medicina, en la época actual, más que curar es el de prevenir la aparición o por lo menos detectar en una fase temprana las enfermedades neoplásicas.

 

Se han desarrollado métodos que van desde un simple tacto rectal dentro del examen clínico general, hasta las más sofisticadas técnicas de biología y/o genética molecular con el fin de detectar aquellas personas en las que se desarrollará cáncer colorrectal. El problema básico con que se enfrentan todas estas técnicas es el de evaluar su real utilidad en la balanza costo-beneficio.

 

En el Hospital Militar Central, como en algunas otras instituciones, se lleva a cabo un programa de chequeo médico en donde se incluye como parte de éste, una rectosigmoidoscopia flexible.

 

Decidimos entonces estudiar la población que durante 1993 acudió al Hospital para someterse a este programa, con el fin de evaluar en una población sana los hallazgos de una rectosigmoidoscopia flexible.

  

 

MATERIALES Y MÉTODOS

 

Se tomaron para el estudio las historias clínicas de los pacientes que estuvieron en el programa de chequeo médico durante el año de 1993, siendo sometidos a un interrogatorio dirigido a buscar sintomatología colorrectal y posteriormente se les practicó una recto sigmoidoscopia flexible. El total de pacientes fue de 268. Se tuvo en cuenta la edad, el sexo y, además, se preguntó acerca de antecedentes tipo sangrado rectal o cambios del hábito intestinal. Esta sintomatología debería de tener carácter ocasional, pues si el paciente presentaba alguna sintomatología persistente se excluía de la evaluación; también se excluyeron aquellas personas consideradas dentro de los grupos de alto riesgo para cáncer colorrectal.

 

Los pacientes ingresaban al hospital el día anterior al fijado para el chequeo general; por la noche tomaban 120 mL de leche de magnesia, como método para preparar la porción distal del colon; además, se aplicaban 2 enemas de fosfato (Travad) de 130 mL c/u, aproximadamente 2 y 1 horas antes del procedimiento. El examen se practicaba con un video- colonos copio marca Olympus™ y era realizado por alguno de los especialistas del servicio. No se utilizaba ningún tipo de sedación.

 

Como en estos programas de chequeo se incluía indiscriminadamente población de cualquier edad, se decidió hacer el estudio en la población general y, posteriormente, se dividió en menores y mayores de 45 años.

 

 

RESULTADOS

 

En la población general, que fueron 268 pacientes, se encontró un promedio de edad de 49.8 (rango 24-86) años. El 70.8% fueron hombres y el 29.1 % mujeres. El 82.4% de los pacientes referían estar asintomáticos en el momento de la evaluación, el 15.6% tenían antecedentes de sangrado rectal ocasional y el 0.7%, cambios del hábito intestinal. El diagnóstico fue de pólipos en el 3.3% de los pacientes; de divertículos en el 6.7%, y de hemorroides internas en el 26.1 (k'. En el 63.8% de los pacientes no se encontró alteración alguna (Tabla 1).

 

En la evaluación de pacientes según fueran o no mayores de 45 años se encontró 10 siguiente:

 

En la población mayor de 45 años, 178 pacientes, el promedio de edad fue de 58.1 (rango 45-86) años. El 71.9% fueron hombres y el 28% mujeres. El 84.2% de los pacientes no referían sintomatología alguna; el 13.4% habían presentado sangrado ocasional y el 0.5%, alteraciones en el hábito intestinal. En el 56.1 % de los pacientes no se encontró alteración alguna; en el 9.5% se encontraron divertículos; en el 3.9%, pólipos y en el 30.3%, hemorroides internas (Tabla 2).

  

En la población menor de 45 años, 90 pacientes, el promedio de edad fue de 37.8 (rango 24-44) años. El 68.8% de los pacientes fueron hombres y el 31% fueron mujeres. El 78.8% de los pacientes estaban asintomáticos; el 20% tuvieron episodios de sangrado ocasional y el I.l % referían cambios del hábito intestinal. Los hallazgos fueron, un examen normal en el 78.8% de los pacientes; 17.7% tenían hemorroides internas; el 2.2% tenían pólipos y el 1.1%, divertículos (Tabla 3).

  

DISCUSIÓN

 

El carcinoma colorrectal es una de las principales causas de muerte en los países occidentales. En Estados Unidos se diagnostican aproximadamente 140.000 casos nuevos cada año (1), Y en Inglaterra en 1988 fueron diagnosticados 31.000 nuevos casos (2). En Estados Unidos la probabilidad de sufrir cáncer colorrectal durante alguna época de la vida es del 6% (3). Además, a pesar de los avances en el tratamiento, de la disponibilidad de agentes quimioterapéuticos y de mejores técnicas de radioterapia, la mortalidad por cáncer colorrectal es esencialmente la misma durante los últimos 50 años (4). El cáncer familiar sólo corresponde a un 6% (5), quedando la inmensa mayoría de la población expuesta a este riesgo.

 

 

Tradicionalmente hemos seguido las recomendaciones de la Sociedad Americana de Cirujanos de Colon y Recto (3-8) y de la Sociedad Americana de Cáncer para detección temprana en personas asintomáticas (6, 7), de acuerdo con la edad:

 

1. Mayores de 40 años: Tacto rectal anual. Sangre oculta en materia fecal (FOBT) anual.

 

2. Mayores de 50 años: FOBT anual y sigmoidoscopia preferiblemente flexible cada 3-5 años.

 

A pesar de estas recomendaciones, a nuestros hospitales continúan llegando pacientes, en su mayoría en estados avanzados de cáncer colorrectal, en quienes la posibilidad de curación es prácticamente ninguna. Desafortunadamente el sangrado, que es el principal signo y el que generalmente motiva el estudio del paciente, no siempre está presente, incluso en casos con tumores avanzados, o el sangrado solamente es intermitente (2). El problema no es pues los grupos de alto riesgo, constituidos por los pacientes con historia de cáncer de endometrio, ovario, seno, radiación pélvica, poliposis familiar adenomatosa, pancolitis ulcerosa de 7 o más años de duración, colitis ulcerosa del colon izquierdo de más de 15 años de duración o colitis de Crohn de más de 15 años de duración; pacientes con historia de pólipos adenomatosos o con historia familiar o personal de cáncer colorrectal (3-8), quienes deben ser sometidos a estudio endoscópico completo del colon cada 1- 3 años.

 

 


 

Doctores: Edelberto Mulett Vásquez, Ciruj. Gral. Resid. De Coloproctol.; Carlos Martínez Jaramillo, Ciruj. Coloproctólogo, Jefe del Servo de Coloproctol.; Pedro Enrique Pabón Páez, Ciruj. Coloproctólogo; Jaime Escobar Cardona, Cirujo Oncólogo, Instructor del Servo de Coloproctología, Hosp. Militar Central, Univer. Militar Nueva Granada, Santafé de Bogotá, Colombia.

 

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