REVISTA COLOMBIANA DE CIRUGÍA 

Discusión

Tradicionalmente se creía que en niños no se podía generar un plastrón apendicular, debido a que tienen un epiplón muy corto, el cual no podría alcanzar el cuadrante inferior derecho para localizar un proceso inflamatorio (1). Hoy en día alrededor del 10% de los niños que presentan apendicitis al momento de su diagnóstico se les encuentra plastrón apendicular (2) y entre un 1.5 a 10% absceso apendicular (3,4); esta incidencia es más alta en niños menores de 3 años (2).

El cuadro clínico y el diagnóstico son similares a la presentación habitual de la apendicitis aguda; generalmente tiene una evolución más larga y en algunas ocasiones sintomatología más inespecífica, con dolor abdominal de menor intensidad. El cuadro clínico usual consiste en dolor abdominal (5), vómito, fiebre, anorexia e incluso disuria; hasta en un 25% de los pacientes hay deposiciones diarreicas, lo cual en ocasiones se convierte en un peligroso distractor para el diagnóstico definitivo (4,6). El diagnóstico es sencillo cuando al examen físico se palpa una masa y debe ser confirmado por ecografía (6-9) o escanografía (3,7,8). En ocasiones el hallazgo se produce durante el examen bajo anestesia general, previo a la intervención quirúrgica; esto da un valor agregado a la práctica de palpar el abdomen con el paciente anestesiado antes de iniciar el procedimiento (2).

  

A lo largo del tiempo se han propuesto dos tipos de tratamiento: un manejo médico quirúrgico inmediato y uno no quirúrgico, en principio. Debido a que no hay un acuerdo general y basados en diferentes experiencias, el manejo genera controversia (10).

Manejo quirúrgico

Se realiza básicamente con las siguientes indicaciones: la preferencia del cirujano, duda diagnóstica, obstrucción intestinal, sepsis o falla del manejo no quirúrgico (11).

Manejo no quirúrgico

Consiste en cuatro puntos fundamentales (2): antibioticoterapia (5,1 2). En la mayoría de estudios revisados se utiliza un esquema que incluye ampicilina, gentamicina y metronidazol (2,6) como mínimo por cinco días (13). Otros proponen el manejo con una penicilina y estreptomicina o cefalosporina y gentamicina (1). Nosotros proponemos clindamicina y gentamicina.

Drenaje percutáneo guiado por ecografía o escano-grafía (para absceso apendicular), cuando éste sea técnicamente viable. Manejo del catéter en conjunto con el servicio de radiología, con lavados periódicos y control con ultrasonido o TAC (7,8).

Observación. Seguimiento del dolor abdominal, tolerancia a la vía oral, tránsito intestinal y ausencia de SRIS. Si la evolución no es adecuada, debe suspenderse el manejo no quirúrgico y llevar al paciente a cirugía.

Apendicectomía electiva en ocho-doce semanas (1,2,4,5,11,13).

Cada manejo tiene ventajas y desventajas; el manejo quirúrgico inmediato presenta una mayor incidencia de complicaciones (10,14) que pueden alcanzar hasta más del 50% (1) con respecto al manejo no quirúrgico; las complicaciones más frecuentemente reportadas son la infección de la herida (10), absceso pélvico (1,2), lesión de otras vísceras, necesidad de re-operación. Las complicaciones del manejo no quirúrgico hacen referencia a falla del mismo hasta en un 20% (6), drenajes incompletos, necesidad de drenajes adicionales, colocación de nuevos catéteres e incluso drenaje del absceso por laparotomía; lesiones vasculares, neumotórax, infecciones o fístulas (3,7,8), además de apendicitis recurrente. La mayor ventaja del manejo quirúrgico inmediato del plastrón es una menor estancia hospitalaria con un promedio de cuatro a seis días contra nueve a trece días del manejo no quirúrgico (2,6), aunque algunos reportes no encuentran diferencia en la estancia hospitalaria (4).

 

Así como la decisión de operar o no hacerlo ha generado diferencias, el tema de la apendicectomía electiva también ha causado controversia. Los autores que apoyan esta conducta consideran la posibilidad de recurrencia de apendicitis, de la cual hay mayor posibilidad entre los seis primeros meses posteriores al evento hasta los dos años (13); hay reportes del 66% en los dos primeros años (4). Un estudio realizado por Gillick y cols. en 331 personas programadas para apendicectomía electiva, en 168 encontró inflamación aguda y subaguda del apéndice cecal y en dos casos tumor carcinoide, que de no haber sido por la cirugía electiva se habrían diagnosticado en forma tardía (2). Esta conducta se ve reforzada por el hecho de observar que en la mayoría de los casos, alrededor de un 77%, el apéndice está patente, es decir, susceptible de presentar apendicitis. Además, la apendicectomía electiva diferida conlleva una corta estancia hospitalaria y mínimas complicaciones (6).

Quienes están en contra de la apendicectomía, se basan en que hay un número significativo de personas que no presenta apendicitis recurrente, con seguimientos de tres a quince años que reportan sólo un 7% de recurrencia (13). Además, consideran que se logra una disminución de hospitalizaciones y de costos para los sistemas de salud (6,13). Gahukamble y cols. en la mayoría de los casos encontraron un apéndice normal, pero hallaron reportes de 22 hasta 46% de casos en los cuales el apéndice sufrió cambios fibróticos con obliteración de la luz, es decir, no requerirían apendicectomía electiva (13).

El manejo quirúrgico inmediato del absceso apendicular conlleva una cirugía técnicamente más difícil debido al grado de inflamación, aumenta el número de complicaciones como sangrado y daños inadvertidos a la pared intestinal (2). Por esto recomen damos el manejo no quirúrgico inicial del mismo, combinado con drenaje percutáneo del absceso apendicular guiado por ecografía o TAC, cuando éste sea posible, con lo que se ha visto un éxito hasta del 91% (15). Además, recomendamos la realización de una apendicectomía electiva después de un tiempo aproximado de ocho a doce semanas desde el inicio de los síntomas, debido a la posibilidad de recurrencia y a la aparición de otras patologías como tumor carcinoide, duplicación apendicular y apendicitis granulomatosa, entre otras (4). Este procedimiento es usualmente técnicamente más sencillo (13), puede llevarse a cabo vía laparoscópica e implica estancias hospitalarias muy cortas (4), con mínima incidencia de complicaciones intraoperatorias y postoperatorias (13,16).

Finalmente, recalcamos el papel dinámico del cirujano, que debe ser quien tome la decisión del tipo de manejo, involucre al equipo de radiología cuando sea viable el drenaje percutáneo y realice siempre el seguimiento del paciente, estando dispuesto a modificar la conducta cuando las condiciones del paciente lo requieran.

Controversies in the management of appendix mass (phlegmon)
and appendiceal abscess: case report

Abstract

Acute appendicitis remains the most common abdominal surgical emergency in children, with complications such as abscess or appendiceal mass or phlegmon. We hereby report the case of a 10 year –old girl with 17 days of symptomatology consisting of abdominal pain, fever, vomiting and diarrhea. Physical examination revealed the presence of a tender mass over the right lower abdomen, and the diagnosis of appendiceal phlegmon was made. Ultrasonography demonstrated two large appendiceal abscess. Medical management was chosen, using intravenous antibiotics and CT-guided percutaneous drainage with satisfactory results. Literature review reveals two management options: inmediate surgical treatment or initial non-surgical treatment, according to the patient´s condiction. We recommend initial non-surgical treatment for patients with appendiceal abscess or mass, followed by elective appendectomy, to prevent recurrence; the elective operation is associated with low morbidity and mortality.

Key words: appendicitis, abdominal abscess, appendectomy.

 

Referencias

1. Puri P, Boyd E, Guiney E J, O´Donnell B. Appendix mass in very young child. J Pediatr Surg 1981;16: 55-57.

2. Gillick J, Velayudham M, Puri P. Conservative management of appendix mass in children. Br J Surg 2001; 88: 1539-1542.

3. Núñez D, Huber J. Nonsurgical drainage of appendiceal abscesses. AJR 1986; 146: 587-589.

4. Price M, Haase G. Recurrent appendicitis after initial conservative management of appendiceal abscess. J Pediatr Surg 1996; 31: 291-294.

5. Pire Cordero R, Mago H. Plastrón apendicular / appendicular mass. Bol Med Postgrado 1989; 5: 35-40.

6. Samuel M, Hosie G, Holmes K. Prospective evaluation of nonsurgical versus surgical management of appendiceal mass. J Pediatr Surg 2002; 37: 882-886.

7. Jamieson D, Chait P, Filler R. Interventional drainage of appendiceal abscess in children. AJR 1997; 169: 1619-1622.

8. Brooke Jeffrey R, et al. Periappendiceal inflammatory masses: CT-directed management and clinical outcome in 70 patients. Radiology 1988; 167: 13-16.

9. Emil S, Mikhail P, Laberge J, et al. Clinical versus sonographic evaluation of acute appendicitis in children: a comparison of patient characteristics and outcomes. J Pediatric Surg 2001; 36: 780-783.

10. Arriagada Lasa E, Acevedo Fagalde A. Masa apendicular: tratamiento quirúrgico / Appendiceal mass: surgical treatment. Rev Chil Cir 1994; 46: 81-84.

11. Mazziotti M, Marley E. Histopathologic analysis of interval appendectomy specimens: support for the role of interval appendectomy. J Pediatr Surg 1997; 32: 806-809.

12. Montiel Villasmil D, Fernández Fernández J, Flores León E. Manejo conservador de masa apendicular / Conservative management of appendicular mass Centro Méd 1993; 39: 66-69.

13. Gahukamble DB, Gahukamble LD. Surgical and pathological basis for interval appendicectomy after resolution of appendicular mass in children. J Pediatric Surg 2000; 35: 424-427.

14. Borja Mosqueira M. Síndrome oclusivo como complicación postoperatoria en las appendicitis con masa appendicular / Oclusive syndrome as post surgical complication in apendicitis with apendicular mass. Cir pediatr 1991; 7: 34-40.

15. Jamieson D, Chait P. Interventional drainage of appendiceal abscess in Children. AJR 1997; 169: 1619-1622.

16. Sigmund H, Shandling E. Is interval appendectomy necessary after rupture of an appendiceal Mass? J Pediatr Surg 1996; 31: 849-850.

Correspondencia:
David Díaz, MD
Avenida 13 # 132-90 apto. 201.
Teléfono: 6251644, Celular: 310 8163244
[email protected]
Bogotá, Colombia.

 Haga su consulta por tema